junio 25, 2016

Isa Noyola: “Nuestra comunidad sobrevive diariamente a la violencia”

La activista y miembro de Transgender Law Center, en un momento de la entrevista. / DEMOCRACY NOW

La masacre de Orlando, en la que el guardia de seguridad privada Omar Mateen asesinó a tiros a 49 personas en la discoteca Pulse, levantó la previsible oleada de reacciones que acompaña a los atentados cometidos por personas vinculadas a organizaciones terroristas. Más todavía si el escenario es el EE UU previo a las elecciones presidenciales, y si el asesino es un extremista de religión musulmana.

Aparte de dotar de nuevos argumentos al candidato republicano Donald Trump -quien repitió su 'propuesta' de prohibir la entrada en EE UU a personas de esa confesión-, la corriente de reacciones acríticas -en ocasiones, favorecidas por la instantaneidad de las redes sociales- llegó incluso al contendiente socialista en las primarias demócratas, el senador Bernie Sanders, pese a los indicios que apuntaban a que, lo que parecía ser la obra de un lobo solitario (facilidad de acceso a armas de fuego en EE UU, profesión del asesino), efectivamente resultó ser la obra de un lobo solitario

De entre todo este ruido, a lo largo de la semana han ido emergiendo también las voces de la principal afectada: la comunidad LGTBQ, especialmente de origen latino, que frecuenta la discoteca donde sucedió la masacre. La periodista Amy Goodman entrevistó en Democracy Now a Isa Noyola, activista LGTBQ de origen latino y responsable de proyectos de Transgender Law Center, “la principal organización transgénero” tal y como la cita Goodman.

Otras voces -como la de Delma Catalina Limones en Truthout- han contribuido a caracterizar la masacre como un acto de odio de carácter homófobo y racista, pero el testimonio de Noyola en Democracy Now resulta especialmente potente por describir el ambiente de control policial, leyes discriminatorias, y prejuicios sociales a los que se enfrenta la gente 'queer' de origen latino.

La activista y miembro de Transgender Law Center, en un momento de la entrevista. / DEMOCRACY NOW


La masacre de Orlando, en la que el guardia de seguridad privada Omar Mateen asesinó a tiros a 49 personas en la discoteca Pulse, levantó la previsible oleada de reacciones que acompaña a los atentados cometidos por personas vinculadas a organizaciones terroristas. Más todavía si el escenario es el EE UU previo a las elecciones presidenciales, y si el asesino es un extremista de religión musulmana.

Aparte de dotar de nuevos argumentos al candidato republicano Donald Trump -quien repitió su 'propuesta' de prohibir la entrada en EE UU a personas de esa confesión-, la corriente de reacciones acríticas -en ocasiones, favorecidas por la instantaneidad de las redes sociales- llegó incluso al contendiente socialista en las primarias demócratas, el senador Bernie Sanders, pese a los indicios que apuntaban a que, lo que parecía ser la obra de un lobo solitario (facilidad de acceso a armas de fuego en EE UU, profesión del asesino), efectivamente resultó ser la obra de un lobo solitario

De entre todo este ruido, a lo largo de la semana han ido emergiendo también las voces de la principal afectada: la comunidad LGTBQ, especialmente de origen latino, que frecuenta la discoteca donde sucedió la masacre. La periodista Amy Goodman entrevistó en Democracy Now a Isa Noyola, activista LGTBQ de origen latino y responsable de proyectos de Transgender Law Center, “la principal organización transgénero” tal y como la cita Goodman.

Otras voces -como la de Delma Catalina Limones en Truthout- han contribuido a caracterizar la masacre como un acto de odio de carácter homófobo y racista, pero el testimonio de Noyola en Democracy Now resulta especialmente potente por describir el ambiente de control policial, leyes discriminatorias, y prejuicios sociales a los que se enfrenta la gente 'queer' de origen latino.

