XIII Encuentro Feminista Latino Americano y del Caribe.

XIII Encuentro Feminista Latino Americano y del Caribe.
22 al 25 noviembre. Lima- Perú 2014

octubre 22, 2014

El poder de la resistencia feminista

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Una joven marroquí camina con su hijo en la explanada de la Mezquita Hassan II, en Casablanca. / ZAHIDA MEMBRADO 

Cubierta de los pies a la cabeza, la única parte visible del cuerpo de Saadia, además de las manos, es el óvalo de la cara que deja al descubierto un hijab marrón. Durante 17 años de matrimonio, solo recibió de su marido, impotente, maltrato físico y psicológico. "Era su manera de aliviar su frustración", explica la mujer. Acudió varias veces a la policía, pero siempre en vano. Una noche, él le mordió tan fuerte en la pierna que tuvo que ser atendida de urgencia en el hospital. Tras ese enésimo episodio de violencia, Saadia decidió acudir en busca de ayuda a la Asociación Democrática de las Mujeres de Marruecos (ADFM), una organización dedicada desde 1985 a luchar por los derechos de la mujer en Marruecos, la igualdad de género ante la ley y contra los abusos de todo tipo hacia el sexo femenino.

En Marruecos no existen centros públicos para mujeres maltratadas. Las víctimas de la violencia de género se ven abocadas a un doble calvario: el del hogar, provocado por el agresor, y el de la soledad, más cruel si cabe, porque destruye cualquier esperanza de salir del infierno y sumerge a la mujer en una profunda depresión. "Un día estaba mirando la televisión y vi que entrevistaban a una mujer que hablaba de un lugar para maltratadas. No lo pensé y fui".

El que alberga la ADFM, llamado Nejma, es uno de los pocos centros de estas características que hay en el país, y funciona con ayudas privadas. En él, las víctimas de violencia de género encuentran apoyo moral y asesoramiento jurídico para llevar adelante una demanda de divorcio, que suele convertirse en un peregrinaje burocrático eterno y lleno de atropellos. "Otra forma de violencia", lamenta Saadia. Con la ayuda de la ADFM, denunció a su marido y le llevó a los tribunales. Sin embargo, "durante la vista el juez le comunicó que si negaba los hechos sobre el Corán, dado que yo no había podido llevar testigos, quedaría libre de toda acusación", cuenta esta víctima. Y libre quedó. "Él negó los hechos, aseguró que siempre me había pasado la pensión y que jamás me había pegado". Desde 2009, la asociación lucha para que se haga justicia y Saadia vea compensado el daño físico y moral causado, que en su caso se ha visto agravado al no haber podido ser madre debido a la incapacidad sexual de su maltratador.

Fouzia Yassine es coordinadora del Nejma y una de las máximas responsables de la ADFM. "Las asociaciones civiles somos las únicas que hemos luchado para cambiar el Código del Estatuto de la Familia, redactado por primera vez en 1957 e inspirado en la Sharia", recalca. El Código del Estatuto de la Familia es un conjunto de artículos que regula la vida privada de los marroquíes y establece cómo deben desarrollarse las relaciones conyugales, el rol que debe desempeñar la mujer en la familia y en la sociedad, sus derechos y deberes como madre y esposa, las condiciones para la poligamia, los matrimonios con menores o el repudio de la mujer.

"En su redactado inicial y hasta la primera reforma, que llegó en los noventa, mantenía a la mujer bajo de la tutela de un hombre, permitía la poligamia sin informar previamente a la esposa del deseo del varón de contraer un nuevo matrimonio y consentía el acto de repudio sin justificación", explica Fouzia, y añade: "En lo que no se ha avanzado en absoluto es en la cuestión de la herencia, puesto que las mujeres marroquíes seguimos heredado —tal como establece el Corán— la mitad que los hombres".

