noviembre 08, 2016

Argentina: Juicio por trata sentará precedente



*Por primera vez una víctima de trata y prostitución es la denunciante

La historia de Alika Kinan es una radiografía de la trata y su convivencia con todos los poderes del Estado. Ella fue víctima de trata con fines de explotación sexual y actualmente es querellante en un proceso judicial que se realizará en Usuahia contra sus proxenetas y contra el estado.

El juicio comienza hoy, lunes 7 de noviembre. Por primera vez, una víctima de trata y prostitución será denunciante, por lo que sentará precedente para otros casos similares. Alika tiene hoy 40 años y su paso de víctima a demandante es solo el nudo de una crónica mucho más extensa que aún no concluye.

Los derroteros de Alika la ubican en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. Allí, “donde ser prostituta era un orgullo, ya que las mujeres no venían a esta isla por propia convicción, acá se venía a que los gendarmes, militares y policías tengan mujeres a su disposición para saciar sus necesidades”, refirió ella misma en una carta pública el año pasado.

Fue prostituida durante 20 años por distintos proxenetas, hasta que en octubre de 2012 se realizó un allanamiento en la whiskería Sheik, donde era explotada. Hasta entonces jamás se había pensado a ella misma como víctima. Más bien, se especuló que su destino estaba escrito desde mucho antes de recorrerlo, pues su madre, tías y abuelas también fueron explotadas sexualmente, a la vez que su padre era proxeneta y consumidor de prostitución 

Marcela D’Angelo, integrante de Campaña Abolicionista “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”, sostuvo ante SemMéxico/SEMlac que “Alika nos clarifica la conexión de las complicidades del Estado o de estamentos del Estado con las redes de trata de personas. No es que muchas otras mujeres que pasaron por esa situación no lo hayan expresado, no es que no sepamos que ninguna mafia se gestiona sin el apoyo de estamentos estatales, es que Alika le realiza una demanda concreta al Estado por la complicidad que tuvo en las violaciones a sus derechos fundamentales.

“Con este juicio, Alika -siguió D´Angelo- abre una puerta a reclamos al Estado por los derechos violados y expone crudamente esta complicidad”

Alika contó su historia públicamente: “soy sobreviviente del delito de trata y sigo siendo víctima de muchas formas de violencia: violada a los 14 años; hija, nieta y sobrina de mujeres que fueron prostituidas por el sistema patriarcal, mis padres me abandonaron a la edad de 16 años dejando a mi cargo a mi hermana de 10, hecho por el cual el propio sistema me ‘inserta’ en una red de trata, donde además de que me vulneran todos los derechos, se me explota sexualmente”.

A los 18 años llegó a Ushuaia y cuenta que no tenía ni documento de identidad. Sin embargo, sus explotadores la llevaron a la policía provincial, donde le realizaron la apertura de un legajo en el que se dejaba garantizado que “sí, podía ser una buena ´prostituta´ porque no tenía antecedentes. Luego, la Municipalidad de esa ciudad le hizo una libreta sanitaria. Es decir, que diversos estamentos de Estado han sido cómplices de esa trama. 

Fue en esa ciudad donde conoció a su exmarido, un consumidor de prostitución. Con ese hombre se fue a vivir a España, conformó una familia y, tras sufrir múltiples violencias -ella junto a sus hijas-, decidió “volver a Ushuaia con los tratantes, que por supuesto me recibieron con los brazos abiertos”, recordó Alika.

Acerca del allanamiento realizado en Sheik, Alika recuerda que ingresaron “al local y al departamento, gendarmes, fiscales, secretarios, todos eran el enemigo que venía a dejarme sin la única opción de vida que tenía. ¿Cómo yo iba a ser víctima con lo leona y luchadora que era?”

Luego, con el paso del tiempo y ayuda profesional, se reconoció como víctima y se convirtió en demandante. En este juicio, Alika Kinan no es la única, sino que hay otras seis víctimas, pero solo ella es querellante. La imputación en la causa cae sobre Pedro Montoya e Ivana García, dueños del local, y la encargada Lucy Alberca Campos.

Durante la semana pasada y a pocos días de iniciarse el juicio, Alika recibió múltiples amenazas: “Tené cuidado con lo que vas a decir en el juicio”, le gritaron en la calle. También su exmarido salió por los medios a manifestarse en contra. Todos estos intentos de callarla despertaron un amplio repudio social que se manifestó a través de un hashtag #AlikaNoEstáSola.

Marcela D´Angelo explicó SEMlac que Alika sufre amenazas y presiones, porque “toca intereses muy sensibles para el proxenetismo internacional. Todas estas denuncias que ha realizado molestan porque tocan personas involucradas en delitos gravísimos, en negocios muy redituables y que financian campañas políticas, cajas ilegales de las policías”.

D´Angelo advierte que en Argentina hay intentos para que se reglamente la prostitución y “así el Estado se convertiría en aliado al proxenetismo y proxeneta. Muchas/os legisladores/as se deslumbran con esta perspectiva y de esa manera fomentarían la incorporación de mujeres/travestis y personas trans y reducirían índices de desocupación.

Pero, significaría una forma de ahorrar en políticas públicas para poder salir de esta explotación convertida en “trabajo”. 

En tanto, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), que está a cargo de Marcelo Colombo y Alejandra Mángano, elaboró un comunicado oficial a raíz del comienzo del juicio.

El documento difundido el viernes 4 de noviembre por Protex subraya que, con este juicio, se asiste “a las más variadas formas de coerción que los tratantes suelen usar durante la ejecución del delito: pero ahora somos todos testigos”.

Luego enfatiza que Alika Kinan “ya no está sola. No vamos a permitir que callen su voz y no lo vamos a hacer solo por ella, lo vamos a hacer por las más de mil víctimas por cuya explotación silenciosa fueron condenadas más de 350 personas y no pudimos hacer oír en el reclamo acabado de sus derechos. 

Desde Protex, destacan también que hay otras víctimas atravesando largos procesos penales y que es necesario que sean oídas y resarcidas, y que urge la necesidad de “demostrar que hay un Estado dispuesto a brindar protección, a garantizar derechos y a perseguir la extorsión y las amenazas que los tratantes siguen usando contra las víctimas durante el proceso penal”.

Por Norma Loto, corresponsal
SemMéxico/SEMlac. Buenos Aires