noviembre 29, 2014

Declaración Final del XIII Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe.

Hemos llegado al final del XIII EFLAC, como en todos los encuentros anteriores nos hemos escuchado, nos hemos reconocido, hemos aprendido, hemos disputado miradas, posicionamientos e interpretaciones. Hoy en Lima – Perú, nos reencontramos y seguimos profundizando nuestros debates y construyendo nuestros conocimientos colectivos. 

Nos quedan nuevos interrogantes, nos quedan enredos por seguir desenredando, pero vamos avanzando y esta es la riqueza de nuestros feminismos, porque a la vez que sabemos que no hay una sola respuesta, también sabemos que la búsqueda de entendimiento, no se agota y que volveremos a encontrarnos de acá a tres años para seguir construyendo y debatiendo. 

A este XIII EFLAC hemos llegado cerca de 1,500 mujeres de muchísimos países de la región, y con presencia solidaria de feministas de otras regiones del mundo. Mujeres diversas, en colores, razas, etnias, edades, orientaciones y disidencias sexuales, diversidad en posicionamientos políticos. Esa es también la riqueza de un movimiento que se expresa a través de los cuerpos múltiples y diversos de las feministas que estamos hoy acá. 

Nuestros debates se han organizado en tres dimensiones entrelazadas: 

Las reflexiones sobre interculturalidad crítica han hecho evidente que la diversidad que se expresa en el movimiento feminista es una diversidad politizada, que reconoce las diferentes ubicaciones sociales, económicas, culturales, sexuales, geopolíticas, de conocimiento, de posicionamiento y de estrategias, que contiene el universo feminista de esta región. Que reconoce las diferencias y los desbalances de poder al interior de los feminismos y que se esfuerza en cuestionarlos y en escuchar las exigencias “presencia y palabra” como nos hicieron sentir las feministas negras en este XII Encuentro. 

Las reflexiones sobre Sostenibilidad de la vida, hacen evidente que existe una interrelación entre capitalismo, heteropatriarcado y colonialidad que impacta a las mujeres. Que la forma de sustentar la vida ha sido resuelta con la explotación del trabajo de las mujeres, en favor de la acumulación de los mercados capitalistas y no para las necesidades de la vida. Que en esta etapa avanzada del capitalismo extractivo y depredador, la sostenibilidad de la vida en el planeta también se ve amenazada, lo que pone en cuestión los modos de consumo y producción imperantes. 

Las reflexiones sobre cuerpo-territorio nos develaron la variedad de territorios – cuerpos desde donde se construye discurso y práctica feminista, mostrando que la defensa de nuestros cuerpos como sujetos políticos portadores de derechos y la defensa de nuestros territoritos como espacio de vida material, cultural, histórica y simbólica, es una lucha central en nuestros feminismos. 

Todas estas reflexiones han sido llevadas adelante por una variedad de actoras feministas, desde diferentes territorios: jóvenes feministas, feministas de “sabiduría” acumulada; urbanas, rurales, indígenas, negras, lesbianas, mestizas, heterosexuales críticas, discapacitadas, trans, trabajadoras sexuales, trabajadoras del hogar, migrantes....desde diferentes posicionamientos y cosmovisiones. 

Sabemos que un Encuentro por sí solo no puede desenredar los nudos, pero si visibilizarlos, reconocerlos y contibruir a que sigamos pensando colectivamente: 

♀ Un reto, común a los Encuentros, es el de la pluralización de los feminismos. Cómo poner en diálogo, no en acuerdo sino en reconocimiento e intercambio nuestras diferentes posicionamientos feministas. Como construir un espacio común, no de idénticas ni de hermandad, sino de diálogo y disputa política, en el reconocimiento que la disidencia nos nutre, las disputas –reconocidas y trabajadas, nos hacen crecer como movimiento y amplían nuestros horizontes de posibilidades. 

♀ Un nudo a ir desenredando es el de las Identidades de género disidentes, la exigencia de validar a sujetos vistos fuera de la mirada dicotómica hombre- mujer. 