Estas dos mujeres, de la misma familia, nunca han tenido una cuenta de correo ni usado las redes sociales. Son analfabetas digitales. / ZAHIDA MEMBRADO

Asociaciones como ADFM llevan años liderando la batalla de la sociedad civil para cambiar algunos artículos de este código, que perpetúan la discriminación contra la mujer. La primera reforma importante se alcanzó en 1993 y gracias a ella las mujeres pueden moverse libremente, sin el permiso o la compañía de un hombre. También tienen derecho a solicitar el divorcio sin tener que ofrecer explicaciones al juez.

Los avances en los derechos femeninos logrados en la historia reciente de Marruecos, desde finales del siglo pasado hasta hoy, convierten al país en una excepción en la región. Ningún otro estado musulmán del norte de África cuenta con un tejido asociativo dedicado a la defensa de la mujer tan activo y eficaz. Junto con la ADFM, la Unión de la Acción Femenina (UAF) y laLiga Democrática por los Derechos de las Mujeres (LDDF) actúan de manera coordinada para presentar propuestas en el Parlamento y sus demandas son escuchadas por el Rey, Mohamed VI. Sin embargo, pese a los avances, la igualdad de hecho entre el hombre y la mujer que recoge la nueva Constitución marroquí no es efectiva en la vida real. "Éste es nuestro gran caballo de batalla: conseguir que los jueces apliquen la nueva legislación", asevera.

Hanane, quien durante el relato de Saadia ha asentido en numerosas ocasiones identificando su padecimiento como propio, denunció a su marido tras expulsarla de casa con sus cuatro hijos, uno de ellos discapacitado, y privarla de alimento. Tras un largo periplo, logró sentar a su marido en el banquillo, pero, de nuevo, el juez ofreció al hombre jurar ante el Corán la veracidad de su testimonio. "Él lo negó todo y se fue del juzgado tal como había llegado”", cuenta esta mujer, sin empleo y a cargo de los menores.

"Exigimos que deje de utilizarse esta práctica en los tribunales, que apela a la conciencia y a la moral del sujeto, y nada tiene que ver con la justicia", arguye la líder feminista. No fue hasta la siguiente citación judicial, tras más palizas y más denuncias, cuando pudo demostrar los abusos que había sufrido. En estos momentos, Hanane destina todos sus esfuerzos a luchar por una pensión que le permita sobrevivir a ella y a sus hijos.

El mayor problema al que se enfrenta Marruecos es la elevada tasa de analfabetismo

"La legislación marroquí ha avanzado mucho hacia la igualdad y la protección de la mujer, pero la equidad efectiva no existe. Tanto el código penal como el código civil y el de trabajo son discriminatorios", puntualiza. Y recuerda que, hace tan solo unos años, la presión ejercida por la asociación, sindicatos y algunas oenegés logró que se tipificara como delito grave el acoso sexual en el entorno laboral, tras las denuncias presentadas por las trabajadoras del sector textil, sometidas a constantes abusos.

"La Constitución habla de igualdad entre hombres y mujeres, contempla mecanismos a favor de la paridad y la lucha contra la discriminación, pero el Gobierno (islamista) de Abdelilah Benkirane no hace nada para armonizar las leyes y la legislación con la Constitución. La Constitución en este aspecto es papel mojado. Cuando el Gobierno aprueba reformas, son muy pequeñas e incompletas", lamenta.

A principios del año 2011, Marruecos vivió su Primavera Árabe. ElMovimiento 20 de febrero protagonizó durante meses numerosas protestas en las que se puso de manifiesto el rechazo de una parte muy importante de la población al déficit democrático del sistema político marroquí. Esas manifestaciones, sin embargo, calentaron los ánimos y movilizaron a los sectores sociales contrarios y opuestos a sus demandas. Ello propició que a finales de 2011, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de corte islamista, alcanzara el poder por primera vez en la historia del país. Un cambio de Gobierno que ha tenido consecuencias evidentes en el trato y consideración de la mujer marroquí.

La igualdad de hecho entre el hombre y la mujer que recoge la Constitución marroquí no es efectiva en la vida real.

