abril 11, 2017

ONU Mujeres y el Gobierno de la Ciudad de México lanzan campaña contra el acoso sexual que padecen mujeres y niñas en el transporte público


ONU Mujeres y el Gobierno de la Ciudad de México lanzan campaña contra el acoso sexual que
padecen mujeres y niñas en el transporte público


En el marco del programa Ciudades y Espacios Públicos Seguros para Mujeres y Niñas, ONU Mujeres y el Gobierno de la Ciudad de México, lanzaron la campaña de prevención y reducción de acoso sexual y otras formas de violencia sexual en transporte público de la Ciudad de México, dirigida particularmente a los hombres con el objetivo de generar un cambio cultural y disminuir las prácticas de acoso que padecen día a día miles de mujeres y niñas.


En el lanzamiento oficial de la campaña estuvo presente Ana Güezmes García, Representante de ONU Mujeres en México; Patricia Mercado, Secretaria de Gobierno de la Ciudad de México; Teresa Incháustegui, Directora del Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México; Gabriel Vázquez, VP Creativo de la agencia J. Walter Thompson; Tamara de Anda, bloguera y periodista; Alfonso Herrera, actor; El Hijo del Santo, luchador, así como Francisco Palencia, Director Técnico del equipo de futbol Pumas.

A nivel global entre el 50 y 100% de las mujeres en las ciudades reportan haber sido víctimas de acoso sexual y otras formas de violencia en espacios públicos. En la Ciudad de México, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y de Geografía (INEGI) y la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), las formas de violencia reportadas con más frecuencia fueron piropos o frases ofensivas (74%), tocamientos o manoseos sin consentimiento (58%), sentir miedo de ser atacadas o abusadas e insinuaciones (14%). En la Ciudad de México, el 81.4% de las mujeres capitalinas se sientan inseguras de vivir y/o transitar en la vía pública (ENVIPE; 2016).

El acoso sexual y otras formas de violencia sexual son una pandemia mundial, aún poco visible: a menudo los hombres normalizan la violencia que ejercen, las mujeres no denuncian y son insuficientes las intervenciones para abordarla y prevenirla. La violencia, trunca la libertad de movimiento de las mujeres y niñas, su acceso a la escuela o al trabajo, y a participar plenamente en la vida pública. Es un problema universal que sucede tanto en países desarrollados como en desarrollo, y ninguna ciudad del mundo está libre de este flagelo.


Fuente: Onumujeres