febrero 01, 2011

Nicaragua "Revolución femenina en las aulas, sin eco laboral"


La nicaragüense Karla Mendoza se esforzó por asegurarse un buen futuro profesional. Pero dos carreras técnicas, cursos de informática y relaciones públicas, una licenciatura universitaria casi concluida y más de ocho años de experiencia no bastan para lograrlo.

"Aquí no valen para nada los estudios de las mujeres. Parece que siempre valoran más a los hombres aunque cometan más errores y sepan menos que una", se quejó Mendoza ante IPS, después de interponer una demanda contra su despido de un hospital privado de Managua, por haber exigido un aumento salarial. Mendoza, de 26 años, quien trabajaba hasta ahora como recepcionista y archivadora en el centro de salud y fue despedida junto con otras ocho mujeres por el mismo motivo, ejemplifica los resultados de dos investigaciones y de análisis especializados que muestran la cara y cruz de dos realidades divergentes. Se trata de una revolución en el acceso de las nicaragüenses a la educación, que las convierte en más formadas que los varones. Pero la discriminación económica y laboral por motivo de género se mantiene resistente a esa transformación.


Un estudio realizado por María Rosa Renzi, coordinadora del Área Desarrollo Económico y Equidad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Nicaragua, reveló que en el país las mujeres están accediendo más a las aulas educativas que los varones.


El Informe de Mujer, Trabajo y Liderazgo, divulgado a fines de 2010, mostró que la población en los centros educativos se vuelve mayoritariamente femenina, mientras cada vez más niños y adolescentes varones desertan de las aulas para engrosar al mercado laboral informal y complementar así el ingreso de sus familias.


De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo, en 2005 en Nicaragua había 238.780 niños, niñas y adolescentes menores de 17 años trabajando en las calle.


Los datos no están actualizados, pero cifras no oficiales sitúan en unos 300.000 el grupo en esta situación en 2010, en un país con una población total de 5,8 millones de personas, de los que 2,8 millones tienen menos de 18 años. Según el estudio de Renzi, desde 1997 Nicaragua ha promovido y logrado la incorporación de las niñas y mujeres jóvenes al sistema educativo formal.


"La tasa de matrícula preescolar, primaria, secundaria y universitaria, es mayor en mujeres que en hombres. En esos tres niveles de escolaridad la tasa de matrícula ha experimentado un importante crecimiento en los últimos 10 años", dijo Renzi a IPS.


Entre 1997 y 2008 la tasa de cobertura neta de la educación secundaria pasó de 29,9 por ciento a 48,1 por ciento para las mujeres, mientras para los varones evolucionó de 24,8 por ciento a 42,9 por ciento, detalla su estudio. El gobierno de Nicaragua celebra la reversión de las desigualdades entre los sexos en la educación primaria y lo resalta como el cumplimiento anticipado de la meta dentro de los compromisos de Nicaragua de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).


En septiembre, la administración del izquierdista Daniel Ortega destacó en un informe que en preescolar y primaria la escolarización femenina supera a la masculina desde 2009, cuando el tercer ODM, el de paridad de género y empoderamiento de las mujeres, establecía alcanzar el igual acceso en 2015. El informe también subrayó que donde la supremacía femenina es más notable es en las universidades, donde las mujeres representan 129,5 por ciento en relación con los varones.


Para el sociólogo Óscar René Vargas, Nicaragua está ante una plena "revolución femenina" en cuanto a presencia en las aulas, pese a que los centros de educación aun reproducen estereotipos de género que perpetúan la discriminación y subordinación de las mujeres en la sociedad. Autor de dos libros sobre los ODM en Nicaragua y América Central, el sociólogo asegura que si se mide la concurrencia real a las aulas, la supremacía femenina desborda las cifras oficiales y asegura que la cifra en las escuelas primarias es de dos mujeres por cada varón, en secundaria de tres a uno y en la universidad la cifra supera cuatro a uno.


"Hay un desbalance notorio e irreversible y es un fenómeno positivo para el país, porque capacita a más mujeres de cara al futuro, pero en parte también es negativo porque la falta de educación del hombre incide en el desarrollo de la familia y la sociedad", observó el experto a IPS.


