noviembre 19, 2015

Las mujeres lideran la lucha por defender sus tierras, sus vidas y comunidades en Filipinas

Filipinas y más específicamente Mindanao—la segunda isla principal en tamaño y ubicada en el extremo meridional del país, rica en recursos naturales y minerales—están siendo saqueadas por empresas transnacionales y multinacionales que llevan a cabo operaciones extractivas impunemente por las violaciones que cometen contra los derechos humanos.1 El Gobierno filipino proporciona las fuerzas paramilitares para reprimir y eliminar a personas que pertenecen a las comunidades lumad2 en Mindanao si confrontan tanto la agenda neoliberal del gobierno como a las empresas transnacionales y multinacionales.



Las comunidades lumad han vivido en Mindanao desde hace siglos, desarrollando costumbres y prácticas singulares y necesarias para su sobrevivencia. Se rehúsan a dejar su tierra y están comprometidas con la lucha por proteger su territorio ancestral y sus recursos.

Las mujeres de las comunidades lumad están asumiendo el liderazgo en organizar la resistencia y defender a sus comunidades, enfrentando al mismo tiempo numerosos retos relacionados específicamente con su género cuando realizan acciones de promoción y defensa de los derechos humanos contra la colusión de los intereses de empresas privadas y del Gobierno.

AWID conversó con Cristina Palabay, una defensora de derechos humanos de Karapatan [la Alianza por el Progreso de los Derechos de los Pueblos], acerca de por qué las luchas en favor de los derechos humanos en Filipinas son más fuertes que nunca, a la vez de que enfrentan retos tremendos.
AWID: ¿Cómo es el actual estado de la lucha por los derechos humanos en Filipinas desde la perspectiva de una defensora?

Cristina Palabay (CP): La situación de los derechos humanos en Filipinas está empeorando. Karapatan documentó numerosos ataques horrendos contra defensoras/es de los derechos humanos durante la actual administración de Benigno Aquino III.

Las ejecuciones extrajudiciales de motivación política han aumentado en Mindanao, especialmente contra la población indígena. Desde julio de 2010 hasta el 30 de septiembre de 2015, Karapatan documentó 294 ejecuciones extrajudiciales y 27 desapariciones forzadas. Además, 172 personas fueron torturadas y 911 fueron arrestadas y detenidas de manera arbitraria, principalmente con base en acusaciones falsas. Karapatan también documentó los casos de más de 65,000 personas que fueron desalojadas por la fuerza y 15 masacres ocurridas debido a que las comunidades indígenas defendieron sus vidas y comunidades. Al analizar el patrón de estos asesinatos vemos que muchos de los mismos fueron perpetrados por las fuerzas paramilitares, bajo el mando de las Fuerzas Armadas de Filipinas y de las “Fuerzas de Defensa de las Inversiones” que defienden a empresas extractivas.

Otro patrón preocupante es la criminalización del trabajo por los derechos humanos, de la incidencia y del activismo político. Estos son derechos fundamentales a los cuales las personas de Filipinas tenemos derecho según nuestra propia Constitución y los tratados internacionales que nuestro Gobierno ha suscrito. La mayor amenaza que enfrentamos en nuestro trabajo por los derechos humanos es el programa gubernamental contra la insurgencia—Oplan Bayanihan—que ha dado lugar a numerosas atrocidades por parte de los paramilitares y las Fuerzas Armadas de Filipinas. Este programa está diseñado para eliminar a cualquiera que represente una amenaza a la agenda neoliberal del Gobierno filipino y a las altamente lucrativas operaciones de las empresas transnacionales y multinacionales. Dentro del marco de este plan operativo, a quienes se oponen a las políticas antidemocráticas, neoliberales y misóginas del Gobierno se les considera “enemigos/as del Estado”.
AWID: ¿Qué papel juegan las fuerzas paramilitares en los asesinatos de personas lumad?

CP: Las fuerzas paramilitares son peones de las fuerzas de seguridad del Estado para dividir y gobernar a las comunidades lumad y despojarlas de poder usando una brutal represión estatal. Algunos miembros de las fuerzas paramilitares son reclutados en las comunidades indígenas con la intención de romper los fuertes vínculos entre las comunidades indígenas en Mindanao.

Las fuerzas paramilitares parecen tener un poder incuestionable para desalojar y atacar a la gente lumad en Mindanao si ello conviene a los intereses del Gobierno y de las grandes empresas transnacionales o multinacionales. Nos impresionó y consternó la masacre de tres de nuestros tres hermanos defensores, Emerito Samarca, Dionel Campos y Bello [Juvello] Sinzo el 1 de septiembre de 2015. Creemos que fueron seleccionados debido a su liderazgo en la lucha de las comunidades indígenas por sus derechos y su dignidad.

No ha habido ni un solo caso en que miembros de las fuerzas paramilitares hayan sido sentenciados y plenamente responsabilizados por el hostigamiento, la intimidación o el asesinato de personas lumad.
AWID: ¿Cómo afectan los asesinatos de personas lumad la lucha por la paz, la justicia y los derechos humanos en Filipinas?

