marzo 25, 2026

OIT: Largas jornadas y sobrecarga de cuidados profundizan desigualdades en América Latina

El nuevo informe técnico de la OIT Cono Sur analiza evidencia de siete países de América Latina y muestra cómo las encuestas de uso del tiempo permiten comprender mejor la relación entre jornada laboral, cuidados, traslados y bienestar, aportando insumos clave para el diseño de políticas laborales y de igualdad de género.




Tiempo de trabajo y bienestar: aportes de las encuestas de uso del tiempo al análisis del mercado laboral en América Latina


La Oficina de la OIT para el Cono Sur presentó el informe técnico “Tiempo de trabajo y bienestar: aportes de las encuestas de uso del tiempo al análisis del mercado laboral en América Latina”, que analiza evidencia de siete países de la región y entrega nuevos insumos para el debate sobre jornada laboral, cuidados y bienestar.

El estudio recalca la importancia de incorporar información de las Encuestas de Uso del Tiempo (EUT) en el debate del tiempo de trabajo. A partir de los datos más recientes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay y Uruguay, muestra cómo estas encuestas permiten comprender no solo cuánto se trabaja, sino también cómo se distribuye el tiempo entre empleo, tareas domésticas, cuidados, traslados y ocio según distintas características demográficas y socioeconómicas.

“El tiempo es un recurso limitado y su distribución tiene efectos directos en la calidad de vida. Cuando aumentan las horas de trabajo remunerado, disminuye el tiempo disponible para el descanso, el cuidado y la vida personal”, afirmó Sonia Gontero, Especialista en Salarios y Tiempo de Trabajo de la OIT Cono Sur.

Largas jornadas y extensos traslados

El informe muestra que en América Latina el tiempo destinado al trabajo remunerado sigue siendo elevado, especialmente entre los hombres. A esto se suman largos tiempos de traslado en las grandes ciudades, que reducen aún más el tiempo disponible para otras actividades y afectan el bienestar físico y emocional de las personas trabajadoras.

En la región no solo trabajamos muchas horas, sino que además dedicamos largos períodos a trasladarnos. Esto tiene impactos en salud, productividad y conciliación. La organización del tiempo de trabajo y la mejora de los servicios públicos de transporte, son elementos clave del debate sobre trabajo decente.Sonia Gontero, OIT Cono Sur

“En la región no solo trabajamos muchas horas, sino que además dedicamos largos períodos a trasladarnos. Esto tiene impactos en salud, productividad y conciliación. La organización del tiempo de trabajo, la mejora de los servicios públicos de transporte y de infraestructura vial, son elementos clave del debate sobre trabajo decente”, señaló Gontero.
Distribución desigual del trabajo no remunerado

Uno de los principales hallazgos del estudio es la persistencia de brechas de género en el uso del tiempo. Las mujeres continúan asumiendo una proporción significativamente mayor del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

“La evidencia es clara: incluso las mujeres que trabajan a jornada completa dedican muchas más horas al trabajo no remunerado, lo que a su vez limita sus oportunidades laborales, la disponibilidad de tiempo para formación y desarrollo profesional y profundiza desigualdades”, explicó la especialista.
Pobreza de tiempo y bienestar

El documento también aborda el concepto de “pobreza de tiempo”, es decir, la falta de horas suficientes para el descanso, el ocio o el autocuidado debido a cargas excesivas de trabajo. Las estimaciones para la región muestran que esta situación afecta con mayor intensidad a mujeres y a hogares de menores ingresos, lo que resalta la necesidad de coordinar políticas de organización del tiempo de trabajo y de cuidados para redistribuir el tiempo y reducir desigualdades. 

Además, el análisis incorpora información sobre satisfacción con el uso del tiempo y conciliación entre vida laboral y personal, evidenciando que extensas jornadas laborales reducen la percepción de bienestar. Esto demuestra que “el equilibrio entre el tiempo dedicado a distintas actividades es un determinante esencial del bienestar integral de los trabajadores y, por ende, de su rendimiento en el ámbito laboral, un aspecto de suma importancia para la competitividad de las empresas”.

Evidencia para políticas públicas

Para la OIT, las encuestas de uso del tiempo constituyen un complemento clave de las estadísticas laborales tradicionales, ya que permiten integrar en una misma medición el trabajo remunerado y el no remunerado, así como el tiempo destinado a traslados y actividades personales.

