noviembre 04, 2014

Francia: algunas contradicciones entre la política de igualdad de género y la práctica

Tres meses después de la promulgación de la legislación marco para la igualdad real entre mujeres y

Credito: Caroline Léna Beckerhombres en Francia, AWID conversó con activistas por los derechos de las mujeres y por los de las personas LGBTQI sobre diversos componentes de la política francesa en materia de igualdad de género, con el fin de saber más acerca de sus limitaciones. 

Durante el recambio ministerial del 26 de agosto de 2014, el Ministerio de Derechos de la Mujer, creado en mayo 2012 y que se convirtió en el Ministerio de Derechos de la Mujer, la Ciudad, la Juventud y Deportes en abril 2014 fue eliminado. Ha descendido al rango de Secretaría de Estado de Derechos de la Mujer, dependiente del Ministerio de Asuntos Sociales, Salud y Derechos de la Mujer, un hecho que ha provocado la indignación por parte del movimiento feminista, ya que rompe no sólo la promesa del presidente François Hollandedurante su elección en mayo 2012, sino que a su vez supone un paso atrás en los avances legales e institucionales.

Buena intención en teoría, defectuosa en la práctica

Desde 2012, se ha observado en Francia considerables avances institucionales y jurídicos en el ámbito de la igualdad de género. Sin embargo, la creación de un Ministerio dedicado a los derechos de las mujeres, la lucha contra la violencia ejercida contra las mujeres, la ley que permite el matrimonio y la adopción a las parejas homosexuales y la ley marco para la igualdad real entre mujeres y hombres han significado avances relativos.

Según Yveline Nicolas, coordinadora de la Asociación Adéquations : « El primer avance fue la creación en 2012 de un Ministerio de Derechos de la Mujer, Ministerio de pleno ejercicio, lo cual constituyó un evento importante en Francia, donde durante muchos años no hubo un Ministerio ni una Secretaría de Estado dedicado a ese tema. La Ministra de los derechos de la mujer era también portavoz del gobierno, lo que le daba una importancia especial. Sin embargo, este Ministerio se convirtió en abril 2014 en un Ministerio de Derechos de la Mujer, la Ciudad, la Juventud y Deportes, lo que reduciría inevitablemente los recursos humanos y materiales para los derechos de las mujeres. Durante la remodelación ministerial del 26 de agosto, los derechos de las mujeres estaban relacionados con asuntos sociales, con el Ministerio de Asuntos Sociales, Salud y Derechos de la Mujer, lo que constituye otra regresión porque en lugar de considerar la igualdad entre mujeres y hombres como un tema transversal, se refiere a las mujeres como parte de asuntos sociales. »

En el ámbito de la violencia contra las mujeres, la ley del 6 de agosto de 2012 ofrece una definición más precisa y amplia del acoso sexual. Una ley que protege a las mujeres víctimas de la violencia y la trata fue publicada en agosto 2013, así como el cuarto plan para luchar contra la violencia en el período 2014-2016; asimismo la circular del 07 de agosto de 2014vino a reforzar la Orden de Protección establecida en 2010 y emitida en los casos de violencia por parte del juez. Según Laetitia Franquet, doctora en sociología especializada en temas de violencia contra la mujer, « ha habido avances legislativos en relación a la ayuda jurídica de las víctimas, pero no hubo avances judiciales. Para las órdenes de protección, hay una gran diferencia entre las que están registradas y las que son consideradas por el Ministerio Público. Si bien la sentencia dice que las pruebas no son necesarias, la realidad muestra que para construir un caso sólido hace falta un conjunto de pruebas. Por lo tanto, los derechos avanzan pero eso no quiere decir que las mujeres estén mejor protegidas por la ley. »

La ley del 17 de mayo de 2013 que permite el matrimonio y la adopción a las parejas del mismo sexo en Francia tuvo dos efectos principales. Según Arnaud Alessandrin, doctor en sociología e investigador en género y sexualidades, « por un lado se ha abierto derechos a las personas que antes no se beneficiaban. Desde este punto de vista, por lo menos en materia de derecho, el privilegio heterosexual es ahora menor. Por otro lado, la ley también tuvo un impacto en la vida social mediante el rediseño de una línea de frente entre la homofobia, que no se había expresado de esta manera desde el debate sobre el PACS(Pacto Civil de Solidaridad), y los defensores del matrimonio para todos. En la práctica, hubo algunos tribunales recalcitrantes en el proceso de adopción y algunos alcaldes se han negado a formalizar el matrimonio a parejas del mismo sexo. Los frenos que persisten son obstáculos simbólicos que insisten en la idea de que la desigualdad de trato entre las parejas heterosexuales y homosexuales es absolutamente justificada y que la ley aún puede ser suspendida. »

La ley marco del 4 de agosto de 2014 para la igualdad real entre mujeres y hombres aborda muchos temas que incluyen la igualdad profesional, la lucha contra la precariedad, la violencia, las representaciones y los estereotipos sexistas, los matrimonios forzados y la paridad. Como ha señalado Yveline Nicolas, hay una contradicción entre las políticas públicas y los presupuestos: « Se anunciaron restricciones presupuestarias públicas a nivel estatal; y reorganizaciones administrativas que sobrecargan de trabajo a los servicios descentralizados del Estado, responsables de la puesta en marcha de planes acción regional para apuntar las desigualdades, mientras se votan leyes ambiciosas que requieren un esfuerzo de muchos años. Realmente, no será en pocos años que vamos a erradicar la violencia y los estereotipos de género o reequilibrar el reparto de las tareas domésticas entre hombres y mujeres. »

