agosto 30, 2016

Cambiando la narrativa sobre el papel de las mujeres en la construcción de la paz en Colombia


Durante todos estos años, las mujeres colombianas han insistido en que ellas no quieren que otros busquen la paz por ellas, ellas quieren estar en la mesa, participar en la paz. Sin embargo, su liderazgo y contribución en la construcción de la paz siguen siendo invisibles e infravalorados.
Foto: Consorcio ECHO Caracola/David Fayad

Para las mujeres colombianas, acabar con la violencia contra las mujeres es una condición previa para la paz. Durante décadas, han subrayado este planteamiento en sus esfuerzos para la construcción de la paz, pero su trabajo continúa siendo en gran medida invisible. Un nuevo programa apoyado por ONU Mujeres y demás colaboradoras y colaboradores busca llevar la contribución y la perspectiva de las mujeres a la primera línea.

“Las balas no nos matan, nos mata la indiferencia” asegura Mayerlis Angarita, una líder rural de Montes de María, Colombia, que empezó a contar historias de mujeres durante la guerra tras la desaparición de su madre.

“Las mujeres en este país han sido primordiales en la construcción de la paz, apoyando a las y los supervivientes y en la búsqueda de las personas desaparecidas” dice Vera Grave, miembro del Observatorio para la Paz, quien ha participado en un proyecto que incluye una serie de vídeos apoyado por ONU Mujeres titulado “1325: Mujeres resueltas a construir paz”.

En abril de 2016, ONU Mujeres inició un programa en colaboración con ECHO Caracola financiado por la Embajada sueca, con objeto de diseñar una iniciativa centrada en la comunicación para incrementar la visibilidad y el conocimiento de la contribución de las mujeres en la construcción de la paz y la erradicación de la violencia contra las mujeres. La iniciativa se lanzará a escala nacional y en siete provincias del Cauca, Antioquia, Valle del Cauca, Norte de Santander, Meta, Chocó y Nariño, donde el impacto del conflicto ha sido mayor. No obstante, se espera que se reproduzca en todo el país.

Foto: Consorcio ECHO Caracola/David Fayad

El programa reúne a mujeres participantes en la construcción de la paz de diferentes regiones en una serie de encuentros donde comparten sus experiencias, identifican los asuntos clave que afectan a las mujeres y las barreras para acabar con la violencia contra las mujeres. Con esta información, las participantes seleccionan las herramientas apropiadas de comunicación y desarrollan los mensajes clave para su defensa posterior. Asimismo, desarrollarán y difundirán ocho piezas de radio para narrar historias de la vida de las mujeres y su aportación en la construcción de la paz desde sus respectivas regiones. Además, el programa dará una beca para producir un documental sobre género y construcción de la paz, y facilitará acuerdos entre las organizaciones de mujeres, instituciones del Estado y los medios de comunicación.

“Nos dimos la oportunidad de escucharnos unas a otras, de contarnos cada una sus historias e ir sanando las heridas. Esas fuerzas las unimos entre mujeres para organizarnos como grupos y luego planear qué teníamos que hacer para tener incidencia política en espacios de participación. Justamente este encuentro sirve para que otros conozcan lo que pasó, dar a conocer la verdad y la realidad que vive el país para que esto no se repita” afirma Luz Elena Galeano del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado.

Foto: Consorcio ECHO Caracola/David Fayad

Ángela Salazar, de la organización Alianza Iniciativa de Mujeres Colombianas por la Paz, destaca los retos en la integración de hombres y mujeres excombatientes en las comunidades y el papel que las mujeres juegan en mitigarlos. “Allá no vemos a las personas desmovilizadas como ex guerrilleros ni ex paramilitares sino como el hijo o la hija del vecino” explica.

Está previsto que se organicen ocho encuentros este año entre abril y agosto para fortalecer el papel de las mujeres en la construcción de la paz y amplificar sus voces en los medios de comunicación. Cinco de estos encuentros han sido completados reuniendo a más de 73 organizaciones de mujeres, 20 representantes del Estado y 39 representantes de los medios locales. Los próximos encuentros tendrán lugar en Quibdó, Cúcuta y Pasto.

Tras participar en los encuentros, las y los representantes de los medios se comprometieron a cubrir más historias sobre la participación de las mujeres en la paz y a contactar a las organizaciones de mujeres como fuente de información. “Muchos medios buscamos el amarillismo en estos temas de mujeres. Hay muchas cosas por mejorar como periodistas. El encuentro nos ayudó a crear más conciencia al respecto”, nos cuenta William Patiño del Diario del Cauca.

Foto: Consorcio ECHO Caracola/David Fayad

En opinión de Paula Arenas, asesora de contenidos de Señal Colombia, “las historias existen, están ahí para ser contadas. Sin embargo, la dificultad es encontrar e identificar a alguien que quiera contar sus historias con perspectiva de género”. 

La manera en que las historias de mujeres son contadas es también importante, coincidieron las y los participantes. “Una de las preocupaciones para algunas organizaciones es la percepción de las mujeres como víctimas, con tono de lástima. Entonces se piensa, ‘pobrecita, toca garantizarle derechos’, y no debe ser así. Debemos combatir los reduccionismos y ampliar el lenguaje. Es fundamental, así se generarán cambios en la forma en que ellas son percibidas ante las lectoras, los lectores y en la opinión pública”, dice Shima Pardo, de la Ruta Pacífica de las Mujeres.

Para ONU Mujeres, transformar las actitudes y la opinión pública sobre las mujeres y prevenir la violencia es esencial para una paz duradera en Colombia. “Si las mujeres no pueden disfrutar de una vida sin violencia, ¿cómo vamos a hablar de paz?” se pregunta Silvia Arias, coordinadora del Programa Ciudadanía de las Mujeres para la Paz, la Justicia y el Desarrollo de ONU Mujeres. “Los encuentros y los talleres han creado un espacio para el diálogo entre las organizaciones de mujeres, instituciones del Estado y los medios para hacer que este proceso de paz sea participativo e inclusivo, y para hacer visible la contribución de las mujeres” añade.

Fuente: Onumujeres