junio 22, 2018

“Hay una creciente asociación de la violencia hacia las mujeres con el placer”

Entrevista a Yolanda Domínguez tras su reciente charla TED sobre los estereotipos sexuales y su vídeo promocional sobre la deconstrucción de la masculinidad.

Yolanda Domínguez.

Yaciendo lánguida en el suelo, una mujer escuálida nos devuelve la mirada desde el televisor. Entre sus labios se escapa una especie de gemido en el que creemos entender el nombre de una marca de perfumes. Mientras, pasando las páginas del complemento dominical de un periódico, otra mujer aparentemente inconsciente y tendida semidesnuda sirve como reclamo para otra reconocida firma de moda. Imágenes en las que podemos recordar otras, pertenecientes al cine para adultos. ¿Hasta qué punto podemos establecer un hilo conductor entre las imágenes publicitarias y la pornografía? Yolanda Domínguez, experta en el análisis de la imagen de la mujer en el ámbito audiovisual, responde cuando todavía se encuentra reciente su charla TED sobre los estereotipos sexuales y su vídeo promocional sobre la deconstrucción de la masculinidad.

Habla de los “estereotipos que no nos representan”. ¿Hasta qué punto abundan estos estereotipos en el mundo del porno? ¿Cómo cree que afectan al receptor?

En la pornografía, como en cualquier otro sector audiovisual, se utilizan los estereotipos para representar a hombres y mujeres, de manera incluso mucho más exagerada. No solo los cuerpos que tienen mayor visibilidad son estereotipados, también las actitudes y la mirada. La mirada del porno es totalmente masculina, como lo ha sido a lo largo de la historia de la representación pictórica: cuando observamos una escena pornográfica te sitúas en el rol de hombre, seas hombre o mujer. Las actitudes siempre son activas para ellos y pasivas para nosotras. El placer femenino está totalmente invisibilizado y distorsionado dando prioridad al disfrute masculino. Y lo más preocupante de todo es que hay una creciente asociación de la violencia hacia las mujeres con el placer, que también se extiende a otros discursos visuales como por ejemplo las fotografías de moda. Esto nos afecta muchísimo porque estas imágenes no solo nos hacen sentir, también generan patrones de conducta. Son referentes que están basados en algo irreal, tanto para ellos como para nosotras, generando muchos problemas en el terreno sexual y las relaciones afectivas.

También hace bien poco nos sorprendía con un vídeo en el que sostenía que había que deconstruir el modelo de masculinidad. Viendo porno, no parece que este modelo esté excesivamente deconstruido. ¿Qué opina?

No está deconstruido en absoluto, cada vez es más violento y menos emocional. No existe ningún discurso pornográfico que asocie el sexo con el amor por ejemplo y esto es alarmante. La gran mayoría se basa en abusos, humillaciones y maltrato a mujeres. Eso es algo que probablemente un hombre no le haga a su pareja, pero luego lo buscará en la prostitución, otra gran cuna de la desigualdad que basa la idea del sexo en someter a una mujer que no te desea por medio de dinero. Por otro lado, esa idea de hombre que tiene ganas de sexo a todas horas y puede mantener relaciones con muchas mujeres a la vez es algo que también les pasa factura a ellos porque no cumplir con esas expectativas genera muchos problemas de autoestima.

Una de sus principales líneas de trabajo es la imagen en publicidad. Parece existir un nexo entre el mundo publicitario y el pornográfico –imágenes de sensualidad en anuncios de perfumes, por poner un ejemplo sencillo–, ¿cómo cree que actúa esta relación? ¿Cómo se relaciona la imagen que se ofrece de la mujer en el mundo publicitario y en la pornografía?

Están totalmente relacionadas, no únicamente en los perfumes o en la publicidad, también en la moda, y cada vez más. El sexo nos interesa y vende. Y no habría ningún problema en ello si esta connotación sexual estuviera basada en relaciones de igualdad, pero no es así. Las mujeres cada vez aparecen en poses más humillantes, más sumisas, como si estuvieran muertas o violadas. Que marcas como Louis Vuitton lancen campañas donde las modelos parece que acaban de ser abusadas sexualmente y tiradas en un descampado normaliza esa situación y esto es algo que debería preocuparnos mucho. De hecho, el nivel de violencia hacia la figura femenina va subiendo cada vez más y no parece haber límite.

¿Qué opina de las iniciativas de porno feminista que han empezado a surgir, con personajes como Erika Lust o Amarna Miller? ¿Cree que pueden cambiar el tratamiento de la imagen que se ofrece de la mujer?

No veo ningún porno feminista en lo que hace Amarna Miller y me parece muy dañino que lo defina así, genera una confusión tremenda. He visto vídeos suyos y sigue desempeñando el mismo rol de mujer (o niña) sumisa, que llora, sufre y da placer al hombre. Erika Lust al menos intenta dar visibilidad a más diversidad de cuerpos y no se centra tanto en la genitalidad. Aun así, no veo ningún avance en que eso sea solamente porno para mujeres. Si los hombres ven un tipo de porno y nosotras otro, la cosa no va a cambiar. Por otro lado, acceder al porno que hace Erika Lust es muy difícil, no solo porque cueste dinero sino porque para buscarlo primero tienes que haber generado esta reflexión y dudo que la gente joven sea capaz de cuestionar el porno gratis mainstream. Una vez que te educas en un tipo de mirada luego es muy difícil cambiarla.

Fuente: La Marea