diciembre 02, 2016

El Partido Feminista de España convoca su X Asamblea

El Partido Feminista de España ha convocado su X Asamblea para los días 3 y 4 de diciembre en el Club de Amigos de la Unesco de Madrid. Militantes, simpatizantes y cualquier persona interesada pueden acudir a la asamblea en la que se debatirá las bases y políticas que el Partido desarrollará durante el próximo año.


El Partido Feminista de España celebra su X Asamblea durante los próximos 3 y 4 de diciembre en el Club de Amigos de la Unesco de Madrid (CAUM). La reunión está encaminada a debatir la política que el Partido desarrollará durante el próximo año. La asistencia está abierta a militantes, simpatizantes y cualquier persona que quiera conocer las líneas de trabajo del Partido Feminista.

Felipe de la Nuez, del Partido Feminista de España, ha comentado a AmecoPress que la Asamblea se organiza “para empezar a retomar la organización de cara al año que viene y preparar las cuestiones a las que nos vamos a enfrentar”. El objetivo de estas asambleas es convocar al mayor número de mujeres o asociaciones, a nivel individual o colectivo. “Fuera del propio partido, hay muchas asociaciones que no conocen al PFE. Hay que hacer partícipes a estas organizaciones y convencerles; la Asamblea es una forma de hacerlo”, comenta de la Nuez.

“El Partido Feminista, desde los 80, es un partido consolidado y legalizado. Nuestro trabajo, ahora, se ha centrado en el desarrollo de una página web para conformar diferentes secciones que se puedan ver y consultar. Pretendemos que esté lista para fin de año”, cuenta de la Nuez. Según ha contado, existen formaciones fuertes en Valencia, Andalucía, Canarias, Aragón y, recientemente, Barcelona.

El programa a tratar en la X Asamblea comenzará con un informe político sobre la situación actual del Partido Feminista. A continuación, se presentará un debate y la aprobación de tesis ideológicas en las líneas: La mujer como clase social y económica; Modo de producción doméstico; Explotación sexual; y Reproducción humana.

En las últimas semanas, nos hemos enfrentado a un “informe real” en lo que respecta a violencia de género. “Entre otras cosas, queremos exigir el cumplimiento de las 72 horas de detención preventiva del maltratador y, por otro lado, responsabilidades al funcionariado. Hay mujeres –las pocas valientes que se están atreviendo a denunciar- que sufren vejaciones por parte de las propias instituciones” denuncia de la Nuez.

Esta violencia de género también la sufren las hijas y los hijos de las mujeres víctimas. “Otro de los resultados del informe es que, en muchos casos, se está compartiendo la custodia con padres que están denunciados por abusos sexuales a sus hijos o hijas. Es una contradicción y un peligro, ya que estamos en una situación con muy poco control sobre el maltratador”, cuenta.

El Partido Feminista de España está recogiendo firmas para cambiar la ley e incluir y cambiar todas esos “matices” que están minando los derechos de las mujeres. “Es evidente que ha habido un crecimiento y conciencia cada vez más alto, tanto a nivel social como político. Estamos luchando para eliminar la cifra de mujeres asesinadas, que se sitúa en 1200”, explica.
Un paso adelante en Canarias

Felipe de la Nuez ha comentado que en Canarias ha tenido lugar, recientemente, una modificación importante respecto a la ley de violencia de género. El cambio se refiere al concepto de ‘violencia de género’, que va a dejar de limitarse al entorno de la pareja o expareja. “Esta nueva definición incluye – a nivel legal- la violencia de género en más formas: prostitución, trata o vientres de alquiler”, comenta.

Según explica de la Nuez, todos los grupos del Parlamento de Canarias –incluido el Partido Popular- han firmado y casi aprobado para que se divulgue y se tenga en cuenta esta consideración. “Es muy probable que se haga y será un paso adelante en la materia”, advierte.
Compatibilidad con el Frente Feminista

Además del Partido, están trabajando con un Frente Feminista. “Queremos lograr la formación de un Frente Feminista para unir a grupos feministas de España y que la Ley de violencia contra las mujeres sea una realidad mejorada y se aplique de manera más justa con la modificación de algunos puntos”, comenta de la Nuez. Así son las exigencias del PFE.

Tras dos meses de consolidación, de la Nuez se muestra “optimista” con el resultado obtenido en el Frente Feminista. “Cada vez hay más movimientos sociales que se adhieren al movimiento feminista. También tenemos conversaciones con otros grupos políticos –además de Izquierda Unida y, con su adhesión, Podemos- que quieren adherirse”, explica.

En el Frente Feminista es “importante la posición política, para que las mujeres puedan estar consideradas a nivel parlamentario y se puedan obtener ventajas a nivel social”, plantea de la Nuez. Asimismo, ha considerado que es un “problema” la despolitización de algunos grupos que se apartan de la vía política, tienen reticencia a unirse y “hacen ascos” a partidos políticos.

“Puede haber muchas leyes pero, si no acaban de cumplirse, hay que tender a la formación. Ser feminista es ser enemigo del sistema; contra eso es contra lo que hay que educar a la gente para que se una a la lucha”, concluye de la Nuez.

Fuente: AmecoPress

Defendiendo la Tierra



“La tierra tiene fiebre, necesita medicina y un poquito de amor que le cure la penita que tiene”, dice el conocido ska de la cantante española Bebe, que intenta hacer conciencia del dolor que tendría nuestro planeta por la falta de respeto a la tierra que pisamos, al lugar que habitamos. Es que cada vez con mayor frecuencia vamos teniendo información de cómo los propios seres humanos, por la voracidad que tenemos de consumir, de a poco nos estamos consumiendo el planeta entero.