Recursos reducidos y asistencia oficial al desarrollo (AOD) francesa insensible al género

Además de estos límites de orden judicial e institucional, las organizaciones de la sociedad civil, agentes principales en la movilización por la igualdad de género, se enfrentan a diversas dificultades que la política francesa deja de lado. A pesar de la creación de un Alto Consejo para la Igualdad entre mujeres y hombres a principios de 2013, dedicado al diálogo entre la sociedad civil y los responsables políticos, la falta de recursos y apoyo financiero para la labor de promoción y asesoramiento de la sociedad civil les impide influir en las políticas. Como Yveline Nicolas señala, « estos órganos consultivos pueden no tener la voluntad ni los medios para facilitar los debates y las consultas dentro de su « familia de actores ». El mundo asociativo también está experimentando una crisis en Francia, hasta el punto de que se creó una comisión de investigación parlamentaria. Mientras que Francia es el cuarto mayor donante del mundo, con casi 10.000 millones de euros de financiación anual, las asociaciones de mujeres y feministas no son muy respaldadas y se podría decir que muchas realizan el trabajo sin remuneración y así se mantiene la invisibilidad de las cuestiones de la mujer. » Esta falta de recursos lleva a una competencia entre las organizaciones de defensa de la igualdad de género y tiene un impacto directo en el propio campo asociativo. Por lo tanto, la fragmentación de la sociedad civil se hace sentir especialmente en las alianzas entre unos movimientos LGBTQI y algunos grupos feministas, según Arnaud Alessandrin.

Recientemente Francia parece haber creado un entorno favorable para la introducción del género dentro de la política de desarrollo. Este entorno se caracteriza por el establecimiento de un marco de intervención transversal de acción sobre género y reducción de las desigualdades entre mujeres y hombres por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), y el segundo Documento de Orientación Estratégico (DOS) en Género por el Ministerio de Asuntos Exteriores (MAE), después de la evaluación participativa del primer DOS sobre Género. Según Vouhé Claudy, Presidenta de la asociación Genre en Action(Género en Acción), las organizaciones de mujeres y feministas se beneficiaron con el último gobierno de todo el trabajo realizado por el Ministerio de Derechos de la Mujer, en el intento de garantizar que todas las políticas se evaluaran en función de su impacto en la igualdad de género, haciendo especial referencia a la política de ayuda francesa al desarrollo. Y añade: « este es el resultado del trabajo realizado por las organizaciones que abogan por el género y laOCDEque ha realizado informes, incluyendo revisiones paritarias donde se había señalado la falta de consideración de género. »

Sin embargo, en las visiones presentadas por la Cooperación francesa en la incorporación de la perspectiva de género, todavía observamos algunos obstáculos, tales como estimular a las empresas en este ámbito o la compresión errónea sobre género como igualdad de sexos. Según Claudy Vouhé, « hay solo un aspecto económico que aparece cada vez más en la AOD. Todavía, estamos lejos de las cuestiones LGBTQI pero más cerca de una visión de los derechos de las mujeres y también cuesta comprender la interseccionalidad ». Además, explicó que a pesar de los ambiciosos objetivos de la AFD para informar de todas sus operaciones en 2017 por los marcadores de género de la OCDE, « existe una preocupación real de rendición de cuentas, puesto que una gran parte de la financiación escapa a estos marcadores. Las asignaciones presupuestarias al género por el MAE y la AFD son difíciles de medir. »

La AFD también ambiciona el objetivo de que al menos el 50% de sus operaciones se califiquen por las notas 1 o 2 del marcador1, es decir que el género sea una meta importante o principal. Sin embargo Claudy Vouhé señala que estos marcadores se pueden aplicar a los proyectos liderados por las instituciones, especialmente para la ayuda bilateral, pero no para la ayuda multilateral. Ya que el 20% de la ayuda francesa se ​​ejerce a través de la Comisión Europea, sin saber cómo se gestionan estos fondos, hay una gran preocupación de rendición de cuentas relacionada con la falta de aplicación de estos marcadores a la financiación. Además, la cuantía de los presupuestos de género por el MAE y la AFD sigue siendo complicada y la AOD francesa se centra principalmente en sectores que tienen muy poco en cuenta el género.

Las Naciones Unidas son un espacio internacional donde se desarrollan conversaciones importantes sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODD) y Pékin +20, entre otros, y constituyen una oportunidad para la inclusión de una perspectiva de género en las políticas de desarrollo. Claudy Vouhé enfatiza « hay cada vez más propuestas sobre estas preguntas, pero las asociaciones más pequeñas no tienen los medios para acceder a estas áreas. El nivel político es muy difícil de seguir para estas organizaciones. Por lo tanto, se plantea la cuestión de que las asociaciones refuercen su capacidad para comprender lo que sucede a ese nivel, y que también el personal de la ONU sea formado en las realidades de las asociaciones feministas. »

Por Mégane Ghorbani"
Imagen: Igualdad de derechos. Ni más ni menos"
Fuente: AWID

1 Los tres niveles del indicador de género: 0, si no se trata de igualdad de género; 1, cuando la igualdad de género es un objetivo importante; 2, cuando la igualdad de género constituye el objetivo principal. Para obtener más información, consulte: http://www.adequations.org/IMG/pdf/Fiche_utiliser_le_Marqueur_Genre.pdf