Mostrando las entradas con la etiqueta Victoria Aldunate Morales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Victoria Aldunate Morales. Mostrar todas las entradas

septiembre 11, 2024

VIOLENCIA DICTATORIAL Y VIOLENCIA CONTRA MUJERES



X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista


Hay partes de mi historia que tengo borradas y temo -a veces- recordar algunos pasajes que intuyo cruentos. Pero no es negacionismo, es el impacto del daño dictatorial en la historia personal. Hubo etapas de borramientoinvoluntario en que pensé que “no me había pasado nada tan terrible comparándome con otras…”. 

Los procesos terapéuticos a los que pude acceder permitieron fortalecerme lo suficiente para comprender que pasara lo que pasara, acá estoy, entera y siendo lo más cercana a la que quiero ser. 

Los aprendizajes autónomos me orientaron para entenderque el objetivo del poder, al borrarnos la memoria, es negarnos la conciencia. Esta estrategia es violencia renovada y constante que no terminará mientras sea la impronta de los gobiernos, los partidos políticos y el estado. 

La operación política negacionista en Chile, lleva más de 33 años pues la transa traidora comenzó antes del año 90, cuando negociaron con la burguesía golpista, aliada del imperialismo, al pueblo en lucha.

Igualmente, en el proceso personal (que es político),espero aún más de mí: que cuando recuerde, sienta que nada de aquello es “mi culpa”, ni siquiera mi responsabilidad total. Yo elegí la  insurgencia, pero ello no justifica la violencia cobarde que ejercen las elites que gobiernan a esta neoliberal república (tan vanidosa de serlo).

Otro “crimen” por el que me castigaron estos carceleros del estado dictatorial, fue ser esta que soy, con esta condición sexual nombrada “mujer” (en ese tiempo adolescente). Esta condición tiene adherida –y no porque quiera ni me enorgullezca el sufrimiento- una historia de violencia heterosexual obligatoria que nos asalta en cada acto de rebeldía que pudiésemos llevar a cabo. Los machos patriarcas violan, abusan, burlan estos cuerpos, llegando a asesinar a muchas. También nos categorizan en cierto tipo de acciones que de no ser cumplidas unas, o de ser desafiadas, otras, supondrán castigos específicos. 

La violencia contra mujeres se perpetra agrediéndonos “por ser y hacer lo que no deberíamos hacer”; y así mismo, “por no hacer ni ser, las que deberíamos ser”. No es un trabalenguas, es ideología impresa para objetivos claros y materiales: Apropiarse del trabajo, los cuerpos, los productos, las energías y las vidas de mujeres, porque ello da ganancias para la sostenibilidad capitalista. Y lo más miserable es que haya un cierto feminismo que se coinvirtió -en esta fase- “en la criada del capitalismo”, parafraseando a la Fraiser.

La violencia contra las mujeres no es un símbolo caprichoso, sino una estrategia política patriarcal grabada en los cuerpos de un tipo de humanos: nosotras. 

Tampoco es fragmentos sin correlato con el poder y con cómo éste se ejerce. (El machismo es solo un síntoma). La Violencia contra mujeres y niñas no opera de manera idéntica en todos los cuerpos, en todos territorios, en todas las clases sociales, en todas las familias ni en todas las comunidades, sin embargo, es un flagelo que suele estructurarlas. Sostiene a las sociedades aplastando a mujeres y niñas. Atraviesa órdenes y tiempos históricos, saberes y prácticas. 

ALGUNA CIFRA, POR SI SIRVE

“En 2020, por cada 10 víctimas de trata de seres humanos detectada en el mundo, cuatro eran mujeres adultas y doso más, niñas. El 91 por ciento de las víctimas de trata con fines de explotación sexual, son mujeres. La fuente de este hallazgo es el documento “hechos y cifras: Poner fin a la violencia contra las mujeres”, de la ONU. Sería bueno tener estudios que no fuesen de ONU Mujeres, pero es claro que ha decrecido el interés oenegista, institucional y académico por investigar lo que desde -al menos- los años 80, las feministas y otras, visibilizaron como Violencia contra las Mujeres y las Niñas.

Sobre las víctimas de la Dictadura cívico-militar en chile, muchos estudios hablan de “género” y hay estimaciones que traducen que 200 mujeres y niñas habrían sido asesinadas y que muchas de ellas siguen desaparecidas.

En postdictadura CODEPU-Sintras 1996, revelaban al menos 140 casos de tortura y 96 muertes de militantes lautaristas, frentistas y miristas en procedimientos policiales, pero sin desagregar mujeres. Lo que está claro por los relatos de insurgentes presas políticas de “la democracia” chilena como Flora Pavez y Marcela Rodríguez (lautaristas), es que ser mujeres tuvo consecuencias diferenciadas en tortura y prisión. Más allá de eso, aunque nadie las quisiera contabilizar de otra manera que no fuese como “la mujer de la patria”, nuestras madres, abuelas,familiares y vecinas, mayores, jóvenes y niñas, fueron parte fundamental del movimiento de base que llevó a la Unidad Popular al gobierno, y estuvieron en las fuerzas populares que desde 1970 rescató más de 300 empresas, llevó a cabo tomas de fundos, tomas de terrenos y creó cordones industriales. Todas esas fueron recuperaciones arrebatadas al mismo capital que nos engulle. El castigo a esas mujeres y niñas por ser revolucionarias, fue la violación, abortos por torturas, robo de hijos y e hijas nacidas, secuestros, ejecución y desaparición. Lo propio hicieron en postdictadura los gobiernos del arcoíris, y hoy los renovados encarcelan a mujeres anarquistas, antiespecistas, pobladoras y mapuche.

Un análisis de las causas judiciales que hay sobre mujeres víctimas de trata en el mundo, es que son sometidas a violencia física o extrema por los traficantes, en una proporción tres veces superior a la de los hombres. Sobre nosotras en Dictadura, las sobrevivientes sabemos que ser mujer fue un agravante para todos los manejos horrorososde los torturadores…

En los 80 luchar contra la Dictadura chilena fue proseguir con el camino político de destruir al Capital. En la actualidad, resistirse a gobernantes del continuismo como los actuales que llevan a cabo cruzadas racistas, antipobladoras, antipobres, antimapuche, es confrontar alcapitalismo neoliberal, o sea, a las Redes de Comercio Trasnacional que desplazan, saquean y matan adefensoras, a otras mujeres, a niñas, a niños y a pueblos.

noviembre 27, 2023

Criminalización de la pobreza en el Chile actual: LA MUERTE DE MAXI Y TOMÁS



El 20 de julio de este año, Tomás y Maximiliano fueron asesinados por el arma particular marca Sig Sauer calibre 9MM de un carabinero. Los adolescentes iban juntos por el sector del paso nivel de calle Balmaceda a la altura de Manuel Rodríguez (Santiago). 

Fue –aproximadamente- entre la 1:30 y la 1:50 de la madrugada.

Maximiliano Rodríguez Rozas, de solo 18 años, al otro día comenzaba un nuevo trabajo. Se había cortado el pelo y había terminado su tratamiento por consumo de drogas en Tali Takum. Asistía al preuniversitario “Yoshua Osorio” y su madre había pagado la PAES para el acceso de él a la Universidad.

Ese día el joven estuvo desde temprano reparando las goteras del techo y en la tarde cuidando a su hermano menor, que era lo que hacía cuando su madre salía a trabajar. 

Tomás Pérez Villegas tenía 16 años, estaba en el primer año de Enseñanza Media en el Liceo José Manuel Balmaceda de Independencia, y al otro día iba a ingresar a un centro de tratamiento por consumo problemático de drogas. Lo habían derivado desde la Fundación Vida Compartida (programa PEC Morense). Su madre, sus educadores y el mismo Tomás, solicitaban ese tratamiento desde hacía años. 

Carmen Rozas y Cristina Villegas son, respectivamente, madres de Maxi y Tomás. También son vecinas de la población Juan Antonio Ríos en la comuna de Independencia. Colocaron juntas una querella por el homicidio de sus hijos, pero no solo no han obtenido respuestas institucionales, sino que, sin investigar previamente, el Ministerio Público ha categorizado a las víctimas como “imputados”. Esto, en base al único relato que el Estado de Chile cree legítimo: el del carabinero que disparó.

También la prensa, que responde a líneas editoriales oficialistas y de oposición, ha criminalizado la pobreza de la niñez y la adolescencia, y en este caso Emol.cl, esa misma mañana publicó que el teniente de Carabineros se había defendido de “un asalto”.

Maximiliano

Carmen, mamá de Maximiliano, es trabajadora de casa particular, organiza un comedor popular en su población, y con su hija Karina son parte del grupo de autoras del libro “Tramar y Sanar los cuidados comunitarios”[1].

Ambas se organizan en colectivas de mujeres y organizaciones sociales territoriales.

Carmen relata: “Esa noche tuve una corazonada. Mi hijo murió a la 1:50, y a esa misma hora sentí que le había pasado algo muy malo.


Llevaba harto tiempo volviendo temprano. A los 16 años, lo habían detenido por consumo y fue a rehabilitación. Le costó un tiempo darse cuenta de que estaba fallando, pero cuando entendió dejó de llegar tarde, sin embargo, esa noche pasaron las horas y nada. A las 5 de la mañana escuché las noticias y dijeron que un paco había matado a dos menores en el puente Balmaceda”.