Actualmente, asociaciones feministas de todo el país trabajan conjuntamente para impulsar una reforma "completa y radical" del código penal en los aspectos referidos a la mujer, a la familia y a su rol en la sociedad. Actualmente, una mujer que tiene sexo fuera del matrimonio puede ir a la cárcel por adúltera, y su marido puede repudiarla. Una mujer soltera tampoco puede tener relaciones antes del matrimonio, ni puede alojarse en un hotel sola. La ley prohíbe cualquier relación sexual fuera del matrimonio y considera la homosexualidad un delito.

Según Fouzia, "esta situación ha empeorado con la llegada del PJD al poder. Ahora, hay más vigilancia, más control hacia las mujeres. Poco a poco, las cosas están cambiando. En Marrakesh, por ejemplo, se ha creado una brigada anti vicio destinada a vigilar a las mujeres y a las niñas en los espacios públicos: su vestimenta, sus movimientos, si van acompañadas... El Gobierno actual está bloqueando todas las reformas y esto es muy peligroso. No es exagerado afirmar que en cinco años Marruecos puede ser Irán. Se están produciendo cambios sutiles en la sociedad que llevan a una mayor discriminación".

Sentada en una céntrica cafetería de Rabat, la conocida militante feminista Fatima El Maghnaoui, fundadora de la Unión por la Acción Femenina (UAF) en 1983, disecciona la situación de la mujer marroquí actual. "En una sociedad patriarcal y machista como la marroquí, las mujeres sufrimos una doble discriminación en el ámbito familiar, que posteriormente continúa en el ámbito público con vejaciones en el terreno político, jurídico, económico y social".

Fouzia Yassine es coordinadora del Nejma y una de las responsables de la ADFM. / ZAHIDA MEMBRADO

Fundadora del primer diario femenino del país, 8 Mars, considera que el mayor problema al que se enfrenta Marruecos en la actualidad es la elevada tasa de analfabetismo. "La ley dice que la educación es obligatoria para todos los niños y niñas, pero la pobreza que golpea gran parte del territorio impide su escolarización. Los niños trabajan para ayudar a sus familias. ¿Cómo una sociedad puede preocuparse por la discriminación que sufren las mujeres, si está ocupada en poder comer todos los días?", se pregunta.

Las estadísticas arrojan que más del 40% de las mujeres marroquíes mayores de 15 años no sabe leer ni escribir. En las zonas rurales, la tasa supera el 50%. Igual que Fouzia, denuncia el empeoramiento de la situación de la mujer tras la llegada de los islamistas al poder. Un ejemplo de este deterioro, señala, es el incremento de los matrimonios con menores. En 2013, 35.152 menores contrajeron matrimonio en Marruecos, según datos aportados por la ADFM.

"El analfabetismo es también una forma de violencia. Pese a los esfuerzos que el Estado reconoce hacer, se avanza muy lentamente. Las leyes pueden cambiar, pero el cambio más difícil debe producirse en la mentalidad de las personas, y sin educación, el progreso es imposible", sentencia.

Fuente: El País

Día Europeo contra la Trata Trata en Europa: Mujer, mayor de edad, europea y explotada sexualmente

Mujer, mayor de edad, europea y explotada sexualmente. Este es el retrato de las víctimas de trata de seres humanos en la Unión Europea. Entre 2010 y 2012, último periodo del que se disponen datos, la oficina estadística comunitaria (Eurostat) contabilizó 30.146 casos de trata, un 28 por ciento más que en el trienio 2008-2010. 80 de cada 100 son mujeres. 70 de cada 100 acabaron en redes de explotación sexual y 4.500 - el 16 por ciento del total- son niñas o adolescentes. Las cifras -procedentes de policía, ONG y vigilantes de frontera- indican que la lacra sigue en ascenso, mientras que algunos países optan por incluir en sus cifras macroeconómicas el dinero procedente de la actividad de la prostitución.

Además, las cifras no reflejan toda la realidad del problema. Existen víctimas de trata con fines de explotación sexual, las hay relacionadas con la servidumbre, la mendicidad, las actividades delictivas o la extracción de órganos. Siguen siendo difíciles de detectar, “invisibles” para la sociedad. Pero sobre todo, la trata es el "tercer" negocio clandestino más lucrativo del mundo, en previsión de que en los próximos años adelante a las armas. Según los últimos datos de la OIT, una sola víctima de explotación sexual genera 21.800 dólares al año de beneficios (unos 17.000 euros). Esta es una de las razones principales por las que eliminar la trata se hace tan “difícil”: en un mundo cuyo valor central es el dinero, no “interesa” acabar con ello.

