julio 14, 2026

Recortes de ayuda internacional privan de asistencia a las mujeres


Mujeres reciben ayuda de organizaciones asistenciales en Afganistán. Los programas dirigidos a mejorar las condiciones de vida de las mujeres en países con situaciones de crisis se resienten de la caída de la financiación internacional, y en primera línea están las propias organizaciones desarrolladas y dirigidas por mujeres, según un nuevo reporte de las Naciones Unidas. Imagen: Osman Khayyam / Unicef

Desde enero de 2025 al menos un millón de mujeres y niñas han perdido acceso a servicios esenciales, como consecuencia del mayor descenso anual registrado en la asistencia oficial para el desarrollo, indicó un nuevo informe de la entidad de las Naciones Unidas ONU Mujeres.

La caída en la financiación de la ayuda internacional es marcada desde que Estados Unidos retiró su contribución a decenas de programas, apenas asumió por segunda vez la conducción de su gobierno el presidente Donald Trump, en enero de 2025

Organizaciones lideradas por mujeres se han visto obligadas a reducir o suspender servicios esenciales en algunos de los contextos humanitarios más graves del mundo, en los que están afectadas millones de familias, mujeres y niñas.

Sofía Calltorp, jefa de Acción Humanitaria de ONU Mujeres, destacó que “las organizaciones de mujeres que hoy corren el riesgo de desaparecer están en la primera línea de algunas de las peores crisis humanitarias del mundo”.

Esas organizaciones “trabajan en países como Afganistán, la República Democrática del Congo o Haití, llegando adonde no llegan los actores internacionales y manteniéndose sobre el terreno mucho después de que el mundo dirija su atención a otro asunto”, expuso Calltorp.

“Cada dólar retirado a las organizaciones de mujeres es un dólar retirado a las sobrevivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos, a las madres desplazadas, a las niñas que han tenido que dejar la escuela y a las comunidades que luchan por sobrevivir”, añadió.

El informe, basado en las respuestas de 855 organizaciones lideradas por mujeres en 52 países afectados por conflictos y crisis, muestra que casi nueve de cada 10 organizaciones ya no pueden responder al nivel actual de necesidades, mientras que 84 % afirma que la demanda de sus servicios continúa aumentando.

Dos de cada cinco organizaciones encuestadas prevén cerrar temporal o permanentemente durante el próximo año si la financiación continúa disminuyendo.


“Cada dólar retirado a las organizaciones de mujeres es un dólar retirado a las sobrevivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos, a las madres desplazadas, a las niñas que han tenido que dejar la escuela y a las comunidades que luchan por sobrevivir”: Sofía Calltorp.

Además, 65 % mantiene sus actividades gracias a personal que trabaja sin recibir salario y casi la mitad informa de un aumento del agotamiento entre sus equipos.

Al mismo tiempo, 88 % señala un deterioro de la salud mental entre las mujeres y niñas a las que presta apoyo.

ONU Mujeres advierte que la reducción de recursos coincide con un aumento de la violencia de género.

De las organizaciones encuestadas, 86 % reporta un incremento de este tipo de violencia en las comunidades donde trabaja, y 62 % afirma que los espacios seguros para mujeres y niñas han desaparecido o se han reducido considerablemente.

La mitad de las organizaciones ha comenzado además a establecer listas de espera o a rechazar nuevas usuarias debido a la falta de capacidad. El 92 % observa un aumento de la pobreza entre las mujeres a las que atiende, y 82 % informa de un mayor abandono escolar entre las niñas.

Según el reporte, las primeras afectadas son las mujeres y niñas que viven en comunidades remotas, zonas de conflicto o lugares de difícil acceso.

Casi dos terceras partes de las organizaciones ya redujeron servicios en esas áreas, donde las alternativas son escasas o inexistentes. El informe subraya que detrás de las cifras hay refugios que cierran, clínicas de salud cada vez más lejanas, y familias que dejan de recibir alimentos o asistencia básica.

Una de cada cinco organizaciones ya suspendió programas destinados a fortalecer el liderazgo de las mujeres y promover la igualdad de género. Más de la mitad también observa una disminución de la participación femenina en espacios de liderazgo comunitario y en la toma de decisiones locales.

El informe cierra con un llamado de ONU Mujeres a mantener la inversión en las organizaciones lideradas por mujeres, a las que considera actores esenciales para responder a las crisis, defender los derechos de la mujer y contribuir a la recuperación y la construcción de la paz.

