enero 23, 2015

Acabar con la prohibición del aborto en El Salvador.


Imagínate terminar en la cárcel por someterse a un aborto. Es algo que está sucediendo en estos momentos, y puedes ayudar a que acabe.

En El Salvador, no importa si el embarazo es consecuencia de una violación o amenaza la vida de la madre: el aborto está prohibido en todos los casos.


La condena por someterse a un aborto o por ayudar a alguien a hacerlo, puede ser de hasta 12 años de cárcel. Si el aborto es espontáneo, la condena puede ser de hasta 50 años por homicidio agravado, pues el Estado sospecha que has abortado clandestinamente.


Al no haber una adecuada educación sobre el sexo y las relaciones y existir obstáculos en el acceso a los métodos anticonceptivos, El Salvador tiene la tasa de embarazos de adolescentes más alta de América Latina. Y más de la mitad de todas las muertes de adolescentes embarazadas son por suicidio.

No hay quien lo niegue. La prohibición del aborto en El Salvador es tortura. No hay lugar para ella en un El Salvador moderno, pongámosla donde le corresponde: en el pasado.



Presidente Sánchez Cerén

Cada año, a miles de mujeres y niñas se les niegan sus derechos humanos a causa de la prohibición total del aborto en El Salvador. El gobierno salvadoreño es el último responsable de las muertes de mujeres y niñas que esto conlleva y de la violación de los derechos humanos de miles de ellas por la prohibición.

Una prohibición que convierte en delito que las mujeres y las niñas aborten, y en delincuente a cualquiera que las ayude a abortar.

En virtud de la prohibición de abortar, las mujeres y las niñas que son halladas culpables de poner fin a sus embarazos pueden ser condenadas a hasta ocho años de cárcel. Y las que abortan espontáneamente pueden ser acusadas de homicidio agravado y encarceladas durante hasta 50 años, pues también de ellas se sospecha que se han sometido a un aborto clandestino. Las condenas suelen basarse en pruebas poco sólidas y dictarse tras juicios llenos de irregularidades.

Los efectos de la prohibición son ni más ni menos que la violencia institucionalizada contra las mujeres y las niñas y constituyen tortura, una conclusión que comparte la ONU.

La prohibición total del aborto en El Salvador es una grave violación de derechos humanos y debe retirarse urgentemente.

Le pido que:
  • Despenalice el aborto: elimine todas las medidas punitivas contra las mujeres y las niñas que buscan abortar, así como contra los profesionales de la salud y otras personas que las ayudan a hacerlo. 
  • Ponga en libertad incondicional de inmediato a todas las mujeres y las niñas encarceladas por someterse a un aborto o abortar espontáneamente. Entre ellas se incluyen las condenadas por aborto, homicidio y homicidio agravado. 
  • Garantice el acceso a un aborto seguro y legal a todas las mujeres y las niñas. Como mínimo, garantice dicho acceso en casos de violación o incesto, cuando la salud de la mujer corre peligro y cuando es improbable que el feto sobreviva. 
  • Garantice el acceso a información y servicios modernos en materia de anticoncepción y proporcione una educación sexual integral.
Fuente: Amnistía Internacional