CP: Nos aflige cada vez que recibimos el reporte de una masacre. Sin embargo, con ese pesar vienen los sentimientos de cólera, determinación y valentía persevante para continuar aquello por lo que estos defensores de derechos humanos se pronunciaron y lucharon. Nuestras comunidades se sienten más resueltas que nunca a buscar justicia y una paz genuina, perdurable. Pese a todas las masacres y la intimidación, la gente lumad sigue comprometida a defender su historia, su tierra y sus medios de sustento. Por lo tanto, su valentía y compromiso deben ser una fuente de humildad e inspiración para nosotras/os. La masacre de nuestros colegas defensores de derechos humanos Emerito Samarca, Dionel Campos y Juvello Sinzo ha hecho evidente que los asesinatos son focalizados. Ellos fueron miembros activos del movimiento popular en Mindanao.
AWID: ¿Cuáles son algunos aspectos de género de la lucha por los derechos humanos en Filipinas?

CP: Las fuerzas de seguridad estatales emplean formas específicas de violencia de género, incluyendo acoso y violación, para silenciar al amplio y fuerte movimiento popular, en el cual las mujeres asumen el liderazgo dando forma a la resistencia.

Por ejemplo, Bai Josephine Pagalan es una dedicada lideresa lumad y defensora de derechos humanos que se ha involucrado movilizando la resistencia en la región de Caraga en Mindanao. Fue frente a la casa de ella donde sus colegas líderes lumad Dionel Campos y Juvello Sinzo fueron despiadadamente asesinados en presencia de todas la gente de su comunidad, incluyendo a niñas y niños.


Después de asesinar a Campos, Sinzo y Samarca, las fuerzas paramilitares les dijeron a las/os residentes que debían abandonar su tierra y amenazaron con matarles si desobedecían. En la mañana del 1 de septiembre, a Bai Josephine, a su hija, al recién nacido de esta y al resto de la comunidad se les evacuó por la fuerza. Habiéndoseles privado del tiempo y espacio para llorar su pérdida, caminaron durante más de ocho horas hacia la ciudad deTandag, donde todavía están quedándose.

Personas de la comunidad lumad y activistas relatan casos explícitos de acoso sexual y violencia de género, incluyendo violación, cometidos por fuerzas paramilitares y fuerzas de seguridad del Estado. Es motivo de preocupación que tales casos no son minuciosamente investigados. Por el contrario, además de los ataques contra su tierra, territorio e historia, las comunidades lumad son sometidas a múltiples incidentes de discriminación y violencia de género.
AWID: ¿Qué papel juegan las defensoras en Mindanao para abogar por los derechos de las comunidades lumad y cuáles son algunas estrategias que han desarrollado para defender su tierra, su territorio y sus vidas?

CP: La valentía, el liderazgo y la perseverancia de las defensoras de derechos humanos en Mindanao, especialmente de las mujeres lumad, son una lección de humildad e inspiración para nosotras/os. Ellas están al frente de las luchas y abogan por sus comunidades. Las defensoras dirigen organizaciones y trabajan como maestras voluntarias en las escuelas alternativas para personas lumad, además de organizar y movilizar a las mujeres y otras/os integrantes de la comunidad con el fin de que defiendan la tierra y sus vidas.

Las defensoras de derechos humanos en Mindanao reciben educación política dentro de sus propias comunidades y son empoderadas a través de su participación en luchas políticas. Ahora lideran muchas organizaciones que defienden la tierra, la vida y sus comunidades. Las defensoras en Mindanao asumen responsabilidades y reciben reconocimiento en pie de igualdad con sus colegas hombres. Algunas también han asumido funciones de liderazgo cuando sus esposos u otros seres queridos son asesinados.
AWID: ¿Cómo puede la comunidad internacional por los derechos humanos apoyar la campaña #StopLumadKillings de Karapatan?

CP: Existen acciones concretas que la comunidad internacional puede emprender para apoyar nuestra lucha en Filipinas. Actualmente hay solicitudes oficiales de la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Relator Especial sobre la Situación de los Defensores de los Derechos Humanos para realizar visitas a Filipinas. El Gobierno filipino no ha respondido a las solicitudes de Relatoras/es Especiales que tienen el mandato de realizar investigaciones y análisis independientes de la gravedad de las violaciones a los derechos humanos en Filipinas. Organizaciones, personas a título individual, instituciones y miembros de la comunidad internacional pueden escribir apelaciones para amplificar estas solicitudes al nivel internacional, así como exhortar al Gobierno filipino a que cumpla sus obligaciones internacionales.

Urgimos a la comunidad internacional a mantener la presión para que el Gobierno de Filipinas rinda cuentas por las ejecuciones extrajudiciales, el hostigamiento, la criminalización y los arrestos ilegales de activistas de derechos humanos y políticos/as, como también por privar a la gente lumad de acceso a su tierra y sus medios de vida. Durante estos tiempos difíciles, mostremos una vez más cómo la solidaridad internacional puede apoyar la resistencia y la lucha de las comunidades lumad y del pueblo filipino.

También estamos solicitando ayuda humanitaria para las casi 5,000 personas lumad en Mindanao que se encuentran en centros de evacuación porque no pueden regresar a sus comunidades debido a las continuas operaciones militares.

Por Semanur Karaman
Fuente: Awid

1 Ver una infografía (en inglés) que resalta las 15 más grandes operaciones de minería en Mindanao.Ver también la Declaración del Taller sobre los Impactos de Género ocasionados por la Minería (Conferencia Internacional de los Pueblos y la Minería, Manila, Filipinas, 30 de julio a 1 de agosto de 2015).
2 Lumad es el nombre colectivo utilizado para las comunidades indígenas en Mindanao.