abril 07, 2016

Más de 150 millones de niñas han sufrido violencia sexual en todo el mundo

La Declaración del Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños, (Estocolmo 1996), declaró el 04 de abril como fecha mundial para la lucha contra la prostitución infantil con el fin de poner en la agenda pública el tema y asumir un compromiso desde el Estado y la sociedad para la lucha contra este tipo de explotación y abuso contra los niños, niñas y adolescentes.
El articulo N°19 de la CDN dice que el Estado tiene la obligación de proteger al niño y la niña contra toda forma de maltratos, abusos y explotaciones; de tipo físico, mental o sexual. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el abuso sexual y la explotación sexual comercial (ESC) son un crimen y una violación severa de los Derechos de la Niñez. Por ESC se entiende, explica esta institución, la utilización de los niños, niñas y adolescentes para la satisfacción sexual de y por adultos a cambio de remuneración en dinero o especie al niño o niña o a terceras personas. Esta acción “constituye una forma de coacción y violencia contra los niños y niñas y se considera como una forma contemporánea de esclavitud”.

Existen tres formas principales e interrelacionadas de explotación sexual comercial: prostitución, pornografía, y tráfico con propósitos sexuales. Otras formas de explotación sexual de la niñez incluyen el turismo sexual de la niñez y los casamientos tempranos.

Este 4 de abril, el Movimiento Democrático de Mujeres y la Red de Municipios Libres de Trata ha querido poner en el centro del debate político y social la importancia de erradicar todo tipo de violencias machistas, en este caso la explotación sexual que se ejerce contra los y las menores. “Es imprescindible dar visibilidad a esta lacra que afecta principalmente a jóvenes, a mujeres, niños y niñas”.

Esta forma de explotación sexual que se nutre de la pobreza, de la falta de trabajo, del subdesarrollo, de la ignorancia, de la discriminación contra las mujeres, de la violencia familiar, es una de las violencias más atroces que sufren las niñas, niños y menores.

Según UNICEF, más de 1, 2 millones de menores son víctimas de trata y más de 150 millones de niñas han sufrido violencia sexual en todo el mundo. Estas cifras no nos pueden dejar impasibles. Son también causas de esta violencia la indefensión de los niños y niñas, las guerras, las restricciones migratorias y los desastres naturales. Un ejemplo es la noticia del pasado 1 de febrero en el diario EL PUNT, que informaba que, según la Oficina Europea de Policía (Europol), al menos 10.000 niños y niñas refugiadas habrían desaparecido al llegar a Europa. La mayoría habrían ido a parar a manos de organizaciones de tráfico de personas, según los oficiales europeos.

“Este sistema neoliberal y patriarcal, donde se mercantiliza el cuerpo de las personas más vulnerables, las más pobres, las más inocentes, como son las niñas y niños, es incompatible con la vida de millones de personas que sufren desigualdad, pobreza, guerra y falta de recursos materiales para desarrollar una vida plena”, asegura el Movimiento Democrático de Mujeres en su manifiesto.

La explotación sistemática de este sistema descarnado implica que para millones de niñas y niños su única opción de futuro sea la de caer en manos de redes para ser traficadas y sufrir la prostitución. “Se hace necesario, una vez más, señalar como cómplices y culpables de esta explotación sexual de menores a los gobernantes que permiten que sus países se conviertan en paraísos de turismo sexual donde los hombres o “prostituidotes no sólo se conforman con comprar a mujeres, sino que también desean a niños y niñas cada vez de más corta edad”, explica el texto.Cada año más de 3 millones de personas viajan por el mundo para tener relaciones sexuales con menores. Según la OIT, el 20% de los viajes internacionales del turista occidental tiene finalidades sexuales.

Es necesario avanzar hacia una ley para abolir la prostitución

El Movimiento Democrático de Mujeres y la Red de Municipios Libres de Trata ha querido insistir también este día en argumentar que la permisividad con la prostitución contribuye a su incremento en la población infantil.

“Uno de los argumentos de los países que han legislado para legalizar la prostitución era que iba a ayudar a acabar con la prostitución infantil. La realidad, en cambio, ha mostrado todo el contrario, puesto que en países donde la prostitución infantil está regularizada como Holanda, Alemania o Australia ha aumentado dramáticamente, mientras que en Países como Suecia, que tienen una legislación abolicionista, la prostitución infantil ha disminuido drásticamente”. Lo que está claro es que si se acaba con la demanda, se acaba con la prostitución y con el libre mercado de los cuerpos. No debemos obviar que cuando las personas pasan a ser mercancías quedan sujetas a las leyes del mercado.

Tiene que existir un compromiso político claro y sin matices encaminado a impedir que las niñas y los niños sean explotados y víctimas de la trata. El objetivo político tiene que ser por una parte que los estados y las instituciones garanticen que las niñas y los niños, aquí y en todas partes obtengan todo aquello que su desarrollo demanda (vivienda, afecto, protección, educación y alimentación), y por otro, que los estados y nuestros gobernantes legislen con medidas reales para acabar con la prostitución infantil.

Por lo tanto, es necesario acabar con la demanda y remover las causas y condiciones que hacen que niños y niñas sean vulnerables ante las redes de trata para la explotación sexual. Las niñas y niños que sufren prostitución tienen derecho a soñar con un mundo donde sus derechos sean reconocidos y defendidos. En este sentido, tendríamos que reafirmar nuestro compromiso para que las niñas y los niños no tengan que ser víctimas de la prostitución.

“Esta realidad tiene que cambiar, es por eso también que levantamos la voz contra la prostitución infantil. Las niñas y los niños, aquí y en el resto del mundo, no tienen que ser traficadas, explotadas y forzadas a sufrir prostitución. Las niñas y los niños, aquí y en el resto del mundo, quieren tener la oportunidad de estudiar, necesitan disfrutar del derecho de soñar con un futuro diferente y feliz”, concluye el texto.

Fuente: Amecopress