junio 23, 2014

Trabajo informal en Túnez: un factor a incluir en las estrategias de lucha contra las violencias de género

Con motivo de la celebración del día internacional de las trabajadoras y los trabajadores domésticos el día 16 de junio, y en tanto la Asociación de Mujeres Tunecinas para la Investigación y el Desarrollo desarrollaba un seminario en Túnez el 13 de junio del 2014 para pensar en una estrategia unificada de lucha contra la violencia hacia las mujeres, AWID analiza los instrumentos disponibles, así como las persistentes divergencias en la lucha contra la violencia hacia las trabajadoras informales en Túnez.

El artículo 46 de la nueva constitución tunecina afirma que "el Estado toma las medidas necesarias con el fin de erradicar la violencia contra la mujer"[1]. Tres meses luego de su promulgación, en mayo del 2014, las recomendaciones dadas a Túnez por los mecanismos del Sistema de Derechos Humanos de las Naciones Unidas[2] estipulan que esa violencia no podrá ser erradicada sin reformar los códigos jurídicos. Esas recomendaciones evocan también la necesidad de reforzar la inspección del trabajo en el sector informal.

Las mujeres en el medio informal

La crisis económica intensificó globalmente un proceso de aumento del trabajo informal[3]. En Túnez, el empleo informal que según el investigador Nidhal Ben Cheikh consiste en "el empleo no protegido o la ausencia de protección social" [4], representa el 54% del mismo[5]. Según la Unión Tunecina de la Industria, el Comercio y el Artesanado (UTICA por sus siglas en francés), el sector informal alcanza al 85% de las empresas tunicinas.[6]

Mientras que la población en edad activa de "15 años en adelante" es casi igual entre hombres y mujeres[7], se constatan desigualdades de género en términos de acceso al empleo en el sector formal, especialmente con un 21.5% de desempleo femenino contra un 12.7% de desempleo masculino en el primer trimestre de 2014[8]. Este acceso desigual al mercado de trabajo incrementa la presencia de mujeres en el sector informal. Una encuesta realizada en 2013 entre trabajadoras y trabajadores informales del gran Túnez muestra que contrariamente a los hombres, todas las mujeres son conscientes de la naturaleza de su trabajo y algunas afirman que "el trabajo no estructurado, es exactamente nuestro trabajo"[9].

En la industria textil, una investigación de campo se ocupó en el 2012 de las violaciones de los derechos económicos y sociales de las obreras en la región costera de Monastir[10]. Ese estudio muestra que el 86% de la mano de obra es femenina a causa del salario irrisorio recibido lo cual complica a la vez las situaciones informales en los sectores a priori formales. El veintiséis por ciento de las obreras encuestadas no gozan de protección social y el 12.7% carecen incluso de un contrato de trabajo. El siete por ciento de las obreras son analfabetas y el 46% no ha recibido más que la educación primaria.

Una violencia multidimensional

Hombre o mujer, trabajadores y trabajadoras informales, sufren todos una forma de discriminación sistemática en la sociedad tunecina debido a que no existe un status social reconocido por el Estado y su consecuente exclusión de los servicios sociales, no disponiendo así de afiliación a la Caja Nacional de Seguridad Social, o más aún a la Caja Nacional de Seguro por Enfermedad. Sin embargo, las trabajadoras informales se enfrentan a otras formas de violencias de género.

En primer lugar, una discriminación de género que se ejerce hacia ellas debida al sistema patriarcal de la sociedad tunecina. En una investigación realizada sobre la situación de las mujeres en el medio rural en 2013, se aprecia que ellas disponen de un acceso limitado al apoyo financiero formal e informal, especialmente cuando solicitan un financiamiento una inversión, puesto que "son consideradas menos solventes que los hombres" [11]. Además, a causa de la división sexual de los roles en el seno familiar, algunas mujeres no disponen del dinero que sin embargo ellas generaron. Así lo explica una investigación en un informe sobre el trabajo de las mujeres en el sector agrícola[12], "En efecto, es raro ver a las mujeres sentadas sin hacer nada, cuando nos juntamos para charlar y cada vez que tenemos un momento libre, tejemos. Además, las mantas y los tapices constituyen un verdadero ahorro, dado que cada vez que hace falta dinero efectivo, el jefe de familia puede ir a venderlos al mercado semanal más próximo y utilizar los fondos que estos productos le proporcionan". 

Por otra parte, la violencia y el acoso sexuales en los lugares de trabajo informal están ampliamente extendidos y muchas mujeres son víctimas de ello. Una encuesta de la Asociación de Mujeres Tunecinas para la Investigación y el Desarrollo (AFTURD por su siglas en francés) realizada entre asistentes domésticas de tiempo completo, de las cuales el 96.7% no poseen ningún contrato de trabajo, demuestra que el 14.2% de las encuestadas afirman ser víctimas de violencias sexuales por parte de su empleador. Además, el 16.2% de las jóvenes afirmaron haber sido obligadas a aceptar servicios sexuales y el 18.2% manoseos sexuales. Así mismo, a causa del status que se les confiere, numerosas obreras de la región de Monastir afirman haber sido víctimas de acoso sexual en la calle[13]. Esas violencias permanecen generalmente silenciadas puesto que las trabajadoras informales no disponen de protección legal. Todos estos factores atentan contra los derechos de las mujeres y perpetúan las desigualdades de género en la sociedad. 