“Tu hijo se lo buscó” 

En el velorio de Maximiliano, las personas presentes debieron tirarse al suelo para protegerse de bombas lacrimógenas, agua y balines. Carmen oyó como un carabinero le decía a otro: “¡Dale al cajón!”. 

Matilde Alvear, es una de las abogadas de la Defensa Jurídica de MAR[1] que apoya la querella de las madres de las víctimas. El día del velorio de Maximiliano, la abogada y otro abogado de MAR, Nicolás Toro, asistieron a dar sus condolencias. 

La abogada relata: “Ha sido de las situaciones más fuertes que he vivido en violencia policial. Había familiares de avanzada edad y niños. Nos encerraron, nos tiraron lacrimógenas y mojaron el ataúd. Cuando llegamos había carabineros en las dos esquinas de la casa, preguntamos y dijeron que era ‘un funeral narco’. Eso es muy discriminatorio y a la vez peligroso para personas que vivimos en poblaciones”. 

Carmen relata que fue a hablar con los carabineros pues le pareció que su actuar estaba siendo “desmedido”. Sin embargo, dice: “se mofaron de mí. Uno me exigió mi número de teléfono y luego me llamaba para que le diera el horario del funeral”. Al otro día interrumpieron el cortejo y tiraron gas pimienta, “iban personas de organizaciones, de la Red por el Trabajo Organizado con su logo, había personas discapacitadas… nada les importó. No nos dejaron hacer las paradas. Llegando al cementerio tenían guanacos. Solo pude pasar yo, ni a mi hija la dejaron pasar. No dejaron entrar ningún vehículo al cementerio, solo la carroza. Llamé al paco y le pregunté por qué nos estaban haciendo esto y me dijo: ¡Tu hijo se lo buscó!”.

Tomás

Fue un niño “institucionalizado” a causa de la violencia intrafamiliar que sufrió su madre. Estaba registrado en el programa PIE, vinculado al Cesfam y acompañado por la fundación Vida Compartida.

Cristina Villegas, su madre, es trabajadora de aseo de la Corporación de Deportes de la Municipalidad de Independencia, estudia la carrera de Técnico en Trabajo Social, vive de allegada con la familia de una amiga, y ahora está con licencia. Tras la muerte de su hijo tuvo una parálisis facial. 

Relata: “Nuestro plan con Tomas y otro de mis hijos menores, Martin, era irnos a vivir otra vez juntos e independientes. No alcanzamos. Y aunque no he hecho nada malo, me siento asustada por el hostigamiento que les hacen los carabineros de la población a mis demás hijos y sus amigos. Los fiscalizan en la calle y les dicen: ¿Queris que te pase lo mismo que al Tomás?”.

¿Por qué matar?


Para Cristina “el carabinero pudo haber disparado a los pies, pero fue a matar. Mi hijo falleció debajo del puente, su data de muerte es a la 1:40

Nada me cuadra. He visto muchas veces videos que mostraron en la prensa y no calzan. Hay uno en que se ve a dos personas que por lado y lado, llevan de ambos brazos a un joven que parece ser Maxi, luego se ve que lo dejan en una esquina, pero entre una toma y la otra, ha pasado más de media hora. Las cámaras son de distinta resolución y lo más curioso son los horarios… Yo caminé por ahí, tomé el tiempo, no coincide… Necesito saber la verdad. Esto me enferma”, concluye.

La abogada Matilde Alvear explica: “El relato del carabinero se tomó como el oficial, pero no se ha corroborado de ninguna manera que sea verídico. Hay fotos del sitio del suceso en la carpeta investigativa donde se ve a los chicos muertos y abajo aparece: “sujeto autor de robo”. O sea, los imputan sin diligencias previas. No hay cámaras en el punto en que ellos se encontraron con el carabinero, no hay testigos. No hay autopsia de Maximiliano, solo autopsia de Tomás, pero es muy básica: no se dice la trayectoria de los proyectiles, y no es lo mismo que le hayan disparado de frente o de espalda. Solo dice “causa de muerte: ‘herida torácica por bala’. Sin embargo, lo mínimo es tener esos elementos para hacer una afirmación que impute a las víctimas. Junto con eso, al inicio nos costó mucho dar con la causa, no aparecía online y eso es extraño”.

¿Cómo se decide que un funeral sería “narco”?

La abogada responde: “No hay nada legal o reglamentado al respecto. Es algo que se les ocurre a ellos, y que ha sido alimentado por los medios de comunicación. Colocarle “narco” a ciertas situaciones o incluso a ciertas luchas, es un apelativo para desprestigiar a movimientos o personas, y a la vez darles legitimidad a las policías”.

Le preguntamos también si la Ley Naim-Retamal recrudeció la estigmatización a la pobreza. Expresa que “antes las policías ya operaban de manera clasista, pero la ley viene a otorgarle un marco legal a la discriminación por pobreza”.

Cristina Villegas, madre de Tomás, se pregunta “si ahora ¿cada vez que haya un carabinero implicado, nos dirán que nuestros funerales son de ‘alto riesgo’?”.

Carmen denuncia que no pudo abrazar a su hijo muerto: “Solo reconocerlo a través de un vidrio en el Servicio Médico Legal”. No le permitieron vestirlo “y luego me lo entregaron en el cajón, pude darle un beso en la cara y lo sellaron”.

Tal parece que la política de seguridad desplegada por el gobierno actual ha fortalecido a su oposición política y a la misma policía que -según Amnistía Internacional- “disparó hacia zonas de alta letalidad como la cabeza y el tórax y lanzó gas lacrimógeno de manera desproporcionada”[3] a las personas en el “estallido” de 2019. Un estallido que también fue de pobres. ¿Qué ha cambiado para nosotras, y para la niñez y la adolescencia de las comunidades que habitamos? Sólo ha ganado terreno el estigma de la pobreza.



[1] Narrativas de vecinas y vecinos de la población Juan Antonio Ríos en el Chile neoliberal, compiladoras y editoras María Sol Anigstein Vidal, Leonor Benítez Aldunate, Loreto Watkins Montenegro, ed.Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile, Santiago 2023.
[2] Movimiento Antirrepresivo que post estallido del Comité por la Defensa de los Derechos del Pueblo, ampliándose a una defensa no solo jurídica, si no interdisciplinaria.
[3] AMR 22/3133/2020 ● OCTUBRE 2020 amnesty.org AMNISTÍA INTERNACIONAL OJOS SOBRE CHILE: VIOLENCIA POLICIAL Y RESPONSABILIDAD DE MANDO DURANTE EL ESTALLIDO SOCIAL.

octubre 03, 2022

Chile. ¿Qué pasó con Cindy Estrada Muñoz?




“Me llamaba todos los días, era la más chica, ya no tengo esas llamadas y su ausencia duele… Cindy quería llevar a su hijita a Disney, y hacía menos de un año que se había hecho una operación estética a los senos porque eso, para ella, era importante. También tenían planes con su pareja, una chica que nosotras conocíamos como su polola. Mi hija quería vivir, sé que la gente va a hablar mal de ella, pero fuera como fuese, nadie tenía derecho a esto. ¡Si solo Dios tiene derecho a quitarnos la vida!”, dice Eduvigis Muñoz, madre de Cindy.

Así es, nada justifica que el 23 de septiembre de 2021, su hija de solo 24 años, peluquera de profesión, terminara muerta de un disparo en la cabeza que salió desde el arma personal autorizada de servicio del sub-inspector de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), Nicolás Antonio Cortez Encina.

Hostigamiento y violencia 

Un vecino escuchó dos ruidos “como bombazos”, el primero a las 6:40 y el segundo a las A las 7 de la mañana; veinte minutos más tarde cuando el mismo vecino se dirigía a los ascensores, oyó quejidos, fue hasta las escaleras de emergencia y encontró a Cindy en el suelo y sangrando. Estaba entre los pisos 18 y el 19. A las 7:40 Carabineros la encontró fallecida.

La versión del PDI Cortez Encina es que habrían estado bebiendo desde pasada la 1 de la mañana por cuatro horas, pero la alcoholemia del cuerpo de Cindy arrojó “0” por ciento de alcohol en su sangre. Él dice que se habría quedado dormido y no habría despertado hasta las 7 y media de la mañana, pero las cámaras de seguridad del piso 17 donde vivía Cindy, aportan un elemento distinto: A las 6:43 se la ve a ella en el pasillo del piso 17; a las 6:54, se le ve a él acercándose a los ascensores para desaparecer del área de la cámara y a las 7:03 se le vuelve a ver en el mismo piso (17), y entonces sí entra en un ascensor. Habían pasado 9 a 10 minutos de su primera aparición[1].

Hubo testigos que llamaron al conserje para decirle que se oía una pelea “de violencia intrafamiliar”, y carabineros llegó a las 7:30 al edificio por un llamado radial de VIF. El parte denuncia N° 2344, de la 9° comisaría de Independencia, prefectura Santiago Norte del 23 septiembre (2021), dice “homicidio”, y hora de delito: las 07:30 horas.