El revés de la moneda para Vargas es que pese a sus avances educativos, la sociedad todavía no reconoce plenamente a las mujeres como sujetas de derechos económicos y laborales. Ello "se expresa en bajos salarios, poca promoción y reconocimiento a las mujeres en el mercado laboral, así como espacio en las tomas de decisiones", explicó. Vargas estima a las mujeres aun se les emplea más en el sector informal que en el mercado formal con todas sus prestaciones y políticas de crecimiento laboral.


En ese sector informal, según el experto, la población trabajadora no solo está expuesta a bajos ingresos por su trabajo, sino también a reducidos niveles de protección. Según sus investigaciones, en 2009 el ingreso promedio por trabajo de las mujeres representaba 76 por ciento de lo que ganaba un hombre en el mismo puesto laboral y con las mismas calificaciones académicas.


En el sector formal la brecha del salario femenino es de 10 por ciento, pero en el informal sube hasta 30 por ciento. Además, las mujeres pese a su salto educativo siguen ocupando solo 20 por ciento de los puestos directivos en el mundo del trabajo.


El fenómeno que afecta las aspiraciones de la nicaragüense Mendoza es global. Según el informe 2010 de Datos y Cifras Mundiales de Mujeres de las Naciones Unidas (ONU), en la última década el acceso a la educación aumentó en el mundo para las niñas en todos los niveles.


En 2008 había 96 niñas por cada 100 varones en las escuelas primarias, y 95 niñas por cada 100 varones en las escuelas secundarias, cuando en 1999, eran 91 niñas por 100 varones en primaria y 88 niñas por 100 varones en secundaria. Pero la brecha laboral no cede.


Según el informe 2010 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, 65 por ciento de los trabajos de las mujeres eran considerados vulnerables en 2009, comparado con 58 por ciento de los trabajos de los hombres.


Por José Adán Silva
Crédito de la Imagen: Oscar Navarrete /IPS
Fuente: IPS

Misoginia femenina


Ayer una joven, en la privacidad de la Familia, quemó en la hoguera moralista a su madre… un acto cotidiano y político.

Otra historia más de vidas mínimas. No dará qué hablar, pues no hay femicidio, ni denuncia de VIF, sólo misoginia femenina, odio entre mujeres. Quizás cuántas mujeres estaban pasando por algo similar en ese momento en nuestros territorios (y no sólo…)…

Cómo Alien

En Abya Yala, el acoso a mujeres semidesnudas en la tele es un chiste que no presenta a los ojos de casi nadie, transgresión o humillación, ser agresor de mujeres no impide lugares de poder en el fútbol o el gobierno, denunciar violencia del novio es un chiste farandulero, dejar hijos ilegítimos regados por el mundo siendo famoso como Don Francisco o siendo un tipo anónimo, da –casi- lo mismo, no pagar pensiones alimenticias, violar y matar a mujeres y niñas, es posible para hombres ricos como para hombres pobres... En un territorio así el odio misógino entre mujeres es la consecuencia natural del despojo de nuestro cuerpo y nuestra memoria y por eso late dentro de la razón femenina como el Alien que la teniente Ripley nunca quiso parir, que habría abortado, y que le fue implantado sin el mas mínimo goce –una violación-, y a la larga, puede aniquilarla.

Es un engendro que asume a priori que las rebeldías o el dolor, el cansancio, las necesidades de las mujeres son una perfomance femenina, teatro victimista-feminista, "pura manipulación". Igualmente, alguna vez, si parecemos víctima, nos regala una mirada fríamente lejana. Y aunque como víctimas, tal vez no nos fustigue frontalmente, sí nos desautoriza: "¡Tontas!", "¡Para qué aguantan!", "¡Les gusta!", "¡Se lo buscaron!", "¡Ellas tienen la culpa!", "¡Majaderas!", "¡Usan el embarazo para que les den el asiento!", "¡Se aprovechan de la wawa y del postnatal!", "¡Se hacen las víctimas!"...

