julio 23, 2014

Mujeres en la economía digital: superar el umbral de la desigualdad

De cara a la XII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, la CEPAL ha querido contribuir al debate regional presentando el documento Mujeres en la economía digital: superar el umbral de la desigualdad, esfuerzo de sistematización que da cuenta de diversos aspectos que condicionan en la actualidad la inserción de las mujeres de la región en el mercado laboral, así como el acceso y el uso que ellas hacen de diferentes elementos que componen la economía digital. Sus páginas registran experiencias, iniciativas y políticas que apuntan a mejorar la calidad de vida de las mujeres a través de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). 

Nos encontramos hoy en un momento crucial, en que los gobiernos, las empresas y la ciudadanía de la región deben reflexionar y actuar con miras a propiciar nuevos enfoques sobre el desarrollo. Es indispensable forjar una nueva ecuación entre el Estado, el mercado y la sociedad que aliente un modelo de desarrollo con igualdad, sustentado en el empleo, el crecimiento de la productividad, el bienestar social y la sostenibilidad medioambiental. Ese recorrido tiene por estaciones ineludibles elementos centrales como la educación, la ciencia y la tecnología, la innovación y el emprendimiento, los sistemas de cuidado de las ersonas, el papel de los territorios y la diversidad cultural. 

Entre ellos, las TIC constituyen un soporte imprescindible y transversal del conjunto de la actividad económica, política, cultural y social, además de conformar un sector productivo en sí mismo. En esa medida, estas tecnologías pueden ser aliadas para alcanzar la igualdad y ayudar a reducir las inequidades de género, que implican tanto una brecha social como la propia brecha digital de género. Por lo tanto, el acceso de las mujeres al uso de las TIC resulta indispensable —si bien no suficiente— para acceder a oportunidades en un contexto de desarrollo tecnológico sumamente dinámico. 

Con esta reflexión en mente, en el primer capítulo del documento se plantea el debate sobre el cambio estructural y el lugar de las mujeres en la sociedad de la información y la capacidad de ampliación de su autonomía en el marco de la instalación del nuevo paradigma tecnológico. En el segundo capítulo se realiza un mapeo de la situación de las mujeres en el mercado laboral y a partir de datos de las encuestas disponibles se revisan indicadores de acceso y uso de Internet para medir las brechas que se establecen entre hombres y mujeres en distintos ámbitos sociales y geográficos. 

El acceso de las mujeres a las TIC se ve limitado por factores que van más allá de las cuestiones de infraestructura tecnológica y del lenguaje. En América Latina y el Caribe el hecho de que las mujeres utilizan menos las TIC que los hombres es sin duda resultado directo de la desigualdad y los estereotipos en ámbitos como la educación y la formación profesional, el empleo y el acceso a los ingresos. 

En el tercer capítulo se abordan los resultados de tres estudios exploratorios en diferentes ámbitos de la economía digital: la industria electro-electrónica, los servicios de centros de llamadas y los emprendimientos de mujeres que utilizan las TIC. En el cuarto capítulo se debate la inserción de las mujeres en el mundo de la ciencia y el conocimiento a través de las trayectorias laborales de mujeres de la región dedicadas a la investigación científica. 

La economía, el bienestar y las tecnologías son dimensiones claves e interconectadas que deben tenerse en cuenta para el diseño de políticas públicas de igualdad de género que respondan de una manera ambiciosa e 
innovadora a los desafíos que presenta la sociedad actual. Así, el argumento central para reflexionar sobre las TIC y la igualdad de género debe vincularse a la incorporación de las mujeres en los procesos de cambio y desarrollo sostenible de los países, entendiendo que este objetivo solo puede lograrse con una participación igualitaria de hombres y mujeres.

Asumir esta perspectiva convierte la brecha digital de género en una oportunidad concreta para enfrentar las 
desigualdades de género en los países de la región, dado que las tecnologías digitales son herramientas que podrían mejorar las condiciones de vida y el acceso al empleo, a los ingresos y a los servicios de educación y salud. Es por ello que en el quinto capítulo se presentan una serie de experiencias de políticas públicas y de iniciativas de organizaciones nacionales e internacionales que dan cuenta de los avances y esfuerzos hacia el aprovechamiento de las TIC para el bienestar de las mujeres.

