enero 16, 2016

Femme Space, archivo fotográfico en construcción contra la norma y por la diferencia

Pizza Cupcake, uno de los testimonios de Femme Space. / AMANDA ARKANSASSY HARRIS / FEMME SPACE

"Me han metido mano y me han gritado y también me han hecho fotos sin mi permiso. Sólo por ser gorda y mujer (femme) en un espacio público".

Lo dice Pizza Cupcake, seudónimo de una mujer de 27 años de Oakland, California. El suyo es uno de los testimonios y retratos que aparece en Femme Space, un proyecto fotográfico que pretende explorar la identidad queer de las mujeres y reclamar un espacio para ellas.

La fotógrafa Amanda Arkansassy Harris ha puesto en marcha esta iniciativa con la que quiere llamar la atención sobre las vivencias de femmes queer y ampliar su presencia en el arte y en los medios de comunicación.

Benji, uno de los testimonios de Femme Space.

"Porque soy considerada la más masculina de las dos femmes que vivimos aquí, y porque la casa no es la de mi familia, me siento presionada a salir y tener un trabajo, usar herramientas, reparar las cosas que se rompen en casa,…". Lo dice Benji, de 21 años, otra de las femmes que relata sus experiencias en esta web. Además de contar cuestiones relativas a su vida, todas las retratadas explican también por qué han elegido el espacio en el que Harris les ha fotografiado.

Femme Space es un trabajo en desarrollo que espera seguir recibiendo testimonios, aunque muchos de ellos, recuerda la responsable, "contienen historias de violencia, misoginia, transfobia, racismo, asaltos sexuales, capacitismo y otras formas de opresión".

Denise es una de las femmes que cuentan su experiencia en Femme Space

Denise, de 36 años, asegura que su activismo "se actualiza en mi escritura, mis actuaciones, mis fotografías. Todo ello forma mi voz, que es muchas veces amplificada por mis privilegios de mujer blanca cis. Decir que soy femme es decir que soy todas estas cosas, ninguna existe sin las otras".

Dulce, de 32 años, una chicana en Femme Space.

Dulce, con seudónimo Fierce Femme, de 32 años, afirma que "si no ves a las femmescomo queers es porque has elegido no verles. Participas en nuestro borrado. Pero estamos aquí. Siempre hemos estado".

Fuente: Diagonal