marzo 17, 2015

La invisibilidad no es un escudo para salvarnos de la lesbofobia

La primera Marcha de Lesbianas de Rosario, Argentina para conmemorar el Día de la Visibilidad lésbica y la lucha contra la lesbofobia se realizó el 7 de marzo y juntó a más de un centenar de personas. AWID conversó con distintas activistas sobre la importancia de este día.

La marcha fue convocada por el grupo de lesbianas feministas independientes “Las tortas de Chavela”, y así el atardecer del sábado 7 de marzo lució diferente frente al río Paraná, en el Paseo de la Diversidad Sexual, lugar de la convocatoria y desde donde partió la marcha. A la misma se sumaron otros colectivos LGTBI de la ciudad, como Vox Asociación civil, y grupos de otros movimiento sociales como el grupo de la comunidad indígena Mapuche. El recorrido de la marcha incluyó sumarse a la actividad cultural y musical, “EL Destape lésbico”, organizado por el grupo Las Safinas, y luego continuaron la marcha haciendo un escrache a la Catedral y terminaron su recorrido en el emblemático Monumento a la Bandera. 

Durante toda la marcha se vieron banderas arcoíris, consignas lésbico políticas en las pancartas y un nombre que se repetía una y otra vez: Natalia “Pepa” Gaitán, o la Pepa.

La Pepa Gaitán y el Día de Visibilidad lésbica

El siete de marzo de 2010, Natalia Pepa Gaitán, de 27 años, fue asesinada de un escopetazo disparado por Daniel Torres, el padrastro de su novia. La Pepa era una torta chonga[1], que supo trabajar con su familia en un comedor comunitario en un barrio de la periferia de la ciudad de Córdoba. Era muy querida por su compromiso con ese trabajo social que realizaba. 

Gabriela Lorenzo, activista lesbiana feminista y del grupo convocante explica a AWID, “que las tortas nos apropiamos de este día por todo su significado, y así lo transformamos en un día específico de visibilidad, mostrando que la lesbofobia existe y que una lesbiana puede morir porque es lesbiana. La invisibilidad no es un escudo para salvarnos de la lesbofobia. Me parece que eso es algo que tenemos que seguir pensando nosotras como lesbianas. Hay muchas que continúan tapadas para evitar agresiones, pero la lesbofobia mata igual, por ejemplo en los casos de suicidios”.

La Marcha fue convocada bajo la consigna: “Contra la lesbofobia las tortas marchamos con la alegría de ser visibles”. Lorenzo recuerda el contexto de la muerta de la Pepa, “este crimen de odio se dio en un momento histórico en que parecía que estábamos avanzando en derechos en Argentina, se dio en medio del debate por el matrimonio igualitario”. Para Lorenzo como para otras activistas reconocer la existencia de la lesbofobia externa y la internalizada es sumamente importante, pero también lo es reconocer que hay lesbianas “que siendo visibles somos felices, que para nosotras la militancia es eso, un espacio de alegría, que estar con otras lesbianas es parte de nuestra forma de vida. Por eso propusimos para la marcha la consigna: hacemos frente a la lesbofobia con la alegría de la visibilidad”.

Para la periodista y activista lesbiana feminista, Irene Ocampo, el día de la visibilidad “Es un día en el que nos expresamos para decirle a la sociedad que no queremos seguir sufriendo la violencia en las familias, en las escuelas, en los lugares de trabajo por tener otra orientación sexual, u otra expresión de género. Y también es un día para celebrar la vida, para expresarnos libremente, para recordar a todas las que hicieron algo antes que nosotras para que hoy podamos expresarnos, pensarnos y celebrar una cultura lésbica menos atrincherada, más inclusiva en nuestra propia diversidad”. 

Reflexiones sobre la justicia

El juicio a Torres se realizó entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2011. Torres fue sentenciado a 14 años de prisión por el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. Si bien el tribunal aplicó la pena que había sido requerida por fiscalía y se mencionó femicidio, tanto la madre de la Pepa, Graciela Vázquez, como otrxs activistas se sintieron disconformes porque nunca se acreditó ni por parte del tribunal ni por la fiscalía que el crimen había sido motivado por la identidad sexual de la Pepa. 

Fabi Tron, lesbiana chonga feminista, pudo seguir el juicio a Daniel Torres desde adentro de la sala y fue la única lesbiana que diariamente reportaba lo que allí sucedía. El año pasado se reunieron esas crónicas en “Quiénes mataron a la Pepa Gaitán”.[2]

Tron explica a AWID que ya desde antes que comenzara el juicio que finalmente condenó a Daniel Torres por el asesinato de la Pepa, ella siempre fue muy crítica. Dice Tron, “estamos en una sociedad en la cual la norma que impone la heterosexualidad obligatoria trae como correlato la lesbofobia, o la misoginia, es decir control de los varones sobre las mujeres. Entonces en este punto es contradictorio, porque vos estás pidiendo justicia por algo que se supone que el sistema heteropatriarcal empuja a que se haga: violencia contra las lesbianas, las mujeres. Estamos educadxs en una sociedad que es homo-lesbo-transfóbica, que es misógina y machista. Son mandatos no escritos pero que si no los viste críticamente en vos los tenés internalizados. Entonces frente a esta situación, para mí siempre estuvo claro que Torres actuó como ese sistema le dijo que tenía que actuar. Un juicio y un el Código Penal que le impone penas por matar a otra persona no es suficiente, porque igual la gente sigue matando a lesbianas. Las leyes muchas veces no son para frenar los actos que las personas hacemos. Entonces para mí esta cuestión amerita mucha discusión dentro de los movimientos LGBTI, o dentro de grupos activistas, necesitamos pensar otras nuevos modos de justicia”. 

Tron, que es una activista pionera e histórica apuesta a un debate colectivo y donde de esa manera también se puedan crear otras maneras de justicia. Tron explica “Yo no tengo una respuesta, pero creo que debemos apuntar a una justicia en la que este tipo de acciones no vuelvan a pasar. Eso no es algo que te garantice la ley, es algo que se garantiza con un accionar conjunto que tienda a una transformación total de la sociedad.

Aún así seguimos utilizando las herramientas que nos da el sistema: los juicios y y sus sentencias que se supone que sirven de “reparación” simbólica para la familia y para algunxs de nosotrxs, porque en verdad no hay reparación posible, ya que es una herida que no puede cerrar, que va a seguir supurando por siempre. Frente a eso, para algunxs de nosotras como activistas, no hay una justicia posible. Y la justicia va a suceder realmente cuando estas cosas no sucedan más, como decía la poeta Macky Corbalán”.

Por Gabby De Cicco
Foto: Gabby De Cicco.
Fuente: Awid

[1]Lesbiana masculina.



Fotos de la marcha



El paseo de la Diversidad y los carteles con el slogan de la Marcha



La Marcha comienza su recorrido



Dos activistas de "Eva tiene 2 mamás"



La Marcha en su recorrido y reparto de flyers



Irene Ocampo



Activistas frente a la Catedral de Rosario