agosto 15, 2016

Mujeres jóvenes y derecho humano a la comunicación


En el contexto de la Organización de las Naciones Unidas, en 1985 se llevó a cabo el primer Año Internacional de la Juventud. Diez años más tarde, se estableció un marco normativo y directrices para la adopción de medidas nacionales y la prestación de apoyo internacional con miras a mejorar la situación de las juventudes*.

El reconocimiento de la categoría juventud es la lucha de muchas personas alrededor del mundo, por evidenciar que las condiciones en las que viven las juventudes necesitan describirse de manera específica, no sólo en el ámbito de los temas de población sino en la construcción de los Derechos Humanos.

La perspectiva de juventud se suma al reconocimiento de los derechos de las mujeres en el ámbito internacional y a su construcción por parte de los movimientos amplios de mujeres y del feminismo, de manera que podemos reconocer el papel de las mujeres jóvenes en el desarrollo de los países, actualmente de la sostenibilidad, pero también la vulnerabilidad en la que viven por su condición etaria y de género. 

Los documentos internacionales señalan prioridades para el trabajo con las juventudes, entre las que podemos resaltar: las niñas y las jóvenes y la tecnología de la información y las comunicaciones, pues son las prioridades de nuestra colectiva.

La Plataforma de Acción de Beijing, en su apartado J del Capítulo III, habla de La mujer y los medios de difusión, reconociendo que los medios de comunicación pueden contribuir al adelanto de la mujer por lo que es preciso que no promuevan estereotipos sexistas ni misóginos. Se reconoce además la limitada participación de las mujeres en las juntas directivas y órganos que influyen en la política de los medios de difusión, ya sean electrónicos, impresos, visuales o sonoros. Por lo anterior, indica que debería potenciarse el papel de la mujer mejorando sus conocimientos teóricos y prácticos y su acceso a la tecnología de la información pues esto permitirá aumentar la capacidad de las mujeres para luchar en contra de las imágenes negativas perpetuadas a nivel internacional por los medios de comunicación hegemónicos.

Nosotras decimos que hay mujeres trabajando por el derecho humano a la comunicación de las mujeres y de las mujeres jóvenes, abriéndose paso en los medios de comunicación, apropiándose de las herramientas de comunicación, rompiendo las barreras sobre el uso de la tecnología, haciendo cine, documentando la vida de las mujeres, denunciando la violencia sexual o el sexismo. Por mencionar ejemplos, está la editatona, los festivales ciberfeministas, las apps sobre derechos sexuales y reproductivos creadas por mujeres, los cursos para programadoras, la tv por internet, cine y documental dirigido y producido por mujeres y otros más.

También decimos que sigue existiendo una brecha de género, cuyas razones hay que explorar para poder ir rompiendo de raíz aquello que nos limita en el ejercicio de este derecho, y no nombrar las apariencias pues de fondo sigue habiendo una violencia estructural que limita el acceso de las mujeres a los recursos tecnológicos y de comunicación.

Las mujeres jóvenes debemos apropiarnos de todo aquello que implique nuestros derechos a la comunicación: los teléfonos inteligentes, las bocinas, las consolas, los micrófonos, las cámaras de video y foto, el software, internet, los medios alternativos, los medios masivos, las mamparas del metro, los muros, las salas de cine, los libros. No basta con saber usar las tecnologías, sino que estas sean pensadas desde las mujeres, para las mujeres y que a través de estas se elimine la violencia de género y se promuevan mensajes de libertad para todas.

Somos muchas mujeres y mujeres jóvenes trabajando por una comunicación feminista, somos muchas mujeres jóvenes tomando las herramientas de comunicación como un ejercicio de nuestro derecho humano a la comunicación. Seamos cada vez más.


Por Las Punto Género, comunicadoras feministas.
Twitter: @laspuntogenero
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