La industria extractivista y la agroindustria que se instalan en los territorios de los países del mal llamado tercer mundo están causando serios estragos y vulneración de derechos de poblaciones enteras, especialmente de los pueblos indígenas y campesinos que han habitado ancestralmente los territorios en los que se encuentran los minerales que quieren extraer o las mejores tierras para cultivar los productos que generalmente el Norte demanda.

Son las mujeres rurales las que están en todos nuestros países al frente de la defensa de la tierra, mujeres indígenas, afroperuanas, campesinas, que son las que han tenido menos oportunidades de acceso a la educación o a la tenencia de la tierra, a derechos en general, que trabajan de sol a sol durante largas jornadas, las que luchan, mujeres que se organizan para preservar los bienes comunes de la humanidad ofrendando incluso sus propias vidas. Las mujeres rurales constituyen un gran sector de la población. Así, por ejemplo, en países como Bolivia, Ecuador, y Perú, representan del 13 al 16.8% de la población. Para ellas, la tierra, el agua, son fundamentales para su futuro, para el de sus hijos, hijas, para las nuevas generaciones.

“¿Qué es la parte más fundamental? A la final, el agua, ¿no es cierto?, pero también la tierra, la tierra nuestra. (…) Nosotros también en nuestro territorio estamos también, si bien utilizando la madre tierra para abastecernos, para alimentarnos, no solamente a la población local, sino también a poblaciones como, por ejemplo, Quito, Otavalo, Ibarra. Intag les da de comer, pero si se diera la explotación minera, no podrían tener de donde van a comer. (…) Y a más de eso, nosotros, nuestra tierra, a más de usufructuarla, también tenemos esa corresponsabilidad de devolver a la tierra en algo de lo que nos está dando,” dice Silvia Quilumbango, de Ecuador.[1]

En las últimas décadas, la priorización de políticas de inversión enfocadas en las industrias extractivas o en la agroindustria ha significado el ingreso de las grandes inversiones, tanto mineras, hidrocarburíferas, madereras como en la producción de palma africana, soya, espárragos, etc. Está implicando que las mujeres rurales enfrenten situaciones que generan inseguridad e incertidumbre, pues las políticas se dan sin analizar ni tomar en cuenta las implicancias que tienen para la vida de las mujeres, sus comunidades y sus familias. Así lo vive Margarita Aquino, de la Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra (RENAMAT) de Bolivia, y en sus palabras nos narra las vivencias de miles de mujeres rurales de Latinoamérica que están ahora enfrentando el acaparamiento y los cambios de uso de la tierra en la mayoría de países.

“La minería nos está violando todos nuestros derechos a las mujeres. ¿Por qué digo que nos está violando todos los derechos? Es por la primera razón que al contaminar el agua, la tierra, está violando el primer derecho en la Constitución política del Estado, ¿cuál es?, el derecho a la vida. Por ende, nos está violando todos nuestros derechos y así también los derechos de la Madre Tierra. En las comunidades afectadas, nosotros vivimos casi expulsados de nuestros territorios porque ya no tenemos vida en algunas comunidades, ya no tenemos agua (…). Al no existir agua en nuestras comunidades, vamos nosotras kilómetros a sacar el agua, para hacer el aseo, el alimento, y el trabajo se desdobla para nosotras” dice.[2]

Se ha configurado entonces en torno a la tierra, los territorios y los recursos naturales un campo de disputa que genera conflictos, vulneración de derechos, violencia contra hombres y mujeres, precisamente por la usurpación y el despojo que viven campesinos, campesinas e indígenas en todos nuestros países. El caso de Máxima Acuña, en Cajamarca, enfrentada a la minera Yanacocha y que sigue siendo agredida pese a los fallos judiciales, es emblemático de lo que está pasando debido a la presión ejercida por grandes corporaciones que quieren extraer los recursos en territorios de campesinos y de pueblos indígenas. Hace unos días, Máxima, en una actividad que dio inicio a la campaña de Amnistía Internacional “Máxima no está sola”[3], que se dirige a evidenciar las presiones y los abusos que sigue viviendo casi impunemente dijo sobre su caso: 

“Ellos empezaron con mucha fuerza, con todo el poder que tienen, a destruir todo lo que yo tenía que hacer para yo vivir, para mantenerme, empezaron destruyendo mi casa cuando yo la estaba construyendo por la parte del cerro, empezaron a llevar los animales pequeños, empezaron a golpearnos a maltratarnos, a hostigarnos ahí con su seguridad y hasta hoy, la verdad, no ha paralizado los abusos… siguen continuamente. Entonces como mujer me siento indignada, preocupada, que realmente no hay justicia acá en el Perú, como dicen, no toman en cuenta las autoridades, de que defiendan como autoridades hacia el pueblo y hacia los campesinos y tengamos la paz, la tranquilidad de vivir en paz, tranquilos de tener nuestra libertad, nosotros como seres humanos y no vivir así y como dice para mí, es totalmente preocupante, como dicen, una cosa es contarles la otra es vivirlo, estar ahí internamente.” 