Por último, en el sexto capítulo se releva la perspectiva de género en las actuales estrategias digitales que llevan adelante los países de la región, de donde surge la necesidad de que los gobiernos desplieguen un mayor esfuerzo para que las mujeres aprovechen mejor los recursos de las TIC.

Las TIC pueden dar un gran impulso al empoderamiento económico, político y social de las mujeres y pueden contribuir a consolidar la igualdad de género en la región. Sin embargo, ese potencial solo se alcanzará si las mujeres superan las barreras al acceso y uso de las TIC y se incorporan plenamente a la sociedad de la información y el conocimiento. 

Esta reflexión vincula dos áreas temáticas y de política pública que no han tenido una fuerte relación, lo que presenta importantes desafíos e implica una agenda futura de investigación y de acción pública con grandes 
potencialidades, tanto desde la perspectiva de la autonomía de las mujeres como de la contribución al desarrollo de los países.

En este documento la CEPAL propone que los gobiernos de los países planifiquen, implementen y supervisen las políticas de desarrollo y de desarrollo productivo en particular considerando que la mitad de la población son mujeres. Las políticas no pueden ser neutrales. Deben considerar las desigualdades de género que se observan en el Estado, el mercado y la familia y apuntar a superarlas. La perspectiva de género debe cruzar transversalmente las estrategias digitales para resolver las brechas digitales (de acceso, pero sobre todo de uso) y los problemas específicos, desventajas o discriminación que enfrentan las mujeres, niñas y adolescentes. 

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Tomado del Prólogo  de Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

Cátedra Regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina (FLACSO- Argentina), punto focal para ALC del Programa Internacional “GenderinSITE”




La Cátedra Regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina (FLACSO- Argentina), punto focal para ALC del Programa Internacional “GenderinSITE” (Gender in Science, Innovation, Technology and Engineering), anuncia el inicio de sus actividades 2014-2015.

Nuestro principal objetivo es sensibilizar, asesorar y comprometer a decisores/as de políticas, programas y proyectos de América Latina y el Caribe para integrar el enfoque de igualdad de género en la Ciencia, Innovación, Tecnología e Ingeniería.

¿Qué es GenderInSITE? 

GenderInSITE es un Programa Internacional destinado a sensibilizar y comprometer a decisores/as de políticas, programas y proyectos para integrar el enfoque de igualdad de género en la Ciencia, Innovación, Tecnología e Ingeniería (CITI).

julio 22, 2014

Vecinas de Lavapiés inician la campaña #nomellamonena para denunciar el acoso sexista

Varias mujeres posan mostrando carteles con mensajes como "¿Nos conocemos? Pues no me toques cuando me hablas", "Bailo para divertirme, no para ligar contigo", o "No quiero hablar contigo, déjame"



Un grupo de vecinas de Lavapiés ha iniciado la campaña #nomellamonena como denuncia del acoso sexista a mujeres y transexuales en calles y bares. Esta consiste en una serie de fotografías en las que ellas mismas posan mostrando carteles con mensajes como "¿Nos conocemos? Pues no me toques cuando me hablas", "Bailo para divertirme, no para ligar contigo", o "No quiero hablar contigo, déjame". 

Esta iniciativa está inspirada en el trabajo de la artista estadounidense Tatyana Fazlalizadeh, que dibuja a mujeres en murales y los pega en fachadas de edificios con lemas contra la objetivización del cuerpo de la mujer, según informa 20minutos.

Con esta campaña, para la que han abierto un blog en internet, las vecinas de Lavapies quieren

protestar contra actitudes machistas como la invasión del espacio personal de las mujeres en los bares, el piropeo o la insistencia para mantener una conversación que ellas no deseen.

La iniciativa ha tenido un buen apoyo en internet, a través de redes sociales como Twitter y Facebook, pero las participantes advierten de la existencia de una contracampaña que consiste en coger esas mismas fotografías y cambiar los mensajes originales por otros opresivos para la mujer. 

