junio 10, 2015

Ley de Medios argentina, ejemplo a seguir a favor de las mujeres

Dafne Sabanes Plou en entrevista con Cimacnoticias | CIMACFoto: César Martínez López

Las leyes en materia de comunicación ayudan a los cambios sociales y a que las mujeres influyan en los medios de difusión y lleven otra mirada sobre lo que ocurre, asegura Dafne Sabanes Plou, coordinadora regional del Programa de Mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC), para América Latina (AL) y el Caribe.

Ejemplo de los aportes de una legislación es la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual de Argentina que llevó nuevos cambios al país sudamericano, donde el pasado 3 de junio los medios se sumaron y reportaron la manifestación “Ni una menos”, que causó revuelo internacional y puso los reflectores a los asesinatos de mujeres. 

La periodista y consultora de medios estuvo en México los pasados días 27 y 28 de mayo para participar en el Foro Internacional sobre Género, Medios, Tecnologías de la Información y la Comunicación, y Periodismo, evento organizado por Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) y que se celebró en el Centro Cultural España en esta capital. 

A propósito de su participación, en entrevista con Cimacnoticias Dafne Sabanes Plou ahonda sobre los avances legislativos en su natal Argentina, y que –destacó– son un ejemplo a retomar.

La también cofundadora del Grupo de Trabajo de Género y TIC para el Plan de la Sociedad de la Información de AL y el Caribe recordó que la ley de medios argentina fue de amplia discusión,

“La ley se vino discutiendo desde comienzos de este siglo, pero cobro fuerza a partir de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, y que permitió que en los países hubiera buenos contactos y articulaciones de toda la gente que estaba trabajando en los medios, sobre todos los medios no comerciales, los alternativos”.

Explica además que a fines de los años 80 hubo un gran movimiento de radios comunitarias que incentivó la participación femenina en lo que después sería la ley de medios (Ley 26.522).

“Podemos decir que de estas radios comunitarias han quedado radios ciudadanas donde hay mucha participación de las organizaciones sociales y mucho protagonismo de las mujeres.

“Yo creo que las mujeres ahí tomaron el micrófono y comenzaron a tener un protagonismo importante, en lo que sería influir a través de sus opiniones y con una mirada y una perspectiva distinta sobre qué es la noticia y cómo debe ser el tratamiento de la información”. 

Los 21 puntos

Para 2005, grupos civiles, medios y periodistas comenzaron a trabajar por una ley de medios. Así surgió el “Movimiento por los 21 puntos” con propuestas para regular a los medios de difusión.

“Los 21 puntos fueron elaborados de una manera democrática, con mucha charla, con muchas discusiones, se consolidaron y comenzaron a ser una bandera tanto para nosotras en Argentina como para compartirlos con gente de otros países”, resalta Sabanes Plou.

Esta lista de puntos integró uno sobre equidad de género, “lo que se lograba –explica– era pensar en una equidad de género en los medios, y también en la toma de decisiones que sabemos no es fácil, que implica al menos iniciar un camino y al menos tenerlo plasmado allí”, aclara.

A decir de Plou, incluir el tema de género servía para que en algún momento las organizaciones o la ciudadanía tuvieran una base legal para reclamar sus derechos.

“Implica que puedes en algún momento hacer un petitorio diciendo ‘escúchenme: esto no se está cumpliendo o queremos que pongan su mirada sobre esta cuestión específicamente’”, dice la especialista.

Destaca que la ley de medios argentina se aprobó (en 2009) casi al mismo tiempo que una ley de violencia contra las mujeres, que entre otros temas planteaba la violencia mediática y la “violencia simbólica”.

Observatorio de Medios

“Entonces lo que se hizo fue crear un observatorio de medios con nivel oficial que no tiene función de censura, pero sí de hacer un monitoreo de lo que está ocurriendo en los medios de comunicación”, relata Dafne Sabanes.

Este observatorio fue otro de los grandes logros de la ley y la experta detalla cómo funciona: “Cada tanto saca dictámenes, señala discriminaciones, los problemas que están viendo, y muchas veces dialoga con los conductores de los programas, con las empresas, sobre todo de publicidad, respecto a determinados anuncios. Y otra área interesante ha sido que ha trabajado los temas con los grupos musicales que tienen a veces canciones muy sexistas”.

El organismo gubernamental se ha dado a la tarea de hacer una revisión de lo que sucede en los medios, señalar las canciones donde en el juego de palabras hablan de agresión a las mujeres, de violencia, y eso para Plou significó abrir una instancia muy interesante que no sólo monitorea, sino que además hace talleres de capacitación sobre comunicación y género.

“Esta gente de las radios nacionales ha recibido esta capacitación, por lo menos ponen sobre la mesa el tema en discusión, a lo mejor desde las mujeres quisiéramos ver todo solucionado de inmediato, pero lo interesante es que se ponen sobre la mesa los temas de discusión y hay temas en este momento en Argentina en los que se ha logrado cambiar la mirada”.

El ejemplo más claro del cambio de perspectiva son los asesinatos de mujeres, que el pasado 3 de junio derivaron en una movilización nacional e internacional.

“Ya es muy raro encontrar un medio –salvo los muy amarillistas, que siguen hablando de crimen pasional–; por lo menos escuchas tanto en las radios más tradicionales como en las más jóvenes, discusiones muy fuertes, sobre todo de los hombres, que tienen una mirada muy clara de lo que significa la violencia contra las mujeres, condenando; o sea, jamás hablarían de crimen pasional”.

Según el análisis de la activista, los hombres “también se sienten involucrados con el deseo de trabajar para que no se sigan cometiendo crímenes de esta manera”, a pesar de que ahora se han encontrado nuevos espacios para ejercer la violencia de género a través de internet y sobre todo con “ofensas virtuales”. 

“Proteger, no censurar”

Al respecto, Sabanes Plou señala que las agresiones virtuales no son menos importantes que aquellas que son de manera presencial.

“Creo que hay una línea de lo que es libertad de expresión, pero si estás vulnerando derechos, y si estas agrediendo o utilizando el lenguaje de odio, ahí estás vulnerando Derechos Humanos; entonces yo creo que tienen que quedar muy claro cuáles son los límites y cuál es esa delgada línea entre la libertad de expresión”.

Asegura que si en un país como Argentina golpear a una mujer es un delito, quien incite a golpearla en internet también comete el ilícito, pero lamentablemente en el caso de las mujeres se tolera.

“Muchas veces cuando se trata de discriminación hacia a algún grupo racial o religioso, o cuando se mezclan raza y religión como es el caso de los judíos, enseguida se cierra el espacio donde se está utilizando el lenguaje de odio. En el caso de las mujeres hay reticencia y uno se pregunta ‘¿por qué?’, si tendría que estar exactamente al mismo nivel”.

Agrega que es todo un tema que pronto se deberá legislar aunque el debate es amplio porque implica confundir el respeto con la censura.

“En algunos casos, sobre todo cuando ha habido protestas contra algunos sitios en Facebook, el lenguaje es tremendo y la incitación a la violencia también es tremenda, y pensamos que esos lugares deben ser cerrados; entonces esta discusión sobre que las mujeres buscan la censura se ha dado también”.

Por ello para Dafne Sabanes Plou el siguiente reto es ahondar en las implicaciones de la violencia en internet y buscar una regulación que garantice libertades, pero que no permita la violencia de género porque “lo que se quiere es proteger y no censurar”.

Por Anayeli García Martínez
Fuente: Cimac