enero 15, 2016

Las mujeres no solo quieren obras



Ayer el periodista Juan Carlos Tafur, en un artículo de opinión del portal de Exitosa, que parece tener un gran empeño en bajarse la candidatura de Verónika Mendoza, aseveró que entre las reivindicaciones mayores de los nuevos sectores populares del Perú estarían “obras de infraestructura básica, antes que impartir justicia o combatir la corrupción, defender el medio ambiente o eliminar las desigualdades de género”, que son parte de las propuestas de la candidata.

No sé bien de dónde sale el análisis del periodista pero, sin negar que las obras básicas siguen siendo una prioridad para un buen sector de la población, también lo son las otras problemáticas que la afectan, especialmente la corrupción. Aunque se diga permanentemente que a la gente no le importa que se robe pero que se haga obra, según la Novena Encuesta Nacional sobre Percepciones de la Corrupción en el Perú 2015, elaborada por Proética, “la corrupción de funcionarios y autoridades es, por amplio margen, el principal problema percibido en el Estado peruano”.

Por otra parte, que el periodista diga que el medio ambiente tampoco es un tema que reivindique la ciudadanía es tener de ésta una visión excesivamente pragmática y disminuida.La gente quiere vivir en un ambiente sano, quiere que sus hijos e hijas no se enfermen por la contaminación ambiental o por consumo de agua insegura, por ejemplo. En ese sentido, no está de más recordar que las luchas ambientales siguen siendo parte de la agenda de muchas comunidades y colectivos, que tienen capacidad movilizadora. Ejemplo de ello fue la gran marcha por el agua realizada en febrero del 2012, en la cual miles y miles de hombres y mujeres se movilizaron por el agua y contra el proyecto Conga. Asimismo, muchas de las protestas de comunidades frente a la minería y a la explotación hidrocarburífera tienen que ver con la contaminación, como los reclamos en Espinar, donde, según una investigación realizada por Convoca:

“El análisis confirmó lo que ya se sabía desde 2010 para el plomo, el arsénico, el mercurio y el cadmio. Pero, además, arrojaron resultados sorprendentes sobre la exposición de las comunidades de Espinar a sustancias como el uranio y el molibdeno, y otras nueve sustancias para las que los donantes de muestras no habían suscrito consentimientos informados.”.

Pensemos también en la contaminación de los ríos en la Amazonía, cuya situación quizá no tiene la misma resonancia en Lima, ya que los grandes medios no informan sobre la gravedad de lo que está pasando, pero que es un asunto que preocupa seriamente a la población indígena y ribereña.

En cuanto a la justicia, en un país en donde es un bien lejano para sectores que no cuentan con recursos o contactos en las instituciones que aplican, también constituye una de las preocupaciones fundamentales de la ciudadanía, junto con la seguridad de moverse a donde quiera y no ser asaltada o que nuestros hijos e hijas no sean violentados cuando salen a la calle ni mueran en una manifestación por protestar por la contaminación y que sus muertes queden impunes, como viene sucediendo. Esos son también asuntos que preocupan y que exigen respuesta.

En cuanto a la desigualdad de género, quizá dicho de esa forma y comparado con el derecho al agua, que es fundamental para la vida diaria, no resulta movilizador o atractivo para una plataforma electoral, pero ¿quién ha dicho que para gobernar un país, se deben proponer solamente agendas que resuelvan los problemas prácticos de la ciudadanía dejando de lado las necesidades estratégicas? ¿De dónde sale que las brechas de género no constituyen asuntos prioritarios que resolver? ¿Quién puede negar que son también problemáticas muy sentidas por todas las mujeres, aunque algunas candidatas no lo tomen como parte de sus banderas, como buenas hijas del patriarcado que son, o las coloquen como para llenar un formulario, denotando el desconocimiento que tienen sobre estos temas y los avances que se han dado? Así lo hace notar Jeannette Llaja en su muro en el Facebook, al analizar el plan del partido Fuerza Popular y sus propuestas en materia de igualdad de género. En dicho plan, se señala que “establecerán políticas orientadas a garantizar la igualdad de remuneración de la mujer y el acceso universal y la asistencia de las niñas a la escuela.” Llaja se pregunta:“¿Sabían que tenemos un Plan de Igualdad de Género 2012-2017, que prevé medidas en estos puntos? ¿Crearán otros, por qué?”.

