mayo 05, 2018

El Museo de las Mujeres de Vietnam "Un reconocimiento a las mujeres que fueron un factor decisivo para el triunfo de la revolución"

Frente a su propia historia, se maravillan las vietnamitas


Su carta de presentación dice mucho del Museo de las Mujeres de Vietnam: vemos a una mujer de las minorías nacionales, a la portadora de legumbres con sus canastas sobre los hombros y cubriéndose con su clásico sombrero cónico, le sigue una alfarera con su jarrón y, grande y orgullosa, la soldadera del Ejército de Cabellos Largos, de uniforme, de rifle y Cai Nón; todas ellas victoriosas de la liberación y reunificación del país, cuatro décadas atrás.

Comprendo de verdad que los cientos de turistas que visitan el Bảo tàng Phụ nữ Việt Nam o Museo de las Mujeres de Vietnam, dediquen largo tiempo al segundo piso del atractivo museo, dedicado a la Historia donde se narra la participación femenina triunfadora en no menos de media docena de invasiones desde tiempos inmemoriales, pero la admiración es notable en el retrazo de la más grande victoria que el pueblo del presidente Ho Chi Minh haya logrado: la derrota del ejército norteamericano en abril de 1975 y la reunificación del país. 

La cruenta lucha del poderoso Tío Sam contra el modesto Tío Ho es detallada en este museo precisamente porque las mujeres fueron un factor decisivo para el triunfo, como se concluye de la presentación de cierta forma centrada en la colonización francesa en el norte del país a partir de Hue/Danang o Paralelo 17 y la imposición norteamericana en el sur. 

Precisamente porque las vietnamitas fueron afectadas en ambas situaciones, se organizaron en la Unión de Mujeres de Vietnam, poderosa entidad que contribuyó con soldaderas, guerrilleras, productoras de material bélico y de sostenimiento de la población y sobre todo, con las combatientes del Ejército de Cabellos Largos que guerrearon parejo a los del ejército Viet Minh frente a Francia y luego Vietcong contra Estados Unidos.

Es una historia del pasado, ciertamente, afirma la directora, Nguyen thi Bich Van, pero porque es lección para el presente, la Generala Nguyen thi Dinh, precisamente la mujer que dirigió las dos últimas guerras junto a Ho Chi Minh y el afamado General Vo Nguyen Giap, lanzó la iniciativa de crear este museo para refrendar el reconocimiento a las vietnamitas que protagonizaron luchas libertarias por varios años, dejando atrás familia y hogar para transformarse en líderes guerrilleras y estrategas hasta el extremo de servir de puentes para el paso de los tanques y cañones de guerra o ficheras para obtener información de guerra de los soldados norteamericanos en cabarets en Saigón; el museo abrió primeramente en 1995 y fue reinagurado en 2010 luego de una gran renovación para ofrecernos tres galerías dedicadas a las mujeres en la Familia, en la Historia y en la Moda.

Vietnamitas o visitantes internacionales, pueden aquí mirarse frente a frente con su historia a través de los ojos de las mujeres en las galerías del Museo. Resulta cautivante. Se mira una y otra sección, a las dos hermanas Trung que se enfrentaron a los emperadores chinos, a las generalas que lucharon contra japoneses y franceses y que en muchos casos, son las mismas que lueguito tuvieron que retomar el rifle y olvidarse hasta de cortarse el cabello para derrotar al considerado invencible ejército del Tío Sam, y no se reprime el impulso de regresar a la sección anterior para comprobar la evolución de estas mujeres. Son momentos históricos dramáticamente fuertes. La Generala Dinh, Vicepresidenta del Consejo de Estado, quien me contara en 1979 su vida combatiente para mi libro “Mujeres de Vietnam” (1982), no pudo ver su obra completada; su deceso en 1992 provocó tristeza general en el Vietnam que iniciaba un nuevo proceso revolucionario: adaptarse a la economía globalizada para energizar al país con un desarrollo económico que es hoy día el primero en la región asiática con 5% de crecimiento anual sostenido desde hace una década.