Países Bajos, con 7,9 por cada 100.000 habitantes, Bulgaria (7,7) y Rumania (5,4) son los países con más casos registrados. Portugal (con 0,1 por cada 100.000 habitantes); Croacia (0,2) y Eslovaquia y Lituania (ambas con 0,6) se situaron como los países con menos.

España, con un 6,5% del total europeo y 1,4 por cada 100.000 habitantes está por debajo de la media europea (2). Pero no olvidemos: cada año, entre 40.000 y 50.000 jóvenes son introducidas en España para ser usadas con fines de explotación sexual o laboral. Por países de origen, el 65% de las víctimas son europeas: 20 de cada 100, rumanas, y 10 de cada 100, búlgaras. Entre los extracomunitarios, destacan Nigeria (el 4% del total) Brasil y China. En España, el 25% de las víctimas son rumanas y el 15% son brasileñas.

La trata tiene especial incidencia en sectores como la prostitución o la pornografía (el 70%, casi todas mujeres), mientras que 2 de cada 10 —en su mayoría hombres— son obligados a la realización de trabajos al margen de la economía legal, fundamentalmente en el sector primario y en la construcción. En el 12% restante, la UE incluye actividades como el tráfico de órganos, la venta de bebés o el robo forzoso.

En el perfil de los explotadores, el 70% de las 8.551 causas judiciales abiertas por tráfico de seres humanos se corresponden hombres. En el periodo 2010-2012, el número de condenas judiciales a explotadores aumentó ligeramente —de 3.709 a 3.786—. Por nacionalidades, el 14% de los explotadores son de nacionalidad rumana o búlgara.

Fuente: Amecopress

octubre 21, 2014

Salarios bajos para las trabajadoras norcoreanas de Neungra 88 Trade Company



La popularidad de la compañía “Neungra 88 Trade Company” (una empresa destinada a obtener divisas extranjeras) era elevada entre las trabajadoras de la ciudad de Suncheon, ubicada en la provincia Pyongan del sur, en Corea del Norte. Sin embargo, una fuente interna en el país ha informado que recientemente ha habido un aumento de casos de renuncias por parte de las trabajadoras, ya que sus salarios no son más que la décima parte de los salarios obtenidos por personas que trabajan de manera autónoma. 

En comunicación con Daily NK, la fuente informó que “las trabajadoras ganan un salario de unos 200,000 won norcoreanos si trabajan por cuenta propia en la fabricación de alcohol o en la industria de confitería. Sin embargo, no consiguen ganar más de 20,000 won si trabajan en la confección de prendas en Neungra 88 Trade Company, en un ambiente laboral desfavorable. 

Neungra 88 Trade Company es una empresa que está bajo directa supervisión del Partido del Trabajo de Corea del Norte. Esta empresa obtiene ganancias en divisas extranjeras gracias a la exportación de dversos productos a China, desde carbón, minerales de hierro y otros recursos del subsuelo, a medicinas, licores, prendas de vestir y productos alimenticios saludables. Los ingresos de estas exportaciones van al Departamento de Contabilidad (del Partido), o bien son destinados a los “regalos de fiestas nacionales” que los miembros del Partido reciben a nombre de Kim Jong Eun. 

Aunque proviede de Suncheon, Neungra 88 Trade Company tiene una oficina central en Pyongyang, la cual ha establecido lazos comerciales con China en la industrial textil. Si bien las materias primas, telas y diseños son obtenidas de China, la confección de ropa se realiza en Corea del Norte, la que luego es exportada y vendida en China. Por otro lado, la empresa tiene un restaurante que sirve pizza y otros platos de la cocina occidental. 

“Hay un letrero con el nombre de la compañía en letras grandes en el tercer nivel del edificio en el que se ubica. La pizzería está en la primera planta, mientras que en la segunda y tercera hay unas 150 mujeres produciendo prendas de vestir y trabajando con alrededor de 10 a 20 maquinarias”.

