agosto 28, 2015

Nos siguen matando



Cualquiera que no conociera la historia de Wilson Gómez Tito y Emily Neyra Beltrán, y que no supiera que en los doce años que llevaban juntos, la pareja peleaba constantemente y él le pegaba a ella, se hubiera emocionado al leer lo que el hombre le escribía a la mujer en su cuenta de Facebook: “Te quiero Emily Neyra. Contigo compartí muchas cosas lindas y malas pero aun así pudimos seguir adelante doy gracias a dios por estar con la mujer que amo. Gracias por darme 3 hijos maravillosos gracias eres una mamá ejemplar a tu edad eres una mujer bien madura te admiro mucho por que sé como eres los quiero mucho. Como dice mi hijo somos una familia”.[1] Le dice también que no es solo la madre de sus hijos, sino una buena compañera, y que, pese a las discusiones, no la olvidará y que “siempre te llevaré en mi corazón”, frase que parece una despedida. Ella responde con emoticones que dan cuenta de lo apreciadas que son estas palabras. Al día siguiente, bien temprano, en una discusión en la que parece que ella le planteó la separación, quizá ya cansada de su violencia (pues, como declaró la madre de la víctima, él ya tenía una denuncia por agresión con un martillo), le asestó quince puñaladas, delante de sus hijos de seis, ocho y diez años. A ellos también les decía que los amaba, en su cuenta en Facebook, y ellos le pedían que dejara de golpear a su madre, a quien vieron morir desangrada.

“He peleado con Yovana, la cosa se me fue de las manos, su cuerpo está al costado del puente Carapongo. Ahí la encontrarán”, le dijo Néstor Yauri Inga a Michael Román Macote, hermano de quien fuera su conviviente, Yovana Román Macote.[2] Esta pareja tenía también tres hijos, él también decía que la amaba y la mató. La golpeó hasta ocasionarle un traumatismo severo y el desangramiento, y la descuartizó. Dicen algunos medios que la metió en una maleta y la lanzó a la ribera del río, quizá con la esperanza de que desapareciera en sus aguas. Total, en un país con tantos desaparecidos, quizá sólo su familia la buscaría un tiempo, resignándose luego a la pérdida, frente a la falta de apoyo para buscarla. Que se “le fue la mano”, dijo como explicación o como justificación del crimen, como si el ensañamiento con el que actuó hubiera sido casi una casualidad o algo no premeditado.

Hombres que matan mujeres y las arrojan en la ribera de un río, como en el caso de Yovana. Las abandonan estranguladas en una habitación, como sucedió a Alison, de sólo 20 años, y a Heydi, de 18. Las envenenan, como a Rayda, a quien Peter Centeno, su enamorado, dio un raticida. Las apedrean, igual que en algunos países lejanos, en complicidad con otros hombres, como a Yahaira, a quien Francisco Chacón Carlos (19), junto con dos amigos, esperó fuera de su trabajo para matarla a pedradas.

Hombres que son hijos de alguien, padres o hermanos de alguna mujer, hombres que las acuchillan, como a Haydee, que creyó que él se había ganado la lotería, como le había dicho para que fuera a verlo. Ella fue con su hijo, que fue testigo del crimen, porque es bastante común que los hijos e hijas vean cómo el padre mata a su madre, y queden marcados para siempre. Si ya la muerte del padre o la madre es traumática para un niño o niña, y requiere de un acompañamiento para que pueda elaborar de la mejor manera su duelo, cabe preguntarse: ¿Qué será de estos niños y niñas que presencian el asesinato de su madre por parte de su padre? ¿Cuál será la ruta de sus vidas, cargando en sus memorias este doloroso hecho? ¿Qué apoyo reciben?

La mayoría de mujeres asesinadas por hombres que dijeron amarlas lo fueron, según dicen, por celos, por lo que la prensa suele llamarlos “crímenes pasionales”, figura que no ayuda a entender mejor la problemática. Hay que señalar que las mujeres asesinadas generalmente querían terminar la relación y ellos no estaban dispuestos a aceptarlo. No querían que fueran ellas quienes definieran los términos de la relación, no aceptaban que no eran sus dueños, ni ellas objetos de su propiedad.

También se suele mencionar la figura de “emoción violenta”, expresión que termina minimizando los crímenes y liberando de responsabilidad a los hombres, en la medida en que se trataría de un momento de locura, de pérdida de control, lo que en realidad es la expresión de las relaciones de poder que se dan en la sociedad.