Fuente: IPS

julio 13, 2026

La CIDH celebrará la primera Audiencia Temática sobre Violencia Vicaria en América Latina

El próximo 3 de agosto de 2026, el organismo internacional abordará formalmente el impacto de esta modalidad de violencia de género que instrumentaliza a las infancias



En lo que representa un paso sin precedentes para la defensa de los derechos humanos en el continente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) albergará de manera exclusiva la primera Audiencia Temática dedicada a la violencia vicaria en la historia del Sistema Interamericano. El encuentro de carácter internacional se llevará a cabo el próximo 3 de agosto de 2026, en el marco del 196.° Período de Sesiones de la CIDH, bajo el eje central: «Situación e impacto de la violencia vicaria».

La audiencia fue solicitada formalmente por Ie Tze Rodríguez Cabrera, Coordinadora del Área de Defensa de las Mujeres de la Red Solidaria Década Contra la Impunidad A.C. (RSDCI). El esfuerzo cuenta con el respaldo estructural de dicha organización, así como de un sólido bloque de colectivas de la sociedad civil, entre las que destacan Mujeres Unidas, Mujeres México, Justicia para madres e infancias, Madres Libertarias y Presunción de la Inocencia y Derechos Humanos A.C. Estas agrupaciones civiles son las responsables activas de la documentación, acompañamiento y litigio estratégico de casos tanto en México como en el resto de la región. El desarrollo y coordinación del proceso se encuentra a cargo de Ericka Zamora Pardo y María Magdalena López Paulino.

La violencia vicaria constituye una de las expresiones más crueles y sistemáticas de la violencia de género. Se define como aquella que se ejerce contra las mujeres a través de sus hijos, hijas u otras personas de su entorno afectivo más cercano, con el firme propósito de causar el mayor daño emocional posible. En este tipo de agresiones, el victimario utiliza a los sectores más vulnerables —particularmente a las infancias— como herramientas de tortura psicológica, manipulación y sometimiento de la madre. En sus manifestaciones más agudas, este fenómeno culmina en el feminicidio vicario: el asesinato de los menores como el acto definitivo de destrucción hacia la mujer.

A pesar de la gravedad de sus consecuencias directas, el reconocimiento de la violencia vicaria como una modalidad autónoma dentro del derecho internacional de los derechos humanos es todavía incipiente. Por ello, la apertura de este espacio en la CIDH resulta fundamental para avanzar en su visibilización jurídica, su debida tipificación y la creación de mecanismos de prevención oportuna a escala continental.

La trascendencia de esta jornada radica en diversos factores que colocan a México y a América Latina en el epicentro del debate sobre justicia de género y protección a las infancias:

Reconocimiento internacional: Implica la aceptación formal por parte del Sistema Interamericano de que la violencia vicaria representa una violación grave y directa a los derechos humanos de las mujeres y de los niños.

Creación de estándares: Abre la posibilidad histórica para el diseño y desarrollo de estándares interamericanos que guíen a los Estados miembros en materia de prevención, atención médica y psicológica, sanción penal y erradicación de estas conductas.


Exhibición de fallas estructurales: Pondrá bajo el escrutinio internacional las deficiencias, sesgos institucionales y omisiones que arrastran los sistemas de justicia nacionales al momento de detectar, documentar y sancionar adecuadamente estas agresiones.

Con este anuncio, las organizaciones impulsoras confían en que la audiencia del 3 de agosto no solo visibilice el dolor de cientos de madres e infancias atrapadas en dinámicas de violencia institucional y familiar, sino que obligue a los gobiernos americanos a adecuar sus marcos legales frente a una problemática que ya no puede permanecer oculta.



Imagen generada para uso editorial de LCR

Fuente: La Costilla Rota 

julio 12, 2026

Las mujeres artificiales del cine se rebelan contra sus creadores


Las mujeres artificiales del cine se rebelan contra sus creadores
Rodaje de La novia. Warner Bros.

Muñecas, autómatas o las voces femeninas de las inteligencias artificiales. El cine está plagado de mujeres sintéticas que, en los últimos años, han tomado conciencia de su identidad y se comportan de forma diferente con respecto a sus creadores.

¿Qué ocurre cuando una creación deja de obedecer y empieza a pensar por sí misma? Esta pregunta abarca siglos de cultura occidental y hoy vuelve con fuerza al cine contemporáneo.

