diciembre 25, 2015

Una sonrisa desafiante - Perfil de Nasrin Sotoudeh. Una defensora de los derechos humanos de renombre mundial

Nasrin Sotoudeh es una de las abogadas de derechos humanos más destacadas de Irán. Ha recibido muchos y prestigiosos galardones en el ámbito de los derechos humanos, incluido el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2012, del Parlamento Europeo, de forma conjunta con el director de cine iraní Jafar Panahi, y el premio Barbara Goldsmith a la Libertad de Escritura. Conocida por su participación en la Campaña por la Igualdad de los derechos de las mujeres [1] y su trabajo en defensa de los y las activistas de los derechos de las mujeres, de menores condenados a muerte, periodistas, activistas de los derechos de los kurdos y otros abogados de derechos humanos, incluido el ganador del Premio Nobel Shirin Ebadi, Nasrin es una heroína nacional para muchos iranís.

Antes de las elecciones de 2009, Sotoudeh participaba activamente en la Coalición de Mujeres Iranís creada para defender los derechos de las mujeres en Irán. Después del fraudulento proceso electoral y de las consiguientes protestas masivas, defendió a las familias de las personas asesinadas por las fuerzas de seguridad. Saquearon su casa y oficina, y en septiembre de 2010 fue detenida.

En enero de 2011 fue condenada a once años de cárcel acusada de "propaganda contra el sistema" y de "actuar contra la seguridad nacional", así como por su pertenencia a la ONG Centro de Defensores de los Derechos Humanos. Tras los insistentes llamamientos para su puesta en libertad realizados por la ONU, diversos Gobiernos y ONG de todo el mundo, incluida la FIDH, se redujo su sentencia a seis años, que debía cumplir en la famosa cárcel de Evin. Mientras estaba en prisión, fue esposada y presentada ante un tribunal que debía decidir si también se le prohibiría el ejercicio del derecho. Esta escena alentó al presidente titular de la FIDH, Karim Lahidji, a hacer pública su indignación, diciendo, "Esposaron manos que merecen ser besadas". En una reciente entrevista con la FIDH, Sotoudeh afirmó que cuando su marido le informó de este comentario le dio fuerzas para seguir.

Tras su puesta en libertad de Evin, Sotoudeh continúa su trabajo

En 2013, después de tres años en prisión, Sotoudeh fue repentinamente puesta en libertad, sin explicación alguna por parte de las autoridades Durante su encarcelamiento, pasó tiempo en régimen de aislamiento y se declaró varias veces en huelga de hambre como protesta por las inhumanas condiciones de encarcelamiento y por la prohibición de viajar que se impuso en 2012 a su marido y a su hija pequeña. Una de las huelgas de hambre duró 49 días y perdió más de 40 kilos. Tras su puesta en libertad y a pesar de su debilitamiento físico, Sotoudeh volvió enseguida a trabajar en la lucha por el respeto de los derechos humanos en Irán.

Desde entonces ha reactivado la Asociación de Mujeres Abogadas Profesionales y el Comité de los Derechos del Niño, a cuya fundación contribuyó antes de su encarcelamiento. Sin embargo, ha dedicado gran parte de su energía a una nueva campaña que ayudó a lanzar, en defensa de la abolición de la pena de muerte en Irán, llamada Paso a Paso para Parar la Pena de Muerte [Step by Step to Stop the Death Penalty ] (LEGAM). Esta iniciativa tiene por objeto lograr enmiendas a la legislación iraní para ir reduciendo gradualmente la aplicación de la pena de muerte, hasta llegar a su abolición.

El trabajo de Sotoudeh para luchar contra la pena de muerte es especialmente importante ya que su utilización ha aumentado de nuevo durante los últimos años. La Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte informó de 721 ejecuciones en Irán en 2014, frente a 624 ejecuciones en 2013 y 580 en 2012, y se espera que en 2015 el número de ejecuciones sea incluso mayor. [2]

La pena de muerte es un ámbito familiar para Sotoudeh. En 2007, cuando Sotoudeh estaba embarazada de su segundo hijo, defendió el caso de un adolescente de 15 años llamado Sina, que había sido condenado a la pena de muerte por varias acusaciones de asesinato. Al haber agotado todas las opciones judiciales, Sotoudeh se dirigió a la prensa y realizó numerosos llamamientos públicos para evitar la ejecución de Sina. Gracias a su esfuerzo, la familia de Sina logró recaudar dinero suficiente para salvar al chico de la pena de muerte. [3]. Sin embargo, Sotoudeh explica que la mayoría de casos de menores en el corredor de la muerte no terminan de un modo tan positivo y considera los casos en los que ha defendido a menores condenados a la pena de muerte como las experiencias más traumáticas de su carrera.

