diciembre 16, 2016

La muñeca inflable: Violencia Discusiva


Ayer, el Presidente de Asexma, la Asociación de Exportadores y Manufacturas, en la cena anual, le regaló una muñeca inflable al Ministro de Economía, diciéndole que ayudaría a “estimular la economía”. Acto seguido, parlamentarios como Alejandro Guillier, y autoridades políticas como José Miguel Insulza y el mismo Ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, riéndose del regalo y sonriendo para la foto. Todos menos Insulza pidieron disculpas públicas.

Este tipo de situaciones deja una marca dolorosa y una cicatriz que no desaparece y que afecta a un país completo. Las disculpas públicas no son suficientes. En ese mismo instante, dados sus cargos de influencia política, debieron haberse manifestado en contra de esta vergüenza; pero no fue así. Ahí estaban, riéndose y burlándose de una muñeca que representa a las mujeres como un objeto. En el contexto de las disculpas públicas, Roberto Fantuzzi Presidente de Asexma, dijo “Tengo nietas e hijas”, como si eso ayudara a conseguir una disculpa del país.

Mi respuesta es que no se trata de que tenga hijas y nietas. Se trata de derechos humanos. Con su afirmación, vulneró los derechos de todas las mujeres de Chile y del mundo. Tampoco se trata de “dignidad” ni de conceptos vagos ni con connotación moral o religiosa. Este acto incita a la violencia y esperemos que en el futuro, este tipo de sucesos sea condenable a nivel judicial, tal como lo es en Estados Unidos, por ejemplo, este mismo tipo de actos contra los afro-descendientes y los homosexuales, entre otras identidades diversas que no cumplen con el de hombre heterosexual blanco.

Una vez más, Chile destaca en los medios internacionales como un país en el que la elite política, dominada por hombres, demuestra un discurso machista y violento contra las mujeres. No son casos aislados. Una y otra vez, a través de comentarios, intervenciones legislativas, y entrevistas a la prensa, se puede identificar esta realidad. Por ejemplo, hace un par de años, en la intervención de nada más y nada menos que el ex Presidente de Chile, Sebastián Piñera, durante la XIII Cumbre de Jefes de Estado y De Gobierno en México, dijo con una gran sonrisa y esperando aprobación que lamentablemente obtuvo: “Si una mujer dice no, es quizás, si dice quizás, es sí, y si dice que sí, ya no es una dama”. La mayoría de los asistentes, también hombres, se rieron.

El cambio cultural es importante pero también es necesario que este tipo de discursos sea condenable, ya que vulneran los derechos humanos y claramente incitan a la violencia. El Artículo 2 de la Convención de la Eliminación de la Discriminación hacia la Mujer de Naciones Unidas establece que se deben “…tomar todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer practicada por cualesquiera personas, organizaciones o empresas”. ¿Qué medida está tomando nuestra organización política para condenar este tipo de actos? Se requieren mecanismos concretos, como leyes, para hacer efectiva la condena en estas situaciones. Como mujer y creo, con esta opinión, represento a muchas más, no queremos que en nuestro país se siente un precedente de que estas situaciones se resuelvan con una vaga disculpa pública que vacíamente solo se utiliza para limpiar una imagen política.

Por Denise Lama Feliú
denise.lama@gmail.com 
La Ciudad de las Diosas