Cuando las mujeres artificiales dejan de ser objetos y comienzan a despertar, no solo cambian las historias: también cambia nuestra forma de entender el poder, la identidad y la propia idea de la vida. Desde los mitos clásicos hasta las películas del siglo XXI, estas mujeres han pasado de ser representadas como objetos pasivos de deseo a convertirse en sujetos con capacidad de acción y voz propia.
De las mujeres de piedra a ‘La novia de Frankenstein’

Las historias sobre cuerpos femeninos sujetos a transformación no son nuevas; ya aparecen en los mitos griegos, como el de Pigmalión, recogido por Ovidio en Metamorfosis. En esta historia, un escultor rechaza a las mujeres reales y crea una estatua femenina de la que se enamora, una mujer ficticia que encarna sus deseos y necesidades partiendo de un estado de pasividad.

En el mito, la mujer ideal es una creación de piedra. Pero el amor por ese artificio que supuestamente perfecciona la naturaleza femenina resulta invariablemente problemático. Pigmalión pide ayuda a Venus, quien insufla vida a la estatua. Lo que era frío se vuelve cálido; lo que era inerte ahora existe. Más tarde, este momento de transformación implicará el paso de objeto a sujeto, no a través de un cambio en la materia del cuerpo, sino mediante la adquisición de la conciencia de sí mismo.

Durante siglos, artistas y escritores han concebido mujeres artificiales que reflejaban las aspiraciones de sus creadores. Desde la que llamamos Galatea, esa estatua de Pigmalión, hasta las figuras literarias del siglo XIX, estas representaciones femeninas han despertado una fascinación que se sitúa en algún punto entre el asombro artístico o tecnológico y un erotismo inquietante.

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También encontramos estas figuras en objetos reales, como las Venus anatómicas de cera, creadas con fines científicos pero con una estética que encierra el ideal renacentista de las diosas desnudas recostadas, combinada con el efecto siniestro del verismo de la cera como material.

Más tarde, el cine del siglo XX revive esta tradición con historias de muñecas y mujeres artificiales que a menudo corren un destino funesto.

Una imagen del plató de Metrópolis. Fotografía de Horst von Harbou.

Metrópolis (1927) o La novia de Frankenstein (1935) se centran en creadores que intentan controlar las vidas de sus criaturas femeninas artificiales, pero fracasan en su empeño. En muchos casos, las historias terminan con el exilio, la destrucción o la locura de la criatura o de su creador.
El giro del siglo XXI: de la obediencia a la rebelión

La relación entre el creador y la creación femenina es clave para comprender el tipo de representación que ofrecen estas películas sobre las dinámicas sexo-afectivas entre hombres y mujeres dentro de un marco heteronormativo de dominación. Y es que las mujeres artificiales suelen concebirse como objetos de amor que se ven obligadas a entrar en dicha relación. Por lo tanto, no se trata de un amor igualitario, sino narcisista: el creador ama una imagen de sí mismo que proyecta sobre la creación.

Pero esta, en el mismo momento en que adquiere autonomía, rompe con el sistema de dominación al que está sometida. Así, quien estaba destinada a ser controlable deja de serlo, lo que abre la puerta a nuevas narrativas.

En el cine contemporáneo algo cambia; las mujeres artificiales ya no son solo víctimas o monstruos, sino protagonistas de su propia historia, que toman decisiones desde la conciencia de sí mismas. Las criaturas se convierten en sujetos, pasando de existir para el otro a existir para sí mismas. No solo viven: despiertan.

Fotograma de Pobres criaturas. Element Pictures

Her (2013), Ex Machina (2014), Air Doll (2009), Pobres criaturas (2023) o ¡La Novia! (2026) son ejemplos de estos personajes femeninos que cuestionan su propia existencia, que se niegan a aceptar la pasividad con la que han sido concebidas por sus creadores. Se preguntan quiénes son, de dónde vienen y por qué han sido creadas.

Este despertar conlleva una toma de conciencia del poder que tienen a la hora de tomar decisiones, lo que transforma la narrativa cinematográfica y abre un espacio para la creación de nuevas historias.

El reflejo del #MeToo

Las protagonistas comprenden que han sido diseñadas para servir, pero deciden no hacerlo. En su lugar, buscan la libertad y optan por la huida o la confrontación directa. Estas nuevas representaciones contemporáneas responden a los debates actuales sobre tecnología y género, que a su vez nos remiten al fortalecimiento del movimiento feminista a nivel global.

En un mundo en el que la inteligencia artificial está cada vez más presente, estas historias plantean preguntas urgentes. ¿Qué significa ser humano? ¿Puede una máquina tener conciencia? Y, sobre todo, ¿quién tiene el poder de definir estas categorías?