Imagen de la campaña. - #NOMELLAMONENA

Fuente: Público.es

Ejercen activismo para exigir ratificación de Convenio de OIT. Reportaje - Trabajadoras del hogar se organizan por sus derechos


CIMACFoto: César Martínez López
A pesar de lidiar con la violencia intrafamiliar, presión laboral, escasos recursos y poco tiempo, estas mujeres se agrupan y capacitan para tener mejores condiciones.

En México existen más de dos millones 300 mil trabajadoras y trabajadores del hogar, de las que 95 por ciento son mujeres y aproximadamente cuatro mil forman parte de la Red de Nacional de Trabajadoras del Hogar en México.

La red está integrada por organizaciones como el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) en el DF, la Red de Mujeres Empleadas del Hogar en Guerrero, el Colectivo de Mujeres Indígenas Trabajadoras del Hogar en Morelos, y el Colectivo de Empleadas Domésticas de los Altos de Chiapas.

Desde hace más de 30 años estas trabajadoras pelean por sus derechos, aunque esto signifique destinar sus días de descanso en capacitaciones, extender sus jornadas diarias para la lectura de algún documento, y enfrentar el riesgo de despido por parte de sus empleadoras y empleadores si descubren lo que hacen.

Este 22 de julio se conmemora el Día Internacional del Trabajo Doméstico, pero las más de cuatro mil trabajadoras del hogar aún se organizan para exigir que México ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre trabajo decente para este personal.

Marcelina Bautista, fundadora del CACEH y coordinadora regional para América Latina de la Red Internacional de Trabajadoras del Hogar, detalla en entrevista que lograr que las trabajadoras acudan a reuniones y decidan formar un grupo es el primer reto que tienen que afrontar.

Las mujeres que deciden participar activamente desafían violencia intrafamiliar, largas jornadas laborales, falta de recursos y de información, lo que dificulta que acudan a una capacitación de cuatro horas los sábados cada 15 días, o que decidan intervenir permanentemente en el movimiento.

La activista señala que la mayoría de estas trabajadoras primero debe luchar contra una tradición de sumisión y no reconocimiento de sus derechos para luego defenderse.

Bautista detalla que en muchos de los casos, quienes ya participan en el movimiento, son muy activas y se empeñan en convencer a otras mujeres y promover sus derechos, tienen que negociar con sus parejas e hijos para que las apoyen en las responsabilidades de su hogar, y destinar algunos de sus recursos para gastos de transporte.

Las trabajadoras, dice, se acercan a la organización cuando experimentan una injusticia, abuso o violencia en sus trabajos, por ejemplo, que después de 30 años de trabajo las despidan sin dar ninguna bonificación; pero las diferentes organizaciones que las acompañan no se dan a abasto para atender estas problemáticas individuales, a lo que se suma que constantemente tienen que emprender movilizaciones por sus derechos colectivos.

Bautista indica que su estrategia para acercar a más mujeres está en garantizar que sean las mismas trabajadoras del hogar quienes hablen a las otras empleadas, convencerlas que deben conocer sus derechos, y que tienen la posibilidad de tener más ganancias económicas y “emocionales” por la actividad que realizan.

Detalla que las condiciones en las que su agrupación trabaja, la cual conformó hace 14 años, son muy limitadas, ya que dentro de un cuarto reducido trabajan 10 personas que día a día buscan “enseñar los derechos, movilizar a las trabajadoras y orquestar un movimiento”.

La agrupación también consigue trabajos dignos a mujeres que desean emplearse en esta labor –de las cuales muchas son migrantes, indígenas y en situación de pobreza–, para que aseguren que tendrán buenas condiciones laborales y un pago justo.

Pero nada es fácil, Marcelina acusa que el abandono de las autoridades ha hecho que  estos procesos sean más lentos, y que el mayor obstáculo está en la indiferencia de las autoridades.

LAS DEUDAS DEL ESTADO

Hasta ahora suman 15 países que ya ratificaron el Convenio 189, la mayoría de ellos de AL, lo que se tradujo en mayor igualdad entre los sectores laborales, la garantía a los derechos de las y los trabajadores del hogar, e incluso en la prevención de violencia y discriminación contra las empleadas.