Muchos de los asesinos entran perfectamente en el ámbito de lo que se considera normal. Son hombres que hablan con sus vecinos, que pueden ser amables con las vecinas; hasta simpáticos, pero que, al cerrar la puerta de sus casas, son quienes mandan, tienen el control y no están dispuestos a que se ponga en cuestión el poder que ejercen tras esas puertas, recurriendo muchas veces a la violencia. Las mujeres que viven esta violencia callan, muchas veces por miedo a quedarse solas; a no tener cómo mantener a los hijos; a no tener a un hombre al lado, pues nos criaron diciéndonos que sin un hombre, no somos nada; por el temor aque los hijos se queden sin padre; a ser mal vistas socialmente; a ser juzgadas por los otros y por otras mujeres,pues hay que considerar también que muchas veces se culpa a las mujeres de ser las causantes de la violencia de los hombres, por no cumplir con los roles y las expectativas de género.

En el país, según el ministerio de la Mujer y Poblaciones Vunerables,[3] en el 2014, se dieron 96 casos con características de feminicidio y 186 tentativas del mismo crímen. Este año, van 52 feminicidios y 92 tentativas. Desde el 2009, han sido asesinadas 720 mujeres: De estos crímenes, 641 se tipifican como “feminicidios íntimos”; es decir, cometidos por sus parejas, ex parejas o algún hombre con quien la víctima tuvo algún vínculo íntimo. O sea, por hombres que dijeron amarlas.

El feminicidio no es un acto que surge de pronto en una mente afiebrada y enloquecida. Representa más bien el punto de llegada de un continuum de violencia física, sicológica y económica que se prolonga y en el que suele filtrarse permanentemente la esperanza del cambio, de que las cosas mejorarán. “Necesito que me perdones y trates de olvidar todo lo que pasó. Te juro que nunca más va a pasar. Eres el amor de mi vida. Te amo demasiado”, escribe su pareja a Raquel. Esta es una de las cartas publicadas en No te mueras por mí, documento producido por la ONG Vida Mujer, en el que se recopilan 25 cartas que hombres agresores le escribieron a mujeres que dijeron amar. Al voltear la página, nos enteramos de la otra cara de la relación: “Cinco semanas después de leer esta carta, Raquel recibió la última golpiza de su vida.”[4]

Suele pensarse que este tipo de situaciones son culpa de la mujer, que está loca o tiene un problema “salud mental”[5], como dijo la congresista Cuculiza sobre el caso de Misui Chávez, pese a que fue salvajemente golpeada por Luis Ángel Piscoya Pérez, su ex pareja. Se patologiza así la problemática, sin profundizar en las causas y los detonantes de la violencia, e impidiendo que desde las instituciones públicas y privadas, desde los medios, se pueda dar un adecuado tratamiento a la multicausalidad de la violencia y respuestas que aporten y ayuden a afrontar esta epidemia que cada día sigue cobrando víctimas.

La ausencia de programas o de presupuestos que ofrezcan posibilidades y alternativas a las víctimas de violencia es un elemento clave para que las mujeres no continúen con la ruta que iniciaron al hacer la denuncia, como lo son también el no tener redes adónde acudir, un refugio, la falta de autonomía económica, la impunidad que encuentran en el sistema de justicia.

Comprender también el ciclo de la violencia es fundamental para irla destejiendo, para empezar a romper el círculo, pues hay que insistir en que no se trata de un asunto de locos y locas que quieren matar o ponerse en riesgo de muerte, sino de una cuestión que tiene que ver con la sociedad en general, con el orden de género institucionalizado, en el cual las mujeres siguen siendo más objetos que sujetos, y en el que se sigue fomentando que la mejor forma de realización femenina es conseguir un hombre para casarse y ser felices, sin importar el costo, hasta que la muerte los separe, muerte que para muchas de las mujeres llega demasiado pronto, mientras seguimos mirando para otro lado.

Por Rosa Montalvo Reinoso

[1]“Facebook: presunto asesino dejó mensaje horas antes de asesinar a su esposa”. La República, 20 de agosto del 2015. http://larepublica.pe/sociedad/399498-facebook-hombre-que-mato-su-esposa...
[2]“Ate: Mujer muerta es encontrada dentro de una maleta”. OJO, 20 de agosto del 2015.ttp://ojo.pe/portada/nuevo-feminicio-remece-lima-203595/
[3]Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Registro de casos y atenciones en los Centro Emergencia Mujer - PNCVFS / MIMP, Período enero- julio 2015 (preliminar)
[4]No te mueras por mi, Vida Mujer, 2015. http://www.notemueraspormi.com/
[5]“Cuculiza a mujer golpeada en Piura: ‘No puedes ser maltratada por un imbécil que te ha tratado peor que a un perro’, Perú 21, 20 de agosto del 2015. http://peru21.pe/actualidad/luisa-maria-cuculiza-piura-femenicidio-2225671

Luchas por la democracia en Bahréin – Desafiando el patriarcado dentro y fuera de nuestros movimientos


Una poderosa juventud está liderando la lucha por los derechos humanos en Bahréin, pero recibe muy poca cobertura de los medios de comunicación. Después de las secuelas del Levantamiento de Bahréin en 2011, las autoridades bahreiníes continúan reaccionando violentamente a las/os activistas y se rehúsan a poner en libertad a miles de prisioneros/as políticos/as que se encuentran tras las rejas por exigir cambios democráticos.