Noyola arranca del tópico que atribuye una especial fortaleza a esta comunidad, y especialmente a la gente trans. “Esa resiliencia viene de que llevamos años en modo supervivencia. Y sé que mi comunidad sobrevive a la violencia diariamente”, se lamenta. Y detalla: “nuestras vidas se ven amenazadas por la violencia estatal, la violencia interpersonal, la violencia doméstica y por los ataques con armas de fuego”.
Sobre las reacciones de Trump -quien ha llegado a declarar en la CNN que la suerte del público de Pulse hubiera sido otra si hubieran llevado encima armas de fuego- y de la extrema derecha religiosa -que ha llegado a empatizar con el asesino-, Noyola sugiere la imagen del espejo: “del mismo modo que quieren demonizar y retratar a otras culturas y religiones como violentas y crueles, no caen en la cuenta de que el Gobierno de EE UU, en muchas maneras -dentro de los centros de internamiento, a través del control policial desmesurado, a través de la criminalización- está representando la misma violencia, la misma retórica”.

"Estuve en Carolina del Norte cuando se aprobó la ley HB 2 -que obliga a las personas transgénero a usar los baños públicos correspondientes a su sexo biológico- y estaba en medio de una manifestación de odio organizada por los grupos religiosos extremistas. El odio era palpable, nos trataban como si no fuésemos humanos, como si fuésemos desechables".

Noyola también se refiere en la entrevista a la progresiva desaparición de clubes y espacios de encuentro y de confianza para la gente LGTBQ de color y de origen inmigrante. "En San Francisco hemos visto [cerrar] varios espacios y clubs para gente negra, queer y trans, o para latinos, como el club Esta noche, que cerró y ahora es un bar hipster. En Los Ángeles, hemos visto cómo cerraban el Circus y muchos otros lugares debido a los desplazamientos de población y la gentrificación, y se están convirtiendo en viviendas caras".

Fuente: Periódico Diagonal
Entrevista Democracy Now

El Salvador: Las cicatrices de las bordadoras a domicilio

Exbordadora a domicilio. 
Promotora Social de Asociación 
Mujeres Transformando.
Fotografía: Mujeres Transformando
En El Salvador las empresas del sector textil constituyen una fuente de empleo formal para las mujeres, y se estima que del 90 por ciento de las personas que trabajan en la maquila en su mayoría son mujeres, específicamente del área rural. Visibilizar las pésimas condiciones de trabajo en las cuales están insertas las mujeres ha sido posible gracias a sus propias demandas y denuncias de graves violaciones a sus derechos laborales. En el país se descubre que el trabajo del bordado a domicilio está vinculado con el sector de la industria textil, modalidad en la que la protagonista es la mujer.


La Asociación Mujeres Transformando es una organización feminista que desde hace 13 años vela por los derechos de las mujeres, especialmente por los de las trabajadoras de maquila, es en esta lógica de trabajo que, Mujeres Transformando descubre graves violaciones que viven las mujeres que se dedican al bordado a domicilio. “Haciendo visible lo invisible, la realidad de las bordadoras a domicilio” es un primer estudio realizado por la organización en el cual se visibiliza la problemática, se identifican las condiciones laborales en las que están inmersas las bordadoras y se deja en evidencia la sistemática violación de los derechos laborales de las mujeres, específicamente de las bordadoras a domicilio en El Salvador[1]..

Las condiciones en las cuales están insertas las bordadoras son precarias, entre las violaciones a sus derechos laborales destacan: la ausencia de un contrato por escrito y la inexistencia de una tarifa salarial oficialmente establecida, lo que provoca y permite la explotación y expoliación de las trabajadoras, con sueldos por debajo del salario mínimo. Quienes se dedican al bordado a domicilio no gozan de ningún derecho laboral: jornada de trabajo, días de descanso, vacación anual remunerada, días de asueto, derecho a la sindicalización, aguinaldo, indemnización por despido, licencias por maternidad, pago de horas extras, entre otros.

El Artículo 71 del Código de Trabajo de El Salvador establece que el “contrato de trabajo debe constar por escrito”. Sin embargo, las bordadoras a domicilio no cuentan con ningún tipo de contrato de trabajo, las supervisoras les hacen creer que ellas no son trabajadoras de maquilas ya que realizan el trabajo desde su domicilio. Las fábricas evaden todo tipo de responsabilidades con las trabajadoras, dado que no cumplen ninguno de los cinco artículos comprendidos en el Régimen Especial del Trabajo a Domicilio, los cuales regulan esta modalidad de trabajo, estableciendo las obligaciones de las empresas en cuanto a: prestaciones sociales, inscribirse en la Dirección General de Inspecciones, proporcionar los materiales en las horas convenidas, pagar en el tiempo convenido, o equiparar el salario de las bordadoras con el que se paga dentro de las maquilas. Estas empresas gozan de los beneficios de La Ley de Zonas Francas de Depósitos de Perfeccionamiento Activo, entre los que se encuentran las exenciones fiscales de impuestos a la importación de materias primas, al pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y a otras contribuciones.