“Medir el tiempo destinado a distintas actividades permite diseñar políticas que integren diversas áreas. Si queremos avanzar en igualdad de género, productividad y bienestar, necesitamos entender cómo se organiza la jornada en la vida real de las personas”, concluyó Gontero.

Medir el tiempo destinado a distintas actividades permite diseñar políticas que integren diversas áreas. Si queremos avanzar en igualdad de género, productividad y bienestar, necesitamos entender cómo se organiza la jornada en la vida real de las personas.Sonia Gontero, OIT Cono Sur

En un contexto regional marcado por debates sobre el tiempo de trabajo, sistemas de cuidados y conciliación, el informe aporta evidencia técnica para fortalecer políticas orientadas a una distribución más equilibrada del tiempo y a la promoción del trabajo decente en América Latina.

Fuente: OIT

Un nuevo informe de políticas de la OIT destaca que el género debe ser una consideración fundamental en el diseño y la implementación de los planes de protección social en materia de salud

La igualdad de género requiere políticas de protección social en materia de salud que sean inclusivas y reactivas

 


Una nueva nota de políticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestra que la protección social en materia de salud es fundamental para garantizar el acceso efectivo de las mujeres a una atención sanitaria de calidad y apoyar la seguridad de sus ingresos durante la enfermedad y la maternidad.

La nota, titulada Social health protection for gender equality, se publicó en el marco del Día Internacional de la Mujer y ofrece orientaciones prácticas para el diseño de políticas de protección social en materia de salud que beneficien a las mujeres.

El Día Internacional de la Mujer de este año —bajo el lema Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas — llega en un momento clave, ya que los retrocesos en el acceso a los servicios de salud y reproductivos afectan a las mujeres en varios países, y muchas mujeres siguen enfrentándose a obstáculos para acceder a la atención esencial sin dificultades, a pesar de los avances en la ampliación de la cobertura sanitaria en algunas partes del mundo.

La nueva nota de la OIT sostiene que las políticas de protección social y salud deben situar la igualdad de género en el centro de sus prioridades para proteger los derechos de las mujeres y obtener resultados significativos para las mujeres y las niñas de todo el mundo.

La seguridad social y la salud son derechos humanos fundamentales. Sin embargo, incluso en los casos en que las leyes y reglamentos garantizan la igualdad de acceso a la atención sanitaria para mujeres y hombres, las desigualdades en el mercado laboral contribuyen a que, en la práctica, las mujeres no se beneficien de la misma protección. Las mujeres asumen una parte desproporcionada del trabajo de cuidados no remunerado, tienen más probabilidades que los hombres de trabajar en el sector informal en muchas partes del mundo y ganan salarios más bajos, factores que pueden limitar su acceso efectivo a la protección social en materia de salud y que influyen en las diferencias de resultados sanitarios.

Reconociendo estas realidades, la nota de políticas de la OIT insta a que el género sea una consideración fundamental en el diseño y la aplicación de las políticas y los planes de protección social en materia de salud. Este objetivo incluye la formulación de paquetes de prestaciones que reflejen las necesidades de salud de las mujeres a lo largo del ciclo de vida, la prestación de servicios de calidad cerca de los lugares de residencia de las mujeres y el fortalecimiento de las medidas de protección financiera basadas en una amplia mutualización de riesgos. Al responder tanto a las necesidades sanitarias específicas de las mujeres como a los determinantes sociales de la salud, la protección social en materia de salud puede desempeñar un papel fundamental en la promoción de la igualdad de género en términos de acceso a los servicios sanitarios y de resultados en materia de salud.

Las políticas de protección social deben apoyar a las mujeres en todas las etapas de la vida, incluyendo la atención a sus necesidades durante la maternidad y más allá. En la vejez, por ejemplo, muchas mujeres se enfrentan a mayores riesgos de pobreza, mala salud y necesidades de cuidados insatisfechas debido a menores ingresos a lo largo de su vida y a las diferencias en las pensiones. Además, la nota aborda cómo la armonización de la protección social con las políticas de seguridad de ingresos y de cuidados puede proporcionar una protección sólida, contribuyendo a promover la dignidad y el bienestar a lo largo de la vida de las mujeres.

El informe está disponible aquí.