El Estado de Bahréin, en el Golfo Pérsico, es muy conocido por su Gran Premio de Fórmula 1 o inversiones multimillonarias en turismo y en el sector bancario. Sin embargo, una revolución pionera está ocurriendo dentro del país, que es notorio por reprimir voces disidentes independientes y por sus reacciones violentas a la promoción y defensa pacíficas de los derechos humanos. Centenares de activistas están en la cárcel y se les ha torturado sistemáticamente por exigir respeto a los derechos humanos—civiles, políticos o económicos. Pese al deterioro del récord de derechos humanos en Bahréin, el país goza de un tremendo apoyo diplomático y aumento de relaciones comerciales por parte de las llamadas democracias consolidadas del mundo.

AWID entrevistó a la joven defensora de derechos humanos y co-directora del Centro del Golfo para los Derechos Humanos, Maryam Alkhawaja, que actualmente está sentenciada a un año en prisión, en rebeldía, por la acusación políticamente motivada de “agresión a una agente de policía” cuando fue detenida arbitrariamente el 30 de agosto en Manama, el Aeropuerto Internacional de Bahréin. Alkhawaja, quien adquirió conciencia política al presenciar la promoción y defensa de los derechos humanos por parte de su propio padre, Abdulhadi Al Khawaja (que está cumpliendo cadena perpetua en la infame prisión Jaw de Bahréin), compartió con AWID sus honestas y francas respuestas a los retos y oportunidades que enfrenta en su lucha por los derechos humanos, así como sus aspiraciones para Bahréin.

AWID: En tu calidad de activista, ¿cómo te afectó la sistemática selección de tu familia por su promoción y defensa de los derechos humanos?

Maryam Alkhawaja (MA): Sería inexacto decir que lo único que me afectó fue la defensa de los derechos humanos por parte de mi familia. Lo que me afecta es la situación en general. Mi padre, Abdulhadi Alkhawaja, jugó un papel influyente. Él fue torturado, privado de acceso a atención médica y puesto tras las rejas por su pacífica desobediencia civil al exigir un Bahréin democrático y justo. Al fundar el Centro de Bahréin para los Derechos Humanos (BCHR) y fungir como presidente de éste, mi padre transmitió educación sobre los derechos humanos fundamentales a jóvenes de Bahréin, quienes por iniciativa propia salieron a las calles en febrero de 2011 para exigir la reforma política y justicia y, durante un tiempo, se les dio la oportunidad de mantener la lucha.

También se debe subrayar que la lucha por los derechos humanos en Bahréin es un proceso. Las protestas no surgieron apenas en 2011; ya desde la década de 1920 había habido llamados a favor de los derechos humanos y la democracia en Bahréin. A finales de la década de 1990, cuando se dio el último levantamiento, hubo protestas masivas exigiendo democracia parlamentaria. Por lo tanto, la defensa de los derechos humanos en Bahréin debería analizarse como un proceso, no una ruptura en el tiempo. Indudablemente, este proceso continuará y la gente no detendrá su llamado a una sociedad democrática, justa e igualitaria, pese a todo el silenciamiento y la opresión. Con frecuencia, las/os defensoras/es de derechos humanos y activistas son el resultado de la represión por parte de los regímenes y yo definitivamente soy una de esas/os activistas.

AWID: ¿Cómo encaras las campañas de difamación dirigidas personalmente a ti? ¿Cuáles son algunas de las estrategias que has desarrollado para tu propio bienestar?

MA: En Twitter y otros diversos foros virtuales fui continuamente llamada perra y puta por exigir la reforma política en Bahréin. Al principio pensé que estas personas eran troles y no debía tomarlas en serio. Pero luego me percaté de que esta es precisamente la razón por la cual debía empezar a documentar los ataques y amenazas que recibo en línea. Difamar o amenazar en línea a una persona es una táctica sumamente común en estos días para desestabilizar y desmoralizar a defensoras/es de los derechos humanos.

