febrero 26, 2016

¡No te metas!



Un tuit de Nadine Heredia en referencia a la resolución delJurado Nacional de Elecciones(JNE) que declaraba inadmisible la fórmula presidencialde Julio Guzmán encendió la pradera de las redes. Escribió la primera dama y presidenta del Partido Nacionalista, “Déjense de leguleyadas, el Jurado Nacional de Elecciones sólo demuestra con su decisión quiénes son sus predilectos”, lo que dio lugar a que el candidato respondiera también duramente, con el objetivo de que no quedara duda de que no tenía ninguna vinculación con Nadine Heredia, como se venía insinuando insistentemente, y que la invocación de la primera dama más bien lo afectaba. El tuit del candidato le dice, “Sra Nadine, voy a decirle lo que el presidente Humala debió decirle hace tiempo: No te metas”, publicándose inmediatamente un flyer con su tradicional color morado, en que ya se le olvidaba lo de Sra y sólo decía, “Nadine: NO TE METAS!”

Un mensaje de este tipo en un cuadro morado, color relacionado generalmente con el movimiento feminista, no deja de parecer una contradicción, pues para muchas de nosotras y también para algunos hombres, el mensaje conlleva un implícito machismo, lo cual descuadra con la imagen que hasta ese momento nos había intentado dar el candidato, que lleva dos mujeres para las vicepresidencias y que además reveló que su esposa es la que “para la olla” en su casa, es decir que mantiene la casa. Decir esto en público en un país en donde el rol de proveedor sigue siendo considerado propio de los hombres, aunque en la práctica no sea así, es romper con estereotipos de género y, viniendo de un candidato a la presidencia, debe valorarse.

Sin embargo, el mensaje en que le pide al presidente que le ordene a su esposa que no se meta utilizando gritos, pues eso es lo que en el código de internet significa escribir con mayúsculas, y acentuándolo con un signo de exclamación, manifiesta más bien la idea de que reproduce las taras patriarcales, al hablarle al hombre y no directamente a la mujer, quien además por muy esposa de presidente tiene todo el derecho a opinar sobre cualquier asunto público como ciudadana. No le dice, señora Heredia, NO SE META, le manda a decir al otro, a su par, al hombre, que no se ha comportado como debió haberlo hecho hace tiempo, lo que a su vez trae a colación lo que extendidamente se ha dicho del presidente, “saco largo”, “cosito”, “manipulado por la mujer”, “víctima de ella”, como si el presidente no tuviera capacidad de agencia alguna o pensamiento propio. Los medios de comunicación masivos y radio bemba han convertido a la esposa del presidente y además presidenta del Partido Nacionalista en “la mala de una película” que está a punto de terminar sin final feliz, una situación a la que ella ha colaborado considerablemente, vale resaltar. Por otro lado, el mensaje pone también en palabras del presidente una forma de dirigirse a su esposa. Asume el candidato que así le habla o debería hablarle, dejándonos en la duda si él le gritaría así a su esposa si interviniera en asuntos públicos.

Para algunos tuiteros, como Rodrigo Luyo, es evidente el machismo porque “mandar al marido a callar a la mujer es propio de alguien con mentalidad del siglo XV. Cuánto machismo solapado”.Por otra parte, varias argumentaciones en las redes han señalado que no se trataría de machismo, pues le habla al presidente y no al marido, como si pudiera disociarse a los dos personajes, o han señalado también en defensa del candidato que alguien tenía que pararle el carro a Nadine Heredia, pues todo el tiempo se hametido en los asuntos de gobierno, extrapolando de esta manera el cuestionamiento a la opinión emitida en un tuit a todo el actuar de la señora Heredia. 

En varios muros del Facebook también se llevó un candente debate, encontrándose posiciones que no veían el machismo y más bien alentaban la acción de Guzmán y no lograban decodificar por dónde era que tantas otras opiniones insistían en levantar ese flyer y su mensaje como la típica expresión de un macho patriarcal. Al respecto Vero Ferrari en su muro en Facebook anota un punto que en la mayoría de discusiones fue dejada de lado y que me parece importante relevar:

“El ‘no te metas’ a Nadine Heredia no solo es un acto de disciplinamiento hacia una mujer, es también una forma de educar a los hombres. Se juega con la imagen que han explotado los medios sobre un Ollanta sacolargo, débil y pisado, un ‘cosito’ que no ha podido controlar a ‘su mujer’. Lo que nos quieren enseñar es que si no hay un hombre que te ponga en tu lugar (porque es poco hombre) habrá otro que lo hará.”

El grito es parte de ese dispositivo de disciplinamiento que recuerda a las mujeres que no deben salirse del lugar que les es asignado socialmente, pues si lo hacen podrían abrir la caja de pandora y liberar todos los monstruos, todos los males del mundo, de los que se adjudica la culpabilidad a las mujeres desde que Eva se comió la manzana, quizá porque Adán no le gritó que no lo haga.

Es también desde mi punto de vista una expresión de violencia simbólica, por eso es tan difícil dilucidarla, pues la violencia simbólica, a diferencia de aquella que se expresa con insultos, con golpes, en las que el dominio masculino se evidencia claramente, tiene mucho de implícita, como un mecanismo invisible, que se manifiesta en sugerencias, amenazas, ordenes, como el NO TE METAS, y que es también aceptada por quienes la viven, por quienes han naturalizado que el hombre mande en la casa y lleve las riendas de la relación, de la familia. No es fácil visibilizar este tipo de violencia, precisamente por su sutileza, pero está ahí, en el pedido de un hombre a otro que controle a su esposa, o a las mujeres en general si asumimos el argumento de que el candidato no le habló al marido, sino al presidente, está en la afirmación de que hace tiempo debía haberla controlado y en el mensaje implícito de que en su caso, si llega a presidente, él si hará ese control, pues no es un saco largo.

Un aspecto positivo de este debate es que se está hablando de machismo en las redes. De un lado y de otro se lo ha cuestionado, nadie quiere defender actitudes de machos patriarcales, ni hombres, ni mujeres, y eso expresa de algún modo que las cosas aunque lentamente van cambiando, que se está confrontando los modelos y expectativas sobre lo masculino y lo femenino. Estos debates, estos cuestionamientos son tan necesarios en estos tiempos, porque lo cierto es que retrocedemos y las brechas de género se mantienen y agrandan, como lo señala elInforme Global de la Brecha de Género 2015, elaborado por el World Economic Forum , en el que se evidencia que el “Perú cayó 44 posiciones hasta el puesto 89 de un total de 145 países”.

De eso es lo que tiene que hablarse en la campaña, de cómo van las autoridades a eliminar las brechas de género. No se trata por tanto sólo de aceptar que una mujer pare la olla y de mostrar orgullode ser mantenido como ha declarado el candidato en una reciente entrevista, quizá en un esfuerzo por quitarse el tufo de machismo que le dio el mensaje al presidente: “Soy un mantenido y la verdad es que me siento recontra bien siendo un mantenido, teniendo una esposa que es absolutamente competente, que es una persona sumamente capacitada, una profesional de éxito y lo único que me da es orgullo”. Se trata de que hombres y mujeres tengamos las mismas oportunidades, y la corresponsabilidad en las tareas del hogar también vale decir, de cerrar esas brechas, erradicar el machismo y eliminar todo tipo de violencias en nuestras vidas.

Por Rosa Montalvo Reinoso