El informe del sitio del suceso que inspecciona el domicilio de Cindy, las escaleras, el auto del imputado, también realiza pericias de percusión de armas de fuego, y establece que efectivamente hubo dos balazos de dos armas distintas. La primera es una de fogueo encontrada en el departamento de Cindy (que el vecino menciona como a las 6:40 horas), y la segunda, es la del PDI Cortez Encina que aparece con el cuerpo de Cindy, y que según la declaración del vecino fue a las 7 de la mañana.

El PDI entró al estacionamiento del edificio a la una de la mañana, y le dijo al conserje que iba a un procedimiento por un supuesto robo de auto. A las dos de esa misma noche, Cindy llamó a una amiga suya para contarle que el PDI estaba manteniendo conductas de hostigamiento y violencia contra ella. Su amiga dijo que se escuchaba la voz de Cindy como hubiese estado “encerrada en el baño”, también se oía que el hombre “golpeaba la puerta” y le decía “yapo ábreme y algo relacionado con un dinero que le estaba cobrando”.

El imputado llamó a su unidad para decir que “una loca” le habría quitado su arma y pidió ayuda. Desde las 8 horas 12 minutos, las cámaras lo enfocan yendo a los estacionamientos, subiéndose a su auto, partiendo y volviendo a estacionarse, volviendo al edificio, hasta que a las 8:45 de la mañana, dos sujetos de civil que presentan documentos en conserjería, se juntan con él. Cuando salen a la calle, ya hay muchos carabineros esperándolos.

Tanto que no calza

El Servicio Médico Legal (SML) concluye: “lesión balística craneoencefálica” “correspondiente a disparo con apoyo compatible con ser auto-inferido según su trayectoria”, y el informe de homicidio integrado N°155, pericial N° 7272-2021, dice que se trata de “un disparo en sitio de elección suicida, empleando un elemento intermedio como aislante (chaqueta)”. También dice que desde el bolsillo derecho del pantalón del imputado se levantó una vaina percutida luger FC, calibre 9 mm. La pistola del PDI es calibre 9 mm luger.

Para la abogada Betsabé Carrasco de Defensa Popular: “Hay cosas que no calzan. El imputado dice que ella le habría robado su arma. Los informes dicen que la víctima se habría colocado una chaqueta en la cabeza en forma de capucha para aminorar el estruendo del balazo… Creemos que hay que esperar la investigación y esta debe hacerse de manera objetiva”, concluye.

¿Por qué el sub-inspector PDI Cortez Encina permite que una civil tome su arma?

¿Por qué una persona que va a darse un balazo (supuestamente Cindy) estaría tan ocupada en evitar el estruendo que llegaría a colocarse una chaqueta en la cabeza?

¿Sabe un policía cómo debe lucir un sitio donde una víctima se da un disparo con apoyo compatible con ser auto-inferido…?

¿Qué hizo el PDI entre las 7:03 que sube al ascensor hasta las 8 horas 12 minutos en que las cámaras lo muestran yendo al estacionamiento del edificio hacia su automóvil?

Si Cindy realmente se disparó: ¿Bajo qué presiones lo hizo?

Hace pocas semanas la madre de Cindy Estrada, Eduvugis Muñoz presentó junto a la abogada Betsabé Carrasco de Defensa Popular, una querella contra el sub-inspector PDI Nicolás Cortez Encina por “auxilio al suicidio” por permitir que –supuestamente- Cindy se disparara usando su arma, y además por “obstrucción a la justicia”, ya que el imputado intentó escapar.

Un año atrás, al otro día de la muerte de Cindy, las feministas de la Asamblea Territorial Juan Antonio Ríos de la comuna de Independencia, llevaron a cabo una velatón denunciando en la calle que Cindy murió por el arma de un PDI, y exigiendo justicia para esta joven mujer LGTBIQ+.


X victoria aldunate morales, Lesbofeministas antirracistas Tierra y Territorio
Fuente: Kaos en la Red


[1] Fotograma del departamento O.S.9 de investigación criminal de Carabineros.

septiembre 08, 2022

La “puebla” rechazó



X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista

Los movimientos que cuestionaron el acuerdo de Paz de Boric del 15 de noviembre 2021, que dijeron que era “espurio”, “a espaldas del pueblo” y “de la puebla”, se unieron a los resultados de ese mismo acuerdo haciendo campaña por el “apruebo”, y actualmente juzgan al “pueblo” y lo definen como escasamente inteligente, fantoches que se creen ricos, de bajísima calaña, “ojo de plata”. En este caso, “ojo de bonos”.

Tampoco parecieron remecidos con el nuevo acuerdo del 11 de agosto 2022 a las 3 de la mañana, que reponía el estado de excepción, limitaba las autonomías indígenas y fortalecía las AFP. Y es que de antes ya sabían que la cosa era escuálida. Ni por asomo se estaba expulsando a las trasnacionales que nos cobran el agua, la luz y el teléfono. A estos sectores no les importaron las promesas incumplidas a lxs presxs políticxs de la Revuelta, invisibilizaron el E$tado de excepción cinco veces renovado en territorios de resistencia mapuche, callaron la huelga de hambre de presos políticos mapuche, hicieron vista gorda con las comunidades allanadas y el asesinato por civiles de Eloy Manquemán. ¿Qué pasó con las whipalas y banderas mapuche que llevaban en sus "apruebazos"?

Son más sorprendentes que el “rechazo”, si hasta hace poco gritaban “¡que se vayan todos!”, y que “nuestros sueños no caben en sus urnas”, pero apostaron a ese camino, quitaron sus energías y conocimientos al activismo autónomo, los pusieron en un “apruebo de salida” para el mal menor. No les fue bien, y con escasa tolerancia a la frustración por no haber sido escuchados, han tratado a su pueblo y a su puebla de “ignorantes” que no leyeron la “nueva constitución” que era –en la opinión de estos jueces y juezas- “como del primer mundo”.

No era feminista

La “nueva constitución” era un texto enriquecido y docto, plagado de simbólicas categorizaciones, pero evadiendo entre líneas la destrucción del sistema de mercado.

No era una “constitución feminista”. El feminismo se opone radicalmente al patriarcado por lo que no puede ser neoliberal.

¿Puede acaso ser “feminista” una constitución latinoamericana que no nacionaliza los recursos naturales saqueados constantemente por el primer mundo y que explota a las mujeres?

Mencionaba “el género”, sí. Y buscándole matices –tal vez- “habría sido hermoso” por un instante, por ejemplo para las que apoyamos el aborto, pero como claramente Chile, sus gobiernos, sus partidos, sus instituciones, solo utilizan el feminismo, eso no pasó.

A pesar de tanto medio e institución a su disposición, el feminismo del gobierno ni ha movido “la cuerpa” de la moralidad y la feminidad sacra. Es más, ha reforzado el matrimonio, la familia, la patria, la moralidad, la bandera, la seguridad, contribuyendo a mantener la reproducción como el sistema de esclavitud que es.

El feminismo gobiernista se ha concentrado en halagar la feminidad combinada con acciones callejeras grandiosas, de las cuales las más populares han apuntado a develar que las mujeres somos víctimas de violaciones y acosos. Y lo somos, pero cuando esa intensidad de denuncia se adhiere a todas las instituciones hegemónicas que sostienen la impunidad de la violencia estructural contra las mujeres, solo deja incólume la mujer sufriente (aunque osada) que por su sacrificio merece "ser incluida". La prescripción de “autoestima” y “mi cuerpo es mío”, no alcanza, y diluye toda radicalidad que es la única que garantiza la destrucción del patriarcado.

Este gobierno que es identificado por las votantes como “feminista” y con la (ahora ex) “nueva constitución”, ha adulado -un montón- a las mujeres madres (luchonas) que se empoderan en las instituciones ciudadanas, en las gerencias y en los gobiernos. De hecho nos ha entregado a sus ministras lactantes como las representantes de todas las demás, también ha hecho un mañoso reconocimiento al trabajo doméstico (que nombran “cuidados”), que podría darles a algunas con hijes pequeñes y otros deberes de esclavitud femenina, algunas lucas mensuales (que nunca están demás), pero así y todo, la puebla lo rechazó. ¿Cómo entenderlo si “el feminismo iba a triunfar”, paradójicamente, con Boric?

Puebla “ojo de bono”

En realidad, mucha gente en $hile recibimos pensiones y bonos, un montón reclaman su tajadita del sistema de mercado y la mayoría se enorgullece de su esfuerzo individual exaltado por todos los gobiernos (incluido Boric), y por los dueños del país. También esta ciudadanía odia la delincuencia porque “hace plata rápido”, mientras ellos pasan la mayor parte de su tiempo, produciendo. Pero igualmente parece que esta “puebla” no llega a ser tan “ojo de plata” como los economistas de bancos salidos de universidades del primer mundo, los dueños de las AFP y el propio gobierno actual, al que, ahora, gracias al “rechazo”, se la dará la fiesta en paz con los inversionistas.

Tal vez por eso el tambaleo del “apruebismo” fue enorme. Sus campañas decían algo así como que la “nueva constitución” “no era tan buena, pero era mejor que lo que había”, también reforzaron que “independiente del resultado”, “el país debía unirse bajo una sola bandera”: despedida suave a esa “plurinacionalidad” que igualmente no garantizaba nada más que un símbolo.