Puede ser un engendro masculino o femenino.
No parecerse a las demás…

Cuando es femenino, el Alien, en general, es una buena esclava y siempre se coloca de ejemplo, porque es así, pretensiosa: "¡Yo jamás haría eso!", "¡Yo no me dejo!", "¡Yo no ando lloriqueando ni dando lástima!", "¡Yo he salido sola adelante!". También es una jueza de todas las demás: "¡Indecente!", "¡Arrastrada!", "¡Indigna!".

Algunas envidian mucho que la mujer engañada tenga algún favor social, que la golpeada, la sometida humilde, cabeza gacha, tenga, a veces, un hombro en el que llorar. Y es que la Alien tiene la garganta y el alma destrozadas de tanto aguantarse llantos de mujer para no parecerse a las demás… ¡Ah!, pero que no se les ocurra a las víctimas parar de sufrir, buscarse un amante, devolver el golpe, defenderse, liberarse, pararse en la hilacha, levantar cabeza, alzar la mirada y sostenerla, porque la buena esclava, las destripará. Será la primera que señale que esa -que ya se niega a ser víctima-es una golfa, una puta, una manipuladora, una indecente, una autoritaria, una que le pega al marido… Cómo víctimas nos tolera, como rebelde nos detesta.

Bolsa de gatas

Cualquier mujer desvictimizada, una feminista radical, una chica soberbia, una mujer que rompe el matrimonio, una lesbiana que se asume, una mujer erotizada con su cuerpo y otros cuerpos, es odiada y engullida a mordiscos por un Alien femenino. Ella cree -fiel al Malleus Malleficarum- que además de ella, existen dos tipos de mujeres: la bonita, seductora y bruja, y la fea, marimacha y bruja. Todas brujas que merecen ser encerradas en una bolsa de gatas para terminar siendo quemadas en la hoguera. El punto es que a ella, a la Alien, hay otra Alien que la mete en la misma bolsa…

Y ahí nos encontramos todas, gatas encerradas. Nos defendemos, fieras, del dolor que nos provocan las uñas que sacan las demás en su desesperación de vivir atrapadas en la oscuridad de una bolsa inquisitoria.

Muchas horrorosas veces, unas y otras nos aniquilamos, denigramos, burlamos, destripamos… A veces, es tan sórdido como que además en esa gesta, hay quienes intentan ganarse el favor de algún santo varón que puede que les rescate de la bolsa y les ponga en la gerencia, en el gobierno o en la dirección del partido. También puede que les cuente entre sus súbditas cual profeta de Peñalolén* (pero más intelectual) en un movimiento social por ejemplo. Porque la mirada complaciente de cualquier varón –o en su defecto de una varona-, nos legitimará más que la palabra, la razón, el beso, el abrazo, el afecto o el amor de otra mujer cualquiera.

Feminismo sin mujeres

Por eso jamás falta la buena esclava que defiende a los hombres cuando algunas feministas discuten la "nueva masculinidad", la masculinidad o el género en una reunión de organizaciones sociales, como pasó hace poco en un Seminario sobre Sexualidad. Y esa buena esclava nos acusa de "divisionistas", "sectarias", "esencialistas y biologicistas", cuando nos negamos a la competencia de sufrimientos en que el patriarcado y el género son descritos como un sistema en que hombres y mujeres sufren igualito. Ni un privilegio, ni una responsabilidad, ninguna desigualdad de poderes, nada de control y dominio de los machos sobre las mujeres… Y entonces, la equidad de género es exhortada como mandamiento cristiano –que es en lo que se ha convertido la experticie de género-: ¡Cómo pueden ser tan sectarias estas feministas, que no dejan entrar a los hombres al feminismo! ¡Cómo, en vez de estarlos esperando con los brazos abiertos y felicitarlos en sus afanes de nueva masculinidad, nos atrevemos a preguntar: ¿Qué masculinidad? ¿Qué feminismo?

Algunos hombres –no todos los que están en trabajo con hombres- hace unos meses en la Universidad de Chile y en la Universidad Arcis (Santiago de $hile), bajo en nombre de "2° circuito de disidencia sexual", ya habían hecho un amago de respuesta: "Feminismo sin mujeres"… Sacándonos los ojos, el útero, los ovarios, las tetas, el clítoris, los sabores, los deseos, las opresiones, las resistencias, las rebeldías propias de nuestra memoria corporal, histórica, social y política. El despojo masculino de un cuerpo vivido de mujeres. Un despojo que tiene consecuencias cotidianas y políticas, misóginas.