Por otro lado, encontramos también los impactos de una industria preocupada únicamente por las ganancias, sin tomar en cuenta los daños que han ocasionado en los territorios y en la vida de la gente, como se evidencia en el caso de los derrames de petróleo que ocasionaron días y días de protesta indígena en Loreto. El testimonio recogido por Barbara Fraser es elocuente:

“En diálogo en Saramurillo, Julia Chuje Ruíz y Lindaura Chuje Cariacano cuentan del dolor de perder a sus hijos pequeños en medio de la contaminación en el Río Tigre después del inicio de la extracción petrolera en los 70. Hablan en su propia lengua, pero se escuchan palabras en español para conceptos que antes no existían: ‘empresa’, ‘puro petróleo’, ‘mestizo abogado’."[4]

En este contexto, muchas mujeres están al frente de las luchas, denunciando lo que está pasando en sus pueblos, poniendo el cuerpo, exigiendo que se reconozca su derecho a la tierra, defendiendo los bienes comunes de la humanidad toda, porque, como lo señala Gladis Vila, lideresa de ONAMIAP: “Para las mujeres indígenas, el territorio tiene vida y lo tenemos que defender. La tierra y el agua son parte nuestra”[5]. Lamentablemente en toda nuestra América, muchas mujeres están perdiendo la vida defendiendo la tierra, como Berta Cáceres, en Honduras, cuyo asesinato todavía sigue impune, pero que nos deja en sus palabras el sueño y el desafío que tenemos por delante:

“Construyamos entonces sociedades capaces de coexistir de manera justa, digna y por la vida. Juntémonos y sigamos con esperanza defendiendo y cuidando la sangre de la tierra y los espíritus. ¡Despertemos¡ ¡Despertemos Humanidad¡ Ya no hay tiempo.”[6]

Estas palabras seguirán resonando en todos los tiempos y son un llamado a tomar conciencia del compromiso que tenemos con el futuro, con la obligación de dejarle a las futuras generaciones un mejor mundo, más justo, equitativo, solidario, en el que nunca más mujeres tengan que morir por defender los bienes comunes y el derecho a su tierra y territorios.

Para visibilizar las luchas de las mujeres y cómo ellas están viviendo y enfrentando la violencia al reclamar sus derechos y la violencia por ser mujeres, que suelen estar fuertemente entrelazadas, varias instituciones en el mundo[7], en el marco de la campaña de ONU Mujeres denominada “16 días de activismo contra la violencia de género”[8] y del Llamado Mundial a la Acción sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y Comunitarios, se han unido a esta campaña contando las historias de mujeres que en el mundo defienden sus derechos sobre su tierra y territorios, exigiendo vivir en paz. 

Por Rosa Montalvo Reinoso


[1]Silvia Quilumbango, Defensa y Conservación Ecológica del Intag (DECOIN), Ecuador, en “Miradas sobre la minería y la madre tierra desde Colombia, Ecuador y Bolivia” , video publicado por Colectivo Casa, 5 de junio del 2015, https://www.youtube.com/watch?v=pAJHt9owTHY
[2]Margarita Aquino, Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra (RENAMAT), Bolivia, ídem.
[3]http://www.amnistia.org.pe/maxima-esta-sola/
[4]https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10209797286621910&set=a.1579383157532.83300.1024234745&type=3&theater
[5]“Las mujeres tenemos propuestas frente al cambio climático”, ONAMIAP, 15 de octubre del 2015. http://www.onamiap.org/2015/10/las-mujeres-tenemos-propuestas-frente.html
[6]Discurso de Berta Cáceres en el Opera House, San Francisco, California, al recibir el Premio Ambiental Goldman, el 20 de abril, 2015. https://copinh.org/article/discurso-de-berta-caceres-en-el-opera-house-s...
[7]ILC, RRI, FPP, Oxfam y Land is Life.
[8]http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/take-action/16-days-of-activism

diciembre 01, 2016

Voces indígenas: 7 mujeres hablan sobre amenazas y retos ante la defensa de sus territorios

La conferencia Buen vivir: Apoyar el papel de los pueblos indígenas en la diversidad biocultural, derechos humanos y modelos económicos sostenibles juntó en Lima a cerca de 300 líderes indígenas para discutir sobre la problemática que aqueja a sus comunidades y compartir también las iniciativas de desarrollo que pueden ser replicadas

Joaquín Ortiz y Alexa Velez | Mongabay

Durante una semana, alrededor de 300 líderes de distintas comunidades indígenas se reunieron en Lima para exponer la problemática y necesidades de sus pueblos ante el grupo de Financiadores Internacionales para los Pueblos Indígenas (IFIP por sus siglas en inglés). La conferencia Buen vivir: Apoyar el papel de los pueblos indígenas en la diversidad biocultural, derechos humanos y modelos económicos sostenibles evidenció que las comunidades indígenas de la región enfrentan actualmente, “amenazas inminentes debido a la extracción no sostenible de los recursos naturales, la agricultura a gran escala y diversos proyectos de desarrollo de infraestructura en la región”, según la Ifip.

Latinoamérica posee más del 40 % de la biodiversidad del planeta y los pueblos indígenas “han demostrado ser los mejores guardianes de los recursos naturales”. La conferencia promovió, una vez más, alianzas de cooperación para facilitar el desarrollo de iniciativas que beneficien a las comunidades y aseguren también la conservación de la biodiversidad. Pero además este año, se puso especial atención a la necesidad de promover el empoderamiento de las mujeres. Por eso Mongabay Latam decidió conversar con siete lideresas de siete países de Latinoamérica para conocer su visión sobre la defensa de los territorios, las amenazas que atentan contra sus pueblos y preguntarles si perciben cambios en sus entorno, a partir del ingreso de proyectos extractivos, de la construcción de represas, carreteras o grandes infraestructuras en sus tierras. Este artículo reúne siete testimonios que necesitan ser escuchados.

1. Perú: “Donde vivo no hay presencia del Estado, estamos solos luchando”.

Diana Ríos, de la comunidad Alto Tamaya Saweto en la región Ucayali. Foto de Lorena Flores Agüero.

Diana Ríos ha demostrado que es posible sobreponerse a las adversidades. Ríos es una líder ashaninka que pertenece a la comunidad nativa de Alto Tamaya Saweto, ubicada en la región de Ucayali, frontera con Brasil. Diana se vinculó a la lucha por los derechos de su comunidad a partir de un hecho muy doloroso, la muerte de su padre, José Ríos, quien fue asesinado en el 2014 junto a Edwin Chota y otros líderes ashaninkas, por presuntos madereros ilegales. Desde entonces Diana desempeña un papel muy importante en la defensa de sus territorios.