Cuando alguien te llama perra o puta, o amenaza con asesinarte, realmente no hay mucho que puedas hacer de inmediato, aparte de documentarlo como una forma creciente de acoso contra defensoras/es de los derechos humanos. Si eres mujer, hay formas específicas de acoso cibernético dirigidas a ti, lo cual también debería documentarse para usarlo en promoción y defensa y en informes sobre selección, especialmente selección por motivos de género. Todavía no he desarrollado tácticas integrales para combatir la violencia que ocurre por medio de la tecnología. Esos ataques deberían ser documentados para que a la larga podamos colectivamente elaborar estrategias sobre la mejor manera de reaccionar a ellos, tanto por nuestra lucha como por nuestro propio bienestar.

Nunca planifiqué convertirme en defensora de los derechos humanos. Casi todo lo que hago lo aprendí en el camino. Todo se basa en experiencia práctica, así como en observaciones de mi padre y muchas otras personas que arriesgaron sus vidas trabajando por los de derechos humanos a lo largo de los años. Por tanto, desarrollar mecanismos o estrategias para protegerte a ti misma/o y tu bienestar y, al mismo tiempo, ser capaz de continuar esta lucha legítima es un proceso de aprendizaje.

AWID: ¿Cuáles son algunas lecciones de tu propia experiencia como defensora de derechos humanos en cuanto a abogar contra la reducción del espacio para los derechos cívicos?

MA: La lección más impresionante que he aprendido es que el patriarcado dentro de nuestras propias organizaciones y movimientos existe. Me tomó un tiempo comprender esto plenamente e incluso admitirlo ante mí misma. Al principio piensas que todas las personas que están luchando por los derechos humanos son respetuosas de los derechos de las mujeres. No obstante, en nuestros propios movimientos hay patrones subyacentes de patriarcado. Nuestros propios aliados puede mostrar actitudes patriarcales que para empezar no deberían existir en una lucha por los derechos humanos.

Siempre he ocupado posiciones de liderazgo y toma de decisiones en las organizaciones con las cuales he trabajado. Sin embargo, aun cuando este era el caso, me di cuenta de que algunos hombres miembros de nuestro propio movimiento son paternalistas con las mujeres activistas queriendo “ver por nosotras”, “cuidarnos” o “brindar orientación”. A veces percibo esa misma actitud en feministas de una generación mayor o de feministas occidentales quienes sienten que deberían orientarnos acerca de cómo ser defensoras “apropiadas” de los derechos humanos.

Brindar orientación o cuidarse mutuamente es un concepto complicado. Si no respetas la voluntad y la voz de feministas más jóvenes e integrantes de los movimientos juveniles, la bienintencionada orientación se manifiesta como silenciamiento y paternalismo. Y esto es algo que debemos abordar internamente mientras continuamos abogando por libertades más grandes externamente.

AWID: Por favor cuéntanos sobre el nivel de colaboración regional que tienes con otras defensoras de derechos humanos en Oriente Medio, África del Norte y Asia Occidental.

MA: Los derechos humanos no son un concepto occidental. Son un concepto con el cual toda la gente puede identificarse a nivel humano. Todas las personas queremos igualdad, justicia y libertad, independientemente de dónde hayamos nacido.

Creo que la cooperación regional con mujeres de Medio Oriente y África del Norte (MOAN) y Asia Occidental es extremadamente crucial, y no sólo con el fin de marcar una casilla para diversificar voces. Las mujeres de esta región particular tenemos preocupaciones y aspiraciones en común que podemos abordar colectivamente, así como estrategias increíblemente inteligentes desarrolladas a lo largo del tiempo. Esto no significa que son iguales los contextos de todos los países de MOAN y Asia Occidental; sin embargo, hay un gran valor en apoyarnos y aprender mutuamente.

Hoy día, otras defensoras de derechos humanos y yo estamos iniciando recursos comunes para abordar colectivamente los problemas de MOAN y Asia Occidental.

AWID: ¿Cuáles son tus esperanzas y aspiraciones para Bahréin?

MA: Lo que deseo para Bahréin es lo que las personas de Bahréin quieren para sí mismas. El rey Hamad bin Isa Al Jalifa ha prometido repetidamente un gobierno electo y la reforma legal, pero ninguna de esas promesas ha sido cumplida.

Antes del levantamiento de Bahréin en 2011, sólo exigimos mayores libertades personales y políticas, en vez de la abolición de la monarquía. Sin embargo, tras presenciar el asesinato de personas en las calles por protestar pacíficamente, la demanda pasó de exigir reformas a pedir que el régimen dimitiera. Todos los involucrados en delitos contra los derechos humanos cometidos desde 2011 y responsables de los mismos deben ser llevados a juicio, incluyendo a quienes se encuentran en el nivel político más alto, como el rey, el primer ministro y el príncipe heredero. La gente tiene derecho a todos sus derechos económicos, sociales y políticos fundamentales.