Para gobernar en $hile hay que ser Dere$ha, y el gobierno actual lo hace bastante bien.

agosto 01, 2022

Él no te mintió



X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista

Este gobierno es eficiente en la utilización de ideas vaciadas de su radicalidad. Un ejemplo no menor es que utilizó en sus campañas la legítima queja contra las Agencias de Fondos de Pensiones, y cuando llegó al poder las salvó ratificando a un superintendente adepto a las AFP, negando el 5° retiro a afiliades y dando tiempo a los capitalistas para que, ellos sí, retiraran sus utilidades.

El origen de este gobierno en el 15 de noviembre de 2019 no fue un desliz impulsivo del ahora presidente, él no les “mintió” a sus feministas. Solo les llenó de halagos e ilusiones de poder… ¿A quién no le ha pasado?

Ya en marzo 2022, un novísimo presidente Boric habló del “clamor feminista por la igualdad”. Y aunque el Frente Amplio (de seguro) conoce más de feminismo –académicamente hablando-, prefirió impulsar el de la igualdad (muy en la idea del contrato social patriarcal y capitalista). Al feminismo radical, autónomo, autoconvocado, anarquista, le opuso un feminismo inofensivo; lozanía y desnudez muy a la europea… Y vino un festival de alabanzas a las mujeres. Exactamente igual a las publicidades de multinacionales para vender desodorante o toallas higiénicas.

Y es que el feminismo también puede hacerse así: instantáneo y domesticado. Y aunque “eso” no es el feminismo, sí es el que regalonea con los que no están dispuestos a soltar el control patriarcal. En toda esta conservación del status quo, a ese feminismo, un cierto cinismo de la postmodernidad, le es de gran apoyo.

Por ejemplo, donde la modernidad nos proponía (nos propone) lo público versus lo privado para que el marido ostente “catedral y capillitas”, lo postmo nos mandata relaciones abiertas y “correctas” y con esto -supuestamente- suprime el patriarcado. Algo así como si no lo nombras, no existe, y si lo nombras con palabras nuevas, académicas, la cosa mejora.

Otro ejemplo es “política de los cuidados” que ha encubierto –a menudo- la división sexual del trabajo, que simula alivianar la esclavitud de las mujeres, “desconstruyendo” –que no destruyendo- el Modo de Producción Doméstico. (Huele igual, pero está bajo otros símbolos).

Y es que, los símbolos y protagonizar lo mediático para esta savia nueva, es relevante. Puede haber elogios y/o desdén público a la novia del presidente al tiempo que el consorte gobernante no se inmuta, canta con Bachelet y coquetea con Lagos y sus secuaces. La verdad, el otrora protagonismo estudiantil del presidente actual es igual al dedo acusador de Lagos: Nada. Solo un gesto que se hizo mediático, pero nunca llegó a destruir lo que nos oprime.

Plurinacional ¿“acotado”?

Este marzo recién pasado el presidente también dijo que su gobierno estaba “firme para que la voz del Sur se vuelva a escuchar”. Y ahora no cabe duda que era la voz del patrón del Sur. Ese que seduce a su apatronado pueblo chileno con asado, rodeos y cueca, y batalla por “seguridad”. Es un patrón muy cristiano que ha moldeado al pueblo a su imagen y semejanza, al punto que éste puede llegar a sentirse “culpable” de la inflación, y convencido de que la inversión extranjera mejorará su condición. “El pueblo” (como “el feminismo”) dan, para mucho. Pueden colocar la más popular y colorida bandera mapuche en sus redes sociales y a la vez ser gobiernistas en medio del estado de excepción, renovado una y otra vez, en el Wallmapu… Y ojo que hablamos de un estado de excepción que mapea policial y militarmente resistencias autónomas, pero diserta un “Plan para el Buen Vivir”. Y que por más que subraye lo ancestral, ya cuatro comunidades en resistencia[1] califican su plan como “nuevas políticas coloniales” que integran vínculos manipuladores como “dinero y compra de tierras”, “parlamentos” con algunos sectores mapuche, pero “fiscales exclusivos para perseguir” a otros. Todo con prisioneros políticos mapuche que denuncian allanamientos y apremios ilegítimos en las cárceles chilenas.

Poco se diferencian estos feminismos con los bacheletistas. Aquellas celebraron el primer mandato de Bachelet emocionadas porque “era mujer”, y no les importó nada que también fuera la continuidad de la prisión política a gente mapuche en resistencia a las trasnacionales y la oligarquía. Soslayaron el asesinato de Matías Catrileo (2008) bajo su mandato, y más tarde, cuando se hizo internacional el reclamo feminista autónomo por la indiferencia gobiernista ante la huelga de hambre de la comunera y presa política mapuche, Patricia Troncoso, guardaron sus challas para “lamentarse” con alguna tímida declaración. Hay que reconocer -eso sí- que nunca organizaban “encuentros plurinacionales y antirracistas” en esas condiciones políticas de sus gobiernos.

Sí hablaban mucho de “matrimonio igualitario” y “las otras familias”, tal como ahora, esquivando la miseria del sistema capitalista que oprime a las mujeres en el matrimonio, en la familia y en todas las instituciones heterosexualizadas.

Los feminismos bacheletistas y los actuales frenteamplistas, antes se juzgaban mutuamente, pero ya van unidas pregonando sororidad inter-clase, alabando bondades maternas, pero eludiendo el encarcelamiento de la niñez guacha, y obviando que su actual gobierno amenaza a adolescentes insurrectos con SENAME.

¡Realmente! ¿Cómo hacen esos feminismos para eludir que hay “medidas precautorias”, “arrestos domiciliarios”, prisión por autodefensa a disidentes sexuales, y que en ese mismo escenario su gobierno elogia a las policías?… Las mismas policías que en Revuelta Popular dejaron a más de 2.300 personas lesionadas, más de 1.400 heridas por arma de fuego, a 360 manifestantes con trauma ocular severo, que tuvieron más de 1.100 denuncias por tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, entre ellos 70 delitos de carácter sexual (de los que se sabe), que fueron cometidos por funcionarios públicos (carabineros y policías)… Fue en medio de todos esos abusos, que el diputado Boric firmó el “Acuerdo de Paz”, disque para detenerlos, pero en realidad lo que detuvo fue el rabioso “estallido”. Luego, el candidato Boric tuvo “conversaciones privadas” con familiares de jóvenes perseguidas, prometiendo una liberación que sus delegadas presidenciales, hoy, niegan[2].

”Nunca más sin nosotras” es un reclamo injustificado. Nunca ha sido “sin ellas”. Es decir, pudo ser sin las que no habían nacido, pero siempre fue con feminismos que hacen la vista gorda con la prisión política mapuche y la persecución a las insurrecciones anticapitalistas. La diferencia tal vez sea que las de antes eran continuamente saboteadas por sus compañeros de coaliciones gobernantes, quienes –recuerdo- burlaban su pensamiento y acciones públicamente. Las de ahora, con sus capacidades comunicacionales, son puestas en lugares tácticos para sostener los vaivenes de su gobierno. La táctica patriarcal cambió, ahora es un romántico amoroso engulléndose al feminismo, pero nunca les mintió.



[1] Declaración pública conjunta, 22 de julio de 2022, firmada por Resistencia Mapuche Malleco (RMM), Movimiento de Liberación Nacional Mapuche (LNM), Resistencia Mapuche Lavkenche (RML).
[2] Boletín Informativo sobre prisión política de la Coordinadora 18 de octubre, N° 30, junio 2022 y Resumen.cl (“Pese a compromiso de Boric durante campaña: Delegación Presidencial del Biobío se negó a bajar querella contra manifestantes del Caso UdeC”, Concepción 30 de junio 2022)

febrero 11, 2022

Cubo mágico: el interregno $hileno



X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista

El único fantasma que recorre Chile, es una agenda política presentada como “plurinacional” y “feminista” (entre otras particularidades). Y esto no nació de la nada. Lo que hoy pinta así y a la vez “ciudadano”, no es pura performance (sahumadoras, pechos desnudos, en fin…), son un par de siglos de colonialismo interno. 

Hay calle y acción directa, es verdad. También encuentros feministas que marcaron autonomía y anticapitalismo; que anunciaron lesbofobia, heterosexualidad obligatoria, racismo, clasismo e institucionalización, al interior del propio feminismo. Y también son innegables las feministas de movimientos proletarios que denunciaron al feminismo burgués. Pero todo ello ha convivido con feminismos sufragistas, sindicalizados, que accionaron en razón de ciudadanías, partidos y gobiernos. 

Entrada la segunda mitad del siglo XX, vinieron los feminismos antidictatoriales y bastante variopintos en toda América Latina y El Caribe. De esos, los más concurridos devinieron en instituciones, partidos y cumbres. Y los otros, los menos cotizados, se repletaron de pobladoras, trabajadoras, empleadas, y mujeres con pasión y testimonios. Vino el siglo XXI y llegaron novísimos feminismos de la mano de nuevos partidos y movimientos; sus instituciones vieron en “el feminismo” un potencial relevante para ascender a los gobiernos. Prueba clara de esto es Chile hoy. 

