septiembre 26, 2013

Día Internacional contra la trata.Víctimas de la trata, aun desprotegidas


La explotación sexual y la trata de personas es un tipo de violencia del que prácticamente todos los países del mundo son partícipes. Las víctimas son en su mayoría mujeres y niñas. Y, tal y como denuncian las organizaciones que trabajan directamente ayudando a estas mujeres, son insuficientes los esfuerzos para su identificación, protección y restablecimiento.

Según los datos del IV Informe de Seguimiento del Plan de Acción Nacional contra la Trata para Explotación Sexual ofrecido la semana pasada por el Gobierno se ha producido un descenso en el número de víctimas identificadas y periodos de reflexión. En los años 2011 y 2012 el número de víctimas de Trata identificadas ha descendido casi un 10 por ciento, pasando de 1082 en el año 2011 a 976 en 2012 de las que 21 eran menores de edad.

También ha descendido el número de los periodos de restablecimiento y reflexión ofrecidos a la presuntas víctimas, de 763 a 377, y el número de los concedidos, que se redujo de los 98 a 81.

Marta González, Coordinadora del Proyecto Esperanza declara que resulta preocupante el descenso del número de víctimas de trata identificadas ya que “la detección- identificación de los casos es el primer paso para romper el círculo de la violencia y la explotación y evitar la invisibilidad y la impunidad”.

Otra de las reclamaciones que están realizando las organizaciones este 23 de septiembre en el caso del estado español es que la nueva normativa que regula el acceso a la Asistencia Sanitaria a Víctimas de Trata es “insuficiente e inaplicable”. El supuesto que contiene la disposición adicional quinta del Real Decreto 1192/2012, que regula la condición de personas asegurada y de beneficiaria a efectos de la asistencia sanitaria en España, con cargo a fondos públicos, a través del Sistema Nacional de Salud, prevé el acceso a la asistencia sanitaria de aquellas víctimas de trata en situación irregular a las que se haya concedido el período de reflexión. Sin embargo, desde las organizaciones especializadas consideran que el criterio que se ha establecido (tener el periodo de restablecimiento y reflexión concedido y durante la duración del mismo) es demasiado restrictivo y en la práctica es inaplicable en muchos casos.

Organizaciones como la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres reclaman la derogación del Real Decreto 1192/2012, de 3 de agosto, para “garantizar el acceso a los servicios sanitarios de todas las mujeres en situación de trata y explotación sexual con independencia de su situación administrativa”.

Integración social y laboral

El IV Informe de seguimiento del Plan revela por primera vez la concesión de 66 autorizaciones de residencia y trabajo por circunstancias excepcionales de las que 55 son provisionales y 11 definitivas.

La posibilidad real a medio y largo plazo para la recuperación y el restablecimiento de las víctimas de trata pasa por que tengan opciones reales para su integración social y laboral y estas dependen de que puedan regularizar su situación en España. Para ello es importante definir de forma clara y transparente los criterios por los cuales una víctima de la trata puede llegar a obtener un permiso de residencia y trabajo, ya sea por su “colaboración con las autoridades” o por su “situación personal”, pero nuestra legislación no define estos conceptos, ni los criterios, ni los plazos.

González asegura que la “indefinición” de los supuestos, de los criterios y de los plazos para la concesión de los permisos está conllevando en muchos casos “incertidumbre e indefensión para las víctimas”. Especialmente en el caso del permiso de residencia por circunstancias especiales basadas en la “situación personal de la víctima”, supuesto que prácticamente “no se está aplicando”.

40.000 mujeres en riesgo

La que es tal vez una de las más crueles consecuencias de un modelo de relaciones basado en la desigualdad y la discriminación, sigue siendo observada a menudo como negocio – es el segundo negocio ilegal en todo el mundo por detrás tan solo del tráfico de armas- y no encuentra la suficiente resistencia por parte de las instituciones ni de la sociedad en general.

En el mundo existen 27 millones de personas que son víctimas de esclavitud, la cifra más alta en toda la historia de la humanidad, según el “Trafficking in Persons (TIP) Report” de 2012, el informe del Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en su informe “Global Report on Trafficking in Persons” de 2012 recoge que “la explotación sexual es, con gran diferencia, la forma de trata de personas detectadas con más frecuencia, el 79 por ciento de los casos.”

Nuestro país es un destino muy frecuente para las mafias que explotan a mujeres sexualmente. España fue el segundo de la Unión Europea con mayor número de víctimas en 2010, tan sólo por detrás de Italia y por delante de Rumanía, según publicó la Comisión Europea este mismo año con a los datos aportados por Eurostat recogidos en el primer informe sobre Trata de Seres Humanos entre 2008-2010. La ONU apunta que la prostitución supone unos beneficios diarios de 3,7 millones de euros en España.

Miles de mujeres están siendo víctimas de este terrible delito, y sin embargo, España sigue siendo uno de los principales países consumidores de prostitución y pornografía en Europa. Según el TIP 2013, el 90 por ciento mujeres que ejercen prostitución en España son obligadas a hacerlo. Este dato, según la plataforma ‘Fin de la Esclavitud’, es muy grave y muestra que “nuestra sociedad sigue pasiva e ignorante a esta realidad”. Desde el pasado mes de abril, esta plataforma de concienciación y movilización, trabaja para informar y concienciar a la sociedad sobre esta terrible problemática.

En 2012 se localizaron unas 12.300 mujeres obligadas a prostituirse, aunque Policía Nacional estima que es sólo la punta del iceberg, y que éstas sólo son un tercio de lo que podría haber en España, es decir, hablaríamos de entre 35.000 - 40.000 mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Fuente: AmecoPress