La antropóloga Mary Goldsmith, de la Universidad Autónoma Metropolitana, detalla que Uruguay, país sudamericano que desde 2005 adoptó una ley que reconoce derechos para las trabajadoras del hogar, incluso fue más allá de cumplir con lo que plantea el Convenio, ya que favoreció la negociación colectiva y creó un protocolo de buenas prácticas para empleadores.

Costa Rica, otro de los países que ya ratificó el Convenio, logró garantizar inspecciones laborales a los centros de trabajo e incorporar a las trabajadoras a un régimen de protección social que, además, reconoce los derechos vinculados con la maternidad.

De acuerdo con la OIT, México es uno de los cuatro países donde el trabajo del hogar cuenta con una fuerza de trabajo muy numerosa, pero aún así ha hecho muy poco para garantizar derechos laborales.

En concreto, dice Goldsmith, los argumentos para la no ratificación están centrados en que no habría financiamiento para cubrir los gastos que implique la seguridad social de estos millones de trabajadoras, además de que las y los empleadores tendrían que incorporarse al régimen hacendario, lo que sería difícil de lograr.

Sin embargo, los otros países que ya ratificaron también se enfrentaron a estas dificultades para armonizar el Convenio con su legislación, pero todos ellos lograron superarlos luego de que sus autoridades erradicaran la idea de que las trabajadoras realizan un trabajo de confianza para un ámbito privado, algo que México no ha superado.

La académica agrega que ante este argumento las autoridades podrían adoptar un sistema de seguridad social restringido para empezar a cubrir necesidades de estas trabajadoras.

La Ley Federal del Trabajo actualmente establece que las trabajadoras tienen derecho a un salario, a descanso, higiene y alimentación, pero no reconoce su derecho a la vivienda, reinstalación laboral, seguridad social, negociación colectiva, guardería ni otras prestaciones sociales.

A decir de Mary Goldsmith y Marcelina Bautista estas limitaciones permiten que hoy en día las trabajadoras no conozcan sus derechos y sus patrones no los respeten; sin embargo su movilización está sentando precedentes para que países más atrasados también se organicen y para que en México se legisle a favor de sus organismos sindicales y no en su contra.

Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias

julio 21, 2014

Las mujeres “listas para las listas” en Uruguay

Mediante una nueva campaña de spots publicitarios protagonizados por personajes públicos, talleres y apoyo para mujeres políticas de todos los partidos, y un proyecto para ampliar la actual ley de cuotas, se está potenciando la participación de las mujeres en cargos de decisión en Uruguay. 


Parte de las y los protagonistas de los spots reciben distinción de Naciones Unidas. De izquierda a derecha: Dani Umpi (artista), Ximena Torres (comunicadora y empresaria gastronómica), Carolina García (periodista), Emilia Díaz (actriz), Florencia Infante (actriz y comunicadora), Daniela Bouret (directora del Teatro Solís), Pilar Teijeiro (periodista), Jorge Esmoris (actor). 
Foto: ONU Uruguay/Esteban Zunín

“Últimamente, Uruguay ha llegado a los titulares del mundo por la aprobación de leyes y medidas consideradas de avanzadas. Sin embargo, hay temas elementales en los que todavía estamos lejos de los titulares. Más bien estamos cerca de los suplentes,” empieza el spot publicitario narrado por el conocido actor y periodista uruguayo Christian Font. “La participación de la mujer en los ámbitos de decisión y gestión de nuestro país no es un reclamo políticamente correcto”, continúa, “Es ni más ni menos de lo que corresponde. Para alcanzar una democracia con igualdad de hombres y mujeres en el parlamento, aún queda mucho camino por recorrer. Poné tu cuota”.

En este país sudamericano, que aprobó una ley electoral de cuotas de género en 2009 que se aplicará por primera vez en las elecciones legislativas en octubre de 2014, este spot hace parte de una serie de 11 anuncios publicitarios protagonizados por personajes públicos para crear conciencia sobre la importancia de contar con más mujeres en cargos de decisión en Uruguay.

