enero 20, 2015

América Latina: Feminismos en el camino de la emancipación

El pensamiento y activismo feministas ganan espacio en los movimientos sociales de América Latina y el Caribe a través de una lucha política que sus protagonistas definen común, anticapitalista, antipatriarcal y por la justicia ambiental.

“Hoy día nos encontramos el feminismo en diferentes grupos y eso nos alegra porque quiere decir que estamos haciendo un proceso revolucionario mucho más integrador y amplio”, afirmó la feminista chilena Nelly Cubillos Álvarez durante una sesión plenaria del 11no. Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios, celebrado en La Habana del 13 al 16 de enero.

Activistas y representantes de organizaciones, movimientos e instituciones de una veintena de países participaron este año en el taller, con el propósito de crear un espacio para “avanzar en la construcción compartida de los sentidos éticos-políticos de las luchas emancipatorias”.

Una de las sesiones de trabajo estuvo dedicada al debate en grupos temáticos. Activistas y representantes de organizaciones y movimientos de mujeres discutieron sobre los objetivos, principios, estrategias, resultados y retos actuales de la lucha feminista.

Con el título “Sentidos éticos y políticos de nuestras prácticas feministas: desafíos del movimiento social en la lucha contra la cultura patriarcal/sexista”, la sesión mostró los aportes del feminismo en la construcción de una sociedad más justa.

“Como dice la boliviana Julieta Paredes, las mujeres no somos un tema o un problema, somos la mitad de todo. Y eso significa que a todas las acciones y cuestiones de la vida cotidiana tiene que integrarse la perspectiva de las mujeres”, reafirma Nelly Cubillos Álvarez.

Un criterio compartido por las asistentes es la importancia del feminismo en la reconfiguración de la vida cotidiana, poniendo al centro del debate la sexualidad, el poder, el amor y el placer.

“No se trata solo de la incorporación de las mujeres, está también el reto de crear nuevos modos de producción, reproducción y consumo”, opina la brasileña Nalu Faria, integrante de la Marcha Mundial de Mujeres.

Para jóvenes y consagradas resulta fundamental construir nuevas prácticas basadas en una ética que deconstruya la asimilación propia del patriarcado.

Las experiencias compartidas revelan que la movilización pública se une hoy a acciones artísticas y contraculturales, apoyadas en una metodología que aprovecha la creatividad y reivindica el saber hacer de las mujeres a partir de sus vivencias.

El encuentro sirvió también para alertar sobre las resistencias machistas visibles en la sociedad contemporánea e incluso en los movimientos revolucionarios.

La feminista cubana Helen Hernández Hormilla alertó sobre los neomachismos que hoy suelen refugiarse en frases como “si las mujeres han logrado ya bastante, para qué quieren más”. Actitudes que incluso pueden adoptar hombres que dicen ser partidarios de la igualdad de género.

Feministas que militan en partidos y movimientos de izquierda en la región expusieron que muchas veces las agendas de las mujeres quedan a un lado una vez se llega al poder, o son moneda de cambio en los pactos políticos.

Bertha Cáceres reveló las reacciones violentas de compañeros dentro del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), cuando algunas compañeras propusieron que la organización se declarar antipatriarcal.

Cáceres cree en la necesidad de un posicionamiento político feminista en los movimientos de izquierda latinoamericanos.

Al respecto, la cubana Dayma Echevarría reconoció que en su país, “el socialismo es patriarcal en muchos aspectos” y puso de ejemplo que mayor presencia de mujeres en las instancias legislativas y políticas no ha significado un cambio cualitativo en el ejercicio del poder.

Georgina Alfonso, directora del Instituto de Filosofía de la Universidad de La Habana, llamó a sacar el tema del feminismo de la academia y llevarlo a donde están los problemas de las mujeres.

Fuente: Semlac