octubre 04, 2014

Llega la escuela de amas (y amos) de casa


La nueva domesticidad aterriza en España con la primera 'Casa-Escuela'. Busca que las tareas del hogar se dignifiquen y sean más igualitarias.

Fotograma de 'Masters of sex'.
Foto: Cordon Press

La visita más temida a los hogares del siglo XXI podría ser la de los home consultant, profesionales capaces de auditar tu casa y sacar conclusiones acerca de lo que debes cambiar para gestionarla de manera eficaz y disfrutar en ella. Como idea de negocio puede sorprender. Como iniciativa radicalmente contemporánea puede darnos pistas de qué valores han llegado (incluso a los hogares) para quedarse

En el tiempo del servicio al individuo, la combinación entre el estilo de vida y la visión de negocio es la clave del nacimiento de proyectos sorprendentes, que prometen facilitarnos la existencia. Acaba de nacer The Home Academy, la primera Casa-Escuela en España, que tiene como objetivo aprender a gestionar el hogar con eficacia y encontrar contenidos inspiradores para disfrutarlo y beneficiarnos de sus aspectos positivos.

Con un sentido del hogar “muy actual”, la propuesta está dirigida a hombres y mujeres en cualquier etapa de la vida y, sobre todo, entendiendo la casa como “un espacio de absoluta libertad para expresar tu manera de vivir, sea cual sea”, señala a S Moda María González, periodista y una de las tres promotoras de este proyecto pionero en nuestro país. “Entendemos que todos los que lo habitan forman parte del hogar. Y lo mismo que hay Hoteles-Escuela o Buques-Escuela, echábamos de menos una Casa-Escuela, en la que aprender rutinas para que sus tareas no se nos echen encima y nos roben el poco tiempo que tenemos, sino que se convierta en un espacio para encontrar bienestar y disfrutar con las atenciones que requiere”. Pero la propuesta no se queda ahí. Además, forman profesionalmente al llamado 'personal doméstico' y también adiestran 'home consulters', especialistas encargados de auditar la casa, valorar su funcionamiento y planificar cómo integrar en el trabajo a todos sus miembros para “hallar salud emocional, bienestar y disfrutar de ese espacio”.
Clase de pan en The Home Academy
Foto: The Home Academy

De la economía del hogar al desarrollo infantil

Rita Cifuentes, otra de las socias, es home economist, una disciplina que aquí nos suena a chino, pero debería sonarnos a anglosajón o a alemán por la tradición de la que ya goza en estas zonas. “Un home economist es un experto en la gestión del hogar en toda sus áreas, desde la organización general hasta la dietética y la cocina, limpieza y tratamiento de la ropa personal y de casa, cuidado de las personas que integran el hogar, estudio de productos, útiles y electrodomésticos del hogar y mantenimiento básico de las instalaciones”, apunta. Y preguntada acerca de por qué no hay tradición home economist en las culturas mediterráneas, Cifuentes enfila directamente al núcleo de la conocida como nueva domesiticidad que no está exenta de críticas, aunque Cifuentes tiene una mirada positiva acerca del futuro del fenómeno “hasta ahora los conocimientos del hogar se han transmitido dentro de la casa de generación a generación y no se ha sentido la necesidad de profesionalizar el trabajo dentro del hogar. Pero ahora sí que observamos que esto ya no pasa y se buscan referencias para encontrar un modo de trabajar el hogar acorde con las necesidades actuales de nuestro tiempo”.

Y las necesidades acordes con nuestro tiempo requieren también dignificar las tareas del hogar y reivindicar este espacio como el lugar en el que se dan buena parte de las interacciones más relevantes de nuestra existencia. En este sentido, la psicóloga antroposófica Andrea Henning, valora positivamente iniciativas como esta para combatir lo que puede entenderse como 'síndrome de desamparo'. Es decir, hogares, en este caso con niños, en los que si reina el caos en la casa los más pequeños se resentirán. “El orden y el cuidado del entorno es un elemento clave en la estimulación neuronal positiva del niño. Es necesario que los pequeños perciban calor, orden, belleza, armonía y todo esto está conectado con un cierto sentido del ritmo, que contribuye al desarrollo del menor. Además el niño aprende por imitación, y si hay desorden, imitará desorden, pero si hay cuidado, preparación, mimo en las tareas del hogar por parte de sus padres, se convertirá en un adulto que, al emanciparse, no tendrá que dedicarle tiempo a estas tareas porque las tendrá integradas como hábitos”. “En este sentido, una academia para aprender a encargarse adecuadamente del hogar y quienes viven en él es una iniciativa innovadora y muy positiva”, dice.

