abril 29, 2016

En Ecuador, talleres de capacitación y recorridos por albergues buscan prevenir la violencia contra las mujeres, post-terremoto


El 16 de abril, Ecuador fue sacudido por un terremoto devastador de magnitude 7.8 (escala Richter), provocando más de 650 muertes estimadas y dejando más de 25.000 personas viviendo en albergues. [1]

Las emergencias tienden a profundizar las vulnerabilidades a la violencia existentes, ya que los sistemas de protección social e institucional pueden ser seriamente affectados, aumentando el riesgo de violencia de género en todas sus formas. [2]

Actuando rapidamente para asegurar la protección de las mujeres y las niñas luego del terremoto, la Representante de ONU Mujeres en Ecuador, Moni Pizani, viajó a la zona afectada para coordinar las acciones que se realizarán durante las próximas semanas de modo que se pueda garantizar un proceso de reasentamiento y recuperación seguro para las mujeres. Recorrió algunos de los albergues temporales y por los sitios donde se planifica instalar nuevos para brindar asistencia técnica en la implementación de recomendaciones para mejorar la seguridad de las mujeres y las niñas en estos espacios de acogimiento.

La Representante de ONU Mujeres en Ecuador, Moni Pizani (primera a la derecha) visita una albergue en Pedernales. Foto: ONU Mujeres Ecuador.

“El rol de las mujeres en la recuperación después de una catástrofe es fundamental, pues construyen tejidos sociales fuertes y resilientes”, dijo Pizani al llegar a la devastada ciudad costera de Pedernales. “Debemos garantizar su seguridad y bienestar de modo que puedan contribuir con todo su potencial”.

Los Ministerios de Defensa y del Interior del Ecuador, con el apoyo de las oficinas de ACNUR, UNFPA y ONU Mujeres en el país iniciaron este fin de semana talleres de capacitación en prevención de violencia contra las mujeres y las niñas durante la emergencia y en situación de acogimiento. Los talleres tienen la finalidad de establecer los principios y mecanismos para que las y los funcionarios del Estado puedan ayudar a prevenir y actuar en casos de violencia contra las mujeres y las niñas.

La coordinación con las Agencias del Sistema de Naciones Unidas para considerar las necesidades diferenciadas de las mujeres en todas las fases de la atención humanitaria y posterior a la crisis también ha permitido incorporar acciones específicas de prevención de violencia sexual, física y psicológica en los albergues en el llamado urgente de apoyo financiero presentado por el Sistema de las Naciones Unidas.

En todos ámbitos de la respuesta, ONU Mujeres está abogando por la incorporación del enfoque de género y las prioridades de las mujeres y las niñas en las operaciones de emergencia y en los planes de respuesta para las acciones de reconstrucción y recuperación en el corto y mediano plazo.

Fuente: Onumujeres

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