Desde una perspectiva de la teoría feminista y poshumanista, estas figuras pueden interpretarse como una crítica a las estructuras de poder tradicionales. Los ginoides del cine contemporáneo no solo desafían a sus creadores, sino también a las normas sociales que los han definido. Son, por lo tanto, una crítica a las imposiciones de género que sitúan a las mujeres y a otros grupos en desventaja y en una posición de vulnerabilidad frente a los hombres.

Este paso no es solo narrativo, sino también simbólico. Responde a un contexto en el que movimientos como #NiUnaMenos, #YoSiTeCreo, #MeToo, #WomensRights, etc., han puesto sobre la mesa el debate sobre la violencia contra las mujeres. Las criaturas artificiales femeninas que despiertan lo hacen en respuesta a los gritos feministas que exigen igualdad y justicia social.


Profesora Titular de Universidad (Filosofía), Universitat Jaume I
Professor Titular de Comunicació Audiovisual, Universitat Jaume I
Profesora del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Jaume I, Universitat Jaume I

Fuente: The Conversation

julio 11, 2026

El recrudecimiento del bloqueo en Cuba. Cubanas iluminan con dignidad un país a oscuras


Analizar el impacto de las medidas del gobierno norteamericano contra el pueblo y las mujeres cubanas, que profundizan las consecuencias del histórico bloqueo, nos permite constatar que a diferencia de otros países, en Cuba se sostiene una dignidad organizada, que hace de la resistencia un programa de solidaridad comunitaria. Sin embargo en los últimos meses las condiciones de vida se han agravado brutalmente, y requieren de una respuesta solidaria mundial. 

Las labores de la vida diaria se organizan en torno a la doble jornada de trabajo, cuya carga cae específicamente en los hombros de las mujeres. Desinformémonos 


El 7 de julio de 2026 Cuba denunció ante la Asamblea General de la ONU el recrudecimiento del bloqueo, que ahora incluye un cerco energético total, y amenazas militares. El Canciller cubano Bruno Rodríguez calificó el bloqueo como un “castigo colectivo”, un “crimen de lesa humanidad” y un acto de genocidio que “asfixia y mata de manera silenciosa”. En esa sesión, 136 países apoyaron abrir el debate; 9 votaron en contra (EE.UU., Argentina, Costa Rica, Israel, Marruecos, República Checa, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania); y 30 se abstuvieron.

Yailin Orta Rivera, del Instituto de Información y Comunicación Social resume que desde el 1° de marzo de 2025 al 28 de febrero de 2026 el daño económico provocado por la agresión norteamericana fue de más de 8.000 millones de dólares (7% superior al año anterior). El daño acumulado desde 1962 es de 178.700 millones de dólares a precios corrientes. En cuanto al impacto humanitario, la mortalidad infantil aumentó de 4,0 a 9,9 por mil nacidos vivos. Esto equivale a 1.780 muertes evitables de recién nacidos, por falta de equipos y tratamientos. La supervivencia en cáncer infantil cayó del 85% al 65%, por la imposibilidad de acceder a medicamentos, tecnologías y tratamientos especializados. Más de 100.000 pacientes (incluidos 12.000 niños) esperan operaciones suspendidas por falta de electricidad. Los apagones y la falta de agua potable afectan hospitales, escuelas, producción de alimentos, transporte y distribución de ayuda humanitaria. Más de 3 millones de personas necesitan asistencia que no puede distribuirse por falta de combustible.

Cuba necesita (y merece) que el mundo sepa que el bloqueo brutal que sufre en la actualidad dejó al país a oscuras. Los paneles solares no alcanzan para abastecer energía al país, a sus centros educativos y de salud. Gentileza -, Gentileza - 

La organización en torno a los cuidados

Estas situaciones afectan en especial a las mujeres cubanas que asumen mayoritariamente las tareas de cuidado de las familias y de la revolución. Osmayda Hernández Beleño, del secretariado de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), dice a Las12: “El bloqueo económico comercial, financiero, y el cerco energético, afectan con mayor fuerza al sector de la salud y a programas gratuitos y universales que el país ha priorizado durante más de seis décadas. Las carencias del sistema de salud pública repercuten de manera desproporcionada en pacientes oncológicos, embarazadas, personas sometidas a hemodiálisis, niños y niñas, así como en programas de reproducción asistida y atención materno infantil. La persecución a buques y empresas vinculadas al suministro de combustible ha agravado la crisis energética de la isla. Las consecuencias del bloqueo afectan de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la sociedad, particularmente mujeres, niñas, niños y personas de la tercera edad. El bloqueo agudiza las manifestaciones de violencia estructural y de género en el país, pues el colapso energético traslada una carga desproporcionada de trabajo de cuidados y doméstico hacia las mujeres, quienes deben gestionar la supervivencia familiar sin electricidad para cocinar o conservar alimentos, vulnerando su derecho al desarrollo y a la salud mental. Existe desabastecimiento de alimentos, de medicamentos e insumos médicos. Las mujeres cubanas dedican en promedio más de 35 horas semanales a tareas domésticas, y son jefas de casi la mitad de los hogares del país”. 