El proceso del bordado comprende ocho pasos que se realizan aproximadamente en un plazo de 12 a 16 horas, dependiendo de la complejidad, estos pasos son: limpieza de la pieza de tela plisada, centrado de pliegues y del primer cable o línea sujetadora, cablear, bordado de la figura central y de todas las figuras, decoración y limpieza final de la pieza. Para la culminación de la piezas las madres involucran a sus hijas e hijos menores de edad para que ayuden con el bordado y así poder entregar el número de piezas a la supervisora y obtener el incentivo de $0.10, y que el dinero quede todo en el hogar. La pieza finalizada es exportada y ofertada en el mercado por un valor entre $80.00 y $118.00.

Consuelo, bordadora a domicilio recuerda que inició a bordar a los 36 años: “mis niñas estaban pequeñas, tenían 12 años, comencé con muchas ganas de trabajar, bordaba más de 25 piezas en la semana y además le ayudaba a otra señora con otros 10 insertos, mis niñas iban a tercer grado y aprendieron a bordar, les enseñé y me hacían hojitas, figuritas pequeñas, así logré que mis niñas sacaran su noveno grado y después comenzaran su bachillerato, y yo seguía bordando”.

En la reciente investigación “Hecho a mano, un análisis desde la Economía Feminista” se evidencia como la cadena de producción favorece a las grandes empresas. La bordadora a domicilio, quien realiza el proceso base de producción recibe un 4 por ciento del valor de la prenda, el 96 por ciento restante es dividido entre las empresas de origen salvadoreño, marcas y distribuidoras transnacionales. Las empresas obtienen la mayor parte de las ganancias violentando los derechos de las trabajadoras: “la industria textil funciona con eslabones que van desde las unidades primarias de producción de materia prima para hilos y telas, hasta la comercialización en almacenes. De estos eslabones salen los hilos y telas entregados a las mujeres bordadoras a domicilio para su trasformación, que al ser comercializados como productos finales de exportación (con el valor agregado de ser un producto hecho a mano), pasan a las crecientes ganancias de marcas transnacionales”[2].

Consuelo, comenta que el trabajo que ha realizado durantes años ha dejado secuelas en su cuerpo, daños irreversibles para seguir realizando su labor como bordadora a domicilio y para ganarse el sustento diario: “de tanto estar sentada me empezaron a doler las manos, las piernas. Bordaba sentada en una silla dura hasta las 2:00 de la madrugada, fui perdiendo la vista, la columna me dolía, yo hasta parada bordaba. Los dolores eran muchos, ya no sacaba la misma producción porque de 25 piezas hacía 15 o hasta menos piezas, me la pagaban $1.50, el precio variaba según lo difícil que estuviera el inserto. Así pasó el tiempo, me dolían más las manos y los brazos se me dormían. Empecé a ir a la unidad de salud porque no tengo seguro social pero no me daban nigún medicamento, decían que no tenía nada. Tanto así que me pasaron con una psicóloga porque creían que era algo psicológico. Pasé consulta pero mis dolores seguían, así que una doctora me mando a hacer una radiografía y me detectaron una tendinitis aguda, además se me ha derramado el líquido de mango rotador del brazo… A mi avanzada edad les aconsejo a mis compañeras que sigan organizándose y luchando, por lo menos para tener las prestaciones del seguro social, mire como quedé yo, toda enferma y nadie me da nada, somos muchas mujeres las que bordamos, desde hace años, y al final nos quedamos solas y enfermas, como yo, quedé enferma y no tengo nada”.

Campaña ¡No se hace nada con gente indiferente!

Es una campaña diseñada y ejecutada por Mujeres Transformando, se pretende que los diputados y diputadas del Parlamento Salvadoreño ratifiquen el Convenio 177 y su Recomendación 184.