Los spots son protagonizados por conocidas/os actores, periodistas y artistas uruguayas/os así como la Coordinadora Residente del Sistema de Naciones Unidas en Uruguay, Denise Cook. Tienen la particularidad de que cada una/o de las protagonistas elaboró el contenido de su propio mensaje. Desde comienzo de junio se están difundiendo en distintos canales de TV de Montevideo y del interior del país, así como a través de las redes sociales.

Fueron lanzados el 16 de julio en la capital de Montevideo en el marco de la campaña “Poné tu cuota”, producto del proyecto “Participación política y empoderamiento de las mujeres” del Fondo para la Igualdad de Género de ONU Mujeres. Lo ejecutan tres organizaciones de la sociedad civil: Cotidiano Mujer, Comisión Nacional de Seguimiento (CNS) y Ciudadanas en Red (CIRE).

En el seno de estas tres organizaciones feministas se vislumbró la necesidad de generar espacios en todo el país para el encuentro, diálogo y reconocimiento entre mujeres y que se propiciara confianzas y fortalecieran vínculos entre quienes buscarán ser candidatas en las próximas elecciones, quienes pugnarán por ocupar cargos de decisión política y quienes militan desde la sociedad civil.

En la actual legislatura solamente el 13,1 por ciento del parlamento uruguayo es integrado por mujeres. Esta cifra ubica a Uruguay en el lugar N°103 del ranking de mujeres en el parlamento elaborado a nivel mundial por la Unión Interparlamentaria y ONU MUJERES, ubicándolo por debajo de la media mundial (21,8 por ciento) – lo que es más notable en una región reconocida por relativamente altos niveles de representación política femenina.

“Las uruguayas tenemos que llegar a las elecciones del 2014 unidas, organizadas y muy activas. La democracia tiene una deuda histórica con nosotras y es imperioso – como dice la canción – que nos encuentre fuertes y juntas, como muralla”, reflexiona Milka Sorribas, una de las coordinadoras del proyecto que comenzó a principios del año 2013 y prevé un trabajo de tres años. Ya ha puesto en movimiento a más de 600 mujeres en todo el país en pro de la paridad. 


Mujeres participan en un taller de capacitación y diálogo sobre políticas de género en Bella Unión, Artigas, Uruguay, en noviembre de 2013. Foto: Cotidiano Mujer/Marta González

Estos esfuerzos de traducen en talleres para construcción de una agenda común de mujeres de la sociedad civil y políticas de todos los partidos; el apoyo a las mujeres políticas, la elaboración de un borrador de proyecto de ampliación de la ley de cuotas y la recolección de al menos 5.000 firmas de apoyo al texto. Llamado “Mujeres listas para las listas”, este componente del proyecto del FIG, busca colocar en la agenda pública una aspiración mayor a lo alcanzable a través de la ley de cuotas: la paridad (50/50).

En la etapa inicial del proyecto, se realizaron talleres en todos los departamentos del interior del país y se cerró con una Asamblea de Mujeres de Montevideo que logró convocar a más de 150 mujeres.

“Personalmente, participar en este proyecto ha sido un reencontrarme”, explica Marta Piñeiro, que participó de los talleres como militante política y social del departamento de Rivera, en el norte del país. “Y a todas nos pasó lo mismo... nos recordó que somos realista pero nunca pesimistas. Que una vida mejor para las mujeres depende también de nuestro compromiso y terquedad. Que ese cambio se juega en cada esquina, en cada rincón y nosotras queremos ser parte de ese cambio para mirar de frente a nuestras madres, a nuestras abuelas y también a nuestras hijas. El futuro es de nosotras”. 

En esas jornadas se impulsó la participación de dirigentas de todos los partidos políticos y de la sociedad civil, generándose las bases para la creación de redes locales de apoyo e incidencia para una agenda de igualdad de género en las próximas elecciones generales que tendrán lugar en octubre de este año.

Lilián Celiberti, coordinadora de Cotidiano Mujer, valora como un importante impacto de este proyecto que se “han fortalecido la organizaciones y la visibilidad de las mujeres políticas del país y también las ha animado a presentar sus candidaturas para las próximas elecciones. Con sus banderas de "LISTAS para Las LISTAS" desafían al patriarcado en cada una de sus partidos políticos y en los espacios de la sociedad civil”.

Enlaces relacionados:

Fuente: Onumujeres

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