Fuente: OIT

marzo 24, 2026

Pruebas de VPH en casa: una nueva opción para las mujeres


Los expertos esperan que esta nueva opción aumente el número de mujeres que se someten a pruebas de detección y salve más vidas. VANGUARDIA

La prueba casera de VPH de alto riesgo es una opción para mujeres mayores de 30 años con riesgo promedio de cáncer de cuello uterino

Privado. Cómodo. Conveniente. Probablemente estas no sean palabras que la mayoría de las mujeres asociarían con la prueba de detección del cáncer de cuello uterino, que hasta hace poco siempre se realizaba en el consultorio del médico y generalmente implicaba colocar los pies en estribos como parte de un examen pélvico.

Pero ahora existe otra opción. En enero de 2026, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS) publicó directrices para la detección del cáncer de cuello uterino que, por primera vez, incluyen la opción de que las mujeres se realicen una prueba casera de detección del virus del papiloma humano de alto riesgo (VPH-AR). Esta prueba detecta las cepas del virus del papiloma humano (VPH) que causan aproximadamente el 95% de los casos de cáncer de cuello uterino.

Los expertos esperan que esta nueva opción aumente el número de mujeres que se someten a pruebas de detección y salve más vidas. Según la Sociedad Americana contra el Cáncer, en 2026 se diagnosticarán aproximadamente 13.490 nuevos casos de cáncer de cuello uterino invasivo en mujeres estadounidenses, y otras 4.200 mujeres fallecerán a causa de esta enfermedad.

La prueba casera de VPH de alto riesgo es una opción para mujeres mayores de 30 años con riesgo promedio de cáncer de cuello uterino. Las mujeres con antecedentes recientes de una prueba de Papanicolaou anormal, una prueba de VPH positiva, síntomas como sangrado vaginal o flujo anormal, o que hayan recibido tratamiento previo para un problema ginecológico, deben continuar realizándose pruebas de detección en el consultorio.

“Dar a muchas mujeres la posibilidad de realizarse esta prueba en casa podría aumentar las tasas de detección precoz. Ya se está haciendo con éxito en otros países”, afirma la Dra. Tien Ly, ginecóloga obstetra del Hospital General de Massachusetts, afiliado a Harvard.

Cambio de enfoque

Introducida en 2024 como una opción en los consultorios médicos, la prueba de automuestreo forma parte de un modelo cambiante de pruebas de detección del cáncer de cuello uterino en los Estados Unidos.

Durante muchas décadas, las pruebas de detección se centraron en la prueba de Papanicolaou. Para realizar una prueba de Papanicolaou, un médico introduce un hisopo largo en la vagina durante un examen pélvico para raspar células del cuello uterino. La muestra celular se envía a un laboratorio para buscar anomalías.

En los últimos años, la misma muestra también se ha utilizado para detectar el VPH; este análisis dual se denomina prueba combinada. Sin embargo, los científicos han descubierto que la prueba del VPH por sí sola, que se puede realizar de forma más sencilla simplemente frotando las paredes de la vagina, predice mejor el cáncer de cuello uterino futuro en comparación con la prueba de Papanicolaou por sí sola.

EI VPH se presenta en más de 200 cepas, dos de las cuales son responsables de más del 70% de los casos de cáncer de cuello uterino. Las pruebas de VPH de alto riesgo se centran en 14 cepas de alto riesgo. “Realizar pruebas para el grupo de alto riesgo es mejor que hacer solo una citología vaginal”, afirma la Dra. Ly, “y realizar primero la prueba de VPH de alto riesgo es igual de eficaz que realizar ambas pruebas”.

Proceso de pruebas caseras

Para realizar una prueba casera de VPH, la mujer separa los labios vaginales, introduce un hisopo de plástico (de tamaño similar a un bolígrafo), lo frota por las paredes vaginales y lo retira. A continuación, coloca inmediatamente el hisopo en un vial y lo envía a un laboratorio para su análisis. Los resultados estarán disponibles en una semana.

Según la Dra. Ly, los estudios que comparan la auto-toma de muestras con la toma realizada por un médico no muestran diferencias en la precisión. Esto probablemente se deba a la facilidad con la que se pueden recolectar las células infectadas con VPH. “EI VPH se encuentra en el cuello uterino, la vagina y la vulva”, afirma. “Está por todas partes”.