(Y los que no apoyan el despojo, ¿qué dicen?...).
Abortar la misoginia

Mujeres que niegan a otras, que las borran de la historia y de su historia, que se autoconvencen de que su madre nunca trabajó, ni las cuidó, ni se esforzó por ellas, que suelen pensar que la infidelidad de una esposa es traición a las hijas. Hijas que se colocan el traje del agresor. Madres celosas que compiten con sus hijas. Vecinas y compañeras envidiosas de la más vistosa. Lesbofóbicas aterradas de su propio erotismo. Militantes asegurando que el feminismo traiciona a la clase, otras negando el feminismo "porque ya está contenido en el anarquismo", insurreccionalistas que liberarían de la cárcel a los femicidas frustrados. Otras con una distancia vanidosa de cualquier afirmación de mujeres y sin embargo tragando todo discurso masculino.

Mujeres que aceptan que les enseñen marxismo o anarquismo, pero que si les hablan de feminismo, lo consideran materia aprobada, o lo desprestigian diciendo que no son feministas porque les encantan los hombres, que no son feministas porque son amplias, que la lucha es una sola y un largo etcétera … Es el Alien femenino gestado por la violencia patriarcal –simbólica o concreta, práctica o intelectual-, surgiendo como Atenea de la cabeza de su padre. La buena esclava suele creer que es la paridora de esas ideas misóginas, pero es un autoengaño, en realidad las engendran los patriarcas y ella es sólo un receptáculo y transmisor. Está preñada y requiere un aborto.

La buena esclava nos saca los ojos, a veces sin ninguna conciencia de que lo hace, otras con regocijo.

Todo los ejemplos son aplicables a hombres machistas, sí, lo horrible es que también puedan serlo a mujeres que viven en un desclasamiento igual al del pobretón arribista y al del indígena racista. Ayer una joven quemó en la hoguera a su madre… un acto cotidiano y muy político…


victoria aldunate morales
feminista autónoma
La Ciudad de las Diosas


* Personaje de la realidad $hilena que tiene varias esposas y hace poco fue denunciado por algunas de las mujeres que conviven con él por violencia. De cuando en cuando los noticieros lo muestran como un caso extraño. Ellas hace algunos años decían que lo seguían como a un maestro y por eso querían ser sus esposas.

Presentación del Festival ‘Ellas Crean’


En el Museo del Prado, el próximo lunes 14 de febrero se presentará la séptima edición de ‘Ellas Crean’, el único festival en donde las mujeres creadoras son las grandes protagonistas.

El festival es organizado por el Gobierno de España, a través del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y la Sociedad Estatal de Acción Cultural.

Por otro lado, un año más, el programa del festival incluye varias disciplinas artísticas, que van desde la música y el cine, a la literatura, el teatro, las artes plásticas o la moda.

En los meses de febrero, marzo y abril, se desarrollará la actividad, que contará con la participación de más de un centenar de artistas y creadoras, procedentes de 15 países.

De igual manera, ‘Ellas Crean’ 2011 por primera vez desarrollará actividades en distintos centros penitenciarios del país, y también se realizará una acción cultural conjunta que reunirá a cuatro grandes museos españoles: el Prado, el Thyssen, el Reina Sofía y el Lázaro Galdiano.

Entre otras actividades del festival, se celebrará el segundo festival Eurojazz, donde las protagonistas serán mujeres instrumentistas y compositoras europeas, cuya proyección internacional se hará a través de los distintos centros del Instituto Cervantes, gracias a los cuales, la actividad de ‘Ellas Crean’ estará presente en 50 ciudades de los 5 continentes.

La presentación del Festival ‘Ellas Crean’ estará a cargo de Leire Pajín, ministra de sanidad, política social e igualdad, Ángeles González-Sinde, ministra de cultura ,Concha Hernández, directora de Ellas Crean y Luis Martín, director artístico del festival. De igual manera, el acto se cerrará con una breve actuación de la cantante Clara Montes.

Fuente: AmecoPress.

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in