febrero 03, 2017

Reflexiones feministas sobre la Ley Mordaza Global

© Benjamin Bynum
Con motivo del restablecimiento de la «Ley Mordaza Global» (Global Gag Rule, en inglés), le pedimos a organizaciones hermanas en todo el mundo que reflexionen con nosotrxs sobre los principales desafíos a los que se enfrentan en su trabajo con mujeres, en la salud y los derechos sexuales y reproductivos (SDSR), y cómo las noticias relativas a esta ley y el fondo holandés afectarán a las mujeres en sus respectivas regiones.

En menos de 48 horas, tras las manifestaciones de millones de personas en el mundo a favor de la justicia de género, racial, social, económica y climática, el Presidente de Estados Unidos Trump restableció la «Política de la Ciudad de México», también conocida como la «Ley Mordaza Global» (LMG). Se trata de una política exterior estadounidense que prohíbe a las organizaciones no gubernamentales (ONGs) extranjeras que reciben fondos estadounidenses destinados a la planificación familiar, que promuevan y defiendan el aborto y lo ofrezcan como método de planificación familiar [fuente: Change - Center for Health and Gender Equity (2017) (Centro para la salud y equidad de género). Policy Brief: Impact of GGR on Women’s Health. Change: EE. UU.].

La última versión de la LMG amplía la política a todos los fondos globales de EEUU para la salud, más allá de los fondos estadounidenses para la planificación familiar a través de su ayuda exterior. Esto supone añadir más barreras a un panorama de fondos que ya es complejo de por sí, y que afectará especialmente a las organizaciones que trabajan en la salud y por los derechos sexuales y reproductivos (SDSR), el VIH y SIDA, incluyendo a las organizaciones feministas y de derechos de las mujeres en el mundo.

Como respuesta a esta situación, el gobierno holandés ha anunciado que tiene planeado lanzar un fondo internacional para financiar el acceso a métodos anticonceptivos y al aborto en los países en desarrollo, con el fin de llenar el vacío financiero de 600 millones de dólares provocado por la restitución de la LMG. Además, el gobierno holandés se ha puesto en contacto con otros gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil invitándoles a apoyar este fondo.

Con todo lo útiles que estas medidas compensatorias pueden ser, esta situación plantea interrogantes sobre las dinámicas del panorama de financiamiento internacional, que hace que los estados del Sur Global sean vulnerables a los caprichos de esta política interna estadounidense con efectos en el exterior.
A pesar de que corren tiempos difíciles, el movimiento feminista está más vivo que nunca. A continuación, se incluyen algunas reflexiones:

Retroceso en los logros en SDSR en el África Occidental- Diakhoumba Gassama, RESURJ, Senegal

RESURJ es una alianza global de feministas de menos de 40 años que trabaja en el mundo entero por conseguir la Justicia Sexual y Reproductiva a través de la promoción y defensa a nivel nacional, regional e internacional y de estrategias para la construcción de movimientos.

En 2012, lxs defensorxs de SDSR en Senegal y de otras partes celebraron la apertura de un centro pionero de salud reproductiva para jóvenes en Dakar. En un país donde la educación sexual integral y las necesidades de planificación familiar de los jóvenes no están cubiertas, y se reserva exclusivamente a las parejas casadas, esta iniciativa apoyada por USAID, fue crucial a la hora de ofrecer asesoramiento en cuanto a la planificación familiar, cuidados para las enfermedades de transmisión sexual (ETS), y un espacio confidencial para obtener educación sobre la salud sexual y reproductiva. Este hecho se presentó incluso en la página web de USAID como un ejemplo de éxito que debía ser ampliado y replicado.

La LMG marca el final de una educación sexual integral y de SDSR que son absolutamente necesarios. La única esperanza que queda es que si USAID retira su financiamiento, otrxs darán un paso adelante no sólo para asegurar la sostenibilidad del proyecto actual, sino para replicarlo en otras partes de Senegal y países de la región. El nuevo fondo internacional holandés creado para financiar el acceso a la planificación familiar y al aborto puede ser una opción, sin embargo con las próximas elecciones previstas en Holanda podemos sufrir una decepción si seguimos por la vía de la dependencia de lxs donantes.

Tal vez esta sea una oportunidad para que nuestro gobierno reclame su responsabilidad de financiar la educación sexual integral, el acceso de jóvenes mujeres y hombres a la planificación familiar, así como a servicios de salud sexual y reproductiva y cuidado de las personas utilizando nuestros propios recursos.