“Hemos luchado 12 años, pero no ha sido fácil para obtener un título para nuestro territorio. Los recibimos en diciembre del 2015. Han tenido que morir cuatro líderes y recién se obtuvo el título. De hoy en adelante no queremos pasar lo que hemos pasado en mi comunidad. Queremos que se llegue a saber quién participó en el crimen y queremos que el Estado nos siga apoyando para saber quiénes son los culpables del asesinato de los líderes. Donde vivo no hay presencia del Estado, estamos solos luchando. El bosque es nuestra casa, nuestro hogar, pensamos en las próximas generaciones. Luchamos contra la tala y los narcotraficantes. Como es zona de nadie pasan y hacen lo que quieren. Pido la presencia del Estado, que haya control estricto. No vamos a seguir muriendo cada año. No queremos que trafiquen en nuestro territorio. Los taladores siguen depredando y no les importa, los narcotraficantes destruyen el bosque para sembrar. Yo les digo que hay que pensar en las próximas generaciones. Como pueblo indígena luchamos. No por mí, mis hijos se van a quedar, mi pueblo se va a quedar. Estoy recibiendo amenazas pero no tengo miedo. Al Estado le pediría que asuma su responsabilidad porque no le están tomando importancia. Cuando pasaron los hechos y murió nuestro líder asumimos la responsabilidad porque es nuestro deber, tenemos hijos, tenemos comuneros, tenemos que luchar porque si salimos de acá y nos vamos a otro sitio igual va a ser. Como mujeres vamos a luchar porque es nuestro deber”.

2. Honduras: “Nos desplazan de nuestros lugares, de nuestras casas, con esta idea falsa del desarrollo”

Laura Zuñiga es la hija de Berta Cáceres, líder indígena del pueblo Lenca de Honduras que se enfrentó por años al Estado y a los proyectos hidroélectricos que amenazaban con desplazar a los pueblos de sus territorios. Desde el 2006, la galardonada con el Goldman Environmental Prize emprendió una campaña sin aliento contra los funcionarios de la presa Agua Zarca que, según denunció Cáceres, pretendían retirar a cientos de familias de la comunidad de Río Blanco. En marzo de este año, Berta Cáceres fue asesinada de un disparo mientras dormía en su casa ubicada en la ciudad de Esperanza, al oeste de Honduras. Su familia sigue clamando por justicia y su hija Laura Zuñiga ha decidido seguir los pasos de su madre, a pesar que sabe que está poniendo en peligro su vida.

“En los últimos años, un poco a raíz del golpe de Estado y de decisiones empresariales incluso, (…) estamos sufriendo la entrada de empresas que se apropian de nuestros territorios ancestrales y que nos desplazan de nuestros lugares, de nuestras casas, con esta idea falsa del desarrollo. Ahora tenemos el 51 % del territorio hondureño concesionado, esto acompañado de la militarización y la estructuración de la violencia de parte del Estado hacia las personas que luchan en contra, a parte de eso se suma la criminalización, o sea que el mismo Estado busca y judicializa a las personas que están en contra de las represas, eso es lo que hemos visto en Aguas Zarca. Como COPINH, Consejo Popular de Pueblos Indígenas de Honduras, una de las cosas que se ha exigido históricamente es el respeto a la autonomía de las comunidades, el respeto a las comunidades de decidir sobre sus territorios, y tenemos buenos resultados porque ahora las fuentes de agua están en territorios indígenas, los bosques están en territorios indígenas y la mayoría de reservas de la humanidad están en nuestros territorios. Otra cosa que pedimos es justicia para todos los compañeros y compañeras asesinados por la lucha, y particularmente justicia para Berta (Cáceres), que era mi mami, y la coordinadora general del COPINH. Nos preocupa que este sea un precedente de impunidad grave, porque si con un caso como este no hay justicia, en el momento que haya más casos de sicariato y asesinato de compañeros y compañeras va a seguir todo igual. Una de las cosas que me enseñó mi mami es a trascender a esta vida y es cuando hacemos aportes concretos y reales a las grandes luchas del mundo”.
3. Ecuador: “El gobierno nos está matando la vida de los indígenas”

Alicia Cahuiya es vicepresidenta de la Nacionalidad Waorani de Ecuador (NAWE), pero su labor trasciende a la defensa de los derechos de su pueblo asentado en la selva de Yasuní. Esta lideresa está comprometida con toda lucha relacionada al respeto de los territorios indígenas, por eso en las audiencias públicas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos abogó por la autonomía de las poblaciones Taromenane y Tageri que viven en aislamiento voluntario dentro del Parque Nacional Yasuní. Cahuiya desafió a su pueblo al hacer pública esta problemática y denunciar que el gobierno ecuatoriano no protege a los pueblos aislados, señalando como principales amenazas la construcción de carreteras y el desarrollo de actividades petroleras.

