septiembre 12, 2015

Evaluaciones con enfoque de género o mejor aún evaluaciones feministas

Como mujer que ha sido parte del movimiento de mujeres desde hace 20 años, siempre me pregunté por qué se siguen ejecutando programas o proyectos que ignoran el enfoque de género, a pesar de los compromisos internacionales y los avances en herramientas, guías y metodologías en varios ámbitos.

Cuando empecé a participar en espacios de seguimiento y evaluación a programas que decían haber considerado el género como un eje transversal (y según sus ejecutores “en lo que se podía, porque hay actividades que son eminentemente técnicas y en las cuales no cabe el enfoque”) y leía las propuestas, a lo sumo encontraba un párrafo que hacía referencia al enfoque con un par de actividades en donde se invitaba a las mujeres a participar de una manera instrumental o utilitaria.

Entonces comprendí que no sólo los programas debían incorporar el enfoque, sino que también una de las formas de lograr transformaciones en la sociedad que incidan y aporten a la igualdad y al empoderamiento de las mujeres, es que podamos realizar evaluaciones con enfoque de género o mejor aún evaluaciones feministas, que es lo que aprendimos en el curso de la REDWIM “De las convenciones a las innovaciones: Agentes de Cambio para impulsar el Enfoque de Género en las Evaluaciones”.Siendo socia de la red, apenas me enteré del curso, pensé que era la oportunidad y el espacio ideal para dar respuesta a mis inquietudes.

El curso es muy interesante porque aborda la evaluación desde las competencias, esto es el hacer, conocer y ser, lo que nos muestra que se requiere de una mirada integral de la situación, y además considerar el contexto en el cual estamos actuando. Como hemos visto la competencia no es sólo conocimiento sino aptitudes y actitudes, y éstas últimas inciden notablemente en lo que hacemos.

Si las personas que intervienen en la evaluación no están comprometidas y no tienen voluntad, al final se habrá despojado al enfoque de género de su dimensión política, y sólo se harán pequeñas acciones que no producirán cambios profundos. Al contrario, se seguirán reproduciendo las estructuras que mantienen la desigualdad y que impiden el empoderamiento de las mujeres.

De allí la importancia de la evaluación feminista para evidenciar la situación de las mujeres en un contexto determinado, las desigualdades de poder y las acciones por desarrollar, para lo cual es imprescindible el liderazgo transformativo. El camino no es fácil, porque habrá quienes se sientan amenazados con el enfoque de nuestras evaluaciones, lo bueno es que el curso ha logrado conectar personas con intereses comunes y nos ha dejado conocimientos nuevos e inquietudes para enriquecer nuestras evaluaciones, posicionarnos en nuestros espacios con conocimiento y sobre todo contribuir con lo que hacemos a ser cada vez mejores seres humanos.

Gracias Silvia, Fabiola y Solange ¡Excelente trabajo!

Carolina Vergara Contador – Loja, Ecuador
Fuente: http://www.wim-network.org/