AWID: ¿Cómo puede la comunidad internacional apoyar tu legítima demanda de tener un Bahréin libre y democrático?

MA: Creo que el cambio puede ocurrir sólo desde adentro. Por lo tanto, necesitamos regresar a nuestros propios países y comunidades y continuar la lucha internamente. Al decir eso, de ninguna manera estoy minimizando las contribuciones de la promoción y defensa internacionales de los derechos humanos ni de la presión diplomática. Fueron la campaña y la presión internacionales lo que me liberó de la cárcel el año pasado. La promoción y defensa internacionales de los derechos humanos deberían persistir para exponer las violaciones a los derechos humanos en Bahréin y brindar apoyo a defensoras/es de derechos humanos dentro del país. Sin embargo, el cambio real debe venir desde adentro, de la gente de Bahréin.

Por Semanur Karaman
Fuente: Awid

agosto 27, 2015

Jueves 27/08 – 19.00 hs Transmisión en Vivo: AMARC CONVERSA: ABORTO HOY


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Guía de formación para la participación social y política de las mujeres


El Instituto de la Mujer reedita esta guía imprescindible que, en esta tercera edición cuenta con la colaboración de Amelia Valcárcel.

Casi con total seguridad, esta guía servirá para alcanzar uno de los objetivos que más están contribuyendo a afianzar el protagonismo de las mujeres en las democracias occidentales: la formación y capacitación política de aquellas mujeres que, mostrando un compromiso firme con el presente y futuro de la igualdad real, van a acabar con la histórica situación de aislamiento e infrarrepresentación, en una palabra, de invisibilidad, que ha atenazado interesadamente su progreso y desarrollo como personas y como mujeres en las distintas culturas.

Si bien es cierto que los contenidos teóricos y prácticos de estas unidades cubren un enorme vacío formativo, no lo es menos el hecho de que hayamos tenido que superar muchas barreras para conseguirlo. Las dificultades, casi siempre, han partido de esa cultura machista que aún persiste en tantos ámbitos de nuestra sociedad, no puede negarse. Sin embargo, los logros alcanzados tan sólo en estos primeros años del siglo XXI son tan significativos como sintomáticos.

Esta guía es mucho más que un manual de aprendizaje e intervención. Es la constatación de que una fuerte corriente (no sólo de pensamiento, sino de acción) recorre nuestro universo simbólico, nuestra manera de pensar el mundo y estar en él.

La Escuela de Formación en Feminismo se va a valer de estos materiales didácticos, es cierto, pero también de la experiencia de muchas mujeres, de su conocimiento y confianza en cambiar las cosas a partir de una formación y capacitación que sirva a los intereses de una sociedad plural y abierta, sin complejos, a los cambios que se presenten.


ÍNDICE

MANUAL DE LA ALUMNA

Prólogo, por Rosa Peris

Presentación, de Amelia Valcárcel, Luz Martínez Ten y Rosa Escapa

Capítulo 1. Mujer, política y democracia. Perspectiva feminista de la participación política de las mujeres

1 . Feminismo, política y democracia.
2. Política, feminismo e izquierdas
3. Feminismo y agenda política

Capítulo 2. Revisión histórica del feminismo. El feminismo como filosofia política. El feminismo como movimiento político. El movimiento de mujeres.

Primera parte. La primera ola. El feminismo ilustrado
1 . Los antecedentes del feminismo. Discursos a favor de las mujeres
2. Las tres grandes etapas del feminismo
3. La primera ola. El nacimiento del feminismo
3.1. Los inicios del feminismo. La Revolución Francesa y los ’Cuadernos de Quejas’ .
3.2. Con nombre propio: Olimpia de Gouges y Mary Wollstonecraft
3.3. Cronología de la revolución y las reivindicaciones de las mujeres

Segunda parte. La segunda ola. El sufragismo
1 . El siglo XIX. La segunda ola del feminismo
2. Los inicios del feminismo norteamericano. La ’Declaración de Seneca Falls’
3. El sufragismo en Inglaterra
4. El sufragismo en España. El sufragismo en América Latina.Historia del feminismo en América Latina

Tercera parte. El feminismo después de la Segunda Guerra Mundial
1 . La aportación de Simone de Beauvoir
2. Betty Friendan. La mística de la feminidad
3. Algunas fechas clave en el recorrido histórico de la reivindicación de los derechos políticos de las mujeres