Al feminismo actual no lo malograron la performance de las Tesis, ni las doctoradas que categorizan “las violencias” en sus cátedras. Creo que en realidad es fruto de luchas pujantes con objetivos partidarios y también de aspiraciones individuales. 

El feminismo -como otros movimientos de izquierdas- aunque sea disonante, ha sido (y es) parte del racismo, la colonialidad del poder y la heterosexualidad obligatoria en toda su patriarcalidad política. 

Los feminismos nombraron opresiones femeninas, a veces reducidas a las que vivían sus líderes desde su pequeña burguesía, o su intelectualidad, o sus matrimonios y sus barrios. Sus seguidoras, identificándonos con esos relevantes, pero limitados, hallazgos, casi borramos un montón de diferencias de clase, color y accesos. Es el colonialismo interno, endógeno, negado, no problematizado, que nos acecha permanentemente.

Somos feminismos venidos de las izquierdas que adolecen de la misma occidentalidad prestada. Y que ahora, no conformes con eso, mayoritariamente, tienen como único horizonte “luchar contra la exclusión” para “incluirse” (e incluirnos), en un periodo en que ya el fin del capitalismo,no es tema. 

Un “vivir bien” neoliberal “es posible” y bienvenida sea la acumulación de los inversores y resignificar la competencia (así nomás). 

Esas izquierdas son ahora “feministas”, son feminismos izquierdistas, son izquierdismos socialdemócratas y feministas… Lo mismo da el orden de los factores: copia y pega, todo se puede combinar como los cuadraditos de colores del cubo mágico (cubo rubik), solo depende de los gustos e intereses del manipulador del cubo. 



Después de la caída del socialismo real les entró el espíritu de las identidades, los ropajes étnicos, las sustancias ancestrales que instantáneamente cambiarían vidas… Las necesidades vanguardistas les movilizaron, pero no obstante las performances, se multiplican los conflictos de comunidades. Sin embargo, para eso también hay fórmulas: institucionalizarse con la promesa de que así no te quedarás fuera de sus democracias. 

En la filosofía Arjona, últimamente referenciada por Apruebo Dignidad, sí son una mezcla perfecta, pero en este caso, de academias y ciudadanías. Gozan de teorías contrahegemónicas, pero categorizan, dividen, desintegran, fragmentan, tal como lo hizo ya occidente con los saberes ancestrales y populares. Y si miras sus medios de comunicación y escuchas bien sus discursos, verás que aplauden a los feminismos útiles, mientras los beligerantes y separatistas, son invisibles y desechables. Además, estos últimos vienen de mujeres viejas o escasamente educadas, sin doctorados ni títulos. Aunque igualmente -y no casualmente- los saberes de esos feminismos viejos, tan sospechosos, han sido objeto de extractivismo universitario, partidario e institucional. Los han transformado a todo tipo de terminología (a veces sorprendentemente críptica), para negar las fuentes, las raíces y sobre todo, los conflictos, tomando de ellos solo lo que luce tan impactante como ingenuo.

Las izquierdas socialdemócratas (feministas por añadidura) pueden caminar en la cuerda floja de un extremo al otro, pero se mueven en la estructura que el patriarcado capitalista creó para no ser intervenida. Menos por una socialdemocracia que funge de contrahegemónica, pero no lo es. Justo en ese punto, ocurre el “interregno” a la chilena -no el de Gramsci- un intervalo de tiempo (sui generis) en que lo anterior no se va, ni se irá, porque ya impregnó lo que se presenta como “nuevo”. De hecho se cocinan cuestiones bien freak: por ejemplo la tele nombra “obreras textiles” a unas diseñadoras alternativas que hacen rituales indígenas para darle energías a la costura de la banda presidencial del presidente electo (¡?). Pero en fin, lo más relevante es que las memorias de un feminismo marcado por las luchas de clases, antirracistas, anticoloniales y disidentes sexuales, de territorios arrasados por el imperialismo, no calzan. El único útil es un feminismo que no quede mal con nadie, ni con las clases dominantes ni con las subalternas. En este espíritu sororo, hacen pactos sociales interclasistas y transclasistas. Frágiles pactos porque las luchas de clases y antirracistas no les darán tregua, aunque el Estado las mantenga en suspenso para ahogarlas, aunque las apacigüe con leyes de inclusión y políticas de reconocimiento. Y es importante subrayar que no obstante toda esa seducción, igualmente sus gobiernos, despliegan “seguridad ciudadana” y control excluyente contra cualquier grupo que amenace su precario equilibrio. 

Intuyo (porque no sé, soy ignorante), que no habrá paz porque no habrá justicia.

enero 18, 2022

“The Lost Daughter” Mala Madre


X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista

Muchas podrían imaginar que “a las mujeres no hay nada que explicarnos sobre ser madres”, acto seguido aparecerá la retórica sobre ¡la maravillosa maternidad!, la admiración por las madres sacrificadas (mientras más sufrientes, mejor), y por qué no, hay quienes imaginan hoy en Chile, que “el feminismo” es una madre exitosa profesional joven, que tendrá un puesto importante en el gobierno venidero (pero ese, es otro tema). Igualmente, contra algunas de esas falsedades, “The Lost Daughter” desnuda, un poco, a la institución materna.

“Netflix” la tradujo como “La hija oscura”, y aunque no sé inglés, me parece que es la hija “perdida”. “Oscura” sería entonces, solo otro destello inquisidor racista-misógino de esa empresaprivada con capitales trasnacionalizados, y ahora “con género” incluido.

Por otra parte, algunos críticos de cine han decidido que deben “explicarnos” la película. No pueden descalificarla, pero sí “explicarla”, “empoderándonos” cuando permiten decir que la maternidad es aplastante. En tiempos de utilización del feminismo (muy a diestra, y siempre a siniestra) hay tanta condescendencia que incluso se evade que enjuiciar la maternidad es sacrílego y desviado: un desvío de las mujeres para quitarles privilegios a todos los hombres (también a los políticos que capturan úteros para sus campañas). 

Desde “Shirley Valentine” 1989 a esta hija perdida de 2022 

“Shirley Valentine” (de Lewis Gilbert), hace menos de 30 años vacacionaba en una Isla Griega, y Leda (Olivia Colman), en este siglo nuevo, también. Ambas tienen en común que, con su poder adquisitivo, pueden rozar un instante sin interrupciones en la arena, y acariciar una autonomía que no va a durar. Pero nada más: Shirley Valentine, creada por un hombre, le pone fin voluntario a su libertad con un amante griego. En esto, ella es más como la madre joven, Nina (Dakota Johnson), con la que se encuentra Leda después. Shirley y Nina (desde distintas películas), podrían ser socias de feminidad, pues ambas le suman a su tedio matrimonial, un amante. Pero Nina no llega sola a la playa, sino con su familión “aclanado” y disruptivo, con su marido agresor y con su hermana enjuiciadora y muy embarazada, y así le ponen fin a la libertad de consumo de Leda. Son de esas familias extendidas que esconden daño y crían a “sus” mujeres para que coronen la maternidad. De hecho habrá consecuencias si no lo hacen, por eso ellas siempre lo pregonan: “¡Adoro ser madre!”.

Leda es un bicho raro para el familión: Está sola, sin hijos, sin marido, tampoco “marida”, ya que estamos en 2022 y podría darse un giro a la “inclusión”, pero no (lo que fue un alivio para continuar viendo la película). Lo que sí sucede, es que realmente a nadie le gustan las mujeres solas, mayores y que no estén criando nietos. Justo lo que es Leda. Las esposas pueden llegar a odiarla, las jóvenes a burlarla, y los hombres a acosarla y despreciarla, que es lo mismo. 

Para los críticos de cine, Leda actuaría de una manera “misteriosa”. Al parecer sería “un misterio no resuelto” esto de mujeres sin hombres con ganas de vivir placeres que no involucren amantes ni maridos. 

Leda más me parece una voyerista (ese ocio maravilloso) que observa pasar el patriarcado que ha intentado abandonar, pero a la vez, es una mujer “culpable” (como todas), y se debate entre el placer de la autonomía y no haber sido “suficiente”. Abandonó la frustrante castración de su matrimonio por tres años, y sabe que “nunca antes de eso había estado tan bien”. Lo dice, pero claro, las mujeres no entienden, no quieren entender, pues les costaría caro. 

Leda, siendo joven, abandonó su matrimonio por tres años, probó el sexo fuera, que suele ser fugazmente bueno, olvidó el estrés doméstico, estuvo en hoteles escuchando y dando conferencias, y se ganó por un tiempo limitado esa libertad capitalista de que le lleven la comida al cuarto y el placer de dormir sola en una cama sin despertarse con llantos de guaguas ni acoso sexual del marido. Imaginamos que como Mrs. Dallaway (de Las Horas, novela, película y homenaje a Virginia Woolf), Leda logró en esos años abrir un libro en la mañana sin deberlesatención a nadie.

Apenas un guiño lésbico

Siendo lesbiana (y habiéndolo no sido justo antes) sé de miradas ganosas entre nosotras. Ella la tiene con una mochilera cuando su marido “aliade”, invita a una pareja de desconocidos a casa. La mujer es la amante del mochilero con la que Leda termina emborrachándose. Se miran y se admiran. También Leda se entera de que el mochilero dejó a sus hijos con su esposa para irse con su atractiva novia, y que no siente ni pizca de culpa por ello. 