“La selva nos da lo mejor que tenemos, el aire puro, el agua limpia, la selva sana, los animales y el conocimiento de las medicinas, y eso nos da más energía y desde la selva queremos vivir lo mejor que podemos, pero cuando manda la petrolera a sacar esta selva nos debilita a nosotros como curanderos, los sabios de la selva, los jaguares, los ríos también, las lagunas también estamos perdiendo, por eso es nuestro reclamo. Cuando hacemos rechazo, cuando las petroleras contaminan y reclamamos, ahí los policías vienen y nos quieren coger presos, a los hombres Waorani los cogieron presos pero a las mujeres no porque todavía seguimos luchando la defensa del territorio, pero nos están enjuiciando pero nosotros no hemos matado la vida, la selva. El gobierno nos está matando la vida de los indígenas. Yasuní ha sido antes un territorio grande, del río Napo al río Curaray, entonces cada vez que el gobierno mandaba a sacar petróleo o a abrir carreteras se hacían más pequeños nuestros territorios. Una mujer defiende su territorio porque las mujeres somos las que cultivamos, cocinamos, educamos a nuestros hijos y compartimos las medicinas. Entonces por eso hemos visto desde muy dentro que cuando la tierra está sin la carretera, sin la minera, es una tierra lozana, nos da yuca suficiente o las verduras nos da suficiente. La selva de Yasuni cuando yo era pequeña era diferente, era gozar de esta selva, cuando teníamos río limpio, los árboles llenos de aves, llenos del espíritu del jaguar, de los saberes, era mejor, pero cuando entran las carreteras, los pozos petroleros, nos contaminan nuestro río y no dejan pasar a los animales”.

4. Guatemala: “Las mujeres estamos enfrentando violaciones a los derechos humanos”

María Everarda Tista de León es una lideresa del Pueblo Maya Achí, asentado en Corredor Seco, en el departamento de Baja Verapaz en Guatemala. Esta lideresa, al igual que las anteriores, lucha por conservar su territorio y por los derechos de las mujeres víctimas del conflicto armado interno de su país. Desde el 2014 integra la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (Conavigua), organización que defiende los derechos de las mujeres Mayas y de los pueblos indígenas.

“Enfrentamos la criminalización, la oposición del Gobierno, desalojos violentos a la resistencia de la defensa del territorio. Las mujeres estamos enfrentando violaciones a los derechos humanos y derechos colectivos de los pueblos indígenas. La criminalización política, la criminalización de las luchas de los pueblos indígenas es fuerte porque hay un estado con una visión muy mercantilista. Los pueblos indígenas estamos amenazados, sobre todo por la violencia sexual donde se instalan monocultivos como la palma africana, por las hidroeléctricas. Es importante proteger el medio ambiente. Nosotros las mujeres somos creadoras de vida y la continuidad de vida de los pueblos, somos las que estamos entregando mucha fuerza para defender los derechos colectivos de los pueblos indígenas y los territorios”.

5. México: “Nos enfrentamos a que nos dejen sin nuestra tierra, sin nuestro mar”

Bettina Cruz Velásquez de la Asamblea de los Pueblos Indígenas Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIITDTT). Foto de Joaquín Ortiz.

Bettina Cruz Velásquez integra la Asamblea de los Pueblos Indígenas Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIITDTT) de Oaxaca, México, y desde esta organización ha defendido las tierras y los derechos de los pueblos indígenas. Uno de los casos más representativos en los que participa esta lideresa es en la campaña que se opone a la construcción del proyecto Eólica del Sur Juchitán, porque sostiene, al igual que otros líderes, que la empresa no respetó el derecho a la consulta previa, libre e informada de las poblaciones aledañas, entre ellas los derechos del pueblo indígena Binnizá de Juchitán al que pertenece.

“Nos enfrentamos a que nos dejen sin nuestra tierra, sin nuestro mar,y que no tengamos medios para poder alimentarnos. También para poder seguir practicando nuestra religiosidad indígena. Además está el peligro de la migración porque si nos dejan sin nuestro lugar y nuestra vida quizás vamos a migrar, y eso es terrible porque te sacan de tu espacio vital y te vas a un espacio donde es más fácil que te exploten y te denigren. Nos enfrentamos a la presencia de matones, de sicarios, a la policía que nos agrede y que nos ha encarcelado. Nosotras las mujeres pensamos que somos parte de este medio ambiente. No es nada más que estemos ahí, somos parte y nuestra vida es parte de eso. Y hay que defender nuestra vida. Los cambios que hemos notado son que han deforestado, han puesto aerogeneradores, quieren poner minas, están metiendo caminos, torres de transmisión, cables, gente que llega, muchos extranjeros ocupando nuestros espacios y encareciendo más la vida, porque ellos pueden pagar más. Todo eso está pasando, perdemos nuestra actividad económica, utilizan a las mujeres de la comunidades para el sexo, todo eso”.

6. Colombia: “La vida se está agotando poco a poco”

Fany Kuiri, del pueblo Huitoto de la zona de la Chorrera, en el departamento de Amazonas. Foto de Joaquín Ortiz.

La identidad, la cultura y las tradiciones son tres grandes temas que movilizan a Fany Kuiru, mujer del pueblo Huitoto de la zona de la Chorrera, en el departamento de Amazonas en Colombia. Fanny junto a otras de sus compañeras lidera la Corporación Ecológica Mujer, Tejer y Saberes (MUTESA), y desde ahí trabaja para conservar el conocimiento tradicional indígena y los saberes vinculados a la naturaleza, la medicina, el lenguaje, los mitos, entre muchos temas más que caracterizan a cada comunidad. La defensa del territorio es un tema importante para ella, así como el rescate de la memoria, por eso emprendió hace unos años una campaña para volver sobre la historia de la etapa de explotación en la selva amazónica por parte de las empresas de caucho.

“Realmente la defensa territorial consiste en hacer un manejo sostenible de lo que hay en el territorio, los recursos naturales y hacer las prácticas culturales para poder preservar. Porque solo a partir de los conocimientos tradicionales y el manejo de la lengua se puede conservar un territorio. Creo que hay muchas amenazas naturales por el cambio climático. La soberanía alimentaria se ve afectada, el clima ya no es el mismo, la salud se afecta y hay amenazas, no solo de grupos que extraen los recursos naturales y hacen un manejo irresponsable del medio ambiente, sino también del ambiente que hoy tiene en riesgo a la vida en el planeta. Para las mujeres y para los pueblos indígenas es un mandato de origen [proteger el medio ambiente]. Si no se cumple el mandato de origen para los pueblos indígenas puede haber catástrofes. Hemos percibido muchos cambios. La soberanía alimentaria se ve afectada, los ríos ya no mantienen los peces para la alimentación, muchas plantas domésticas silvestres se están perdiendo. La vida se está agotando poco a poco”.