Rompiendo los vínculos entre la prevención del VIH y los derechos de las mujeres- Chloe Cooney, de la Federación de Planned Parenthood de América, Estados Unidos

Planned Parenthood es una organización que tiene 100 años, con sede en Estados Unidos, y que ofrece servicios vitales de salud reproductiva, educación sexual e información a millones de mujeres, hombres y jóvenes de todo el mundo

Dada la magnitud de la LMG, podemos anticipar un retroceso en el acceso a la planificación familiar, los servicios de salud materna, la prevención del VIH y tratamiento, etc. y temer sus consecuencias.

Esta medida denota una actitud de indiferencia hacia la salud global y, por ello haremos un seguimiento de las decisiones en cuanto al financiamiento de programas de salud globales y su impacto en la prevención del VIH entre las adolescentes. En los últimos dos años, PEPFAR, el Plan de Emergencia Global para el Alivio del SIDA de los Estado Unidos, ha invertido en programas destinados a las adolescentes, pero este trabajo requiere asociarse con organizaciones que atienden a las niñas y mujeres adolescentes, especialmente en lo que respecta a su educación sexual y a sus necesidades de salud reproductiva. La LMG romperá muchas de estas colaboraciones, dificultando la capacidad del PEPFAR de continuar ayudando a este importante sector de la población.

Mientras que muchas mujeres en el mundo no serán silenciadas, este hecho supondrá un obstáculo para que las organizaciones trabajen por los derechos de las mujeres y podría dividir a la comunidad que trabaja por los derechos de las mujeres y a otrxs líderes comunitarixs dedicadxs a la salud y desarrollo.

Finalmente, nos preocupa que las comunidades que ya se encuentran marginadas (como lxs jóvenes, trabajadoras sexuales y la población LGBT) lo estén aún más cuando algunos de los suministradores más progresivos y libre de prejuicios pierdan el acceso a los recursos.

Pérdida Potencial de Voces Globales por el Derecho al Aborto- Patty Susker de IPAS, EE.UU.

Ipas, fundada en 1973, es una ONG global dedicada a acabar con las muertes evitables y las discapacidades fruto de los abortos inseguros a través de alianzas a nivel local, nacional y global.

Esperamos un manto de silencio sobre el aborto entre el personal sanitario financiado por las cuentas de salud globales de los EEUU. Las mujeres que busquen abortar puede que no consigan la orientación necesaria para hacerlo cuando requieren de una prueba de VIH y tratamiento, o bien hayan sufrido violencia de género, por ejemplo. Necesitaremos trabajar más para que las mujeres puedan obtener información sobre el aborto.

Anticipamos además una mayor necesidad de servicios para tener abortos seguros debido a la pérdida del acceso a anticonceptivos, como ocurrió durante la LMG de Bush, cuando las organizaciones que eran expertas en suministrarlos perdieron la financiación y los índices de aborto aumentaron.

Nos preocupan especialmente lxs socixs locales, quienes posiblemente tengan que firmar la LMG debido a su dependencia del financiamiento proveniente del gobierno estadounidense y por tener menos capacidad para obtener recursos alternativos. La pérdida de socixs en el ámbito de la promoción y defensa podría suponer un menor número de voces a favor del derecho al aborto y del cambio de las políticas, a nivel nacional y en los procesos de los derechos humanos en la ONU. El estigma del aborto aumentará, ya que lxs socixs comunitarixs que reciben fondos de USAID no serán capaces de hablar sobre el mismo.

Consolidando las acciones patriarcales, limitando los SDSR en la región Asia-Pacífico- Azra, del Asian-Pacific Resource and Research Centre for Women (ARROW), Malasia

ARROW ha trabajado desde 1993 con socixs en la región de Asia-Pacífico y en el sur global, para promover la salud y los derechos de las mujeres, empoderar a las mujeres a través de la información y el conocimiento, dando seguimiento a los compromisos internacionales, y por medio de la promoción, defensa y la movilización.


© Robert Staudhammer | Flickr

La mortalidad y morbilidad materna continúan siendo las causas principales de muerte entre las mujeres, incluyendo las jóvenes, quienes tienen un acceso inadecuado a los SDSR en la región Asia-Pacífico. La ausencia de abortos seguros y legales no hará más que aumentar estos números.

La LMG afecta a los SDSR a nivel regional y global, lo cual empeorará la situación anteriormente mencionada. También facilita el camino a donantes y gobiernos para justificar recortes de fondos a los recursos financieros y técnicos de necesidad más inmediata. Las leyes y políticas restrictivas sitúan a las ONGs que necesitan financiamiento en una situación complicada al tener que decidir si suspenden los servicios de aborto, información o promoción y defensa en ausencia de fuentes de financiación alternativas.