¿Pero qué se lograría con la ratificación del Convenio 177 y su Recomendación 184 en El Salvador? Que las bordadoras a domicilio sean reconocidas como trabajadoras del sector textil. La igualdad de trato se reflejará en: el derecho de las trabajadoras a domicilio a constituir o a afiliarse a las organizaciones que escojan y a participar en sus actividades, la protección de la discriminación en el empleo y en la ocupación, la protección en materia de seguridad y salud en el trabajo, la remuneración, la protección por regímenes legales de seguridad social, el acceso a la formación la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo, la protección de la maternidad, a un salario justo para vivir una vida digna.

Por Ingrid Palacios es responsable de Comunicaciones de Asociación Mujeres Transformando.

NOTAS:
Investigación: “Haciendo visible lo invisible, la realidad de las bordadoras a domicilio”.www.mujerestransformando.org/wp-content/uploads/2014/02/Investigaci%C3%B3n-Haciendo-visible-lo-invisible.pdf

junio 24, 2016

“Protección de la familia” – Lo que esto significa para los derechos humanos



Neha Sood
AWID conversó con Neha Sood, Responsable de Política e Incidencia de Action Canada for Sexual Health and Rights [Acción de Canadá para la salud y los derechos sexuales] y parte de la Iniciativa por los Derechos Sexuales, a fin de conocer lo elemental sobre dos recientes resoluciones del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas (ONU) relacionadas con la protección de la familia: “Protección de la familia”i y “Protección de la familia: contribución de la familia a la realización del derecho a un nivel de vida adecuado para sus miembros, en particular a través del papel que desempeña en la erradicación de la pobreza y en el logro del desarrollo sostenible” ii.

AWID: Durante los últimos dos años, la Iniciativa por los Derechos Sexuales se ha involucrado en promoción y defensa en el Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU en torno al tema de la “protección de la familia”, incluyendo una reciente presentación ante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) y una declaración conjunta el año pasado.

¿Puedes decirnos más respecto a la importancia de las dos resoluciones sobre la “protección de la familia”?

Neha Sood (NS): En mi opinión, lo primero que debe señalarse es que esta no es la primera iniciativa conservadora en el CDH. Antes de ella surgió la iniciativa rusa sobre los “valores tradicionales”, que intentó promover la noción de que los “valores tradicionales” pueden ayudar a proteger y promover los derechos humanos. Esa iniciativa no tuvo la fuerza suficiente que esperaban, así que en los últimos dos años y medio vimos que la misma se esfumó y luego apareció esta nueva iniciativa.

¿Por qué es esto significativo? Existen varias motivaciones para esta iniciativa: oposición al marco de los derechos humanos en su conjunto; en cierto sentido, oposición a “Occidente” y a los “valores occidentales”; rechazo de los progresos alcanzados por el activismo y la incidencia feministas; así como oposición a una mayor aceptación de la diversidad sexual y la diversidad de género. Hay una noción común de que se trata de una agenda anti-LGBT*. Esto es cierto, pero es solo una parte de ello. La “protección de la familia” también está surgiendo del auge del tradicionalismo y de un conservadurismo tanto religioso como social que va en aumento.


AWID: En tu opinión, ¿cuál efecto pueden tener estas resoluciones, y series de acciones, sobre los estándares de los derechos humanos y los derechos relacionados más específicamente con el género y la sexualidad?

NS: La motivación detrás de estas resoluciones definitivamente consiste en erosionar los progresos alcanzados y los estándares que han sido establecidos. Para dar un ejemplo reciente, hemos visto intentos de debilitar los órganos para supervisión de la aplicación de tratados llevando expertos cada vez más conservadores a ocupar cargos en estos órganos.

Sin embargo, los estándares actuales son muy sólidos y se requiere mucho para erosionarlos. Como sociedad civil tenemos que vigilar a estos elementos conservadores, pero también es necesario involucrarnos constructivamente en estos órganos y entrar en contacto con las personas progresistas en esos espacios que están trabajando para promover los estándares de derechos humanos. Si permanecemos en alerta, entonces nuestra posición es fuerte.

