mayo 27, 2015

España. Alcaldesas del cambio.

Aunque de generaciones distintas y con trayectorias diferentes, Ana Colau y Manuela Carmena tienen mucho en común: mujeres, defensoras de derechos sociales y llegadas a la política por una responsabilidad bien entendida y un deseo genuino de contribuir a canalizar de un modo constructivo el malestar social existente en nuestro país.

"Nos preguntarán quienes somos [...]. Somos muchas mujeres que estamos infrarrepresentadas en los espacios de decisión, en los espacios de poder político y estamos sobrerrepresentadas en el cuidado invisible que hace posible la vida de todos y todas". Así habló Ada Colau en el discurso de presentación de Barcelona en Comú el pasado septiembre.

"Somos gente que hace un tiempo nos indignamos y salimos a la calle, y desde el poder se nos dijo: ’¿que os habéis creído con tanta manifestación? Si queréis algo, presentaros a las elecciones’. Pues aquí estamos", proclamó la antigua portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y ahora ganadora de las elecciones municipales en Barcelona, Ana Colau, en un acto celebrado recientemente en Madrid, donde compartía escenario con candidatos y candidatas de listas de confluencia o ’unidad popular’, entre las que se encontraba Manuela Carmena.

La jueza ha protagonizado una hazaña tremenda: contribuir a acabar con la mayoría absoluta del PP en Madrid. Esperanza Aguirre ha obtenido 21 concejales, frente a los 20 de Carmena, que podría gobernar con el apoyo del socialista Antonio Miguel Carmona. El PSOE ha sumado el 15,3% de los votos y nueve concejales. La mayoría absoluta son 29 concejales. La candidata de Ahora Madrid interpretaba la noche del domingo los resultados de las elecciones del siguiente modo: "Ha ganado una mayoría por el cambio". Destacó también la "impresionante" campaña de Ahora Madrid por la "imaginación y creatividad" de la gente, frente a las tradicionales campañas realizadas a golpe de “talonario”.

Tal vez ese haya sido uno de los mayores logros de estas mujeres: ilusionar a las poblaciones, hacerles sentir que eran capaces de cambiar y de construir un nuevo marco desde el que hacer políticas al servicio de las personas, aunar esfuerzos y no entrar en el juego –sucio- de reproches y rivalidades característicos de las disputas electorales.

Ada Colau es la primera mujer de la historia del Ayuntamiento de Barcelona en ocupar la Alcaldía. Quiere cambiar el modelo de ciudad y ponerlo al servicio de la ciudadanía, reducir las diferencias entre los barrios y apostar por transversalizar el género en todas las políticas del Ayuntamiento de Barcelona. Para ello, insiste en superar el enfoque sectorial y fragmentado basado en las competencias para avanzar hacia una elaboración de políticas que en su lugar parta de los problemas sociales -complejos, integrales y que requieren de múltiples abordajes para hacerles frente-. Desde Barcelona En Comú entienden que una Barcelona feminista no será posible si se sigue relegando a un área sectorial “de la mujer” o “de la igualdad” la responsabilidad de diseñar, implementar y evaluar las políticas de género.

Los feminismos han estado presentes en las campañas de Barcelona En Comú y de Ahora Madrid. El pasado jueves, Manuela Carmena protagonizaba un acto por la Igualdad que superó todas las expectativas de asistencia. En Ahora Madrid hay candidatas que llevan años luchando por los derechos de las mujeres y que han trabajado para que el enfoque feminista se concrete en el programa. Miles de mujeres han pegado carteles, repartido folletos, enviado tuits y llenado los actos de campaña.

Colau y Carmena firmaron la semana pasada un manifiesto en el que explicaban que las “mujeres feministas hemos visto una grieta en el sistema que debemos ocupar para situar las reivindicaciones tradicionales de las mujeres en la agenda política. Hemos vivido en tantas ocasiones el "ahora no toca" como para saber que sí, que ahora es cuando toca. No es una cuestión de anteponer unos derechos sobre otros, sino de entender que las desigualdades sociales se entrecruzan unas con otras y que todas ellas deben ser abordadas por igual para conseguir esa sociedad justa en la que nos gustaría vivir”. Ojalá “ahora toque”, dar prioridad a las reivindicaciones feministas.

Como ellas mismas reconocen no será fácil. “La política se está feminizando, sí, pero es un proceso en el que muchas chocamos con la sociedad y, en ocasiones, con las propias estructuras que generamos y con nuestros compañeros. Es necesario que, tal y como vamos haciendo y luchando, las estructuras también cambien: los códigos del lenguaje, los tiempos, la conciliación, las formas en la arena pública, etc.”, afirman.

De momento han conseguido feminizar la política con otros modos de hacer más democráticos. Y todo apunta a que serán las alcaldesas de las dos principales ciudades del Estado español.

Fuente: AmecoPress