♀ Otro tema a discutir en nuestro siguiente encuentro son los derechos de las mujeres migrantes. 

Junto con estos nudos y retos, hay otros, que impactan a los feminismos y ante ellos, declaramos: 

♀ Que seguiremos luchando hasta erradicar la criminalización de nuestras decisiones, nuestros cuerpos, nuestra sexualidad. Que la despenalización del aborto y la libertad de las presas por abortar son una prioridad de nuestro movimiento. Por eso la demanda de las feministas Salvadoreñas por la libertad de las 17 es nuestra. 

♀ Que nosotras también somos Ayotzinapa. Que nos unimos al reclamo mundial por la aparición con vida de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos de forma forzada en Guerrero, México y expresamos nuestra consternación por la crisis de violencia, impunidad y violaciones a los derechos humanos que se vive en México. Extendemos nuestra solidaridad y respaldo a todas las mujeres mexicanas que día a día denuncian la desaparición forzada, el feminicidio y la ejecución extrajudicial de sus familiares. Vivos se los llevaron, vivos los queremos. 

♀ Que la exigencia de declarar una alerta de violencia de género en los países de Latinoamérica, es una demanda urgente, porque el feminicidio ha crecido al amparo de la impunidad, la indiferencia y la complicidad de los gobiernos. 

♀ Que en muchos países de nuestra región han aumentado las agresiones, las amenazas y la criminalización de defensoras de derechos humanos de todos los movimientos sociales, incluido el movimiento feminista. Por eso exigimos poner alto a la impunidad y asegurar el acceso a la justicia a todas las mujeres que son agredidas por defender los derechos humanos. 

♀ Que estamos decididas a incrementar la capacidad de nuestro movimiento para protegernos de la violencia, para fortalecer la solidaridad y para hacer del cuidado entre nosotras y las compañeras en otros movimientos sociales, un principio político fundamental para la sostenibilidad de nuestras luchas. 

♀ Que, continuaremos nuestra lucha contra el racismo, la colonización de nuestros cuerpos y nuestros territorios y de todas las formas de violencia, por lo que exigimos justicia frente a las esterilizaciones forzadas. Nos pronunciamos además por frenar las persecuciones, encarcelamientos y asesinatos que viven las indígenas. 

♀ Que asumimos como nuestra la causa levantada por la campaña “Agua si, Oro no” en Cajamarca, Perú, y exigimos la libertad de Máxima Acuña, encarcelada por defender su territorio y Dina Mendoza, criminalizada por defender a Máxima. 

♀ Que denunciamos un conjunto de atropellos contra el medio ambiente, como el megaproyecto que afecta el reservorio de agua del lago de Nicaragua, la construcción de una termoeléctrica en Arica, así como el uso experimental de cualquier sustancia en los cuerpos de las mujeres. 

♀ Que a más de 60 años de conflicto armado en Colombia, las feministas de América Latina y el Caribe no podemos estar indiferentes. Denunciamos la utilización del cuerpo femenino como territorio de guerra, y demandamos ser protagonistas en el proceso de diálogo y construcción de la paz. 

♀ Que nos solidarizamos con la lucha de las trabajadoras sexuales, por el reconocimiento de todos sus derechos, asumiendo que la diferencia entre trata y trabajo sexual merece mayor debate y profundización. 

♀ Que reconocemos, como nos lo han hecho entender nuestras compañeras con capacidades diferentes, que es ésta sociedad patriarcal capitalista la que “discapacita” los cuerpos de las mujeres, generando otra forma de discriminacion invisible, misma que los movimientos feministas nos comprometemos a deconstruir, combatir y erradicar. 

♀ Que la realidad de las mujeres migrantes es una problemática feminista central en la construcción de nuestros lazos de solidaridad global y que colocamos como parte de nuestras reflexiones políticas para el siguiente EFLAC. 

Compañeras: Cada encuentro más avances, nuevos retos, más riqueza. 

¡Feministas por la liberación de nuestros cuerpos!