AWID: La resolución de julio de 2015, “Protección de la familia”, afirma que la familia “desempeña un papel decisivo en la preservación de la identidad cultural, las tradiciones, la moral, el patrimonio y el sistema de valores de la sociedad”. Tú has resaltado los peligros que tal enfoque conlleva. ¿Podrías hablar más precisamente al respecto?

NS: Esta es una de las partes muy insidiosas de la resolución. En su conjunto, esta iniciativa trata de priorizar a “la familia” por encima de las obligaciones de respetar, proteger y realizar los derechos humanos individuales. El lenguaje de la resolución pasa por alto múltiples asuntos.

En primer lugar, vemos que no hay mucho reconocimiento de las violaciones a los derechos humanos que ocurren dentro de las familias. Por el contrario, existe una retórica en torno a cuán cruciales son las familias para la preservación de toda identidad cultural, las tradiciones, etc., y el tono es que estas son cosas maravillosas. Al insinuar eso, la resolución está pasando por alto el hecho de que algunas tradiciones, costumbres y prácticas sociales y culturales son dañinas. El matrimonio precoz y forzado, la mutilación genital femenina, el planchado de los senos, la alimentación forzada, las pruebas de virginidad, la dote—hay una larga lista. Todas estas cuestiones pesan sobre las mujeres y las niñas, sus cuerpos y sus vidas. El lenguaje de la resolución está intentando ocultar esta realidad.

Lo segundo sobre esta parte de la resolución es que eleva a las familias que defienden las tradiciones y los valores “sociales” o “culturales” por encima de cualquier otra forma de familia, particularmente familias a las que se puede denominar “no tradicionales” (aunque este término en sí es engañoso). De modo que está estableciendo esta clara jerarquía, y la hemos escuchado de representantes estatales en las negociaciones; dicen que solo consideran familias a las que están constituidas por “un hombre, una mujer y sus hijos e hijas” [los/as hijos/as de él].

AWID: ¿Cuáles son algunos de los actores que están apoyando la “protección de la familia” en el Consejo de Derechos Humanos y en otros ámbitos de la ONU?

NS: Rusia, en primer lugar, llevaba la voz cantante a favor de los “valores tradicionales” y tuvo que cambiarse de carril para impulsar la iniciativa por la “protección de la familia”. Hay un grupo nuclear de Estados que están liderando esto, incluyendo a Egipto, Qatar, Bangladés, Bielorrusia, Arabia Saudita y China. Luego están algunos de los Estados más moderados como El Salvador, Túnez y Costa de Marfil.

Tanto Sierra Leona como Namibia se retiraron del grupo nuclear cuando esta resolución adoptó una forma más restrictiva. Ello resalta el hecho de que no todos los Estados que apoyan esta iniciativa lo hacen con las motivaciones que ya abordamos: conservadurismo religioso y social, tratando de hacer retroceder cuestiones de derechos humanos relacionadas con el género y la sexualidad. Hay varios Estados que más o menos aceptan la idea de que las familias tienen que ser protegidas y apoyan esta iniciativa, pero pueden no estar respaldándola con un punto de vista muy restrictivo o conservador.

También hay varias ONG que están impulsando esta iniciativa y apoyando a los Estados involucrados. Esto incluye a algunos grupos evangélicos u otras agrupaciones cristianas: Family Watch International [Observatorio internacional de la familia], C-FAM [Catholic Family and Human Rights Institute (Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos)] y ADF [Alliance Defending Freedom (Alianza en Defensa de la Libertad)]. Son grupos muy religiosamente conservadores que se oponen tanto al aborto como a la diversidad sexual y objetan una serie de derechos relacionados con el género y la sexualidad. Esto ha figurado en su agenda por varios años y ahora se han asociado con Estados para impulsar esta iniciativa en el CDH.

AWID: ¿Puedes explicar más detalladamente por qué los Estados moderados se involucrarían en la iniciativa para la “protección de la familia”? ¿Hay alguna manera de recuperar terreno con ellos?