La Sra. Van afirma con orgullo que el museo fue el primero de su tipo en el mundo. Actualmente hay 50 añade Le thi Thuy Hoan, titular del Departamento de Cooperación Internacional y uno de más renombre. Y sin embargo, ambiciosas las vietnamitas, quisieron más. Con el patronato de la Unión de Mujeres de Vietnam, reabrió en 2010 luego de una total renovación museográfica de la más alta calidad que hoy día es el centro de concurrencia entre los 13 millones de turistas nacionales e internacionales (en 2018 esperan de 17 a 20 millones) atraídos por la fama histórica y armada del país porque encuentran aquí tres formas femeninas de ver la realidad de Vietnam.

Esta parte de la historia de la hechura de un país y de la comprensión de la factura que la sociedad hubo de pagar para lograr su independencia y la reunificación nacional, se basa en la comprensión del rol de la mujer en la familia, fundamental en la promoción de valores morales, éticos y de productividad, que si bien estuvieron basados en patrones religiosos confusianos y budistas entre otros, fueron multifacéticos dada la congregación de 54 etnias a lo largo y ancho de Vietnam, incluyendo la Nam del 87% de la población de 94 millones. En la sala de la Familia vemos a la mujer en el inicio del país con prácticas tradicionales en cuanto a su posición en la sociedad, matrimonio y maternidad con obvias muestras de dirigente matriarcal que luego se convirtió en sostén de la producción bélica y agrícola para el sostenimiento de las fuerzas de las dos guerras de resistencia. 

La galería sobre la Moda de las Vietnamitas complementa de maravilla la postura de la mujer. Es un regalo a los ojos la hechura de textiles, su teñido y lo intrincado de los diseños que cada una de las etnias explota a su antojo. No se trata, no, de la exaltación del consumismo sino la promoción de una riqueza sin igual que muestra la influencia en la vestimenta femenina a través de los siglos, de las religiones, de los trabajos, de las guerras y de la época pacífica que viven actualmente, aunque yo recuerde con nostalgia el holgado pantalón negro y la blusa blanca que las distinguió durante las guerras contra Francia y Estados Unidos.

Es mi segunda visita al Museo de las Mujeres de Vietnam, desde 2015, y no dejo de admirarme del patrimonio expuesto: más de mil objetos y fotografías, bienes personales de heroinas y guerrilleras, de indígenas y campesinas, videos que capturan con gran emotividad momentos culminantes de la participación femenina en las guerras de liberación y detalles íntimos de su dramático testimonio histórico. Me encanta ver las fotos de mujeres líderes que conocí a finales de la guerra contra Estados Unidos.

El Bảo tàng Phụ nữ Việt Nam es también un centro cultural de primera importancia donde hay exposiciones temporales, actualmente una fotográfica de Dinh Quang Thanh sobre los momentos de la liberación de Saigón en abril de 1975 , y una de la pintora Van Duong Thanh, dedicada a “La madre y la naturaleza”, talleres diversos para todas las edades y ciclos de conferencias temáticas. 

Asimismo promueve el movimiento feminista por la igualdad y la paridad. La directora Van describe que si bien los prejuicios han quedado atrás, aún queda bastante por hacer. ¿Qué les queda por hacer? pregunto y la respuesta de Hoan es similar a la de casi todos los países del mundo: erradicar la violencia doméstica, lograr el matrimonio con extranjeros o extranjeras, reorientar a las vendedoras callejeras a otro tipo de trabajo, atender a las mujeres con el virus del Sida, apoyar a las madres jefas de familia, incrementar la presencia de mujeres en el Parlamento y lograr la igualdad en la edad de jubilación para hombres y mujeres a los 60 años.

Puede ser que las mujeres de la generación que no ha experimentado ni guerras ni carestías hayan cambiado el rifle por el celular, las sandalias de caucho por los zapatos de tacón alto, los cabellos largos por cortos y de diversas tonalidades, y el Cai Nón por sombreros de ala ancha, pero lo que permanece porque así lo quieren, es su historia. 

Haga una visita virtual: http://www.baotangphunu.org.vn/y también conozca el museo en Facebook: Vietnamese Women’s Museum.

Fuente: SemMéxico