septiembre 17, 2016

XXXI° Encuentro Nacional de Mujeres. Córdoba: debate sobre feminismo en Latinoamérica y la situación de las mujeres en la Argentina


Con el hall colmado del módulo nuevo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Córdoba, se realizó la charla sobre Feminismo en Latinoamérica. En ella disertaron Andrea D’Atri especialista en estudios de género y fundadora de la agrupación internacional de mujeres Pan y Rosas y Laura Vilches, la legisladora por el PTS-FIT en Córdoba y referente Pan y Rosas.

La primera en tomar la palabra fue la legisladora, para contextualizar la situación de las mujeres en la provincia de Córdoba, y como el gobierno viene teniendo políticas algunas de maquillaje, y otras limitadas. La creación en Córdoba del Polo Integral de la Mujer a la cual el gobierno le puso más dinero a publicitarlo que a presupuesto para que efectivamente colabore en mejorar su situación. Los subsidios miserables de 3000 pesos que imparte la provincia para las mujeres que han sufrido violencia, no pueden colaborar efectivamente a que las mujeres en esta situación rehagan sus vidas. Frente al incremento de denuncias por violencia machista que llegan a 40 mil al mes, sólo hay dos grupos de asistencia y 2 hogares transitorios.

Laura Vilches explicó que “el número de femicidios se ha incrementado en Argentina, cada 26 horas una mujer es asesinada por el hecho de ser mujer. En Córdoba ya se suman 14 mujeres, Camila es el último nombre que debemos agregar a la larga lista de víctimas de esa cadena de violencia que se ejerce cotidianamente, sobre las mujeres, los gays, lesbianas y trans”.

En los últimos días el gobierno provincial en sintonía con el gobierno nacional, anunció planes contra la violencia de género donde uno de los cambios que se impulsa es multas, acciones más rápidas y severas contra agresores que ejerzan violencia de género. Las propias leyes consagran el peligro de fuga o entorpecimiento del proceso judicial, cómo medidas van a dictar prisión preventiva, en los casos que los jueces consideren necesarios.

Ante esto Laura Vilches afirma que “aumentar el poder punitivo no evita los femicidios, no frena el círculo de la violencia machista, no frena la violencia estructural. El 70% de los casos de femicidios ocurren o se intensifican durante los procesos judiciales. Entonces frente a esta situación la respuesta que tiene que haber es más profunda de transformación radical de la sociedad”.
Las tendencias feministas en América Latina y Europa.

Andrea D’Atri repaso cual es la situación de las mujeres en Latinoamérica tras una década de gobiernos postneoliberales. “Bolivia encabeza el ranking de ser el país con mayor índice de violencia sexual, Brasil encabeza la triste estadística de ser el país con mayor violencia contra las mujeres en el continente, Argentina el ranking de ser el país con mayor tasa de muertas por abortos clandestinos inseguros por la cual mueren mujeres jóvenes y pobres”.

En un contexto donde centenares de miles de mujeres, y hombres, niños y niñas que mueren por cruzar un mar nada más que para acceder al mínimo derecho de ser un esclavo asalariado en algún lugar del mundo; en un mundo donde las inmigrantes latinoamericanas, o de áfrica o de los países asiáticos son prostituidas por proxenetas que se enriquecen a costa de la ilegalidad como ciudadanas de ese primer mundo.




Andrea D’Atri habla de dos tendencias predominantes en el feminismo: un feminismo postmoderno más preponderante en Europa, en EE.UU, que considera que los derechos para llegar a la equidad se han conseguido, por lo tanto prioriza como demanda el empoderamiento de los cuerpos, el desarrollo pleno de la sexualidad y del deseo. “Esta ideología habla de mujeres que pareciera que nada las determina socialmente, ni el capitalismo les afecta, no hay consecuencias en sus vidas”.

Y otro feminismo contrapuesto a este, y predominante en Latinoamérica que es la visión de que las mujeres somos centralmente víctimas, de morir en abortos clandestinos, de femicidios y de ser tratadas y prostituidas. Esta visión nos convertiría en víctimas impotentes para cambiar esas condiciones de opresión. Por lo tanto el estado aparece como sujeto responsable que es quien tiene que proveer de derechos a las mujeres.

Esta ideología define que “es el estado el que nos provee los derechos, sin que las mujeres sean sujetos. Una ideología que nos revictimíza, por que borra de nuestra conciencia que todos esos derechos que el estado otorga son la consecuencia de una relación de fuerzas establecida por nuestra lucha, las actuales o las luchas de mujeres que durante años décadas, siglos lucharon. Que se combina con otra variante de corrientes feministas que han renegado de las calles para recorren los pasillos del congreso y las legislaturas tratando de convencer a los legisladores y a las legisladoras que nos aprueben algún derecho aquí o allá. Pero estos derechos en éste régimen social y político ir al palacio”.

Las conclusiones fueron centrales “A esta visión e ideología es la que nos enfrentamos cotidianamente las mujeres en nuestra lucha por poner en pie un movimiento de mujeres que luche en las calles por sus derechos. El feminismo paso de ser un movimiento radical, anticapitalista para transformarse tras largas décadas en un objeto de consumo cultural para un sector reducido de universitarias académicas y ONGs, que tienen poca relación con las millones de mujeres que sufren las peores consecuencias que traen aparejadas la opresión machista y patriarcal en el capitalismo.

Andrea D’Atri finalizó planteando que, por eso, desde Pan y Rosas “la perspectiva verdaderamente viable si queremos luchar por la emancipación de las mujeres, es construir una fuerza material contra el machismo contra la opresión dispuestas a combatir contra las condiciones de existencia, la opresión va a seguir existiendo. No hay estado, gobierno capitalista más progresista, menos progresista, menos de derecha más de derecha que pueda transformar de raíz un régimen social y político que se basa en que una pequeña minoría de parásitos explote la fuerza de trabajo de millones de personas entre ellas las mujeres”.

La charla concluyó con una invitación a sumarse a Pan y Rosas y a viajar al Encuentro Nacional de Mujeres, como parte de organizar un gran movimiento de mujeres peleando por todos los derechos que nos faltan y que está en nosotras conquistarlos.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/