En el Perú, según el estudio sobre brechas de género que realizaron el Instituto Nacional de Estadística e Informática y la institución Manuela Ramos, el 32,2% de las mujeres de 14 y más años de edad no tienen ingresos propios, mientras sólo un 12,2% de hombres están en esta situación. En el área rural, el porcentaje de mujeres sin ingresos propios se eleva a 48,3%.[1] ¿Acaso piensan que las mujeres no quieren que existan políticas que les permitan ingresos estables, trabajo, que les den autonomía económica? Una exigencia de las mujeres siempre es precisamente tener apoyo para desarrollar o potenciar sus habilidades productivas, contando con créditos, asistencia técnica, capacitación para generarse ingresos y esa exigencia es de mujeres tanto del campo como de la ciudad, pues no todo el mundo ha visto crecer su nivel de ingresos, como asevera el señor Tafur.

Según el mismo estudio, las mujeres trabajan más que los hombres, 9 horas y 15 minutos más a la semana. También, como es de esperar, dedican más tiempo al trabajo doméstico: 39 horas con 28 minutos, mientras que los hombres le dedican 15 horas con 54 minutos. Políticas y programas que favorezcan a las mujeres, que les posibiliten opciones de cuidado de los hijos e hijas o que reconozcan el valor del trabajo doméstico que realizan y su aporte a la economía, ¿acaso no serían de acogida para las mujeres? Que no se viole o mate a las mujeres, a nuestras niñas y niños, que no se trafique con ellas, que tengan las niñas, adolescentes y mujeres todas las oportunidades de una educación de calidad, pertinente culturalmente, ¿acaso no tendría acogida?

Que vivamos en un país en que se garantice que las mujeres estamos seguras es una prioridad de las mujeres. También queremos que cese la violencia, tanto en el mundo real como en el virtual, que es un nuevo campo donde se expresa la violencia, especialmente hacia aquellas que irrumpen en el espacio político. Así sucedió con la lideresa indígena Luz Gladis Vila Pihue, una de las precandidatas que participó en la consulta ciudadana para elegir la lista al Congreso del Frente Amplio, quien recibió la siguiente amenaza de un comentarista: “bala de 0.30 cm en su cabeza de esta rata, carajo”.

Lo cierto es que la ciudadanía quiere respuestas a sus problemas y necesidades prácticas y estratégicas, que las mujeres queremos que realmente se implementen políticas de igualdad de oportunidades, que no haya más violencia, queremos tener una representación política que defienda nuestros intereses, en fin que se eliminen las brechas que seguimos viviendo y que podamos ejercer plenamente nuestros derechos. Una campaña electoral es un buen momento para levantar estos problemas, hacer también pedagogía política y plantear soluciones, pese a lo que digan algunos analistas. Es un buen momento para que las mujeres candidatas, para que los partidos se comprometan con la defensa de los derechos de las mujeres, de los pueblos indígenas, de la ciudadanía en general. Es cuestión de proponérselo y hacer de estas propuestas también banderas de lucha, lo cual hace necesaria la revisión del contrato social en que se insertan las jerarquizaciones y los esquemas androcéntricos que se mantienen en los partidos. Esperemos también que más mujeres integren los equipos de gobierno, mujeres con propuestas viables que enriquezcan los planes y programas con objetivos claros dirigidos a eliminar las brechas de género y étnicas que persisten, pues lo que exige la ciudadanía y lo que necesita el país es mucho más que obras de infraestructura.

Por Rosa Montalvo Reinoso


[1]Perú: Brechas de Género, 2001-2013. Avances hacia la igualdad de mujeres y hombres, INEI y Manuela Ramos, 2014.
[7]https://www.facebook.com/1699067673673828/photos/a.1701722130075049.1073741828.1699067673673828/1702618986652030/?type=3&theater