Además, esta situación normaliza e institucionaliza las nociones limitadas de religión, patriarcado, y conservadurismo sobre los derechos de las mujeres, la integridad física y el poder. Nos mostramos optimistas en cuanto al compromiso de Holanda y de otrxs para combatir estos esfuerzos retrógrados, a través del suministro de recursos a nivel global que deberían ser canalizados a través de organizaciones basadas en los derechos humanos, de mujeres y movimientos, incluyendo aquellxs que trabajaban en movimientos de base promoviendo y defendiendo el acceso a un aborto seguro.

No obstante, no podemos olvidar las razones conservadoras, religiosas y extremistas de las que surgen estas medidas. En calidad de activistas feministas, tenemos que desmantelar estos sistemas. Debemos intensificar nuestros esfuerzos de promoción y defensa y trabajar con los estados a favor del derecho a decidir y con la sociedad civil para asegurar que nuestros SDSR son respetados y cuentan con los recursos suficientes.

Lo Opuesto a la Cooperación Internacional- Meghan, Sexual Rights Initiative

Sexual Rights Initiative es una coalición de organizaciones de todas las regiones del mundo que promociona y defiende el avance de los derechos humanos relacionados con el género y la sexualidad.

La LMG debilitará a las organizaciones que prestan servicios de SDSR. Mientras que los países dependan de la ayuda exterior para suministrar servicios de SDSR de alta calidad y carezcan de la responsabilidad/inversión nacional en estos servicios, las mujeres serán vulnerables a los cambios políticos que sucedan en el exterior. Esto es lo opuesto a la cooperación internacional, por no mencionar el colonialismo, en el peor de los casos.

Además, la LMG no dice que Estados Unidos recortará financiación a la salud reproductiva, ni a qué tipo de alternativas se destinará en su lugar, quizá a ¿organizaciones religiosas o fundamentalistas que promueven la abstinencia, a políticas anti-LGBT, etc.?

Podría cambiar el diálogo si los países del sur global continuaran movilizando el liderazgo en apoyo a los SDSR y se opusieran a la ayuda condicionada, a la no alineación con las prioridades nacionales y a la hegemonía de EEUU. Nos alegra que el fondo holandés haya dado un paso adelante y esperamos que los países del sur global se unan en solidaridad.

Además, los fondos con un alto presupuesto y las iniciativas que apoyan la planificación familiar, tales como la Fundación Gates, FP2020 y RHSC, deben darse cuenta de que jugaron un papel en esta crisis al rechazar la inclusión del aborto en sus programas. Esta insistencia en omitir el aborto perjudica a las mujeres y al clima político. El aborto debería ser mencionado, garantizado como un derecho y financiado como parte de los servicios integrales de SDSR.

No Abandonar la Lucha- Oriana López Uribe, Balance/Fondo MARIA, México

Balance es una organización mexicana progresista feminista que defiende la justicia sexual y reproductiva a nivel nacional, regional e internacional. El Fondo de Aborto para la Justicia Social MARIA (Mujeres, Aborto, Reproducción, Información y Acompañamiento) apoya a las mujeres en México para que accedan a abortos seguros y legales.

La LMG amplió la política anterior para aplicarla a todas las fundaciones centradas en la salud en general, haciendo esta nueva versión quince veces más atroz.

Esta decisión restringiría las opciones y la autonomía de miles de mujeres, incluyendo su acceso a otros servicios de salud y a la información y los servicios relacionados con los abortos seguros.

Las organizaciones que trabajan para reducir el riesgo de la malaria y Zika, que tienen programas para mejorar la salud durante el embarazo, proporcionan anticonceptivos, ofrecen atención médica a la gente con VIH, generan estrategias con el gobierno para ofrecer un amplio abanico de actividades para reducir la mortalidad materna y la morbilidad, mejorar la salud sexual de jóvenes y de la población LGBTQ+, tendrán que decidir entre recibir los fondos USAID o continuar ofreciendo cuidados integrales a las personas basándose en las necesidades de la población.

Recortar recursos para el aborto tan solo empuja a las mujeres a llevar a cabo abortos inseguros que ponen en riesgo su salud y sus vidas. El aborto es una opción que ha existido a lo largo de la historia y que las mujeres eligen cada día, independientemente de cuál sea el contexto.

Resistiremos. No dejaremos de apoyar a las mujeres que necesitan tener acceso a abortos seguros. Nos centraremos en aquellas políticas públicas y organizaciones que, en concreto, dan respuesta a las necesidades de una gran diversidad de mujeres.

Hoy más que nunca, tenemos que cambiar la lógica actual, promover alternativas y luchar por tener mejores políticas económicas, medioambientales, sociales y de salud.

No abandonaremos la lucha hasta que consigamos que la justicia sexual y reproductiva sea una realidad.

Fuente: Awid