7. Argentina: “Proteger el medio ambiente es por el bienestar de generaciones futuras”

La argentina Ema Cuañeri es cantante y embajadora del pueblo Qom. Con su arte ha llevado la cultura, tradiciones y saberes de su pueblo a diversos rincones del mundo. Cuenta que actualmente los Qom están haciendo un trabajo muy interesante con los plásticos que la gente tira: son el insumo para elaborar canastos utilizando sus técnicas ancestrales. El producto sirve para conseguir el sustento para las familias. Son artesanas que van limpiando el planeta.

“Ya es grande la lucha que tenemos por defender la cultura y el territorio también. Desarrollamos nuestras actividades culturales mirando hacia nuestros territorios y tratando de recuperarlos. La amenaza en nuestro territorio es que ya no tenemos más la cacería que solíamos tener, somos un pueblo cazador y recolector y ya no la tenemos más porque nos han corrido de los lugares ancestrales y reubicado en otros que no tienen la misma abundancia que tenían. Proteger el medio ambiente es por el bienestar de generaciones futuras, los que vendrán después de nosotros”.

Fuente: http://ladobe.com.mx/
Publicación original: Mongabay Latam

Cintia Bolio: 20 años criticando las desigualdades de género a través del cómic



Tenemos que cambiar el discurso. Estoy proponiendo, dirigirme a los varones porque siempre nos hablamos a nosotras, pero la responsabilidad no es nada más nuestra en cuanto a la solución de la violencia, aseguró la monera.

A Cintia Bolio le gustaba dibujar desde niña; luego se dedicó a hacer historieta y caricatura política, sin embargo, descubrió que en el gremio la participación femenina era nula porque no se aceptaba que una mujer se burlara de los poderosos y los temas de género se abordaban sólo en determinadas circunstancias. Hace 20 años decidió crear un discurso de humor que evidencia las desigualdades que las mujeres viven, porque cree que los cambios sociales se dan a través de la educación y la cultura.

La representante de Latinoamérica del movimiento internacional Cartooning for Peace-Dessins pour la Paix (Viñetando por la paz). convocada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), charló con MujeresNet en el Museo de la Mujer sobre los obstáculos que enfrenta como caricaturista, su trayectoria, así como sus planes de celebración de dos décadas de trabajo "moneril".

MujeresNet (MN): ¿Cómo han sido estos 20 años de trabajo como monera y 15 años con "Puras Evas", de hablar de la violencia y la discriminación contra las mujeres?

Cintia Bolio (CB): Ha sido muy problemático en algunos espacios. Me tengo que reconocer como pionera porque nadie había abierto el nicho con contenido de género. Empecé en 1996 en la revista El Chamuco, en política, pero me fui interesando en temas de mujeres. Me tocaba como mujer estar en un gremio de predominancia masculina, porque además de que es cerrado, no estamos educadas para reírnos del poderoso, nos educan para ser sumisas, obedientes y cumplidas. La esencia de la caricatura política es el sentido del humor, estamos informando, estás reflexionando, criticando y sobre todo te estás burlando de las figuras del poder. Entonces mi discurso ya se quedó en ese espacio porque así lo decidí, me pareció urgente tratarlo.

No tengo un espacio fijo en periódicos desde 2008 y lo que hago es publicarlo en la red o en instituciones que han sido muy nobles con mi trabajo como la Federación Mexicana de Universitarias (FEMU) o la UNAM . La cuestión laboral es difícil porque no he podido yo consolidar un espacio, normalmente un caricaturista se consolida a los diez años de carrera; en mi caso llevo 20 y apenas me voy consolidando. Tengo un nombre y un discurso conocido, creo que ahí se ve la diferencia del trato.

MN: ¿Entonces atribuyes una discriminación por ser mujer y que dibujas estos temas?

CB: Sí, sobre todo la cuestión feminista. Eso es lo que ha escandalizado o causado rechazo. Creo que hay una regresión porque las mujeres ciertamente han avanzado mucho por el empuje de otras cientos de mujeres durante décadas, y sin embargo lo que vemos es que a la par hay una regresión. Por ejemplo en las redes, donde se ve mucho el discurso de odio hacia las mujeres.

Siempre va a suceder que a menor educación, mayor violencia, por eso vemos que no se solucionan los feminicidios sino que se amplían las cifras y aunque es siglo XXI, se revictimiza a las mujeres. Tenemos que cambiar el discurso y eso es lo que yo hago a través de mis historietas, de hacerlo evidente a través del humor. Estoy proponiendo, igual que muchas desde otras corrientes, dirigirme a los varones porque siempre nos hablamos a nosotras, pero la responsabilidad no es nada más nuestra en cuanto a la solución de la violencia. Tiene que ser parejo.

En el número actual de El Chamuco, por cierto, hablo del aborto masculino, precisamente viendo el discurso del otro lado. ¿Por qué a la mujer se le criminaliza por abortar y al hombre no? Obviamente él es el que escribe las leyes, de menso se criminaliza solo. Siempre las más afectadas son mujeres pobres. Es terrible cómo la política está decidiendo siempre sobre el cuerpo de las mujeres.