Los instrumentos para oponerse a esa violencia

En Túnez, las trabajadoras y los trabajadores están protegidos por los instrumentos de laOrganización Internacional del Trabajo (OIT) entre los cuales particularmente está laConvención n°118 referida a la igualdad de tratamiento en materia de seguridad social. LaConvención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en inglés) así como su protocolo facultativo adoptados por Túnez, y cuya eliminación de las reservas fue oficialmente comunicada en abril de 2014, deberían garantizar el principio de igualdad y no discriminación de género especialmente a nivel de los roles estereotipados por el sexo y los prejuicios (art. 5), de las mujeres rurales (art. 14), del empleo (art. 11) y de los préstamos bancarios (art. 13) [14]. El Código laboral tunecino reglamente también la conformación de las relaciones y las condiciones de trabajo así como las penalidades impuestas en caso de violaciones. La nueva constitución[15], promulgada en enero de 2014, enuncia a su vez en su preámbulo la igualdad entre todos los ciudadanos y ciudadanas, el derecho al trabajo en condiciones decentes (art. 40) y el rol del Estado en la lucha contra la violencia y la garantía de los derechos de las mujeres (art. 46).

Divergencias, contradicciones y falta de aplicación

A pesar de que todos estos instrumentos permiten a priori oponerse a la violencia contra las trabajadoras informales, se destaca una problemática importante en Túnez, la de no poder alcanzar el factor de informalidad debido a ciertos vacíos, o mejor aún, contradicciones jurídicas con la nueva constitución. El Código penal especialmente en sus artículos 218, 227 bis, 239 y 226 ter no permite proporcionar una ley general que eleve a infracción penal todas las formas de violencia contra las mujeres[16]. Además, Túnez no ratificó aún la convención n°189 de la OIT referida al trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores domésticos a fin de garantizar el "derecho a un ambiente de trabajo sano y seguro" (art. 13). Por otra parte, el código laboral tunecino no menciona para nada la cuestión de las violencias de género y menos aún del acoso sexual. 

Considerando esos vacíos jurídicos, la elaboración en curso de una nueva ley marco, que fue objeto de discusiones durante un seminario en diciembre de 2013 por parte del Ministerio de Asuntos de la Mujer y la Familia, el Consejo de Europa y el Fondo de Naciones Unidas para la Población, debería por lo tanto también tomar en cuenta el factor de informalidad de las trabajadoras a los fines de luchar eficazmente contra todas las formas de violencias de género. 

Por otro lado, las organizaciones de apoyo a las víctimas de violencias de género tienen un papel a desempeñar en ese terreno, puesto que como lo explica Saloua Kannou, Presidenta de AFTURD, "la instauración de una base de datos relativa a la violencia contra la mujer en Túnez permitirá delimitar el alcance de ese fenómeno"[17]

Por Mégane Ghorbani
Foto: Mégane Ghorbani
Fuente: Awid

[1]Constitución de la República de Túnez, 26 de enero de 2014.
[2]Les recommandations faites à la Tunisie par les mécanismes du Système des Droits de l’Homme des Nations-Unies, Bureau du HCDH en Tunisie, mai 2014. (Texto disponible sólo en francés)
[3]Tendencias Mundiales del Empleo de las Mujeres, Organización Internacional del Trabajo, Diciembre 2012.
[4] Nidhal Ben Cheikh, « L’extension de la protection sociale à l’économie informelle à l’épreuve de la transition en Tunise », Centre de Recherches et d’Etudes Sociales, mayo 2013.
[5]Tunisie: Défis Économiques et Sociaux Post – Révolution, Banque Africaine de Développement, 2012.
[6]Etude exploratoire sur la traite des personnes en Tunisie, Organisation Internationale pour les Migrations – République Tunisienne, juin 2013.
[7] Las mujeres representan cerca de 150.000 personas más en el primer trimestre de 2014. Fuente: evolución de la población en edad activa “15 años y más” según el sexo 2006-2014, Instituto Nacional de Estadística.
[8] Taza de desempleo según el sexo 2006-2014, Instituto Nacional de Estadística. Hay que destacar que esas cifras son discutibles a causa de los métodos de calculo obsoletos empleados por los institutos de estadísticas oficiales.
[9]Tunisian Inclusive Labor Initiative (TLILI) study, Institut El Amouri, janvier 2013.
[10]Violations des droits économiques et sociaux des femmes travailleuses dans le secteur du textile, Forum Tunisien pour les Droits Économiques et Sociaux, 2013. (
[11]Recherche sur la situation des femmes en milieu rural tunisien et leur accès aux services publics dans onze gouvernorats de la Tunisie, CEDR-Agricole, décembre 2013.
[12] Le travail des femmes dans le secteur agricole: Entre précarité et empowerment, Population Council, juin 2011.
[13]Violations des droits économiques et sociaux des femmes travailleuses dans le secteur du textile, Forum Tunisien pour les Droits Économiques et Sociaux, 2013.
[14] Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres.
[15]Constitución de la República de Túnez, 26 de enero de 2014.
[16]Les recommandations faites à la Tunisie par les mécanismes du Système des Droits de l’Homme des Nations-Unies, Bureau du HCDH en Tunisie, mai 2014.
[17] “Une base de données et une stratégie unifiée pour lutter contre la violence à l'égard des femmes”, Babnet Tunisie, 13 juin 2014.