Las mujeres que den positivo en la prueba del VPH recibirán orientación de sus médicos sobre los pasos a seguir, que podrían incluir una prueba de Papanicolaou o una colposcopia, procedimiento que utiliza un microscopio especializado para examinar el cuello uterino y la vagina en busca de células anormales. Las mujeres que den negativo en la prueba del VPH no tendrán que repetirla durante tres años.

¿Está considerando realizarse una autoprueba?

La Dra. Ly cree que más mujeres se someterán a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino si pueden tomar el control del proceso por sí mismas. Un análisis reciente genera dudas sobre esta idea, aunque aún ofrece algunos atisbos de esperanza.

Según un estudio publicado en marzo de 2026 en la revista Obstetrics and Gynecology, en el que participaron cerca de 4500 mujeres de entre 21 y 49 años, solo el 43 % afirmó preferir realizarse la prueba por sí misma, mientras que el 28,5 % preferiría que la realizara su médico. Sin embargo, el 28% indicó no tener preferencia, lo que significa que un total del 71 % se muestra receptivo a la idea de realizarse la prueba por sí mismo, según explica la Dra. Ly.

Cabe destacar que alrededor del 18 % de las encuestadas nunca se habían sometido a una prueba de detección de cáncer de cuello uterino o no se habían sometido a una prueba adecuada, y el 54 % de estas mujeres indicaron que preferirían la auto-recolección de muestras. “Creo que esa es la cifra más importante en la que debemos centrarnos, porque son las pacientes a las que queremos llegar”, afirma.

Sin embargo, la autoprueba no elimina la necesidad de que las mujeres consulten a su ginecólogo y se sometan a exámenes pélvicos periódicos, que también permiten detectar otras afecciones, señala la Dra. Ly.

¿Quién puede dejar de someterse a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino a los 65 años?

Las guías de detección del cáncer de cuello uterino recomiendan que las mujeres comiencen a realizarse la prueba a los 21 años y pueden dejar de hacerlo a los 65 años, si se cumplen ciertos criterios. En los 10 años anteriores, una mujer debe haber tenido alguna de las siguientes condiciones:

1. tres pruebas de Papanicolaou negativas

2. dos pruebas combinadas negativas (VPH y Papanicolaou)

3. dos pruebas de VPH de alto riesgo con resultado negativo realizándose las dos más recientes entre los 60 y los 65 años.

Según la Dra. Tien Ly, ginecóloga obstetra del Hospital General de Massachusetts, tampoco deben haber sido diagnosticadas nunca con displasia grave (anomalías) de las células cervicales.

Una vez que cumple con esos criterios, una mujer de 65 años o más se considera de bajo riesgo de cáncer de cuello uterino. Sin embargo, cualquier mujer mayor con sangrado vaginal, independientemente de los resultados de pruebas anteriores, debe someterse a una prueba de detección. “Entonces ya no se la considera de riesgo promedio”, afirma la Dra. Ly.

Por Maureen Salamon
Fuente: La Vanguardia

marzo 23, 2026

Las afganas afrontan "más trauma y sufrimiento" por la escalada de violencia y el nuevo código penal, alerta ONU Mujeres




Una niña herida tras bombardeos aéreos pakistaníes en Kabul, Afganistán, el 14 de marzo de 2026. EFE/EPA/SAMIULLAH POPAL

Las mujeres y niñas en Afganistán afrontan un agravamiento de su situación marcado por la escalada de violencia en la región y por nuevas medidas legales que amplían la desigualdad, restringen aún más su acceso a la justicia y legitiman la violencia de género, según ha alertado ONU Mujeres, que advierte de "más trauma y sufrimiento" para ellas.

"Para las mujeres y niñas en Afganistán, 2026 ya se perfilaba como un año extremadamente difícil. Ahora, con el conflicto en Oriente Medio y las hostilidades en curso con Pakistán, muchas se enfrentan a aún más trauma y sufrimiento", ha explicado la representante especial de ONU Mujeres en Afganistán, Susan Ferguson, en un comunicado de prensa.

En este contexto, Ferguson ha denunciado que el pasado 17 de marzo por la noche un ataque aéreo llevado a cabo por fuerzas militares pakistaníes en Kabul alcanzó un centro sanitario dedicado al tratamiento de personas con adicciones.

