abril 25, 2014

Mozambique: los derechos de las mujeres están en grave peligro Urgen MÁS cambios legislativos para proteger a las mujeres de violencia sexual


Una mujer camina con su hijo a lo largo de una calle en un bairro en Maputo, Mozambique © Britta Pedersen/picture-alliance/dpa/AP Images


Los violadores ya no pueden eludir la justicia si se casan con sus víctimas, pero la legislación está lejos de protegerlas.

¡Buenas noticias! Las autoridades de Mozambique se han comprometido públicamente a eliminar el artículo del Código Penal que permite a los violadores eludir la justicia casándose con su víctima. Esto es una gran noticia porque se ha podido impedir que muchas mujeres y niñas sean expuestas a más violaciones sexuales bajo el obsceno disfraz de un supuesto matrimonio.

Sin embargo, todavía quedan algunos graves escollos para que la reforma del Código Penal permita a las víctimas de violencia sexual obtener justicia. Según el nuevo proyecto de ley, sin denuncia oficial no se pueden iniciar actuaciones penales contra un presunto autor de un delito sexual. Esto favorecería la impunidad porque en muchos casos la vergüenza, miedo o presiones de terceros impiden estas denuncias.

La ley también priva de hecho a las niñas de entre 12 y 18 años que han sido coaccionadas, de la protección legal especial que merecen, en base a las obligaciones nacionales e internacionales de Mozambique en materia de derechos humanos.

El proyecto de ley representa un grave retroceso para los derechos de las mujeres y las niñas en Mozambique. Vulnera su derecho a obtener justicia, a la integridad física, a no sufrir discriminación, ni tortura o trato cruel, inhumano y degradante.

Es urgente que el Gobierno y el Parlamento de Mozambique reconsideren el proyecto de reforma del Código Penal y no promulguen una ley que supondría un gravísimo retroceso para los derechos de las mujeres y niñas en ese país.

Hemos logrado una primera victoria, pero tenemos que seguir presionando para que la ley garantice la protección frente a la violencia sexual y la justicia para las supervivientes.


Fuente: Amnistía Internacional