marzo 29, 2017

Mujeres en el arte: Yoko Ono


Yoko Ono nació en Tokio en 1933 (Yoko japonés en significa Hija del Océano). Perteneciente a una aristocrática familia emparentada con la familia imperial, fue compañera de colegio del que luego se convertiría en el emperador del país del sol naciente. Con doce años fue testigo de los bombardeos de Tokio de los que sobrevivió gracias a que fue acogida con otros miembros de su familia en un búnker especial.

Se educó en una escuela para niños que compartían la experiencia de haber estado en el extranjero, su padre que fue un pianista frustrado, incluyó en su educación el gusto por la música, desde muy pequeña recibió formación en ejecución y composición y llegó a dar su primer concierto a los cuatro años de edad. Cursó estudios en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Gakushuin.


Continuó su formación en Estados Unidos, pero las guerras siguieron marcan su vida ya que durante este tiempo Yoko fue influenciada por la ola de intelectualidad radical que se forjó tras la finalización de la segunda guerra mundial, en Nueva York comenzó a asistir al Sarah Lawrence College para estudiar composición y poesía contemporánea y allí comenzó a interesarse por la vanguardia; una institución para mujeres liberales donde empezó su auténtica formación artística visitando Galerías de Arte y asistiendo a Happenings. A principios de los sesenta su loft era un punto de encuentro para realizar performances que incluían música, poesía y lecturas.

En 1956 se casó con Toshi Ichiyanagi, un músico vanguardista japonés, a despecho de sus padres en señal de rebeldía. El matrimonio con Ichiyanagi duró apenas 6 años, y en el mismo 1962 contrajo nupcias con Anthony Cox, un productor de cine norteamericano, con el que su relación fue todavía más corta y tempestuosa que la anterior. Tras divorciarse a los 4 años de su enlace, Yoko tuvo que luchar con él por la custodia de la hija que tenían en común, Kyoko. Un fallo judicial le dio la razón a ella, pero Cox secuestró a Kyoko y desapareció con la niña, que tenía ocho años de edad. Yoko emprendió la búsqueda de su hija con ayuda de la policía y de investigadores privados, pero no volvió a verla hasta que ésta tuvo 31 años.

La artista japonesa está considerada como una de las figuras que más influencia tuvieron en la formación de arte de género y cultura punk. Fue una integrante activa del grupo Fluxus desde su creación. En el grupo creado por George Maciunas la participación de mujeres artistas fue numerosa y de gran importancia y donde, en muchos casos, se establecieron las bases para el desarrollo posterior del Performance Art tal y como lo entendemos hoy, también se realizaron Acciones que actualmente denominaríamos como arte protofeminista. En 1964 realizó su primera Performance “Cut Piece” en el Yamaichi Concert Hall de Kyoto (más tarde repetida en Nueva York, Londres y París), en ella se convirtió en el objeto artístico, cuando los espectadores decidieron qué parte cortar de su vestimenta, incluida la ropa interior, facilita el encuentro íntimo entre la artista y el espectador activo, ella se convierte en un símbolo de pasividad y vulnerabilidad femenina, mientras que ofrece al espectador la posibilidad de ejercer violencia sexista y racista.


Realizó cine experimental entre los años 1964 y 1972 con un bagaje de dieciséis películas, el reconocimiento le vino de la película de 1966 llamada simplemente Fluxus N º 4. Yoko también compuso canciones y organizó conciertos en los que el público tenía que imaginar por sí mismo la música que oía. Simultáneamente trabajo en la edición de un célebre libro de dibujos y varias películas conceptuales e innumerables discos marcados por el experimentalismo. Entre ellos se destacan Yoko Ono/Plastic Ono Band, Fly, Approximately Infinite Universe y Season of Glass. En la década de los noventa publicó dos discos que fueron muy bien recibidos por la crítica: Rising y Blueprint for a Sunrise, aunque su mayor éxito ha sido “Walking on Thin Ice” y, en menor nivel, “Never Say Goodbye”.

Play it by trust (1966)

Junto a su marido John Lennon realizó una producción discográfica que obtuvo un gran éxito y en los últimos años, un proyecto de remezclas de sus antiguos clásicos que también ha tenido muchísimo reconocimiento. Según algunas opiniones Yoko Ono ejerció una gran influencia personal y profesional sobre John Lennon haciéndose notar desde los primeros momentos de la relación, por lo que los más fanáticos entusiastas de The Beatles acusaron a Ono de las irreconciliables diferencias surgidas entre Lennon y el resto del grupo, obviando que las filmaciones de las sesiones de grabación de Let It Be muestran un grupo de por sí cansado y al borde de la exasperación por parte de todos sus miembros.

La pareja permaneció unida durante 13 años, hasta que la noche del 8 de diciembre de 1980 un admirador fanático del músico, Mark David Chapman, acabó con la vida de Lennon (que contaba entonces con 40 años) de cinco disparos. Tras el asesinato de su tercer marido, Yoko retomó su carrera como artista conceptual y sus cotizadas representaciones recorren actualmente las mejores galerías del mundo. Se trata de obras acordes con los ideales del Mayo del 68, en pro de la paz y la tolerancia, la libertad de pensamiento, la lucha contra el racismo, la homofobia, el sexismo y el valor de lo cotidiano. Una característica de su arte es la economía de recursos que consigue que sean generadores de un máximo efecto. Los mismos motivos resurgen en su obra en diversos momentos, adaptados, reaprovechados y cargados de nueva significación y basadas generalmente en una expresión mínima buscando un efecto máximo. Yoko ha sido pionera en áreas como el videoarte, la performance, la poesía minimalista, la música rock experimental…

Exposición “Yoko Ono: half-a-wind-show. Retrospectiva” (Museo Guggenheim Bilbao 2014)

Su carrera profesional es imparable, es doctora honoris causa en Derecho por la Universidad de Liverpool desde el 2001, en 2002 se le otorgó el grado honorífico de Doctora en Bellas Artes por el Bard College, también recibió un León de Oro por su trayectoria de la Bienal de Venecia en 2009, en 2012 fue la ganadora Oskar Kokoschka Premio, máximo galardón de Austria para las artes aplicadas contemporáneas y en el 2014 fue protagonista de una gran exposición en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Por Concha Mayordomo 
Artista visual, gestora cultural y comisaria independiente.
Fuente: Tribuna Feminista