La fuente explicó que en esta compañía las trabajadoras ganan los salarios más bajos, unos 20,000 won norcoreanos (2,3 dólares), mientras que en otras empresas estatales los salarios pueden llegar a ser hasta siete veces más altos. 

En Corea del Norte no existen normas que dictaminen cuánto salario deben pagar esta clase de compañías al ofrecer empleo a sus trabajadores, sino que el monto del sueldo se determina a voluntad dependiendo de las ganancias y el trabajo (por ejemplo, si éste se realizó en un período intenso de tiempo o no). 

En general, los casos de mujeres que trabajan para estas empresas son poco frecuentes, a diferencia de lo que sucede con los hombres. En estas compañías (orientadas a la ganancia de divisas extranjeras), en las que para solucionar sus problemas económicos las mujeres trabajan en la producción textil, hay raciones normales y abastecimiento para las celebraciones nacionales, aunque si bien los salarios son bajos. No obstante, la fuente citada explicó que recientemente ha habido un aumento de casos de renuncias por parte de algunas trabajadoras, ya que trabajando por cuenta propia pueden ganar diez veces más y tener mejores condiciones laborales. En ese sentido, está aumentando el número de mujeres que, debido a las bajas remuneraciones y raciones insuficientes, están buscando condiciones de trabajo un poco mejores. 

En estas circunstancias, las empresas hacen esfuerzos por ofrecer ofertas laborales a mujeres con experiencia para trabajar en las fábricas de textiles. Sin embargo, y tal como señala la fuente, las mujeres no quieren entrar a trabajar allí, ya que los sueldos son bajos. Por este motivo, se espera que si la compañía no incrementa los salarios, no habrá progreso técnico ni los trabajadores tendrán motivación para trabajar, lo que causará problemas en la exportación de productos posteriormente.

Por Seol Song Ah 
Traduccción Maria Magdalena T. Benavides
La Ciudad de las Diosas

India: cada 20 minutos una mujer sufre violación sexual


Shefali Varma es una mujer hindú que vive entre esta capital española y Nueva Delhi, capital de la India, donde pasa cuatro meses al año e impulsa proyectos de apoyo a las mujeres.

Shefali cree que esa es una de las claves para que la desigualdad entre mujeres y hombres desaparezca, que es en última instancia lo que desencadena la violencia.

Hace su aporte impulsando proyectos en la India para ayudar a las mujeres a “defenderse del maltrato”, impulsando una pequeña escuela en Nueva Delhi y también en España, apoyando a mujeres inmigrantes a través de la Asociación de Mujeres de Sudasia.

La situación de las mujeres en la India ha ido cambiando a lo largo de la historia. “En la época antigua, las mujeres gozaban de más respeto que en la época medieval e incluso más que en la actualidad”, explica Shafali.

En la India moderna las mujeres han tenido puestos importantes en el ámbito político, llegando a ocupar la presidencia del país y a liderar la oposición. A pesar de ello, “son víctimas de violación, tira de ácido, rechazo y violencia por no traer dote suficiente y las niñas jóvenes son forzadas a la prostitución”.

Según un informe de Thomson Reuters, la India es el cuarto país más peligroso del mundo para las mujeres y el peor de todos en los países del G-20. Shefali afirma que esto no es reciente, pero ahora está saliendo a la luz “porque nos hemos dado cuenta de que tenemos derecho al respeto y a no ser tratadas como objetos”.

Según los informes de la policía de la India, hay un incremento en los crímenes contra las mujeres. El National Crime Records Bureau (NCRB) tiene estadísticas de muestran que desde 1998 hasta 2010 el aumento en los crímenes contra las mujeres supera el porcentaje de crecimiento de la población.

En las violaciones, tanto dentro como fuera de los matrimonios, “la impunidad sigue siendo muy grande”, explica la activista. Y es que a pesar de los cambios recientes de la ley, en el sentido de mejorar la protección a las mujeres, las víctimas y las familias sienten mucha vergüenza y sufren rechazo social de la comunidad. “En la India no puedes hablar mal de un violador”, sentencia.

