marzo 13, 2017

Apropiémonos!

Acabamos de conmemorar (que no celebrar) el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres y por primera vez (al menos que yo sepa) se convocó un Paro Internacional de Mujeres. Dicho paro de media hora, entre las 12 y las 12,30, afectaba a los espacios laboral, de cuidados y de consumo para protestar contra la desigualdad salarial, las violencias machistas y cualquier elemento de discriminación contra la mujer. 

Esta convocatoria tuvo su origen en la multitudinaria marcha celebrada el pasado 18 de octubre en Argentina donde millones de mujeres decidieron salir a las calles para decir basta a la violencia machista tras el brutal asesinato de Lucía, una joven de 16 años a quien drogaron, violaron y empalaron hasta que murió.

Desde hace unos años, las convocatorias feministas multitudinarias como "El tren de la Libertad", el 7N o este mismo Paro Internacional del 8M tienen como denominador común su rápida expansión y el importante papel que para ello juegan las redes sociales y, por tanto Internet. Con esto no quiero decir que sin internet no habría movilizaciones feministas o de cualquier tipo. No, no estoy queriendo decir eso. 

El movimiento feminista tiene entre sus virtudes la de adaptarse a los tiempos y evolucionar, precisamente porque ha de estar alerta a las nuevas formas que utiliza el patriarcado para provocar e intentar imponer sus leyes. Por este motivo el feminismo en red llega a ser tan potente, porque en un solo "Clic" puede estar llegando a muchísimas personas de todo el mundo.

Cuando vives en un espacio alejado de las grandes ciudades que es donde se producen los encuentros, los debates, los intercambios de pensamientos con el enriquecimiento que eso conlleva al interrelacionarte con otro tipos de pensamientos y de formas de ver el mundo, internet y las redes sociales juegan un papel esencial para el acercamiento de esos intercambios y, por tanto para el enriquecimiento personal.

Hace años que opino que internet ha venido para democratizar los medios de comunicación, puesto que cada cual puede opinar sobre lo que ocurre cada día con un blog, por ejemplo. Y ahora mucho más con las potentes redes sociales como Facebook o Twitter que, además son inmediatas.

Y creo que al feminismo estas herramientas nos han venido muy bien para podernos relacionar e incluso conocer mujeres de todo el mundo. Mujeres lejanas y cercanas que, seguramente de otro modo no nos hubiésemos llegado a conocer. Y cuando después de un tiempo de interacción por redes llegamos a encontrarnos cara a cara, el trabajo previo está hecho y llega el momento que, en su día, mi admirada Mar Esquembre Cerdá llamó como "dervirtualizar afectos" o al menos a mí me lo dio a conocer ella.

Cuando nos apropiamos de estas herramientas que internet nos ofrece, nuestro campo de acción de multiplica y nuestra voz se expande, por tanto nuestro propio poder personal crece y se multiplica, lo que nos ayuda con nuestro propio empoderamiento personal y colectivo. 

Por ello, al menos para mí, es importante hacer ese acto consciente de apropiación de las redes, porque quiero seguir aprendiendo y aportando. Quiero recibir información variada e incluso contrainformación de lo que ocurre cada día. Y por supuesto decir lo que pienso cada vez que lo necesite o lo decida.

Las redes sociales no son una panacea y lo sé. Sé que están vigiladas y que son grandes multinacionales quienes las controlan. Pero, insisto en que con un uso adecuado, al feminismo le han dado alas y la posibilidad de llegar más allá e incorporar a mucha gente joven como ya vamos viendo en las manifestaciones y movilizaciones de estos últimos años.

Y creo que el hecho de que las movilizaciones de este pasado 8 de marzo tanto a nivel Europeo como a nivel de Americano hayan tenido un éxito como el que hemos comprobado con un lema común como lo ha sido "Ni una Menos" tiene que ver, también con esto y, por supuesto con el tesón de muchas mujeres y cada vez más hombres por denunciar desde todos los foros posibles al patriarcado asesino.

Sabemos que el patriarcado se camufla de muchas maneras para mantener su orden asesino, pero también creo que desde el feminismo solidario, aunque sea en redes, somos capaces de llegar más lejos con nuestros discursos. 

Tomar las calles para visibilizarnos es absolutamente necesario. Lanzar gritando nuestras exigencias es irrenunciable. Hablar en todos los foros donde seamos llamadas y en donde nos dejen ante la gente que venga a escucharnos es imprescindible. Llevar nuestro mensaje feminista en nuestro día a día por coherencia personal y social es algo que ya forma parte incluso de nuestra propia piel. Pero para organizar esa toma de calles, armonizar y aunar nuestros mensajes tanto en las calles como en los foros e incluso para ir sumando nuevas voces, creo que internet y las redes sociales son buenas aliadas para el feminismo.

Por eso propongo que nos las vayamos apropiando todavía más para teñirlas de violeta y ponerlas a nuestro servicio, para poder compartir saberes y conocimientos, para desde ellas seguir sumando esfuerzos para acercarnos a nuestro objetivo final: combatir al feroz patriarcado que nos asesina.

Porque, aun sin ser la panacea, son una herramienta más que nos permite comunicarnos y conocernos.

Porque no se trata solo de hacer ciberactivismos feministas, sino de utilizar ese espacio ciber para aumentar y expandir el activismo feminista y contrastar sus diferentes corrientes y opiniones.

Pero sobre todo para ir contactando y conociendo a tantas compañeras feministas como las que existen por el mundo e ir "desvirtualizando afectos" aunque a veces nos llevemos alguna decepción.

Si apropiándonos de esas herramientas el feminismo puede llegar a más espacios y empoderar a más mujeres, apropiémonos de ellas! 

Y como dice la gran amiga feminista Begoña Piñero, "así lo pienso y así lo digo porque ya no me van a callar".


Teresa Mollá Castells
tmolla@telefonica.net
La Ciudad de las Diosas