El bombardeo dejó decedas de muertos y heridos entre pacientes y personal, en un episodio que, según ha recordado la ONU, podría constituir una violación del derecho internacional humanitario, que prohíbe los ataques contra infraestructuras civiles y médicas.
ONU Mujeres advierte de la escalada de violencia y nuevo impacto humanitario

Este incidente se enmarca en un aumento de la tensión entre Afganistán y Pakistán, con acciones militares en zonas fronterizas que están teniendo un impacto directo sobre la población civil y especialmente en las mujeres y las niñas.


Personas inspeccionan viviendas dañadas tras supuestos bombardeos aéreos pakistaníes en Kabul, Afganistán, el 14 de marzo de 2026. EFE/EPA/SAMIULLAH POPAL

Según evaluaciones preliminares en cuatro distritos cercanos a la frontera, al menos 64.000 personas se han visto afectadas por la escalada, más de la mitad mujeres y niñas.

Muchas de ellas habían sido ya desplazadas en los últimos meses, algunas tras el terremoto de agosto de 2025 y ahora se enfrentan a nuevos movimientos forzados en condiciones cada vez más precarias. A esta situación se suma el retorno previsto de población afgana desde Irán en las próximas semanas, lo que podría aumentar la presión sobre unos recursos ya limitados

Las necesidades más urgentes identificadas son refugio, atención sanitaria y acceso a agua potable. ONU Mujeres trabaja con otras agencias para asegurar que las mujeres participen en los equipos de evaluación, algo clave para identificar correctamente sus necesidades y facilitar su acceso a ayuda básica.
Ayuda humanitaria condicionada por las restricciones de género

Las restricciones de género vigentes en el país dificultan seriamente la asistencia, ya que muchas mujeres no pueden ser atendidas por personal masculino.

"En Afganistán no hay alternativa: los servicios para mujeres deben ser prestados por mujeres o no llegan", ha subrayado Ferguson, quien ha alertado también de la presión que soportan las trabajadoras humanitarias en primera línea.


"Las mujeres humanitarias están bajo una enorme presión, se preocupan por su seguridad al mismo tiempo que ayudan a otras personas", ha señalado.

Más allá de la emergencia inmediata, ONU Mujeres advierte del impacto acumulado de la crisis en un país donde más de 10,7 millones de mujeres y niñas ya necesitaban asistencia humanitaria antes de la actual escalada.
Preocupación en ONU Mujeres por el decreto que legaliza la violencia contra las afganas

A este escenario se suma un endurecimiento del marco legal. ONU Mujeres ha expresado su preocupación por el Decreto nº 12 sobre normas penales, que elimina formalmente la igualdad entre hombres y mujeres ante la ley y autoriza castigos dentro del ámbito doméstico, incluida la violencia física ejercida por los maridos.

Esta normativa, según la agencia, dificulta aún más que las mujeres puedan buscar protección o acceder a la justicia. El problema se agrava en un contexto donde el acceso ya era limitado, solo el 14 % de las mujeres afganas afirma tener acceso a mecanismos formales de resolución de conflictos, frente al 53 % de los hombres, según datos de ONU Mujeres, la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).


"Estamos profundamente preocupadas por este decreto y pedimos a las autoridades de facto que garanticen que las leyes y políticas protejan los derechos de las mujeres y las niñas, en línea con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos", ha señalado ONU Mujeres.

Estas restricciones legales se suman a años de recortes sistemáticos de derechos desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, que han excluido a las mujeres de la educación secundaria y superior, limitado su acceso al empleo, restringido su movilidad sin tutor masculino y reducido drásticamente su presencia en la vida pública.

ONU Mujeres también ha reiterado su llamamiento para que se levante la prohibición que impide a las trabajadoras afganas de la ONU y a sus contratistas acceder a sus instalaciones. No obstante, la organización ha querido dejar claro que, pese a las restricciones, mantendrá su labor en el país: "Pase lo que pase, ONU Mujeres seguirá presente y trabajando en Afganistán".

En su comunicado, Ferguson ha advertido además del riesgo de que se normalice la situación que enfrentan las mujeres afganas y que "el mundo se acostumbre a estas restricciones".

"Cuando empezamos a aceptar esto como algo normal, dejamos de creer que puede cambiar y dejamos de verlo", ha concluido en un llamamiento a la comunidad internacional para no desviar la atención de una crisis que sigue agravándose.

Fuente: Efeminista 

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in