febrero 19, 2015

“La habilidad comunicativa de las mujeres probablemente sea un elemento de supervivencia”


La foniatría es una especialidad médica, pero ella estudió Lingüística, primero, y Logopedia, después. Carolina Pérez Sanz habla de sí misma como “especialista en foniatría” y es, además, una gran observadora de cómo hablamos y nos expresamos. En el congreso Mentes Femeninas celebrado en octubre en Salobreña, pronunció una conferencia titulada ‘Voz, influencia y poder femenino’.


¿La voz es fisiológica o se aprende?

Las dos cosas. Es la respuesta a una actividad fisiológica, la respiración. Las cuerdas vocales nos protegen de que la comida entre en los pulmones, pero también las utilizamos para hablar. Cuando sacamos un chorro de aire a una velocidad suficiente, se emite la voz.

¿Cómo se aprende la voz?

Ese mecanismo se moldea por convencionalismos sociales, por el entorno… Las mujeres copiamos la voz de las madres y los hombres de los padres… La voz de un chico rodeado de mujeres sería diferente a la de otro rodeado de hombres. La voz es fisiológicamente masculina o femenina, pero los matices dependen del aprendizaje.

O sea que las cuerdas vocales… ¿Es bocales o bucales?

Vocales, pero, en realidad, son pliegues.

¿Como un acordeón?

Como labios, como una válvula. Al final de la traquea hay una membrana con una rajita.

O sea que imitamos la voz del entorno.

Tuve una paciente, huérfana de madre, a la que le cambió la voz por la admiración hacia su hermano. Era cantante en un coro y no llegaba a los agudos. Había adquirido una forma de fonar que hacía daño a sus cuerdas vocales porque era masculina.

¿Qué es en realidad una voz masculina?

La diferencia entre la voz de una mujer y un hombre se basa en la velocidad de cierre de los pliegues vocales. Además, la laringe masculina tiene un músculo mucho más gordo. Va más despacio, se cierra con más fuerza y genera unos armónicos diferentes. Es un fenómeno acústico que causa perplejidad si no se corresponde con el aspecto de la persona.

¿Ese músculo se puede trabajar?

“Hay más niños y hombres con problemas de lenguaje, pero a las mujeres les afecta de forma mucho más grave. Si ella es tartamuda, es muchísimo más tartamuda, y les incomoda tanto salir a espacios públicos, que nos se las conoce”

Para que sea más flexible, sí, pero no para que cambie. No se fortalece. La voz es un carácter sexual secundario, es un rasgo fisiológico. De hecho, las cuerdas vocales son receptoras de hormonas sexuales, por eso cuando tenemos la regla nuestra voz cambia.

Ah, ¿sí?

Sí. Las cuerdas se inflaman y la voz se hace más grave, más irregular, un poco ronca.

Entonces, a mayor velocidad de la membrana la voz es más aguda.

Sí, pero podemos controlarlo mediante mecanismos indirectos: la postura, la vocalización, las pausas, la respiración. Cuando no se hacen pausas, se habla con poca cantidad de aire, de modo que las cuerdas están más tensas y la voz es muy aguda y desagradable. Hice el análisis de Rosa Díez y su voz siempre es tensa porque agota el aire hasta el final.

¿Es posible impostar la voz toda la vida?

Se puede, pero no se debería. ¿Por qué? Cada cual habla como habla. Quienes hacen profesión de su voz, pueden mejorarla, pero no cambiarla. Pueden aprender a respirar o vocalizar mejor.

¿Las voces bonitas gustan a todo el mundo?

No, es muy subjetivo. A mí, algunas voces muy graves, que suenan falsas, no me gustan.

¿Hay diferencias por países o por zonas climáticas?

Sí, pero no sé si es climático o cultural. Una amiga portuguesa compró una impresora con programa de voz y el aparato tenía voz de mujer con tono brasileño, porque aquel mercado es mayor. También usan esas voces en los aeropuertos. Son muy sugerentes y la razón es que la membrana vocal de las mujeres brasileñas en la última parte queda abierta. Como afecta al 90% de las brasileñas, no puede considerarse una patología. Al suceder en un país, pensamos que es cultural.

¿La voz varía siempre con la edad?

Cuando nacemos, la laringe está casi en la boca, por pura supervivencia, porque los bebés comen tumbados. La laringe va bajando con la edad y hasta los 8 o 9 años no se distingue la voz de un niño y una niña. En la adolescencia, la laringe de los chicos crece mucho más que la de las chicas. La de ellos llega a tener hasta 3 centímetro y 2,5 la de ellas. Eso hace que las voces sean distintas, hasta que llega la vejez y vuelven a equipararse. Las ancianas evolucionan a voz más grave y los ancianos a más aguda. Es una voz de persona mayor, a secas.

¿Tiene fundamento lo de los castrati?

Sí. Les quitaban los testículos y, como no hay producción de testosterona, el cuerpo crece mucho. Los castrati eran personas muy fuertes y grandes, sin barba y con voz de niño. Qué perversión. Como tenían unos pulmones descomunales, aguantaban notas larguísimas.

¿La tartamudez tiene algo que ver con la voz?

Es psicológico. La causa una superconsciencia de cómo se habla y hay muchos más hombres tartamudos.

No hay apenas mujeres…

En general, hay más niños y hombres con problemas de lenguaje, pero a las mujeres les afecta de forma mucho más grave. Si ella es tartamuda, es muchísimo más tartamuda, y les incomoda tanto salir a espacios públicos, que nos se las conoce. La habilidad comunicativa de las mujeres probablemente sea un elemento genético de supervivencia.

Hablemos de voces de prestigio. ¿Son masculinas?

Depende de lo que se desee transmitir. Los anuncios de la Dirección General de Tráfico, que son un poco paternalistas, tienen voz de mujer: “No corras…”.

¿La decisión se basa en estereotipos?

Sí, y no elegirá acentos regionales marcados, sino lo que algunos consideran acentos neutros. Ahí cabe un acento catalán o valenciano suave y, por supuesto, madrileño. No el de Luis de Guindos, por ejemplo, que habla como un pijo; o Montoro, que prefiere una voz estridente que la de su acento andaluz. En TVE una profesional recomendaba a los alumnos “corregir” su acento.

¿Por qué algunas personas imitan tan bien las voces?

Tienen una habilidad muy desarrollada para observar elementos lingüísticos supraverbales. Se fijan en modismos y los imitan, pero no la voz en sí. Nos engañan porque observan más allá del discurso y copian la forma de hablar, la cadencia, los gestos, la prolongación de un sonido…

¿Las voces tienen colores?

Sí.

¿De qué color es su voz?

No soy sinestésica, pero diría que verde oscuro.

Por Lucía Martínez Odriozola
Foto: Paloma Portillo
Puedes seguir a Carolina Pérez Sanz en Twitter: @carolinaper
Fuente: Pikara