NS: Los gobiernos no quieren ser vistos como que están “en contra” de la familia. En algunos casos, los Estados no saben o comprenden los matices de lo que la iniciativa para la “protección de la familia” realmente representa. Así que es realmente importante involucrarnos en conversaciones con los gobiernos para señalar los problemas que hay con esta iniciativa. Es importante señalar a quiénes está excluyendo, qué lleva implícita la iniciativa respecto a lo que está elevando, priorizando y pasando por alto. Luego los gobiernos pueden sentirse lo suficientemente informados y empoderados para decir: “Apoyamos a las familias—apoyamos a todas las familias y queremos asegurar que toda la gente dentro de las familias vea sus derechos humanos realizados y protegidos, pero rechazamos esta iniciativa porque es defectuosa en todas estas diferentes maneras”.

Es necesario que esas conversaciones ocurran para que los Estados sientan comodidad de adoptar estas posiciones y se sientan lo suficientemente fuertes en ellas para que otros/as en sus países—los medios de comunicación, líderes religiosos/as, ONG religiosas—no puedan acusarlos de estar “en contra de la familia”.

AWID: La resolución de este año del CDH se denomina “Protección de la familia: contribución de la familia a la realización del derecho a un nivel de vida adecuado para sus miembros, en particular a través del papel que desempeña en la erradicación de la pobreza y en el logro del desarrollo sostenible”. ¿Cuáles conexiones, si las hubiere, crees que la “protección de la familia” tiene con un enfoque de derechos humanos al desarrollo sostenible?

NS: Empecemos por pensar en un enfoque al desarrollo sostenible que se base en los derechos: se trata de que los gobiernos asuman la responsabilidad por sus obligaciones de realmente respetar, proteger y realizar los derechos humanos, así como de establecer políticas y programas basados en los derechos para alcanzar el desarrollo sostenible. Eso es lo deseable; eso es lo que funcionará a largo plazo.

El discurso sobre la “protección de la familia” tiene muchas incongruencias e incompatibilidades con ese enfoque, de modo que realmente no puedo ver ninguna conexión fuerte. La “protección de la familia” y el desarrollo de políticas centradas en la familia contienen la intención de formular políticas que estimulen la formación de una familia e incentiven a ciertas personas a tener más hijos/as y a otras a tener menos, con el fin de que encajen con una visión particular de cómo debería ser la sociedad. Quienes están detrás de estos esfuerzos quieren apoyar a ciertas clases de familias, las “familias tradicionales”, y no a otras. Todas estas motivaciones son por completo incongruentes con un enfoque basado en los derechos en general, y particularmente con un enfoque al desarrollo sostenible basado en los derechos.

AWID: En general, ¿crees que al movimiento feminista más amplio deberían preocuparle estas jugadas en el Consejo de Derechos Humanos y, de ser así, qué pueden hacer las activistas por los derechos de las mujeres que trabajan a nivel internacional y en el ámbito nacional?

NS: Sí, pienso que esto debería preocuparle al movimiento feminista. El marco internacional de los derechos humanos es crucial para promover objetivos feministas y temas de derechos sexuales dentro de los países, así que es realmente importante involucrarse en los sistemas internacionales de los derechos humanos.

Al mismo tiempo, los movimientos feministas y las organizaciones dedicadas a los derechos de las mujeres y los derechos sexuales no reciben el suficiente apoyo ni financiamiento que deberían obtener. Entonces, todo lo que necesitan esos muchos grupos feministas que saben que es importante involucrarse en estos mecanismos es un apoyo adecuado para poder hacerlo. Es necesario que haya un mayor apoyo por parte de los donantes para esto.

A cualesquiera feministas para quienes esa conexión aún no es obvia, yo les diría que es necesario preocuparnos por lo que está sucediendo en el CDH, en el EPU [Examen Periódico Universal], en el trabajo de los órganos para supervisión de la aplicación de tratados. Necesitamos saber qué están diciendo nuestros gobiernos en respuesta a los informes de los procedimientos especiales de la ONU. Necesitamos saber si nuestros gobiernos están introduciendo resoluciones como la relativa a la “protección de la familia”, o si están en la ONU oponiéndose de manera vociferante a la educación en sexualidad. Es realmente importante que los movimientos feministas sepamos de estos acontecimientos y nos involucremos con nuestros Estados—¡debemos hacerles ver que los estamos observando!