Pero no es solo la mirada deseante entre mujeres, es así mismo la indiferencia de Leda ante los halagos masculinos de un hombre machista que la ronda. Esos halagos que otras sienten que una (“a su edad”) debería agradecer, y que Leda no agradece (es una malagradecida). Supo bastante en su juventud de tipos hablándole de poesía mientras la cosificaban. También se le ve entretenida en un bar conversando con un joven inteligente, y no parece ser para follárselo. Tampoco se traga que las otras mujeres le digan que se ve “genial”, que “ni se le nota la edad” porque esa es solo la violencia moral hacia las viejas, una que tiene expectativas machistas con nuestra apariencia.

Leda se roba una muñeca, esa es la hija perdida. No está robándole los afectos de un ser vivo a una niña, está librándola de un objeto inanimado que tiene el peso de la maternidad en las vitrinas del capital. 

Todo el tiempo temí un ataque lesbofóbico de los machos a Leda, la miran, la burlan, la acosan, la cercan, pero no, la que se encarga de eso es una mujer, claro, la feminidad secunda el poder de los patrones de manera eficiente siempre. 

Esta película no es sobre que los hombres no cooperan en la casa y por eso pierden a susesposas (otra idea absurda de críticos de cine algo femilistos), es sobre la asfixiante maternidad que a su vez asfixia a las demás.

Si al final Leda muere o no, si superó la maternidad para amar y ser amada por sus hijas, son cuestiones que quedan a la interpretación.

Interesante “The Lost Daughter” de la directora Maggie Gyllenhaal, basada en la novela del mismo nombre de la autora italiana Elena Ferrante, que parece saber bastante de esas familias aclanadas que tanto enorgullecen al chileno.

La Ciudad de las Diosas

octubre 13, 2021

El femicidio latifundista-empresarial de Baucis

DENISE OBRECHT SAMSON, MADRE DE BAU: “SU ELECCIÓN FUE HERMOSA”[1]

X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista 

“Era una chica que recién comenzaba a conocerse a sí misma en esos aspectos. Usaba su falda, iba a marchas feministas. Siento que era como una luz que contribuía a unir muchas causas”.



Baucis puede ser traducido como zapato femenino o como alguien que trascenderá en las plantas. Fue una defensora de la tierra, el territorio, “los animales y las cuerpas”.

La mataron a sus 25 años, de un disparo en la cien, pasada la medianoche del martes 16 de febrero (2021), “sicarios contratados por los dueños y administradores del condominio de lujo Riñimapu”, en Desagüe, a 21 kilómetros de Panguipulli, Región de los Ríos (Gulu Mapu). 


Denise Obrecht Samson, madre de Baucis denuncia: “Fernando Puga Matte y Manuel García, quienes se presentan como administradores de ese condominio, contrataron al asesino de Bau, Francisco Javier Jara Jarpa. Y Peter Hill Planella, dueño de una casa del condominio, le habría prestado su escopeta de guerra. Los presentaron como supuestos ‘jardineros’, pero en realidad tienen antecedentes penales y estaban ahí para impedir el libre acceso a la playa a gente que no fuese del condominio. Hicieron un cierre perimetral con alambres de púa, y el vecino del otro extremo, Gerardo Martí, mantenía cercos electrificados que se internaban en el lago. No les importó que personas y animales pudieran lastimarse o electrocutarse. A Martí, le oí –personalmente- decir que mataría a diez mapuche si le sacaban los cercos de orilla de playa”. 

Emilia Milen Herrera Obrecht o Baucis como se autonombró la hija de Denise, nació el 15 de julio en la Clínica San Pancracio de Santiago Centro, y falleció por muerte cerebral la madrugada del miércoles 17 de febrero de este año, en la urgencia de Valdivia. 

Su fallecimiento fue a raíz de disparos sicarios de supuestos “jardineros” del condominio “Riñimapu”. Se trata de un homicidio calificado con porte ilegal de armas en el que, actualmente, hay dos detenidos.

La noche del martes 16 de febrero, a la vez que varios lamngen mapuche llevaban a Bau a la urgencia para intentar salvarle la vida, siete hombres escapaban en un vehículo con, al menos, una escopeta, los que fueron detenidos por carabineros[2].

¿QUIÉN ERA BAU?

Cuando Bau nació, Denise “vivía por ahí por el paradero 27 y medio de Vicuña Mackenna” en Puente Alto, Región Metropolitana. Fue una guagua de signo (del zodiaco) cáncer, “muy sensible, artista, de muchos cambios”, y su madre, una mujer de 36 que quería tener un hijo antes de los 40.

- Había un hombre que me había gustado por 20 años y cuando iniciamos una relación le propuse que lo tuviéramos. Fue un embarazo espectacular, yo estaba muy feliz. 

¿Crees que tu hija se hizo así de sensible, rebelde y rupturista por tu influencia?

- Tal vez, aunque siento que también estamos aprendiendo mucho de estos jóvenes. Creo que la elección de Emilia fue maravillosa porque no fue solo individual, sino la de todes, colectiva. 

Denise es profesora de Arte y trabajó toda una vida, toda la vida de Baucis, en el colegio Víctor Jara de la comuna de La Pintana: “Una ahí conoce tantas historias de vida de chiques, cosas personales que no se divulgan, pero que una las resiente, duelen. Mi hija tenía una historia también... Yo me hice sensible así y tal vez ella, de la misma manera, creciendo con esas vidas tan cerca a través de mí”. 

El año 2020 Bau y su comunidad disidente estuvieron en la defensa de los alerces que serán derribados por el tramo 2 de la ruta Corral–La Unión, que atraviesa el Parque Alerce Costero. Se trata de una carretera enmarcada en el plan IIRSA, Infraestructura Regional Suramericana que favorece a intereses privados en todo el cono sur, y que en el caso del tramo 2 Corral-La Unión, asesinará a 200 alerces que son protegidos como patrimonio de la humanidad y no debieran, jamás, talarse ni trasladarse[3].

Junto con la defensa de los alerces, la comunidad disidente de Baucis se unió al Lof Llazkahue, comunidad mapuche en recuperación del borde del lago y del río, que el condominio “Riñimapu” ha privatizado. 

QUIÉNES ESTARÍAN TRAS EL FEMICIDIO DE BAU 

Para Denise hay autores directos, pero “los autores intelectuales están sueltos, personas de grandes apellidos a quienes no les interesa la vida, menos la vida de una persona como mi hija”. 

En efecto, apellidos asociados en extendidas redes endogámico-empresariales, provenientes de oligarquías criollas y de la burguesía de los holdings, aparecen insistentemente en casos de asesinatos a mapuche y a otras personas que resisten al extractivismo. 

Solo doce días antes del asesinato de Bau, sucedió el de Francisco Martínez Romero, el malabarista y manifestante, al que le dio muerte un carabinero en la ciudad de Panguipulli. En 2016, en Tranguil, a 800 kilómetros de Panguipulli, fue asesinada, presuntamente, por sicarios de una hidroeléctrica, Macarena Valdés Muñoz. Y si al joven mapuche Alex Lemún Saavedra, lo mataron carabineros en 2002 en Temuco, en terrenos privatizados por la Forestal Mininco de propiedad de los Matte, el femicidio de Bau se relaciona con sicarios contratados por los Puga Matte. 

El curriculum de Fernando Puga Matte lo revela cercano al grupo Chadwick, vinculado a la agroindustria, a construcción de puertos, inmobiliarias, mineras, eléctricas y lo que es relevante en la depredación de la fauna marina, socio y fundador de las primeras empresas salmoneras (Puga Mujica S.A. y Hatfield International Canadá). 

Es el “gerente general, socio y director del Loteo Riñimapu en el borde del Lago Riñihue y del Río San Pedro[4], y su página web informa que este condominio de lujo se originó en el “tradicional y familiar” Hotel Riñimapu en el sector Desagüe Riñihue, donde “siempre” habrían “compartido entre chilenos y extranjeros”. Nada mencionan de gente mapuche que habita la zona desde siglos antes que latifundistas y colonos. 

También publicitan que “reservaron” este loteo “para compartirlo con un selecto grupo de nuevos propietarios”. Y, sí, debe ser muy selectivo porque son viviendas donde solo el terreno cuesta entre los 175 y los 380 millones de pesos (cerca de medio millón de dólares). 

Para vender prometen 21 sitios que vendrían “con orilla de lago y río”, otros 12 sitios cercanosal lago y al río, y “cuidador permanente”. Son 33 sitios en total. 

CONDOMINIO DE LUJO, HIDROELÉCTRICA Y FEMICIDIO 

Parece haber más que un condominio de lujo en juego. Avanza un proyecto de la familia Matte Larraín y Larraín Matte a través de su empresa Colbún S.A., que además tiene numerosas acciones en Agencias de Fondos de Pensiones (AFP), para instalar aguas abajo del desagüe una central hidroeléctrica, lo que estaría descrito y en proceso de calificación por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA)[5].