Los cuerpos de los hombres no se norman ni el tamaño del pene ni las emisiones de semen ni nada que tenga que ver con sus fluidos. Sí ha habido algún enojo, me han puesto insultos, por lo mismo que dicen: "No, estás mal, la ley dice tal". Sí, la ley, pero nuestros cuerpos dicen otra cosa. Hay una injerencia sobre las políticas nacionales de la iglesia. En mi visión feminista, le voy a entrar a todos los temas que me molestan, que me preocupan como mujer, madre, atea y mexicana.

En la sociedad predomina la visión conservadora de que la mujer debe obedecer ciertos lineamientos para ser respetada. Debemos de cambiar eso para decir que las mujeres tenemos derecho a vivir sin violencia por el simple hecho de ser personas, todavía tenemos que ir alcanzando el grado de persona.

Puedo hacer diario un tema en un cartón y no se van a acabar los temas, aunque en los medios no especializados veremos los temas de las mujeres como coyunturales, pero nada más.

MN: A lo largo de estas dos décadas has tenido diversos reconocimiento nacionales e internacionales, ¿cómo te has sentido?

CB: Se agradece siempre. No me la creo a ratos. Sí sé que tengo cosas de las que puedo sentirme muy orgullosa. He tenido regalos que me ha obsequiado dedicarme a hacer caricatura política. No me lo esperaba, como mi invitación de la ONU, para representar a Latinoamérica en el Cartooning for Peace-Dessins pour la Paix. Curiosamente en el momento que me llegó la invitación tenía seis meses que me había quedado sin trabajo en 2006. Fundamos como 12 personas, la mayoría hombres. En ese caso a mí me ayudó ser mujer porque faltaba Latinoamérica y me eligieron a mí, pero fue la excepción a la regla.

Igual me han tratado muy bien en España, fue el primer país en reconocerme internacionalmente en marzo de 2006, me invitó a integrarme a una exposición y libro especial sobre mujeres historietistas, se interesaron por mi trabajo.

Cuando me invitan en el exterior reconocen mi visión de género y en México ponen cara de "no vas a hablar de eso (feminismo), ¿verdad? habla de otra cosa". Pues sí voy a hablarlo porque a eso me dedico. En España está más avanzada la aceptación del discurso, ya no se espantan. Incluso en Londres hacen coloquios especiales de mujeres caricaturistas e historietistas.

Me ha tocado participar en eventos internacionales y ya hay más mujeres historietistas, pero caricaturistas políticas son escasas por lo mismo que es muy confrontativo: si un hombre dibuja al presidente tirado con los pantalones abajo y con una bolsa de dinero que se robó a lado, es normal; pero si lo hace una mujer entonces viene el shock: "Es una mujer la que se está burlando del presidente, esto no está nada bien".

MN: Afuera tu trabajo tiene un reconocimiento y en tu país parece que no gusta hablar de eso.

CB: Es que tiene su doble filo. Por ejemplo, recibí de la ONU mi celebración de 10 años. Lo agradezco mucho porque hay una valoración distinta y quisiera ver eso en México, pero lo veo en las instituciones, como el Museo de la Mujer; en los periódicos lo veo muy difícil porque cada uno tiene sus caricaturistas exclusivos y no abren espacio para más, no quieren, claro.

No he conseguido espacios en periódicos porque la calidad de mi trabajo está más allá de toda duda, creo que es el discurso porque es chocante, ver un discurso así. Se acepta un discurso sofisticado, suavecito, no tan frontal. Duele la burla.

MN: ¿Te has enfrentado a la censura?

CB: Hablar de censura es muy sofisticado, te dicen: ya no te puedo publicar, jamás te dicen "te estamos corriendo". Espero algún día recuperar espacios desde 2008 como cartonista constante en algún diario.

MN: Hablas de cómo el internet y las redes te han ayudado a expandirte en otras partes del mundo, ¿pero las ves como arma de doble filo?

CB: Depende de cómo las uses. En mi caso ha sido muy benéfico. Si no tienes espacio en prensa, su llegada es maravillosa porque ahí pude sin censura subir mis cosas. Como profesional necesitas un espacio, pero también un sueldo, prestaciones, vacaciones, cosa que rara vez he visto en mi carrera, nunca he firmado un contrato de trabajo en 20 años. Me ayudó a hacer mi trabajo visible y de ahí me han llegado invitaciones internacionales, la mayoría ha llegado así. El lado negativo no le vería más que la molestia de lidiar de vez en cuando con algún troll.

Intento ser una monera responsable que no intente llamar a la toma de armas. Soy de caracter fresa y creo que la solución debe ser a través de la educación y la cultura. Sin embargo, ante el asesinato de mujeres, ya no me puedo indignar si le echan spray a una pared: ¿Qué es más valioso? Hay chicas que lo están haciendo porque están evidenciando una violencia que no ha sido atendida.

Por ejemplo, ahorita (19 de octubre) hay una protesta Iberoamericana en contra de los feminicidios (#NiUnaMenos), ¿podemos molestarnos si las chicas salen con un pasamontañas? No, más bien tendríamos que agradecerles por hacer esas protestas. En mi caso lo hago desde el espacio periodístico. Más que la forma es el fondo: qué es lo que estamos pidiendo, qué nos preocupa y qué es lo que exigimos.

La caricatura tiene la enorme nobleza de que queda como testimonio histórico, no del vencedor, sino de quienes estamos señalando y criticando el poder, como la vox populi. Espero que más adelante se reconozca un poco más este discurso que yo traigo porque es necesario y sobre todo porque es una expresión de arte, de transformar vidas a través del arte, a mí me cambió la vida y espero que así siga.

MN: Hablabas de que tu trinchera es la educación, fuiste la primera monera en dar taller de historieta en el penal de Santa Marta Acatitla. ¿Cómo fue esa experiencia?