Capítulo 3. Los feminismos contemporáneos. Debates y tendencias actuales

1. Feminismo y años setenta
1.1. Feminismo liberal
1.2. Feminismo radical
1.3. Feminismo y socialismo

2. Nuevos feminismos
2. 1. Feminismo de la diferencias
2.2. Feminismo institucional
2.3. Ecofeminismo
2.4. Ciberfeminismo

Capítulo 4. Hacia un nuevo liderazgo político

1 . Definición y características de liderazgo
2. Estilos de liderazgo
3. Aprendiendo a ser líderes
4. Propuestas para la construcción del liderazgo político de las mujeres

Capítulo 5. Perspectiva sobre la participación y la exclusión de las mujeres en el ámbito político.

1 . La lucha por la igualdad y el techo de cristal. Breve recorrido histórico por la reivindicación de los derechos políticos de las mujeres
2. Cómo reconocer las trampas M techo de cristal. Obstáculos para la participación política de las mujeres
2.1. Primer obstáculo: La división de espacios en la vida pública y privada. ¿Las mujeres podemos aspirar • participar en el espacio político sin renunciar • la vida privada?
2.2. Segundo obstáculo. Los modelos de socialización de las mujeres y los hombres. ¿Cómo nos influye la socialización en la relación con el poder?
2.3. Tercer obstáculo. Las jerarquías de las organizaciones políticas. ¿Somos elegidas las mujeres para ocupar puestos de responsabilidad?
2.4. Cuarto obstáculo. La ausencia de modelos y la falta de experiencia de las mujeres ¿Tenemos modelos que nos sirvan de referencia para la práctica política?
2.5. Quinto obstáculo. La ausencia de contenidos de género en las agendas de los partidos. ¿Están los temas que nos interesan en las agendas políticas?
2.6. Sexto obstáculo. Las estructuras jerárquicas y con prácticas de gestión política poco transparentes. ¿Están claras las reglas de participación en las organizaciones políticas?
2.7. Séptimo obstáculo. El lenguaje sexista ¿Discrimina el lenguaje a las mujeres?
2.8. Octavo obstáculo. El tratamiento de la imagen de la mujer política en los medios de comunicación. ¿Nos tratan de la misma forma los medios de comunicación?
. 2.9. Noveno obstáculo. Los métodos de liderazgo y negociación. ¿Existen los mismos códigos de negociación? 2.10. Décimo obstáculo. La falta de credibilidad política

3. Estrategias e instrumentos para favorecer la participación de las mujeres en la política

Capítulo 6. Desarrollo de habilidades para la práctica política (I). Visión estratégica de género. Comunicación 

1 . La comunicación en la acción política
2. Comenzando por el principio. ¿Qué es la comunicación?
2.1. Elaboración de la idea que queremos comunicar.
2.2. Codificación o traducción de esa idea a palabras, imágenes, gestos o cualquier símbolo adecuado para la transmisión
2.3. Transmisión del mensaje elaborado mediante el método elegido
2.4. Recepción del mensaje por las personas a las que nos dirigimos
2.5. Decodificación del mensaje para que sea entendido
2.6. Utilización del mensaje por parte de la persona que lo recibe.
3.¿Qué elementos componen la comunicación? 4. Modalidades de comunicación
4. 1. El lenguaje escrito
4.2. La comunicación oral
4.2.1. Cómo preparar un discurso
4.2.2. Cómo dirigirnos al auditorio
4.2.3. Cómo construir un discurso improvisado
4.3. La comunicación no verbal
5. Las mujeres en los medios de comunicación

Capítulo 7. Desarrollo de habilidades para la práctica política Planificación desde la perspectiva de género (II)

1. La importancia de planificar. Planificar para actuar
2. La planificación estratégica desde la perspectiva de género
3. Definición y niveles de planificación Objetivos y claves para la planificación desde la perspectiva de género.
4. 1. Objetivos de la planificación con perspectiva de género
4.2. Claves para la planificación con perspectiva de género

Capítulo 8. Desarrollo de habilidades para la práctica política (III). Competencias emocionales y resolución de conflictos desde la perspectiva de género

1 . Inteligencia emocional y perspectiva de género
2. Autoestima, inteligencia y competencia emocional
3. Resolución de conflictos
3.1. El conflicto como proceso
3.2. Los pasos en la confrontación y resolución del conflicto
. 3.3. El conflicto desde la perspectiva de género
3.4. Identificación del conflicto y de las técnicas de dominación .

Capítulo 9. Desarrollo de habilidades para la práctica política (IV). Dirección de equipos humanos, redes y negociación. Aproximación a la toma de decisiones .