Es preciso señalar que la directora regional del SEA de los Ríos, Karina Bastidas ha sido denunciada por comunidades Yagán y Kawesqar por conflicto de intereses, en relación a sus vínculos empresariales con la industria salmonera en Magallanes (2010 a 2018), y que al ser trasladada a Los Ríos, Sergio Quinan, dirigente y representante de comunidades mapuche de la costa valdiviana e integrante de la Red de Defensa de Los Territorios (RDT) de la región de Los Ríos, ha tenido las mismas aprensiones[6].

En este contexto, a fines de noviembre de 2020, el Lof Llazkawe inició recuperación territorial de su territorio. En diciembre le comunicaron al administrador Manuel García que esperarían hasta el 21 para proceder a la apertura de cercos que impiden el libre acceso a la playa. En enero 2021, llegaron correos a la Intendencia de Los Ríos, presumiblemente de vecinos del sector, alertando de la disputa del Lof Llazkawe y el condominio. Algunos de esos correos planteaban que la gente mapuche estaba dispuesta a dialogar. La respuesta de las autoridades a esa alerta fue “seguridad” (vuelos de drones y monitoreo), y por parte del condominio Riñimapu, nuevos guardias, aparte de los que ya había. Unos supuestos “jardineros” que según el vocero del Lof Llazkahue, Andrés Roldan Mankel, llegaron “a intimidar y a mostrar pistolas”. 

En febrero llegó una familia de turistas a acampar, “padres, abuelos y niños”, y se pactó con los guardias oficiales del condominio y con carabineros, que los campistas pernoctaran a orillas del Lago, sin embargo el 16 de febrero, los supuestos “jardineros” intentaron expulsar a la familia de la playa de manera muy violenta. 

Los campistas gritaron por ayuda a la comunidad mapuche, unas cuantas personas acudieron en apoyo. Cuando se dirigían hacia uno de los jardineros, pidiéndole conversar, los “jardineros” dispararon al grupo. Bau iba en ese grupo. “Iba vestida con kupän, la única con vestimenta mapuche completa”. Una de las balas le llegó a la cabeza. ¿La vieron, la reconocieron?... La gente mapuche la vio caer y se la llevó en un vehículo a la urgencia, no supieron más de lo que sucedía allí.

La versión de la empresa Riñimapu y de un Twitter de la fundación APRA, Asociación Para la Paz y la Reconciliación en La Araucanía, fue que una turba de gente que se había tomado el territorio, había ido a atacar la caseta de la guardia y el quincho, prendiéndoles fuego. Esta versión fue apoyada en primera instancia por medios de comunicación como la Radio Biobío, el Libero, y así mismo por el intendente de la Región de los Ríos, delegado presidencial, César Asenjo Jeréz.

No está demás decir que APRA es una asociación política creada en 2019 en el sur de Chile, presumiblemente para debilitar a la resistencia territorial mapuche, y que su fundador es Francisco Alanís Porcella, suegro de Martín Pradenas, imputado por el caso de violación a Antonia Barra, joven que se suicidó luego de la agresión de Pradenas. Alanis Porcella es indicado por medios de comunicación como quien colocara un recurso de protección a favor de Pradenas, para obligar a la familia de Antonia a “abstenerse de efectuar publicaciones” que funaran a ese agresor sexual.

SU MADRE SOLO PUDO VERLA MUERTA 

El día de su asesinato, Bau recién venía llegando de un viaje en búsqueda de sus raíces en Vilcún. Un mes antes, Bau y su madre hicieron un viaje juntas. Partieron desde Valdivia: “Fue un viaje hermoso, fuimos a Quepe y a Lican Ray. Visitamos a la familia Mankel.

En la comunidad me encontré a un joven que había estudiado en mi colegio Víctor Jara cuando pequeño y hablamos de 40 años atrás, de las cosas que él había vivido, la discriminación… En fin, todo eso que pasa y es tan triste porque ningún niño debiera pasar por eso. Fue emocionante abrazar a ese chiquillo”. 

¿Fue bueno ese tiempo juntas? 

Mucho. Me encantó la comunidad, cada uno aportaba lo que podía para compartir. Cuando había que hablar algo importante llamaban a trawun con la trutruca o la pifilka. Habían aceptado con tanto cariño y respeto a Bau tal como ella era… Lo agradecí. 

Ella, entre otros aportes a la mapu, enseñó a otres jóvenes, a hablar mapudungun, a reciclar, y a construir un baño seco para no contaminar las aguas del lago. Había aprendido sola, mirando, oyendo. 

Hacíamos sopaipillas juntas y conversábamos. Dimos hermosos paseos al lago. En la orilla había arcilla y recogimos mucha para llevar a la ruka, y luego los niños llegaron y empezaron a hacer cosas de arcilla. Así naturalmente, no es que yo les hiciera clases, no, es que era entretenido embarrarse las manos y aprender. 

¿Cómo estaba Bau en ese tiempo? 

Feliz, plena y curiosa por saber de nuestras raíces, las mías y las de su padre. Antes me había llamado a Santiago haciéndome esas preguntas. En noviembre del año 2020 retomó el contacto con su padre biológico para preguntarle esas mismas cosas y su padre le dio el contacto de su hermana, la tía de Bau, para que le preguntara, imaginando tal vez que ella recordaba más sobre los hitos familiares. 

Su tía lo había recibido muy bien, estaban conversando e investigando sobre abuelas y abuelos. Bau había concertado además encuentros con una Machi que le ayudaría a develar sus raíces. 

¿Y sabes cómo fue? 

Como la asesinaron no alcanzó a saber todo lo que hubiese querido saber sobre sí misma y nuestras familias, pero sí tuvo ese encuentro con la machi en Vilcún y luego de eso, el 16 de febrero ya estaba volviendo a la comunidad. 

Yo estaba a punto de volver a Santiago. Por la pandemia no había viajes en bus. En la tarde nos comunicamos y me dijo “mamita no te preocupes, ya encontré quien me lleve”. Luego la llamé varias veces porque yo estaba nerviosa. A las 10 de la noche, incluso, volví a llamarle y no me contestó. 

Luego le avisaron a una de sus amigues que algo grave había sucedido en Panguipulli y que debíamos ir urgentemente al hospital de Valdivia. Bau llegó en una ambulancia a la posta. El doctor me dijo que venía con muerte cerebral. Pedí que me dejaran verla, pero no me dejaron. Solo pude entrar cuando ya estaba muerta. 

Estuve mucho rato con ella y le dije muchas cosas, le besé, le hice mucho cariño… 

¿Me quieres contar cómo fue la infancia de Bau, desde guagua?

Sí, la llevé desde los tres meses a la Sala Cuna del Víctor Jara por un convenio de la municipalidad al que yo tenía derecho como trabajadora de ahí, pero Bau quería estar todo el tiempo estar conmigo y se arrancaba de la sala. Llegaba a donde estaba yo. Luego fue a diferencial, ahí aprendió a leer y a escribir en tiempo record, mucho antes que otros niños. Después la mandé al “Raymapu” de La Florida porque sabía que era buen colegio, había gente de izquierda y eso me hacía pensar que la enseñanza iba a ser más diversa, distinta. 

¿Y resultó? 

No tanto (se ríe). Era muy molestosa porque estaba muy adelantada, se aburría. En sexto básico no le quisieron renovar la matrícula por ser contestataria e inquieta. En séptimo fue a un particular subvencionado que era bonito, pero algo peligroso el ambiente. Bau, ya grande me comentó que le había servido ese colegio para aprender a defenderse y que el “Raymapu” había tenido razón en echarlo porque en verdad “jodía harto”. 

¿Y después de la Básica? 

En la Enseñanza Media fue al Liceo Artístico Salvador porque. Lo pidió, y fue intensamente feliz. Se quedaba hasta tarde haciendo proyectos artísticos, formó un grupo muy llamativo. Luego de egresar de la Enseñanza Media se fue a la ARCIS. Se entusiasmó porque tenía amigos que iban ahí, y artistas que les habían hecho visitas y les habían invitado. 

En un momento se tomaron el campus, pasaron cosas que le hicieron sentir que las autoridades se habían farreado ese proyecto tan bueno. Igual Bau admiraba a los profesores, muchos terminaron trabajando gratis. 

Eso fue en 2014. Bau tenía una polola en ese tiempo y se fueron juntes a Argentina. En Chile ya se había acercado a causas animalistas que le inspiraron mucho en su expresión artística y en Argentina continuó, se acercó a causas antipatriarcales y feministas, y comenzó su transición. 

¿Y su polola? 

Lo tomó bien. 

Ahora cuando hablamos con ella, lo hemos interpretado como una trascendencia de Bau, que tiene que ver con el nombre que se puso, alguien que trasciende en las plantas. A ella le importaban los árboles, las plantas, sacaba esquejes, las colocaba en tierra o en agua y todas le brotaban. Su transición era otra forma de trascendencia. 

Bau quedó siempre bien con todas sus pololas. Una vez en Argentina se encontró unas tarjetitas en la calle, que eran de condolencias, pero ella no sabía (creo), y le escribió una tarjetita a cada polola con la que había estado y a varios amigues. Les dedicó unas palabritas y un dibujo a cada une. Luego me las envío y me pidió que las distribuyera. En una convivencia que organicé con comida vegana y un gran lienzo, muches le escribieron y pintaron dedicatorias para decirle que “le extrañaban, que le amaban mucho, que volviera ya”. Fue un encuentro hermoso… 

Yo me sorprendía al ver su relación con todas las chicas que habían sido sus pololas, y ellas tenían relaciones muy bonitas de amistad entre ellas también. 

