enero 04, 2017

De la sexualidad a las sexualidades


En este recorrido sobre las sexualidades que iniciamos me gustaría plantear una primera reflexión sobre el concepto de sexualidad que proponemos para ir avanzando sobre él y sus matices. En la actualidad al concepto sexualidad se le otorgan diferentes significados, se utiliza para referirse al sexo, a la genitalidad, también a las relaciones coitales y a las prácticas sexuales, a la expresión de afectos y sentimientos. Desde el modelo sexológico, el Hecho Sexual Humano y las dimensiones de la sexualidad humana, se diferencian varios registros claramente relacionados entre sí: sexuación, sexualidad, erótica y pareja.

La sexuación, o mejor el proceso de sexuación, se inicia en la concepción y concluye con la muerte. Se refiere al proceso sobre cómo nos vamos construyendo como hombres o mujeres teniendo en cuenta aspectos biológicos, fisiológicos, biográficos, sociales y diferencia a las y los individuos provocando una afinidad por el encuentro. Al referirnos a lasexualidad hablamos del modo de expresión del hecho de ser sexuado como hombre o mujer y sus modos diferentes de orientación del deseo (homosexualidad, heterosexualidad). Entendemos por erótica las diferentes peculiaridades con las cuales cada persona manifiesta, vive y expresa su propia sexualidad. La dimensión pareja se refiere a las relaciones entre los sexos.

En la sexualidad podemos referirnos a las funciones relacional, recreativa y reproductiva, ambas íntimamente relacionadas pero también diferenciables. La función relacional hace referencia a todo lo que la sexualidad posee de interacción, de comunicación, de encuentro, de expresión de afecto, sentimientos y emociones. La función recreativa engloba todo lo que la sexualidad tiene de gratificante, de placentero, de fantasioso, de ilusión, etc. La función reproductiva se refiere a todos los aspectos de la procreación, la dimensión de ser padres y madres, etc.

Partiendo de esta breve exposición teórica, nos damos cuenta que tras esté término tan usado de “sexualidad” nos encontramos algo mucho más amplio y rico, hallamos una dimensión de la persona, que es una parte integrante de nuestra identidad y marca claramente las formas de interaccionar con las demás. Desde aquí la importancia de ser una dimensión a cultivar y objeto de la educación sexual.

La educación sexual o educación de los sexos tiene como objetivo que las personas puedan expresarse, puedan entenderse en sus diversas particularidades y peculiaridades, puedan aceptarse y sentirse más a gusto consigo mismas. Las emociones, los afectos, los deseos, las conductas, las actitudes y creencias hacia la sexualidad formarán parte de ese proceso de reflexión. La biografía sexual de cada persona que se construye a lo largo de la vida es otro elemento fundamental a tener en cuenta para comprender las vivencias, los significados que cada persona otorga a las mismas y el plural de las sexualidades.

Referencia curricular

Mercedes García Ruiz es Sexóloga. Doctora en Psicología. Educadora Social. Especialidad en Psicología Clínica. Máster -Experto en Drogodependencias y SIDA-. Formación en Arteterapia. Experta en Cooperación. Autora de programas de educación sexual con diversos colectivos: jóvenes, menores en protección, personas con discapacidad intelectual y diferentes asociaciones y ONGs. También ha colaborado en el diseño e implantación de programas de educación sexual en Nicaragua y en los campamentos de refugiados saharauis. Docente e investigadora sobre aspectos relacionados con la sexualidad, la educación sexual y la prevención del VIH. Autora de diversas publicaciones sobre esta temática.

Fuente: Con la A

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