1. Redes de apoyo
1. 1. El pensamiento en red
1.2. La red como estructura.
1.3. Tipos de redes
1.4. Las redes de apoyo
1.5. Funciones de las redes
2 Organización democrática y equipos de trabajo
2. 1. Variables que configuran el equipo de trabajo
2.2. Cómo coordinar equipos
3. Resolución de problemas y toma de decisiones
4. Dirección de reuniones
4. 1. La preparación
4.2. Inicio de la reunión
4.3. Transcurso de la reunión
4.4. Cierre de la reunión
5. Cómo negociar
5.1. Prepararnos para negociar.
5.2. Proceso de la negociación
5.3. Estilos de negociación

Capítulo 10. Instrumentos para la práctica de las políticas de género 

1 . Antecedentes históricos de las políticas de igualdad
2. Definición y características de las políticas de género
3. Las estrategias de intervención de las políticas de género
3.1. La igualdad de oportunidades
3.2. La acción positiva como estrategia política
3.2. 1. Ejemplos de medidas positivas en el ámbito político. Las cuotas, la paridad y el empoderamiento
3.3. ’Mainstreaming’o políticas transversales de género
3.4. Estrategia dual
3.5. Los Planes para la Igualdad. Políticas específicas destinadas a las mujeres

Glosario
Bibliograflia
Páginas web recomendadas


MANUAL DE LA PROFESORA

1. La formación política de las mujeres
2. Diseño y características del curso de formación
3. El desarrollo del curso
4. Metodología para la formación. Aprendizaje dialógico
5. Técnicas de formación
6. Factores que condicionan la formación
7. El grupo de formación
8. El papel de formadora y conductora del grupo de formación
9. Miniejercicios y miniactividades para trabajar la formación política
10. Ejemplo didáctico de trabajo para una de las unidades de formación

Fichas para la formación. Primera parte

Fichas para la formación. Segunda parte
Por Luz Martínez Ten y Rosa Escapa, con la colaboración de Amelia Valcárcel
Fuente: Mujeres en Red

Garantizar que las mujeres desempeñen un papel activo en la respuesta de emergencia y la reducción del riesgo de desastre.

Photo: UNICEF/Shehzad Noorani

Las crisis repercuten de manera diferente en las mujeres, las niñas, los niños y los hombres. Aunque a menudo queden marginadas, las mujeres deben ser incluidas en los procesos de adopción de decisiones sobre el tipo de asistencia y protección que necesitan durante una crisis. ONU Mujeres trabaja para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres como contrapartes y beneficiarias/os de la acción humanitaria.

Trabajamos de forma anticipada con actores humanitarios para velar por que los planes de respuesta de emergencia incorporen apropiadamente la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres; por que las mujeres y las niñas sean consultadas por igual para comprender y abordar sus necesidades y vulnerabilidades; por que la perspectiva de género sea incorporada a la evaluación de las crisis humanitarias y las herramientas de seguimiento y elaboración de informes; y por que las y los especialistas en género formen parte de los equipos humanitarios de respuesta a las crisis.
Photo: UN Women/Samir Jung Thapa

En Nepal, ONU Mujeres facilitó una reunión con los grupos nacionales de mujeres y la sociedad civil apenas días después del sismo. Allí se habló de las dificultades de las mujeres y las niñas para acceder a los servicios humanitarios como consecuencia de la discriminación y la desigualdad de género imperantes. Se elaboró una “Carta Común de las Demandas de las Mujeres” sobre la respuesta humanitaria y la planificación estratégica de la recuperación temprana. ONU Mujeres y sus socios también distribuyeron kits de dignidad y establecieron centros multiuso para las mujeres, con el fin de prevenir y responder a la violencia de género, especialmente entre la población desplazada.

Photo: UN Women Jordan/Abdullah Ayoub

ONU Mujeres ha tenido un rol activo en la respuesta a los conflictos en zonas críticas como el Iraq, Siria y Sudán del Sur. La iniciativa“Oasis” financiada por ONU Mujeres en el campamento Za’atari para personas refugiadas en Jordania, ha alojado a miles de mujeres y niñas sirias refugiadas, proporcionando protección constante, intervenciones en casos de violencia de género, apoyo psicológico, actividades educativas y recreativas, capacitación en técnicas comerciales y programas de dinero a cambio de trabajo.

En Sudán del Sur, ONU Mujeres estableció “centros amigables para mujeres y niñas” en Juba. Estos ofrecen espacios seguros para que ellas se reúnan periódicamente a trabajar en red, compartir, debatir problemas y procurar asistencia. También ofrecen talleres de alfabetización, aptitudes vocacionales, derechos humanos, prevención de la violencia de género, consolidación de la paz y reconciliación.