En ocasiones las posiciones de los Estados son orientadas por conceptos erróneos, por elementos conservadores que difunden desinformación sobre la educación en sexualidad, el aborto, la diversidad sexual y de género. Las feministas podemos involucrarnos constructivamente para ayudar a abordar nociones erróneas y temores, y empoderar a los Estados con el fin de que adopten posiciones más fuertes dentro de estos procesos, que a su vez son importantes porque pueden utilizarse para contribuir a los debates en el plano nacional. En ese sentido, es un asunto cíclico y puede ser muy ventajoso para los movimientos feministas.

AWID: Viendo al futuro en lo que respecta a la campaña y al discurso sobre la “protección de la familia”, ¿cuáles medidas debería adoptar el movimiento feminista ahora mismo?

NS: En primer lugar, tenemos que estar alertas en todos los espacios. Los actores que están impulsando esta agenda se encuentran en todas partes y están tratando de llevar estas nociones tradicionales y conservadoras a cada espacio posible. Por ejemplo, recientemente me enteré de que en la consulta con los Estados miembros respecto al borrador actual del plan de acción mundial acerca de cómo los sistemas de salud pueden responder a la violencia contra las mujeres, las niñas y los niños, se están planteando propuestas sobre el papel de la familia en cuanto a proteger a las mujeres contra la violencia, mientras que al mismo tiempo hay intentos de eliminar referencias a la violencia cometida por parejas íntimas. Están ocurriendo estos esfuerzos en una gama de espacios diferentes y las feministas tenemos que ser conscientes de ello.

En segundo lugar, mi visión para el CDH y el papel de los movimientos feministas sería que dejemos realmente claro cuán defectuoso es el marco de la “protección de la familia”. A partir de ahí, espero que más y más Estados empiecen a distanciarse de ese marco y este muera muy pronto por causas naturales. Si juntas nos empeñamos en ello, tengo una gran esperanza de que podremos lograr que esto suceda.

i Adoptada en junio de 2014 - Descargar la resolución en tu idioma
ii Adoptada en julio de 2015 - Descargar la resolución en tu idioma

Fuente: Awid

Ningún país ha alcanzado la igualdad de género: ONU Mujeres


Panel 'Diálogo sobre la inversión en Mujeres y Niñas'. Foto César Arellano García

Ningún país ha logrado la igualdad de género, aseguró Lakshmi Puri, directora adjunta de ONU-Mujeres, y aseveró que la injusticia a las mujeres en términos de salarios, participación en algunos mercados, industrias, así como en la toma de decisiones, son toleradas en todo el mundo.

"La causa del empoderamiento de las mujeres, la equidad de género, violencia, pobreza, falta de independencia económica y la autonomía son los temas más descuidados o que menos preocupan (a las autoridades). Hay que cambiar esta jugada de discriminación y agresión hacia este sector de la población alrededor del mundo y obviamente aplica a México, pero pasa en todos lados".

Señaló que todo lo anterior se relaciona con la inversión. "El año pasado tuvimos un combate, digamos, a favor de la igualdad de género a nivel internacional en donde las mujeres tuvieron el privilegio de apoyarse unas a otras y México tomó el liderazgo como país en negociar esto".

Durante su participación en el panel Diálogo sobre la inversión en Mujeres y Niñas, reiteró que sin equidad ni respeto a los derechos humanos de las mujeres, que son la mitad de los seres humanos del planeta, no se podrá lograr un desarrollo sustentable ni tampoco posiciones sociales.

"Otro acuerdo de igualdad de género es empoderar a todas las mujeres y niñas. Nosotros tenemos seis objetivos establecidos en todas las formas de discriminación tanto en la ley como en la práctica. Necesitamos invertir en esto porque no se va a dar solo si tenemos leyes que son discriminatorias. Se necesita tomar medidas especiales, como por ejemplo brindar incentivos en los negocios para que cumplan con las normas de equidad. Inversión en leyes políticas".

Expresó que el segundo objetivo es que todas las formas de violencia en contra de las mujeres deben evitarse. "Esta pandemia que tenemos es global y específicamente también en México. 65 por ciento de las mujeres y niñas dicen que en algún momento han experimentado algún tipo de agresión. Se tiene que destinar recursos para la prevención. Poner en manos de la justicia a las personas que cometen actos de violencia contra las mujeres.

