octubre 10, 2015

La Rima: Festival de hip hop feminista y contra el racismo

La actuación de las cubanas Krudas Cubensi es uno de los reclamos del festival de hip hop La Rima, que se celebra este fin de semana en Nou Barris (Barcelona). Pero es mucho más que otro festival de música.

Las Krudas Cubensi, en el festival Latinidades en 2013. Las cubanas actúan en Barcelona los días 10 y 11 de octubre de 2015 en el Festival La Rima. Foto: (CC BY-SA) Fora do Eixo
Talleres de reparación de bicis, de autodefensa o de escritura creativa; reivindicaciones feministas; cajas y bombos se dan cita los días 10 y 11 de octubre en Nou Barris en uno de los festivales musicales más singulares: La Rima Hip Hop.

Autogestionado, atravesado por losfeminismos, la lucha contra todas las formas de racismo y motivado por la memoria de las conquistas vecinales, La Rima propone un espacio de encuentro donde el hip hop sea un instrumento más para "arrimar mundos: activistas, callejeros, cosmovisiones varias. La idea es empezar a hackear la mirada blanca a ritmo de bombo clap feminista. Todo mezclado: feminismo, antirracismo, hip hop, desde el barrio, desde la calle", comentan a Diagonal desde la organización del festival.

Así, las actuaciones de Krudas Cubensi, MC Mustaj, La Furia o Ryaam comparten protagonismo en el festival con numerosos talleres y charlas con las que pretenden "ofrecer herramientas de expresión, empoderamiento y comunicación que nos sirvan para transformar nuestro entorno inmediato y que resuenen en el barrio".

Las premisas que impulsan a La Rima incluyen un claro cuestionamiento del orden existente, por excluyente y basado en los privilegios de una minoría sobre los derechos de la mayoría.

"La idea es salir un poco de los espacios de comodidad de aquellos grupos que tienen privilegios sobre otros"

"En los tiempos que corren, en que la derecha, y con ella el racismo (institucional y en las calles) gana terreno, hacemos un llamado a la solidaridad y al cuestionamiento de los privilegios blancos. La idea es salir un poco de los espacios de comodidad de aquellos grupos que tienen privilegios sobre otros; los tíos de sus grupos exclusivos para tíos, las blancas de sus espacios exclusivos de blancas...", argumentan.
Salir del gueto

Sin embargo, en su intención no está predicar para la gente ya convencida. Pretenden abrir puertas y poder acceder a quienes quizá se enfrentan por primera vez a ese cuestionamiento de roles y a esos planteamientos.

"Es básico acercarnos a otra gente que no necesariamente se defina previamente como feminista o pro-feminista. Pero tampoco tenemos ganas de que se cuestionen los talleres y espacios en los que no participarán hombres cis"

Salir de la teoría y llevarla a la práctica, pero marcando unas pautas muy claras: "Es básico acercarnos a otra gente que no necesariamente se defina previamente como feminista o pro-feminista. Pero tampoco tenemos ganas de que se cuestionen los talleres y espacios en los que no participarán hombres cis. Como si no hubiera de por sí, y más en el mundo del hip hop, mil espacios exclusivos de tíos. Trans, mujeres y lesbianas nos abrimos paso a codazos en muchos espacios de la vida, en este festival estamos creando el espacio desde el nosotres, lo ofrecemos a los hombres cis, pero nosotras somos protagonistas".

Con la iglesia hemos topado. El hip hop y la masculinidad. El festival se plantea la intervención feminista en un escenario tradicionalmente poco favorable a la presencia y participación de las mujeres.

La organización de La Rima es consciente del terreno en el que se mueven. "Generalmente, en el mundillo del hip hop se generan imaginarios homogéneos desde la masculinidad, desde una masculinidad concreta, incluso las tipas que hacen rap muchas veces reproducen esos imaginarios, esas poses, esos códigos. Queremos crear otros nuevos, o relatar y mostrar los que ya vivimos, que dejen huella y que existan para las que vengan luego", analizan.

Sin embargo, también reconocen que en los últimos tiempos hay iniciativas valiosasque están tratando de alterar ese statu quo y generar otras prácticas y discursos dentro del hip hop: "Claro que se puede revertir, des de hace unos tres o cuatro años hay un montón de grupos de hip hop con mensajes feministas, y claro que falta camino, sobre todo cuando salimos de los círculos en los que estamos comodes, o que son más familiares políticamente hablando. Pero justo este festival pretende ser ese encuentro entre mundos, creemos que es una gran oportunidad de generar alianzas y de sorprendernos mutuamente".
Memoria viva

La conexión con el barrio, como espacio de vida y recuerdo de victorias populares, es fundamental para La Rima. Por eso el festival se celebra en Nou Barris, y concretamente en el Ateneu Popular, donde tendrá lugar la primera jornada, un centro cultural conquistado a finales de los años 70 tras una movilización vecinal.

"Estos barrios surgieron con la migración en los años 50 y 60 de personas procedentes de diferentes lugares, de Andalucía, de Extremadura, y también de Castilla La Mancha, Castilla León y el País Valenciano. Formaron núcleos de viviendas que, con el tiempo, irían derivando en un barrio propio. Todo se consiguió a base de la auto-organización vecinal, y la pelea de lo que consideraban justo", recuerdan.

Nada que celebrar

La elección de la fecha del festival, que lleva algo más de un año preparándose, no ha sido aleatoria. Está plenamente justificada e inspirada en la resistencia al colonialismo y a las repercusiones de las políticas imperialistas que siguen plenamente vigentes. "Algunas venimos de América Latina, y para nosotras el 12 de octubre no hay nada que festejar. No hay olvido ni perdón ante uno de los genocidios más grandes de la historia", proclaman.

Por eso el festival se celebra el 10 y 11 de octubre, explican. "Queremos resaltar las consecuencias en la vida de las personas que venimos de culturas colonizadas y vivimos aquí. El racismo, el etnocentrismo, la misoginia, no son características innatas de las sociedades, pero sí son características que se generan y regeneran con crudeza en las sociedades de sistemas opresores, imperiales y patriarcales. Ejemplos de esta violencia institucional segregacionista y racista son la ley de extranjería que "regula", castiga y criminaliza la inmigración, el Real Decreto Ley 16/2012 de denegación de la salud pública, los Centros de Internamiento para Extranjeros donde se tortura y desaparecen inmigrantes, y por excelencia el aparato represivo del estado, también llamado cuerpo policial, que asesina inmigrantes en las fronteras o en las redadas, como lo estamos viendo recientemente".

Fuente: Periódico Diagonal