abril 13, 2014

Reforma constitucional en Nicaragua y los derechos de las mujeres


Se realizó en Nicaragua una reforma constitucional que se aprobó el 27 de enero de 2014, y entró en vigor el 10 de febrero. La misma permitirá la reelección presidencial de forma consecutiva y a su vez permite que los militares ocupen cargos en el Gobierno. AWID conversó con Azahalea Solís del Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua (MAM) sobre la reforma, los derechos de las mujeres y sobre la última represión sufrida en la marcha del 8 de marzo.

Daniel Ortega es el presidente de Nicaragua desde 2007 y líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). En su momento fue parte del directorio de dicho Frente que tomó el poder cuando triunfó de la Revolución Sandinista que derrotó a la dictadura que la familia Somoza venía manteniendo en el país desde 1934. Fue presidente en el período de 1985 hasta 1990 cuando el FSLN perdió las elecciones ante la Unión Nacional Opositora (UNO), coalición de 14 partidos, que llevó a la presidencia a Violeta Chamorro. En las elecciones presidenciales de 1996 y 2001, también fue derrotado, pero las elecciones realizadas el 5 de noviembre de 2006 fue electo como presidente.

Ese mismo año la Asamblea Nacional, durante la disputada campaña presidencial y con fines de atraer al electorado católico y evangelista, promulgó una prohibición general del aborto. Con esto se eliminó la posibilidad de que las mujeres y las niñas obtengan un aborto con fines terapéuticos – es decir, para proteger su salud o su vida disposiciones que habían existido en el Código Penal nicaragüense por más de cien años. En septiembre del 2007 la Asamblea Nacional aprobó un nuevo Código Penal que mantuvo esa prohibición del aborto bajo toda circunstancia. El Código establece penas de uno a tres años de presión para quien efectúe el aborto y de uno a dos años para la mujer que intente hacerlo. El Código no permite excepciones, ni siquiera cuando peligre la vida de la mujer embarazada.[1]Con estos precedentes, la reforma constitucional actual marca un giro hacia valores cristianos y de la idea de familia tradicional.

En su lado político, la reforma eliminó el artículo 147 que prohibía la elección presidencial consecutiva y por más de dos periodos. También establece la posibilidad de elegir al presidente en primera vuelta y con mayoría simple de votos. Tambien habilita al Presidente a emitir decretos ejecutivos con fuerza de ley. Por su otro lado, la reforma le da mayores facultades al Ejército y a la Policía. Autoriza al Presidente a nombrar a militares en puestos de gobierno "por razones de seguridad" pudiendo seguir ejerciendo sus funciones militares mientras ocupen también el cargo público. La reforma además concede al Ejército la facultad de controlar el espectro radioeléctrico y de satélites en coordinación con las autoridades civiles, entre otras funciones, lo que pone en riesgo también la libertad de expresión.

AWID: ¿Quién es Daniel Ortega para el movimiento de mujeres y las feministas de Nicaragua?

Azahalea Solís (AS): En abril de 2006, cuando fue el año electoral, nos reunimos parte del movimiento feminista de Nicaragua y dijimos que lo peor que le podía pasar al país era el triunfo de Daniel Ortega. Lo consideramos así por ser fundamentalista en lo social y cultural; autoritario en lo político y neoliberal en lo económico. Coincidentemente, en un proceso de formación feminista de la Red de Mujeres contra la Violencia (2006), en alguno de los grupos se afirmaba que el triunfo de Daniel Ortega implicaría persecución[2]para el movimiento de mujeres, las feministas, los poetas y los periodistas. Debemos decir que las predicciones resultaron serrealidad.

AWID: ¿Qué implicancias tienen para el proceso democrático del país la última reforma constitucional?

AS: En la historia de Nicaragua, desde su nacimiento como república, se han producido cambios desde el poder para “acomodar” el marco jurídico a sus necesidades políticas. Las constituciones contienen en su normativa la prohibición de la reelección, pero generalmente en las disposiciones finales o transitoria se dispone que “por esta vez” podrá haber reelección. Esta última reforma constitucional la consideramos ilegitima. Es ilegítima porque la mayoría que Ortega tiene hoy en la Asamblea Nacional, que le permite cambiar la Constitución, es producto del fraude electoral del año 2011. Es ilegítima porque se realizó un cambio de régimen político, que sólo puede hacerse mediante una Asamblea Constituyente, a través de una reforma parcial.

Ortega intenta instaurar un régimen político a la medida de sus intereses dinásticos y dictatoriales, y se crea al igual que en el pasado fueron las monarquías constitucionales, una “dictadura constitucional”.

AWID: ¿Cómo creen ustedes que esto afectará a los derechos de las mujeres en Nicaragua?

AS: Las situaciones límites en el campo político siempre afectan más a las mujeres: represión, persecución, encarcelamiento, y encima son las olvidadas (no son las heroínas). Las mujeres demandamos justicia, y no es posible obtenerla en un estado de propiedad particular, en la que impera la impunidad y el “derecho de cara”.

