noviembre 30, 2016

Porteadoras: motor de la economía en la frontera de Melilla


Fardos de 80 kilos. Los efectos para la salud de las portadoras provocados por losfar- dosson innumerables, como lostrastornos óseos derivados de cargastan pesadas. / FERNANDO DEL BERRO

En la frontera de Melilla con Marruecos, miles de mujeres cargan cada día sobre sus espaldas toneladas de mercancías para introducirlas en el país norteafricano. La mayoría de ellas son ancianas, muchas divorciadas, otras abandonadas por sus maridos o, lo que es peor en la cultura marroquí, madres solteras.


Este comercio irregular permite a los comerciantes de la zona no tener que pagar aranceles aduaneros, ya que es legal pasar mercancías siempre que se lleven encima como equipaje personal. Según la última evaluación de la Delegación del Gobierno de Melilla, el valor de este comercio, que algunos llaman “atípico” y otros directamente contrabando, alcanzó los 440 millones de euros en el año 2006. Aunque desde Marruecos se calcula que desde Ceuta y Melilla salen productos por un valor superior a los 1.400 millones de euros al año. Además, según el semanario marroquí Al Ayam, este negocio también supone al año alrededor de 90 millones de euros en “propinas” que se embolsan policías y aduaneros magrebíes destinados en las fronteras de Ceuta y Melilla.


Pero, en muchas ocasiones, cargar fardos de hasta 80 kilos de peso no llega a ser el problema más duro para las porteadoras. Habi­tualmente se ven obligadas también a soportar la violencia policial, el riesgo de avalanchas, los golpes o el acoso sexual.

Cargar fardos de 80 kilos no es el problema más duro;se le suman la violencia policial y el pago de sobornos

Estas mujeres también deben afrontar el pago de los sobornos que les permitan pasar la mercancía a través de la frontera, además de aguantar el frío, la lluvia y el calor. En definitiva, sobrevivir a una situación en la que, a pesar de ser el motor que mueve la economía a ambos lados de la frontera, parece que a ellas también se las ha convertido en una mercancía.


Fuente: Periódico Diagonal