En los años 80, las activistas lucharon contra la violación marital para que se declare ilegal, pero en 1983 el acta dijo que “el coito de un hombre con su propia esposa, si no es menor de 15 años, no es violación”.

Hay un nuevo caso de violación cada 20 minutos. Nueva Delhi tiene el índice de violación tumultuaria más alto en todas las ciudades hindúes.

Los casos de violación en la India se han duplicado entre 1990 y 2008. Según el NCRB, 24 mil 206 casos de violación fueron reportados en la India en 2011, y el número real es mucho mayor.

Shefali enseña artes marciales para la defensa personal a mujeres de Nueva Delhi. “En mi país es habitual que en la calle los hombres te toquen el pecho, te agredan y nadie haga nada, por eso es importante que las mujeres sepan delimitar su espacio y defenderse”.

El acoso sexual es un “eufemismo” usado para nombrar los ataques de forma verbal y física sobre las mujeres. Del número total de los crímenes registrados contra mujeres en 1990, la mitad fue relacionada con el acoso sexual en el trabajo.

En 1997 el Tribunal Supremo de la India tomó medidas severas con varias leyes contra el acoso sexual. También la Corte dictó pautas de comportamiento para la prevención a fin de evitar las demandas de los pleitos. El National Commission for Women elaboró estas normas en el Código de Conducta para los empleados.

Otra de las formas de violencia que pueden sufrir las mujeres de cualquier clase, casta o religión es que se les rocíe con un ácido que quema su piel y llega a deformar sus facciones. Un crimen premeditado y cruel para vengarse contra las mujeres que se “atreven a negar la propuesta de matrimonio de un joven o piden divorcio”.

El ácido es barato, fácilmente disponible, y la “forma más fácil de estropear la vida de una mujer”. También se observa un aumento de estos crímenes, especialmente en las zonas rurales.

Cambio cultural

El matrimonio de menores de edad ha existido desde tiempos inmemoriales en la India e ilegalmente sigue practicándose en nuestros días. Históricamente, las niñas viven con sus padres hasta que llegan a la pubertad, cuando son obligadas a casarse.

Aunque los británicos declararon esto ilegal en 1860, sigue siendo lo habitual sobre todo en las zonas rurales. Según UNICEF, en su reportaje de “State of the World’s Children-2009”, el 47 por ciento de las mujeres de la India entre 20 y 24 años fueron casadas antes de la edad legal de 18, subiendo a 56 por ciento en áreas rurales. El 40 por ciento de los matrimonios infantiles en el mundo ocurren en la India.

Es cierto que desde el gobierno y las instituciones se han implementado leyes y mecanismos para frenar las distintas formas de violencia que sufren las mujeres y la impunidad de los agresores. Pero no es suficiente. “Una cosa es lo que dice la ley y otra la cultura, que es lo que hay que cambiar”, asegura.

Desde 1961, el Estado hindú prohibió la Dote, declarando ilegales las demandas de dote por parte de la familia del novio hacia la de la novia, pero esto sigue sucediendo, siendo el motivo de muchos casos de violencia, suicidios y asesinatos de mujeres.

En 1994 el gobierno prohibió declarar el sexo del bebé antes del nacimiento para evitar el infanticidio femenino que aún prevalece en algunas áreas rurales.

“Muchas veces este infanticidio es por dejadez de precauciones tomadas para las niñas no llevándolas al médico, por ejemplo, orientando los escasos recursos de la familia en beneficio de los varones de la casa”. En ambos casos la dote es la razón principal.

También desde el gobierno se impulsó la Ley de Protección de las Mujeres (2006) dirigida al ámbito de la pareja.

Shefali Varma insiste en la necesidad de un cambio cultural. “Hay que dotar de recursos a las mujeres, que sepan que tienen derecho a vivir sin violencia, que puedan ser autónomas”. A ello dedica gran parte de su vida y anima a otras mujeres a hacerlo. “Que se pongan en contacto con nosotras, hay muchas formas de ayudar”.

Por: Gloria López
Fuente: Cimac

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