Por otra parte, de acuerdo a la reforma que se hizo, Nicaragua es un estado cristiano, definición que co- existe con la normativa que establece que no existe religión oficial. Ahora nuestraConstitucióndice que estamos “bajo la inspiración de valores cristianos”. A la par se afectan los derechos individuales y se le da preeminencia a la comunidad y a la familia tradicional. Eso implica que estructuras denominadas “gabinetes de la familia”[3]pueden decir sobre la vida privada, por ejemplo hostigar a las mujeres para que no se divorcien, no dejen a su marido o no lo denuncien en caso de violencia, o que en las comisaría de la mujer se privilegie la “unión familiar” por encima del derecho a la integridad de las mujeres.

Hay una ruptura de límites del poder, no hay contención y eso es gravísimo para una sociedad y siendo la sociedad desigual en detrimento de las mujeres, el panorama en cuanto a la aplicación del derecho no es muy prometedor para las mujeres como sujeto político, como sujeto de derecho pleno.

AWID: ¿Cuál es la situación actual de los derechos humanos de las mujeres? ¿Cuáles han sido los avances y cuáles los retrocesos en los últimos años en Nicaragua?

AS: En Nicaragua formalmente se ha establecido la normativa del 50/50, sin embargo hay consideraciones conceptuales y prácticas que no permiten ver eso como un logro efectivo.

La primera norma que estableció el 50/50 está contenida en la Ley de Municipio. Esta norma se refería a que en las listas de candidaturas para las elecciones municipales de 2012, debía haber igual cantidad de candidatos y candidatas. Este 50/50 luego se incluyó ahora en la reforma a la Constitución, pero cabe preguntarse ¿es aceptable un resultado pretendidamente de igualdad con una norma ilegítima como la nueva Constitución?

En el año 2012 se aprobó una ley contra la violencia, normativa adecuada en términos generales. Sin embargo, antes de un año de vigencia fue reformada a solicitud de la Corte Suprema de Justicia. Con esta reforma, los hombres acusados de amenazas, violencia física, entre otros delitos que están contemplados en la Ley 779, y cuya pena sea menor a los cinco años de cárcel, podrán mediar con la víctima para evitar la condena. Como venimos sosteniendo, aceptar que existen delitos leves en lo referido a violencia hacia las mujeres "es una falacia", y esta visión ignora la desigualdad de poder entre hombre y mujeres.

AWID: ¿De qué manera, desde el movimiento de mujeres, desde las feministas, se podrá actuar enfrentando la posible perpetuidad en el poder del presidente Ortega?

AS: Siendo un actor ciudadano, trabajando el protagonismo ciudadano de las mujeres, realizando alianzas con otros actores que luchan por restablecer la continuidad democrática en Nicaragua. No hay posibilidades de avances en el país mientras no se restablezca el estado de derecho, que haya verdadera apertura política y un proceso electoral creíble.

Uno de los mayores aportes de la revolución sandinista fue la instauración de la credibilidad del voto. A partir de la llegada de Ortega esto ha cambiado radicalmente, en especial desde las primeras elecciones que se realizaron durante su primer período (2007-2011). Estos procesos eleccionarios fueron acusados de fraudulentos.

Por ello, para nosotras desde en el MAM, no hay otro proyecto más importante que desalojar a la dictadura. Consideramos que no se podrá avanzar ningún derecho de las mujeres estando Ortega en el poder.

AWID: ¿Cuales son las acciones que realizarán como movimiento de mujeres ante la represión policial a los actos del 8 de marzo?

AS: El 8 de marzo diversos movimientos, redes, y organizaciones que integramos el movimiento amplio de mujeres y feministas de Nicaragua, nos reunimos de manera auto convocada para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres. La idea era conmemorarlo con un “carnaval político” en donde todas, mujeres jóvenes, mujeres rurales, las obreras de las maquilas, las estudiantes, las profesionales, las comunicadoras pudiesen expresar sus demandas, sus logros, su deseo de vivir en una sociedad libre de violencias, de discriminación, de injusticias.[4]

Al llegar a la rotonda Rubén Darío de la ciudad de Managua, el gobierno del FSLN ejerció represión armando cordones policiales con grupos antimotines, y como decimos en eldocumentoconjunto que leímos el 11 de marzo frente a las instalaciones de la policía, “el abuso estatal llevó incluso a armar a mujeres policías con rifles que disparan balas de gomas y bombas lacrimógenas para usarlas contra otras mujeres que luchan por sus derechos”.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos envió enseguida una comunicación a la Relatora de Libertad de Expresión de la CIDH. Nosotras hicimos esa protesta el 11 de marzo, y en abril estaremos en Ginebra para hacer trabajo de cabildeo sobre el Examen Periódico Universal(EPU). En el anterior examen Nicaragua debía responder por una serie de ataques ocurridos entres el 2007-2009. Cuando hicimos el informe a finales del año pasado, explicamos que no se cumplieron las recomendaciones que se hicieron al respecto. Así que ahora en abril (4-12) presentaremos esta nueva agresión.

Por Gabriela De Cicco
Foto: Diagonal Periódico
Fuente: Awid


[2] La guerra contra las feministas en Nicaragua: http://www.socialism.com/drupal-6.8/?q=node/329

[3] Uno de los objetivos de los gabinetes es “Aplicar el modelo de valores cristianos, socialistas y solidarios que dignifican y procuran protagonismo, capacidades, responsabilidades, deberes y derechos y más espacios de participación complementaria y de decisión en todos los ámbitos de la vida”. http://www.elnuevodiario.com.ni/politica/278429