La autodefensa de las mujeres kurdas en Siria. Campaña mundial por la autodefensa de las mujeres kurdas
El 31 de mayo se realiza el Día de Acción Global “¡Todas somos YPJ”! en defensa de la organización de las mujeres kurdas en Siria. Es una cita de honor internacionalista para quienes sienten que la revolución kurda, la primera revolución del siglo 21, que está liderada por mujeres, no puede disolverse en el marco de la negociación entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lideradas por los kurdos, y el gobierno interino de Damasco, quienes el 29 de enero firmaron un acuerdo de alto al fuego e integración de las distintas instancias del autogobierno autónomo en el estado sirio.
Revolucionarias de Rojava. Gentileza -En Siria, tras la caída de la dictadura de Bashar Al-Assad en diciembre del 2024, después de casi 50 años de un régimen brutalmente autoritario, se instituyó un gobierno interino dirigido por Ahmad Al-Chareh, quien había estado al frente del grupo Hayat Tahrir al-Cham (HTS), vinculado a Al Qaeda y grupos yihadistas, junto con milicias sirias respaldadas por Turquía. A pesar de pretender mostrarse el nuevo gobierno como progresista, rápidamente comenzó a mostrar su rostro atacando a las comunidades kurdas y de otras naciones, para buscar imponer un régimen fundamentalista islámico.
El pacto anunciado el día 30 de enero, estableció el cese de los enfrentamientos armados, y un proceso para integrar a las milicias kurdas en el ejército sirio, fusionando la administración autónoma kurda con las instituciones estatales. El acuerdo incluye la retirada de fuerzas militares a zonas designadas, el intercambio de prisioneros/as, el retorno de desplazados/as, y garantías constitucionales para los derechos kurdos en territorio de Siria.
Vale recordar que el pueblo kurdo habita un territorio dividido entre cuatro estados: Siria, Irak, Iran y Turquía. Es un pueblo sin estado. El movimiento de liberación no propugna la creación de un nuevo estado–nación, por su carácter colonial, sino que ha creado un nuevo paradigma: el Confederalismo Democrático, como proyecto plural ideado por su líder Abdullah Öcalan. Se propone organizar el poder popular desde abajo, respetando la diversidad de culturas, lenguas, religiones, de los distintos pueblos que coexisten en la región. Los principios fundamentales de la ideología de la Liberación de la Mujer del Kurdistán son el amor a su tierra y a la sociedad, el desarrollo del pensamiento libre, la fuerza organizativa, la lucha y la resistencia, la ética y la estética, el internacionalismo de las mujeres que promueve una alianza sólida global contra la misoginia.
Este paradigma muestra sus posibilidades de aporte a la paz y a la convivencia. En los lugares donde el movimiento de liberación domina el territorio, como Rojava –en el norte y este de Siria-, pudo establecerse un modelo de autogestión que incluye la formación de las unidades de autodefensa tanto de las mujeres como del pueblo kurdo. El confederalismo democrático implantado en Rojava es un ejemplo concreto de cómo pueden establecerse relaciones sociales sobre la base de la libertad. Árabes, armenios, turcomanos, asirios, kurdos, alauitas, yazidíes, suníes, cristianos y musulmanes han desarrollado un ejemplo de convivencia. La revolución de las mujeres en Rojava también ha revelado cómo las mujeres pueden participar en la vida social de forma libre.

La resistencia kurda es a través de la organización y la autodefensa con la lucha armada. Gentileza -
El ejemplo de Rojava para los pueblos del mundo busca ser destruido con sucesivos ataques, desde los gobiernos de esos estados. Sin embargo, la fuerte y decidida resistencia kurda obligó al acuerdo que permitió frenar un mayor genocidio que había iniciado desde el 6 de enero el gobierno de transición sirio, con el apoyo de yihadistas y del gobierno turco, que realizaron el ataque abierto contra los barrios de Sheik Maqsoud y Ashrafiyah en Alepo, bombardeos contra Deir Haber, Tabqa, Raqqua y Deir ez-Zor. Ante las fuertes agresiones militares en Kobané, Heseké y Qamishlo, la Administración Autónoma de Rojava convocó a una movilización general, y el líder del movimiento kurdo, Abdullah Öcalan, fundador del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), encarcelado y aislado desde hace 27 años en la isla-prisión de Imrali, en Turquía, propuso hacer todos los esfuerzos para evitar que continuara y se profundizara la masacre contra su pueblo, invitando a sostener con energía un diálogo de paz.
Con el acuerdo logrado entre el Gobierno interino sirio y la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria, los ataques militares contra el movimiento de las mujeres disminuyeron, pero se intenta liquidar el proyecto político de la revolución de mujeres, presionando para la disolución de las YPJ, las YPG y las políticas autónomas. Frente a eso el Movimiento de Mujeres de Kurdistan continúa defendiendo los logros de la revolución – los derechos de las mujeres, su participación social y política– contra la mentalidad islamista y misógina del gobierno interino de Siria. Durante la última década, las YPJ han demostrado que las mujeres tienen el poder para levantarse por ellas mismas y por su sociedad. Han luchado con éxito contra las fuerzas yihadistas como ISIS y su ideología misógina. Han sensibilizado y han aumentado la confianza de su pueblo, demostrando que las mujeres son la fuerza más potente en las esferas militar, política y social en cuanto a construir estructuras democráticas. También han mantenido normas éticas y morales en la guerra y han establecido puntos de referencia para la ética y la justicia en su sociedad. Señalan las activistas de las YPJ: “Integración significa proteger nuestra autonomía, nuestras instituciones, asegurar que los derechos del pueblo kurdo no van a ser entregados. Se trata de integración de la pluralidad que habita un nuestros territorios, proteger la organización comunal, mantener la autonomía en Rojava, donde la revolución continúa. No entregaremos el esfuerzo construido en estos años de revolución. No vamos a aprobar las leyes que vuelvan esclavas a las mujeres”.

La convivencia pacífica entre los pueblos de la región es parte del plan revolucionario, y sobre todo la defensa de las mujeres contra el fundamentalismo islámico. Gentileza -
Sobre la autodefensa dicen que debe discutirse tanto en el plano social, mental y emocional como en el físico. Señalan: “La autodefensa armada es sólo una parte. Aún más importante es desarrollar la autodefensa contra los ataques mentales contra nosotras mismas, nuestra fuerza y nuestra unidad, que provienen de la cultura y los medios de comunicación dirigidos por sistemas patriarcales. También debemos defendernos contra la división. Históricamente las mujeres unidas son fuertes, y divididas podemos ser utilizadas y colonizadas. El desarrollo de nuestra colectividad, la autoorganización y las formas de relacionarnos libres de la mentalidad masculina dominante, son el núcleo de nuestra autodefensa y de la construcción de alternativas”.
Es por ello que mujeres, disidencias, feministas de distintos continentes, están en campaña para defender a las YPJ, el derecho a la autodefensa de las mujeres, y la pedagogía de la revolución kurda. En estas jornadas se propone que estas reivindicaciones sean escuchadas en todo el mundo: ¡las YPJ no van a disolverse, y tienen que ser integradas en el ejército sirio como una unidad para proteger a las mujeres y los valores democráticos! La autodefensa de las mujeres y la revolución kurda no serán entregradas.
Fuente: Las/12