"Los diferentes actores deberíamos apoyar a las víctimas y a las sobrevivientes. También necesitamos tener acceso universal y de calidad a la salud reproductiva. 200 millones de mujeres no tienen accesos a los anticonceptivos".

También está el tema de la inversión en reducir la carga de los trabajos que realizan ellas y que tengan mejores salarios, ya que en su mayoría ganan menos que los hombres, quienes ganan tres veces más.

Agregó que además se requiere invertir en protección social, servicios médicos, en la participación equitativa y liderazgo en decisiones en la vida pública, económica, política en todos los niveles. "La inversión en las mujeres y niñas ha estado siempre al último en la lista de prioridades. El cambio no se logrará si no se crean nuevas normativas e ideología, de lo contrario pasarán otros 80 años".

El evento fue moderado por Ana Güezmes, representante de ONU Mujeres en México, quien añadió que se busca un cambio en el mundo, con desarrollo, social, económico, ambiental y con la igualdad de género.

Por César Arellano García
Fuente: La Jornada

junio 23, 2016

México juega un papel clave para la igualdad de género en el mundo


Foto: Archivo ONU Mujeres
México tiene un rol importante en la promoción e implementación de la igualdad de género a nivel regional y mundial como parte del cumplimiento de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de la ONU, afirmó Lakshmi Puri, directora ejecutiva adjunta de ONU Mujeres.

"Llamo al gobierno mexicano, a las empresas mexicanas, a las multinacionales que están instaladas en México, así como a todos los sectores de la sociedad y de la economía a que se suman a un proyecto para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres para 2030", dijo.

En entrevista con ONU México en el marco de su primera visita oficial a este país para participar en Foro Forbes México 2016 "Mujeres Poderosas", la también Subsecretaria General de la ONUreconoció la labor del gobierno mexicano en materia de igualdad de género.

Recordó que en el país, las mujeres ocupan el 42% de los escaños en el Congreso, lo cual pone a México en el séptimo lugar en el mundo en la materia. Señaló que es un logro excepcional, ya que la media global de las mujeres en los parlamentos es de 23%.

No obstante, indicó que todavía hay mucho trabajo que hacer para lograr la igualdad de género en el país, debido a que los esfuerzos políticos y constitucionales, así como en el sector de la educación en este tema no se han visto suficientemente reflejados en el sector privado.

Comentó que solamente el 43% de las mujeres participan formalmente en las empresas.

"Más allá de la política, la participación de las mujeres en la toma de decisiones en los sectores económico y financiero aún es escasa y todavía las mujeres luchan contra la desventaja." ya que "al igual que en la arena política, en el sector financiero y en el sector económico hay techos de cristal que impiden que las mujeres lleguen a posiciones de alto nivel", explicó.

Lakshmi Puri hizo un llamado a todos los sectores para poder alcanzar la igualdad sustantiva, lo cual involucra a todos y todas.

La violencia contra las mujeres en México es otro reto importante para mejorar la calidad de vida de estas personas además de la generación de políticas públicas de inclusión económica y social de ellas en todas las esferas de la sociedad.

"Al priorizar la igualdad de género y defender los derechos de las mujeres haremos que la economía, la política y la sociedad trabajen para las mujeres, y también crearemos una economía próspera, una sociedad justa y pacífica y un planeta más sustentable", dijo.

Como parte de la campaña HeForShe de ONU Mujeres a nivel global, Puri llamó a los hombres a sumarse a los esfuerzos para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

"La consciencia es importante. La igualdad de género es un asunto de todos, incluyendo de ustedes. Para producir una igualdad sustantiva, necesitamos que las partes interesadas como todos ustedes y especialmente el sector empresarial, den el paso para alcanzar un Planeta 50-50 para 2030", expresó.
Agregó que es necesario un cambio de mentalidad para que desde la infancia se replantee a los niños y hombres una definición diferente sobre las relaciones de género, la división de tareas y de los roles.

"Necesitamos a millones de mexicanos para crear una nueva definición de la masculinidad que apoya la igualdad de género", afirmó.

En México, reiteró, hay una gran oportunidad de demostrar liderazgo y estar entre los países de América Latina que impulsan la frontera hacia la igualdad de género, asegurando un financiamiento transformador para la igualdad de género, dentro del país, la región de América Latina, la OCDE y elG20.


Fuente: CINU