agosto 17, 2015

Cuerpos rotos.


Foto: Brenda Ayala/MujeresNet
Ivonne De la Cruz Domínguez reflexiona sobre los cuerpos femeninos y describe convencionalismos diversos que se aplican para controlarlos; la autora hace un llamado a las mujeres para reapropiarse de sus cuerpos. 

¡Este cuerpo es mío! Es una afirmación que se ha convertido en cotidiana en las manifestaciones de feministas. Con ella se reclama no sólo decidir sobre nuestro propio cuerpo cuando se habla de aborto [1], sino el libre uso y disfrute del mismo, el derecho a caminar sin ser observadas, el derecho a decidir cuándo ser madre (si se quiere), el derechos a vestirse de forma libre. Hoy aún me asombra que algo que parece tan normal tenga que gritarse para ser tomado en consideración.

Durante años las mujeres hemos estado sujetas a reglas y convencionalismos sobre lo que debemos ser, hacer, pensar y sentir. Esto ha llevado a que nos deformemos en seres del deseo de otros, y a adoptar como aspiración para ser definidas como personas de éxito. Nos han engañado diciendo que es el único camino para ser mujeres aceptadas, valoradas y respetadas.

Estas exigencias han orillado a muchas mujeres a realizar modificaciones en su anatomía. La presión social es tan intensa que en China [2] durante muchos años se les enseñó a vendarse los pies creando malformaciones que les impedía caminar, pero las dotaba de una "belleza" (cuestionable desde mi punto de vista) que les permitía tener un mejor estatus social. Entre más pequeños los pies más se pagaba por ellas. No importaban los dolores que padecerían, no se les preguntaba, se hacía lo que se debía hacer por el bien de la niña.

De alguna forma este ejemplo se relaciona con rituales tan perversos como la ablación (el cual envuelve la prohibición del placer sexual) o tan ligeros como el hacerle agujeros en los oídos para que luzcamos hermosos aretes. Se realiza una mutilación, en menor o mayor grado.

Las modificaciones de los cuerpos de las mujeres están relacionadas con negocio, intercambio consciente o no de cuerpos por dinero. Esta afirmación nos llevaría a pensar que todas las mujeres somos sexoservidoras, y yo diría en menor o mayor forma así nos miran.

Lo explica de forma más clara la doctora Marcela Lagarde y de los Ríos en su libroLos Cautiverios de las Mujeres: Madresposas, monjas, putas, presas y locas. [3]

...el cuerpo, en una buena parte, está imbuido de relaciones de poder y de dominación, como fuerza de producción; pero en cambio su constitución como fuerza de trabajo sólo es posible si se halla prendido en un sistema de sujeción (en el que la necesidad es también un instrumento político cuidadosamente dispuesto, calculado y utilizado). El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es cuerpo productivo y cuerpo sometido.

Esta dualidad en la que nos sumergimos de un "cuerpo productivo y cuerpo sometido", nos coloca en un perverso juego donde no sabemos si lo que hacemos es por placer o por obligación.

• Si tenemos varios amantes ¿gozamos nuestra sexualidad o somos putas?

Tenía una plática con un amigo entrañable, discutíamos sobre las redes sociales y cómo han modificado la vida de las personas. Hoy todo se refleja en ellas, emociones, reflexiones, vidas personales y laborales. Él me decía que las personas se pierden de las maravillas de la naturaleza por observar la fotografía de un atardecer cuando lo puedes mirar en vivo, si levantas los ojos del celular y admiras el cielo. Yo alegaba que con las construcciones de la Ciudad de México, la contaminación, el ruido y el estrés difícilmente puedes admirar algo, y cuando te toca, es catártico plasmarlo y compartirlo.

Entre risas y suposiciones él desarrolló una teoría que llamó "Putas en potencia". Afirmó que muchas mujeres se esconden en las redes para "coquetear" e insinuar que quieren tener algún acercamiento sexual. ¿Por qué pensar que las mujeres no podemos disfrutar de una sexualidad libre a menos que seamos putas? Considero que si igualmente lo expresáramos en persona recibiríamos el mismo calificativo. Lo que muchas veces impide que expresemos nuestra sexualidad es lo que la otra persona pensará. Esto sólo refuerza la idea de que nuestro cuerpo, nuestros deseos son de ellos, del otro.

• El número secreto

Cuando asistes al ginecólogo una de las preguntas para hacer tu expediente es ¿cuántas parejas sexuales has tenido? Los médicos lo ocupan para saber si estás más propensa a tener ciertas enfermedades. Aunque creo que si te hacen un examen se sabrá si eres positiva o no, y puedes tener VPH, Sífilis o cualquier otra enfermedad venérea, aún si sólo has tenido "intimidad" con un solo hombre.

Pareciera que ocultar ese número era sólo para la persona en turno (la cual siempre es la segunda), pero decirle a un doctor que has disfrutado del cuerpo de varios, muchos, más de dos, es vergonzoso. Durante muchos años ante la pregunta incómoda dije dos; sólo en una ocasión, que me sentí más atrevida, aumente el número a cuatro.

No olvido la cara de sorpresa del doctor quien en ese momento decidió que yo era una puta. No le iba a explicar mi forma de pensar sobre el tema, no le importaba si había usado condón, sólo que era un número que, desde su punto de vista, sobrepasaba los límites permitidos. Cambié de ginecólogo.

Es hora de que las mujeres retomemos el control de los cuerpos rotos con los que hemos vivido. La oportunidad de retomar la responsabilidad no nos la dará nadie, para el negocio de los cuerpos es mejor mantenernos segadas, sedadas, inertes. En Quito, Ecuador, se lanzó una campaña "Si puta es ser libre y dueña de mi cuerpo, soy puta... y que?"[4], causó polémica por la franqueza y ligereza en la utilización de la palabra "puta", aunque la intención era demostrar que estamos presas y ni siquiera somos dueñas de nuestro cuerpo. En resignificar los conceptos y aplicarlos en nuestra vida está la clave para ser libres.

Por Ivonne De la Cruz Domínguez
Fuente: Mujeres.net
Periodista feminista, diplomada en Derechos Humanos por la UNAM y en feminismo por el CEIICH, con más de 10 años trabajando en medios de comunicación. Actualmente dirige y conduce el programa "Matices" en ABC Radio, es directora de www.maticesdemujer.com.mx y editora de la sección "Nosotras" en www.elsoldemexico.com.mx

Notas: 

[1] Sobre cómo las feministas usan la frase para reafirmar el derecho de decidir sobre su propio cuerpo. http://www.maticesdemujer.com.mx/rosarios-en-los-uteros/cuerpo-mio/ 
[2] Aquí encontraras más información sobre estos rituales. http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150402_finde_pies_vendados_china_lp 
[3] Puedes bajar el PDF del libro en este link http://es.slideshare.net/karelypf/lagarde-marcela-los-cautiverios-de-las-mujeres-pdf