Photo: UN Women/Emma Vincent

En los países de África Occidental afectados por la crisis del virus del Ébola, ONU Mujeres apoyó los esfuerzos de sensibilización e incidencia para aumentar los conocimientos sobre las dimensiones de género del brote de la epidemia y su importancia para ayudar a reducir su propagación y mitigar los efectos. Se desplegaron especialistas en género y acción humanitaria para apoyar la respuesta en curso y ONU Mujeres trabajó con el Equipo de País de las Naciones Unidas en Sierra Leona para inaugurar, durante el momento más crítico de la crisis en octubre de 2014, una estrategia que incorpora la perspectiva de género a las iniciativas para contener el virus del Ébola.

Reducción del riesgo de desastre

Cuando en el planeta aumenta la frecuencia de los desastres, estamos bregando por una reducción del riesgo con mayor perspectiva de género que analice los riesgos y disminuya sus causas, considerando a la vez los roles y normas de género en una cultura y sociedad determinadas. ONU Mujeres promueve procesos de formulación de políticas, seguimiento y evaluación sensibles al género, así como la incorporación de una perspectiva de género en la estimación de la vulnerabilidad, el riesgo y las capacidades. En diversos países, trabajamos codo a codo con los Gobiernos y la sociedad civil para fortalecer el papel de las mujeres en los escenarios de desastre.

Photo: UN Women

En Viet Nam por ejemplo, como resultado de una capacitación para mujeres en gestión de escenarios de desastres, sumada a las acciones de cabildeo en todo el país, en Septiembre de 2013 se emitió un decreto gubernamental que dispone un espacio oficial para el sindicato de mujeres en los consejos de adopción de decisiones del Comité para el Control de Inundaciones y Tormentas. Merced a la capacitación de ONU Mujeres, antes de que comenzaran las inundaciones en la comuna de An Dung, ya se contaba con planes para evacuar a las personas que habitaban en las zonas bajas, por lo que no hubo que lamentar la pérdida de vidas.

Luego de las inundaciones de Fiji en 2012, con el apoyo y la asistencia técnica de ONU Mujeres, el Ministerio de la Mujer desarrolló un procedimiento modelo de operaciones para casos de violencia de género con consideraciones específicas para los escenarios humanitarios y directrices para que los centros de evacuación garanticen la protección de las mujeres y las niñas.

Photo: Ministry of Internal Affairs/’Ofa Masila

Después del ciclón en Tonga en 2014, ONU Mujeres prestó apoyo a las iniciativas de las autoridades nacionales para el desglose de datos sobre la población afectada según sexo y edad y ayudó a garantizar que el plan de acción humanitaria y la evaluación de las medidas de protección fueran sensibles al género. Puesto que el riesgo de violencia contra mujeres y niñas aumenta en el periodo posterior a un desastre, ONU Mujeres también presta apoyo para la capacitación del personal de atención en primera línea y las personas encargadas de la reducción del riesgo de desastres en Fiji, a fin de prevenir, reconocer y responder a la violencia en contextos de emergencia en la zona del Pacífico.

Financiamiento para la acción humanitaria con sensibilidad de género



La inversión en programas humanitarios con igualdad de género es escasa y se ha reducido. La pro-porción de financiamiento destinado a asistencia humanitaria y asignado a programas enfocados pri-mordialmente en la igualdad de género, o que contribuyen a ella de manera considerable, cayó del 22 por ciento en 2013 al 12 por ciento en 2014[1]

Sin embargo, se espera que esta situación cambie, ya que los Estados Miembros se comprometieron recientemente a incrementar el financiamiento para la igualdad de género en diversas áreas, incluida la acción humanitaria.

Coordinación dentro del sistema de las Naciones Unidas

ONU Mujeres desempeña su papel humanitario proporcionando al sistema mundial de asistencia hu-manitaria coordinación y liderazgo, experiencia técnica, capacitación y respuestas y acciones de inci-dencia fundadas en datos empíricos.

ONU Mujeres también se está preparando para participar en la primera Cumbre Humanitaria Mundial que tendrá lugar en Estambul en mayo de 2016. El objetivo de la cumbre es encontrar modos de fortalecer las iniciativas mundiales para salvar vidas y reducir las dificultades en escenarios de crisis humanitaria. Para ello es necesario hacer fuerte hincapié en la igualdad de género y los derechos de las mujeres, con el fin de garantizar que las nuevas soluciones humanitarias beneficien a mujeres y hombres por igual.