octubre 05, 2016

Hispanas el sector votante más codiciado en EE.UU.



Misoginia recurrente de Trump

Las hispanas se han convertido en un sector de votantes codiciado por la alta política estadounidense. En ello coinciden varias investigaciones, pero la actual campaña por la Casa Blanca lo ha hecho más evidente.

El pasado 26 de septiembre, la candidata demócrata Hillary Clinton nombró a una latina en uno de los momentos más difíciles del primer debate presidencial que tuvo lugar en la Universidad de Hofstra, en Long Island. Lo hizo para ejemplificar la misoginia recurrente en el comportamiento de su adversario republicano Donald Trump.

Se trata de Alicia Machado, modelo y actriz venezolana coronada en 1996 como Miss Universo, el mismo año en que Trump compró el certamen de belleza internacional.

Después del concurso, Machado subió algunas libras de peso, lo cual la convirtió en objeto de burlas y presión psicológica por parte del empresario. Trump convocó a una rueda de prensa sin su consentimiento, en el sitio donde la joven comenzaba una sesión de ejercicios, y dijo a los reporteros: “He aquí alguien a quien le gusta comer”.

En el debate presidencial con mayor audiencia en la historia de Estados Unidos, Clinton arguyó que Trump se habría referido a la modelo como “Miss Cerdita” y “Miss Ama de Casa”, remarcando su origen latino.

“Donald, ella tiene un nombre. Su nombre es Alicia Machado. Y se ha convertido en ciudadana de Estados Unidos y puedes apostar que va a votar en noviembre”, aseveró Clinton en el debate televisado con mayor audiencia en la historia del país.

Las denuncias de Machado hacia el candidato republicano han estado presentes desde mediados de año en la prensa hispana estadounidense. Según la ex reina de belleza, el escarnio público al que la sometió el magnate le provocó secuelas psicológicas y trastornos de alimentación por 20 años.

Para una política de experiencia como Hillary Clinton, no parece festinada la elección de este caso, entre otras conocidas anécdotas en las cuales Donald Trump ha descalificado e insultado a las mujeres.

Además de exasperar a su oponente y mostrarse sensible hacia otra mujer agredida verbal y psicológicamente por el poderoso empresario, la aspirante demócrata apuesta una vez más por las latinas, un sector de votantes que pudiera acercarla a la victoria.

Poner de su lado a una mujer hispana como símbolo para rebatir el impúdico machismo y la retórica antinmigrantes del candidato republicano, resulta estratégico y coherente con la campaña de Clinton.
Desde las primarias, la exsenadora ha apelado a testimonios de varias latinas influyentes, como la actriz Eva Longoria y la activista “dreamer” (soñadora) Astrid Silva, además de lanzar varios mensajes en español dirigidos especialmente a la población femenina.

Latinas, un grupo que crece

De los 57 millones de personas hispanas que viven en Estados Unidos, unos 27 millones serían elegibles para votar. Especialmente, este grupo pudiera definir los resultados en estados como Arizona, Nuevo México, Colorado, Texas y Florida.

Sin embargo, pocos se registran entre el electorado, por lo que analistas hablan de esta población como un “gigante dormido” que, de despertar, podría llevar sus demandas a las urnas. 

Un estudio publicado en septiembre por la Universidad de la Ciudad de Nueva York y la cadena CNN asegura que las latinas han tenido tasas de inscripción electoral más altas que las de los hombres en cada elección presidencial desde 1992.

En los comicios de 2012, por ejemplo, ellas fueron 60,6 por ciento de las personas de origen hispano que se registraron para votar y 53,3 por ciento entre la comunidad latina que ejerció el sufragio.

En esa elección entre Barack Obama y Mitt Romney, se registraron casi 12 millones de mujeres hispanas y votaron poco más de la mitad. 

Para este año, se espera que el porcentaje se incremente debido a la reacción Anti-Trump que han provocado los comentarios antinmigrantes, antimexicanos y el habitual sexismo del magnate.

Entre los votantes hispanos, 71 por ciento de las mujeres y 61 por ciento de los hombres apoyan a Clinton, mientras que los porcentajes a favor de Trump son de 19 por ciento y 30 por ciento, respectivamente, según el Centro de Investigación Pew.

Otra encuesta de las organizaciones American Women, Voto Latino Action Network y iAmericaAction, entre mil 200 latinas, arrojó que la amplia mayoría piensa ejercer el sufragio.

El 81 por ciento de las encuestadas dijo estar “casi segura” de votar en 2016 y 84 por ciento ve a Donald Trump como un candidato desfavorable.

Ellas tienen interés en políticas relacionadas con igualdad de sueldos y salud reproductiva, frente a lo que el candidato republicano no ha presentado una plataforma atractiva.

Por otra parte, cuando se mencionan cuestiones como el vilipendiado muro fronterizo que aspira a construir el magnate, ocho de cada 10 ciudadanas consultadas en ese estudio lo desaprueba. En cuanto a la reforma migratoria, dos tercios de ellas apoyan el camino hacia la ciudadanía de los migrantes.

No es de extrañar entonces que otra latina influyente, la actriz colombiana Diane Guerrero, apareciera dos días después del debate liderando la campaña “Las latinas pueden frenar a Trump”, de la organización “Emily´sList“.

En el video, la estrella de la serie “Theorangeisthe new black” cuenta que su familia fue deportada de Estados Unidos y ella debió quedarse sola en el país con solo 14 años.

“Donald Trump no quiere a mi familia, él posiblemente ni siquiera quiere que yo esté aquí”, asegura.
Acto seguido, menciona que las latinas son el grupo de votantes que más rápido ha crecido en el país norteño y las llama a votar unidas para detener al magnate el 8 de noviembre.

¿Podrán las mujeres hispanas detener a Donald Trump? No por sí solas. Pero su presencia activa en la campaña presidencial más vilipendiada de la historia estadounidense avisa de un poder en ascenso.
Si Hillary Clinton aspira a ocupar la Casa Blanca, hace bien en no ignorarlas.

Por Helen Hernández Hormilla, corresponsal
Fuente: SemMéxico/SEMlac