CB: Yo era monera de restirador pero empecé a dar cursos porque me invitó el Centro Cultural de España en México (CCEMX) a crear un programa de historieta, "De Mujeres y Monitas", para mujeres en reclusión.

Fueron dos talleres inéditos en 2011 y 2012. Fue súper intenso porque mis alumnas desfogaban llanto, grito, abrazo, era muy catártico para ellas, era un espacio de libertad a través de la historieta y es difícil porque unas esperaban sentencia y otras ya tenían. No buscaba la gran expresión gráfica sino lo que ellas quisieran expresar: el trato que recibieron frente a la justicia, cómo se acostumbraban a tener esta vida rara de la privación de la libertad o la corrupción del sistema penitenciario. Me ha dado gusto acudir y llevarles un poco de espacio de expresión libre.

Terminado el primer taller, hubo mucho interés: nos dieron mucha difusión, el CCEMX expuso los trabajos, luego fue aquí en el Museo de la Mujer y también la UNAM en tres facultades. El segundo taller fue de trabajos más extensos y tiene un micrositio de tres historias conmovedoras.

Después me invitó la UNAM a dar talleres exprés en facultades, prepas y en Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH), que culminaba en una exposición itinerante de 20 cartones. Era gratificante porque hablabas con gente de prepa y tienes la oportunidad de informar sobre la prevención de la violencia en el noviazgo, de decirles que lean y se politicen.

Es distinto salir a las aulas o las instituciones y tener contacto directo: ves los intereses y te nutres porque yo tengo que cambiar el programa y los temas de acuerdo a la edad y perfil. Me han llegado dos o tres mamás con niñas y niños al Museo de Memoria y Tolerancia, entonces tienes que ir preparada con todo cuando vas a dar un curso.

MN: Hablando sobre niñas, vimos tu trabajo en la "Las noticias de Frida", ¿cómo hacer para que a las niñas les llegue la información del mito del príncipe azul, de que no tienen que ser salvadas?

CB: Es un reto. Si en la caricatura política tienes que usar un lenguaje sintético y una imagen fuerte, cuando te diriges a niñas o niños, es al doble. Tienes que hacerlo más evidente y simple a través de la imagen. Esa historieta tiene esa intención antiprincesas, esa la publiqué enMilenio, de 2001 a 20004, en el suplemento infantil "Monos en su tinta".

Me inspiré mucho en las travesuras de mi hijo para hacer algunos de los capítulos, pero era una niña y Frida porque así se llama mi sobrina. Es un alter ego mío, la niña que anda investigando, y sí se me hizo una oportunidad de tratar otros temas como las princesas de Disney. Buscas otro tipo de historias que vayan más allá de las de amor, de sufrimiento o del príncipe. Es una manera de ir educando sutilmente.

Además fui una niña que prefirió y desarrolló otro tipo de discurso y humor, y tiene que ver mucho la influencia en mi vida de mi madre, mi tía y mi abuela, mujeres fuertes y trabajadoras. Y otras como Rosario Castellanos con su poesía, Violeta Parra, Simone de Beauvoir, Susan Sontag, etcétera. Otra influencia es la ciencia ficción: te hace ver el mundo futuro de una manera distinta.

No hay mucha oportunidad de hacer historieta infantil. Con colegas hicimos un libro de historietas infantiles. Curiosamente, el tiempo me ha dado la razón porque Disney va cambiando sus personajes y eso porque el feminismo se está poniendo de moda y lo digo con toda la intención capitalista del término. Ven que hay un interés y ya empiezan a entender que puede ser un producto vendible, aunque sea un perversión de la corriente, nos puede ayudar.

MN: ¿Cuáles son tus planes para celebrar?

CB: La idea es hacer los quince años con rositas y chambelanas (ríe). Estamos planeando hacer una exposición para 2017, aunque sí son 20 años de monera y 15 de "Puras Evas", sí me gustaría hacerla de ésta última. Pienso hacer una retrospectiva. Incluso hay cambios de estilo (en la caricatura), el discurso se ha puesto más aguerrido de mi parte. Espero seguir teniendo espacios institucionales, ojalá algún periódico me llame para que haya más presencia.

MN: ¿Habrá alguna antología?

CB: Es muy difícil, me encantaría verlo en libro, precisamente por ese deseo no incluí en la compilación de Tinta en la mirada. Retrospectiva: 17 años de irreverencia ninguna de "Puras Evas" como tal, pensando en que podía hacer la compilación. Ojalá se logre, si no, tendré que hacer una edición de autora, no me va a quedar de otra más que hacerla autogestiva (ríe).

MN: ¿Qué le dirías a las chavas que están entrando a la caricatura con el discurso de género y que te ven como una inspiración?

CB: Que le echen muchas ganas, que no se intimiden de expresar lo que sientan que es necesario. Porque muchas veces somos nosotras mismas quienes nos contenemos precisamente para no salirnos del rol del género. Quizá no tengan una revista o periódico pero sí van a crear un público si son interesantes los contenidos, que intenten dibujar lo mejor que puedan, y que cuiden mucho lo que están comunicando y pues bienvenidas. Necesitamos mujeres en todos los espacios. Entre mis alumnas, aunque hay buenas dibujantes, algunas tienen el temor de que se enojen por la burla. Les digo: "No se contengan, ríanse, dibujen".

Como una forma de paro simbólico, Cintia Bolio aprovechó una sesión de sus clases impartidas en el Museo Memoria y Tolerancia para manifestarse contra los feminicidios y transfeminicidios durante el paro convocado por mujeres de Iberoamérica a través del #NiUnaMenos.

La exposición con motivo de su 20 aniversario como monera se unirá a las decenas de muestras en las que ha participado a nivel internacional y nacional en diversos recintos como elMuseo de la Mujer y la UNAM.

Por Emma Blancas
Fuente: MujeresNet