Cómo ordenar los libros, otra de las enseñanzasa de la nueva 'casa-escuela'.
Foto: The Home Academy

El cuidado, una competencia más

A este respecto, la profesora de Sociología de la Universidad de Salamanca y hasta hace poco miembro del Comité Antidiscriminación de la Mujer de las Naciones Unidas, Soledad Murillo, aplaude el aplaude el proyecto y señala que su innovación reside en otorgar importancia social y educativa al cuidado. “El cuidado de las personas y los entornos en que vivimos no se imparte en ningún sitio, está ausente y es muy necesario para avanzar en la igualdad. Debe verse el cuidado como una competencia más, y no como algo depreciado. Además son enseñanzas que redundan en la calidad de vida de las familias dado que buena parte de los conflictos familiares se producen por el reparto de tareas. Creo que esta iniciativa, si se gestiona bien, se ocupa de la formación en un hueco que no ha gozado de prestigio y que, sin embargo, es vital. Sabemos hacer mapas pero no sabemos cuidar de quienes viven con nosotros, sea una persona, una planta o una mascota. Y lo que no se sabe hay que enseñarlo. Es muy necesario revalorizar el cuidado de las personas y también de los entornos personales, no se entiende que, por ejemplo, en los convenios colectivos se pague más por vigilar un parking que por cuidar de un ser humano”, apunta.

Pero, además, una Casa-Escuela que promueva, a través de lo lúdico, la igualdad dentro del hogar pone sobre la mesa la exigencia de darle la vuelta a las estadísticas. En España siguen perpetuándose roles femeninos y masculinos asociados a las tareas del hogar y que las mujeres siguen cargando con, prácticamente, todo el peso de estas actividades ydedican dos horas y cuarto más al trabajo doméstico. “En este sentido, proyectos como The Home Academy son positivos al proponer integrar a todos los miembros del hogar en las tareas para su gestión de manera horizontal e igualitaria, pero no hay que olvidar que no tenemos superadas las desigualdades y menos en el ámbito del hogar donde ellas siguen fregando los platos y ellos arreglando enchufes”. Señala la socióloga Elena Gil.

El 'DIY' como respuesta

Si nos fijamos en la formación ofrecida por The Home Academy vemos cómo encontrar usos para el reciclaje, cómo hacer nuestro propio pan o nuestros propios jabones y topamos, además de con sensibilidades para la igualdad o el desarrollo de los niños, con la polea que eleva el Do it Yourself en situaciones económicamente complicadas. De hecho, nuestro país es muy permeable a estas propuestas según Gil –que investiga para su tesis doctoral sobre fenómenos próximos como el crowdfunding– y que explica el crecimiento de esta tendencia en España: “En un escenario de crisis como el que estamos viviendo, con políticas de austeridad, recortes y la cantidad de tiempo libre generada por falta de empleo, crecen iniciativas que son un cambio de paradigma y que claro que conectan con la cultura del "hazlo tú mismo", con buscarse la vida y solucionar de manera autónoma todo lo que uno pueda solucionar en casa. Y en ese sentido, el proyecto es muy interesante”, señala antes de conectarlo también con el conocimiento compartido: “Si personas cualificadas, que pretenden sensibilizar de sobre los tiempos en el hogar ofrecen un conocimiento compartido a través de la comunicación, la relación o el aprendizaje comunitario, sí veo conexión con este cambio de paradigma. Es un cambio que está generando miles de iniciativas que comparten un código. Este código implica algunos valores principales el hecho de “compartir con otros”, es decir, la horizontalidad, la fluidez de la información e incluso la sensibilización con cuestiones de género hacia la sociedad en su conjunto”, explica.

Hace apenas unas semanas que ha abierto sus puertas así que no sabemos cómo le irá a The Home Academy. Ni si sus propuestas, más alineadas con el tricot que con la política, serán bien recibidas. Pero quizá encuentren muchos alumnos entre quienes entienden que cambiar la sociedad seguramente comience por cambiar el hogar.

Por María Garrido
Fuente: Blog El País