Hasta muy recientemente, su capacidad para impulsar reformas legislativas era muy limitada, debido a la decisión del Colegio de Abogados de Irán de octubre de 2014 de inhabilitarla para la práctica de la abogacía durante un periodo de tres años. Esta decisión se pronunció por presiones del poder judicial. En protesta contra esta decisión, Sotoudeh organizó sentadas diarias frente a las oficinas del Colegio de Abogados. Su perseverancia y la de sus simpatizantes finalmente dio resultados el 23 de junio de 2015, cuando se informó a Sotoudeh que el Colegio de Abogados de Irán había reexaminado la inhabilitación y la había reducido a un período de nueve meses. Debido a que ya habían pasado nueve meses desde la suspensión, Sotoudech declaró que iba a solicitar nuevamente su habilitación para ejercer la abogacía. En una entrevista con Iranwire después de la decisión de 2015, reiteró su intención de defender a los disidentes iraníes privados de sus derechos civiles, diciendo: “Cualquiera que sea la decisión que tomen estos ciudadanos y ciudadanas para protestar por la pérdida de sus derechos, estaré con ellos como abogada y activista de los derechos civiles. Si deciden llevar el asunto al ámbito judicial, será para mí un honor ayudarles. Si deciden organizar una protesta civil, les acompañaré."

Una fuerza para la libertad de expresión

Cuando le preguntan cómo se convirtió en defensora de los derechos humanos, Sotoudeh dice que como abogada, se vio obligada a tomar una decisión: "Cuando una abogada es testigo de juicios injustos, cuando es testigo de la ejecución de menores, bien puede volver la espalda o debe enfrentarse al problema que presencia. Yo creo que entré en el campo de los derechos humanos el día en que decidí no evitar estas cuestiones."

Sotoudeh quiere cambiar Irán desde dentro, defendiendo los casos ante los tribunales y convenciendo a otras personas de que es necesario proteger los derechos humanos. Como dijo recientemente en relación al conflicto con el Colegio de Abogados de Irán: “No debería cerrarse nunca la vía de la negociación, aunque, hay requisitos previos para negociar. Si se cumplen, deberíamos abrirnos a las negociaciones. Si no, no deberíamos centrarnos únicamente en negociar, sino que deberíamos recurrir a la acción civil para persuadir a la otra parte de que inicie un proceso de negociación."

Continúa de este modo, expresando valientemente su opinión. En una breve aparición en la reciente película de Jafar Panahi film Taxi, [4]Soutoudeh explica las pruebas y tribulaciones a las que se enfrentan los defensores y defensoras de los derechos humanos y los disidentes en Irán, manteniendo continuamente una sonrisa en el rostro, una sonrisa desafiante:

"[Los servicios de seguridad] trabajan de modo que sepamos que nos están vigilando. Sus tácticas son evidentes. Primero, escriben un atestado policial. Luego, de repente, te acusan de ser un agente del Mossad, la CIA o el M15. Después te acusan de algo sobre tu moral, tu estilo de vida. Hacen que tu vida sea una cárcel. Te sacan de la cárcel, pero el mundo exterior es solo una cárcel más grande. Convierten a tus amigos en tus peores enemigos. Todo lo que puedes hacer es abandonar el país, o rezar para volver a ese agujero. Por ello, solo podemos hacer una cosa: Mantenernos indiferentes."


Fuente: Human Rights Watch

Notas

[1] Campaña por la Igualdad, también conocida como la Campaña de Un Millón de Firmas, cuyo objetivo es reunir un millón de firmas para apoyar la abolición o la enmienda de las leyes discriminatorias contra las mujeres. Muchos de sus activistas han sido perseguidos y enjuiciados, encarcelados o forzados al exilio.
[2] Datos obtenidos el 18 de junio de 2015 de http://www.worldcoalition.org/worldwide-database.html. Estas cifras reflejan las ejecuciones confirmadas por fuentes oficiales estatales, fuentes semioficiales autorizadas por el Estado y diversas ejecuciones de las que se tiene noticia a través de fuentes fidedignas de Irán. Es posible que la cifra real de ejecuciones sea superior, dado que el Gobierno no informa de todas ellas y además oculta las ejecuciones secretas.
[3] Una peculiaridad del código penal Iraní es que permite revocar la pena de muerte si la familia de la víctima acepta renunciar a la condena punitiva a la muerte del acusado a cambio de que pague una cierta cantidad de dinero a la familia de la víctima, que con frecuencia se acuerda mediante regateo
[4] La película recibió el fue premiadacon el Globo de Oro al mejor largometraje en el Festival de Cine Internacional de Berlín 2015. La FIDH apoyó el lanzamiento de la película en Francia.