febrero 24, 2015

La persistencia de la desigualdad en la cultura no es casual.

Sólo el 8% de las películas son dirigidas por mujeres. El 84% de las direcciones teatrales son masculinas. Los centros culturales dirigidos por mujeres reciben un 25% menos de ayudas públicas. Las páginas culturales de los medios de comunicación siguen centradas en “ellos”. Son algunas de las cifras y los testimonios de la desigualdad en la cultura que transitaron ayer por la sala Berlanga de Madrid en el encuentro internacional ¿Es una quimera la igualdad hombres-mujeres en las artes? organizado por la asociación para la igualdad de género en la cultura Clásicas y Modernas, la Fundación SGAE y la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales.


“Hay una discriminación estructural enorme”, aseguró la escritora y periodista cultural Laura Freixas durante la inauguración del evento, “y se reproduce en la pirámide de la cultura: hay una base muy grande de público femenino y lectoras, en los estadíos intermedios hay algunas y en la cima, sólo hombres y apenas un 15% de mujeres”.

Junto a Freixas estuvieron Mercedes Ferrer, directora institucional de Música de la Fundación SGAE; Virginia Yagüe, presidenta de CIMA y Margarita Borja, autora y directora escénica, vicepresidenta de Clásicas y Modernas y coordinadora del encuentro.

Durante sus intervenciones, hicieron una revisión de la legislación existente en materia de Igualdad tanto a nivel internacional como en el estado español, para concluir que la asignatura de la Igualdad no ha pasado de la “formulación”, sin llegar a la “aplicación real”. Las leyes “aconsejan”, “recomiendan”, pero la experiencia demuestra que eso no garantiza que se lleven a cabo las medidas necesarias. En ese sentido, “ojala este encuentro sirva para llegar a una serie de medidas que favorezcan su aplicación”, dijo Mercedes Ferrer.

Según Margarita Borja, “nos enfrentamos a un problema resistente en la cultura y esto no es casual”. Para la autora esto obedece a que un cambio social no se reafirma hasta que no ha conseguido entrar en la cultura. Por ello, animó a impulsar estas transformaciones, advirtiendo que “si nos olvidamos, la vuelta atrás es exponencial”.


La organizadora del encuentro reasaltó también algunos indicadores interesantes de este momento. Por primera vez en España hay hombres que se acercan y se interesan por la igualdad en la cultura. Y por primera vez, en las asociaciones conviven varias generaciones de mujeres, con lo cual el conocimiento teórico y social es muy grande.

Durante el encuentro, Clásicas y Modernas presentará una propuesta para impulsar la Red Europea de Ciudades por la Igualdad en la Cultura, con el ejemplo de la asociación francesa Hombres-Mujeres, que han puesto en marcha las “Temporadas de Igualdad en las Artes Escénicas”, comprometiendo a instituciones y gestores culturales.

No será la única propuesta ni medida ni proyecto que se intercambie y se asuma entre las butacas de la sala Berlanga. “Hemos dado suficiente margen para la puesta en marcha de la Igualdad”, los datos muestran que no se ha avanzado, y la desigualdad “no se trata ni desde los medios de comunicación ni desde la política”. Ahora “hay que hacer una exigencia”, dijo Virginia Yagüe.

Fuente: AmecoPress