¿Y tú cómo supiste de su transición? 

Luego de dos años en Argentina volvió y me contó. Le pregunté por qué. Me respondió: ¿te acuerdas que una vez tú entraste a tu pieza y yo estaba pintándome los labios con tu rush?... Dijo que yo le hablé como típica mamá, una típica frase, que “el rush era para las mujeres”. Me dijo que esa restricción le había afectado, y yo ni siquiera me acordaba… 

¿Cómo lo tomaste? 

Yo le tenía mucho miedo a la discriminación que sabía que viviría. Y sí, le pasaron cosas, la insultaron en la calle, se burlaron… Una como profe sabe de esas cosas, los niños sufren mucho, les hieren, le mutilan, les matan. 

Cuando me contó, me sentí algo choqueada pero finalmente logré decirle que yo quería que fuese feliz. Me costó nombrarla en femenino y le pedía perdón cuando me equivocaba. Los recuerdos de su niñez me llevaban a su nombre de varón… El primer nombre que le pusimos con su padre, fue Boris por un tío que era buzo, pero ella se puso Baucis. 

¿Cómo era Bau? 

Cambió con la adolescencia. De chico era molestoso, en algún momento hasta hizo bullyng a otros, luego comprendió. Pasó a ser muy sensible y también muy entretenida. 

¡Yo nunca me aburría con la Bau! Era preocupada por las plantas, por los animales, por los demás. Cuando era chica salvaba perros, una vez sacó uno de debajo de auto. Trajo otro y lo curó porque estaba enfermo o atropellado, no recuerdo exactamente. 

Le importaba la vida de los animales, su sufrimiento. Escribía en las paredes por la libertad de los animales. Crío una gancita que murió luego en un accidente, justo cuando íbamos partiendo de viaje a Lican Ray, y Bau lloró mucho. La enterró en un gran árbol y llenó de flores ahí. Esto fue en enero. La gancita tenía una hermana que ahora está viviendo en el refugio animalista que abrió la comunidad disidente de Bau.

También era musculosa y tenía fuerza. Estaba en una senda de no aceptar nada que fuese superficial. No me recibía plata, hacía una vida muy austera. 

Visitaba mucho a ñañitas mapuche, les llevaba lanas y conversaba con ellas por tardes enteras. Era muy trabajadora, amorosa, capaz de caminar horas para ir a conversar con una persona que tenía algo que decir. Comenzó a ir a ceremonias mapuche, a andar a pies pelados porque quería sentir la tierra… Le gustaba cocinar comida vegana, exageraba con el veganismo, a veces... Detestaba el machismo. Se puso muy crítica, ya no quería ser cómplice de actitudes patriarcales. Se había puesto separatista, sus amigos hombres hacían justo lo que ella más detestaba: abandonaban a sus hijos, jugaban futbol, hacían asados, tomaban. Se fue alejando de ellos para proteger a su entorno, creo que esperaba crecimiento personal de ellos… Y no se callaba, era directa, sin pelos en la lengua, les decía lo que pensaba. 

¿Qué pensaba Bau de su nacimiento? 

A Bau le dio pena que su padre se haya alejado de ella. Entiendo que lo mismo habría sentido si hubiese sido yo la que me alejara, pero fue él. 

No tuve peleas con su padre, él solo se alejó. Y yo nunca le hablé mal de él. Le intenté transmitir cosas positivas. Traté que se encontraran pero no resultó. 

Ella, ya en el kinder de niñes, era una chica frontal. Un día su padre vino a verle y le mostró unas fotos familiares, pero Bau le dijo algo así como: “no me interesan tus fotos”. 

Ahora el padre está arrepentido… Espero que los padres de este país se arrepientan antes de que sea tarde… 

Luego de que el padre se alejará de Bau, Denise se casó, vivió 20 años con un marido, hasta el asesinato de su hija cuando decidió separarse. Explica: “Con la muerte de Bau he comenzado a tomar en cuenta cosas que antes no veía tan claras: Ya estábamos alejados con mi marido, yo iba a marchas, el jamás. Chocábamos mucho. Todo el tiempo. Bau se daba cuenta de eso, veía que yo no era feliz y me instaba a ser libre. Nuestro plan era vivir juntas. Estábamos esperando mi jubilación para irnos al sur a reforestar el bosque”. 

En el tiempo de la Revuelta Popular, Denise se quebró un pie y dice que esto le gatilló rabia y tristeza. Que fue “una mezcla entre su lesión y la injusticia; la represión y el maltrato que yo veía a los jóvenes que protestaban. También la indiferencia de mucha gente. Siento que debiera haber reaccionado el país entero y que de las cosas más dolorosas de este país es que les hayan disparado a los manifestantes dejándoles con traumas oculares y matándoles”. 

Ni patria ni marido 

Las raíces de la madre y la hija están en Chuquicamata. Ahí Denise tuvo tres hermanos “y cinco más por fuera”. Nació el 58 “en una familia de Derecha. A los 4 años mi madre se separó y mi papá se olvidó de nosotros. Mi hermana a los 15 años tuvo que salir a trabajar para mantenernos. 

Cuando no tienes qué comer, se madura rápido. Salí de la universidad también a trabajar. Mi primer trabajo fue en el Banco de Talca y no lo soporté. Era un ambiente horrible, pura gente miradora en menos, y había que venderle tarjetas de crédito a la gente, endeudarle. Preferí ser profesora aunque ganara poco y fui feliz trabajando en la población. 

Nos fuimos a vivir a La Serena y luego a Santiago. Vivimos en una casa bonita en Ñuñoa que era herencia de mi abuelo materno, pero éramos muy pobres, solo manteníamos las apariencias. El tiempo del golpe de Estado fue un tiempo que cambió muchas cosas para nosotras. Se escuchaban las balas, mi hermana vio pies de niños muertos en camiones, mi mamá vio cuerpos amarrados con alambres, gente asesinada por los milicos… Creo que esos recuerdos me gatilló la Revuelta, porque los que quieren ser ciegos, sordos y mudos, que lo sean, pero yo no puedo… Este es un país que no cuida su niñez. La Pintana siempre me recordaba Calama, tanto niño pobre, que una ya deja de considerar a este país su patria”. 

Conversamos con Denise varias horas… Ni marido ni patria, le digo, “así es”, responde. 

Espera cumplir luego el sueño de Baucis y propio. Aunque ahora sin Bau: “Irme al sur a vivir con la comunidad de Bau y apoyar al refugio. Me llevaré para allá a mis perritos y, más adelante, cuando sus hijos estén mayores, a mi hija putativa, que es una ex alumna de La Pintana, una hija de amor porque nos hemos apoyado y acompañado cada vez que nos ha tocado sufrir”.

Esta madre, mujer, educadora, exige justicia y revela que por más que ha tratado, los medios de comunicación hegemónicos no han aceptado hablar del femicidio contra Bau, y cree que es por la “inmensa influencia de las familias involucradas”. 



[1] La entrevista fue el 15 de septiembre del presente año y hemos seguido conversado sobre sus contenidos hasta hoy en que la publicamos con la intensión colectiva de dejar constancia del femicidio contra Baucis.
[2] Siete detenidos tras diligencias por muerte de una mujer e incendio en Desagüe Riñihue, Panguipulli Noticias, SERGIO PAREDES | 17/02/2021, https://panguipullinoticias.cl/home/?p=5667
[3] La “Mesa de Desarrollo Portuario” de Corral se activó en junio de 2015, segundo mandato de Michelle Bachelet. Es liderado por Obras Públicas y Gobierno Regional. Proyecto de infraestructura que corresponde al plan IIRSA, Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana, cuyo objetivo principal es generar corredores transnacionales mediante puertos industriales (en el caso de chile) para vender recursos naturales del continente hacia el mercado asiático. La “Mesa” fue encabezada por el intendente regional Egon Montecinos, los senadores, Alfonso De Urresti (P.S.) y Ena Von Baer (UDI), el diputado Bernardo Berger (RN), el alcalde de Corral, Gastón Pérez y el seremi de Obras Públicas de Los Ríos, Jorge Alvial. Uno de los puntos destacados son las “oportunidades de negocio” portuario (http://losrios.mop.cl/noticias/Paginas/DetalledeNoticias.aspx?item=534). 
[4] Se trata de Sociedad de Turismo Riñimapu Ltda. que documentos disponibles online, revelan que tiene una representante legal, Catalina Puga Valdés.
[5] VECINOS INFORMARON A LA AUTORIDAD QUE CONTRAPARTE MAPUCHE ESTABA DISPUESTA AL DIÁLOGO. Muerte de Emilia Herrera en Panguipulli: los correos desatendidos por el gobierno que buscaban evitar la escalada del conflicto, Ciper, Nicolás Massai D., 23.02.2021, https://www.ciperchile.cl/2021/02/23/muerte-de-emilia-herrera-en-panguipulli-los-correos-desatendidos-por-el-gobierno-que-buscaban-evitar-la-escalada-del-conflicto

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in