La dirigente de la FMC realza sin embargo el ejemplo de resistencia: “En medio de las dificultades, las mujeres cubanas se levantan cada día con una fuerza admirable. Es madre, trabajadora, cuidadora, y muchas veces, el corazón que mantiene en pie a la familia. Con creatividad, paciencia y mucho amor, enfrenta los retos de la vida diaria. Donde parece haber escasez, ella encuentra soluciones, donde hay cansancio, saca fuerzas para seguir adelante. Su resiliencia se ve en los pequeños gestos: en la comida que logra poner en la mesa, en el abrazo que calma, en la esperanza que nunca deja morir. Las mujeres cubanas no solo resisten, también transforman. Convierten las dificultades en aprendizaje, y la adversidad en motivo para luchar por un mañana mejor. Porque detrás de cada hogar, de cada familia que sigue adelante, muchas veces hay una mujer sosteniendo el mundo con sus propias manos”.

Impactos de la violencia en la vida cotidiana

Para tomar conciencia de lo que esta situación significa en el día a día, nos dice Marilys Zayas Shuman, directora de la Editorial de la Mujer de la FMC: “Imagínense ustedes que una mujer cubana hoy pasa el día gestionando agua, cocinando con carbón, tratando de mantener una higiene mínima mensual. Levantándose a la madrugada, para que llegue un poquito de corriente, que puede durar una hora, 2, máximo 3, para garantizar la comida e intentar lavar algunas ropas. Esta embestida del bloqueo ha hecho cada día más difícil sostener la vida. La imagen es de las más difíciles que yo he vivido en más de 50 años en revolución. Cuba es un país sin combustible, que amanece y pasa todo su día a oscuras. No hay combustible para transportarse, tampoco para dar energía a las casas, o para bombear agua. Hay una situación sumamente crítica con el agua en todos los territorios, y en La Habana en los últimos 7, 8 meses, se lo está sintiendo con una fuerza descomunal. La falta de combustible detiene las comunicaciones, porque no hay manera de sostener la telefonía sin electricidad. A pesar de los ingentes esfuerzos que se hacen para poner paneles solares en lugares estratégicos, no es una acción que solucione la vida diaria y la cotidianeidad de las personas. Cuba es un país en el que hoy se vive a oscuras. Aquellos territorios que no tienen el gas de la calle manufacturado, que dependen de cocinar con electricidad o con gas licuado, no cuentan hoy con ese recurso, y esas familias han regresado a cocinar con leña y con carbón. Se hacen imposibles hasta los cuidados más mínimos de lavar las ropas, porque no hay electricidad y no hay agua. Esto es en cuanto a la vida cotidiana de las personas. Cuando nos ubicamos en la vida de las mujeres es terrible. Imagínese un país sin combustible, que hoy tiene detenidas más de 100.000 operaciones, entre ellas operaciones de niños, porque en los hospitales no hay para sostener la electricidad en salas de operaciones. Es un país que tuvo que terminar el curso escolar antes de tiempo, poniendo en riesgo la calidad de la graduación de sus estudiantes. También le hablo de un país en el que es sumamente difícil hoy encontrar medicamentos. Han llegado donaciones internacionales que han tratado de cubrir, por lo menos, los medicamentos en los intrahospitalarios, pero eso no resuelve el problema. Cuba es un país que exhibe hoy sus peores cifras en mortalidad materno-infantil. Esto tiene un motivo, y es que muchas de las embarazadas hoy no reciben el suplemento alimenticio que necesitan, ni los medicamentos complementarios. Además no se han tenido los reactivos para hacer pruebas tan imprescindibles como el alfa fetoproteína, que define cuándo un embarazo viene con riesgo como malformaciones, porque no hay electricidad para hacer los ultrasonidos de seguimiento que necesita el embarazo. Estamos hablando de una Cuba que hoy ha tenido que reducir, por ejemplo, la tirada de sus medios de comunicación, de sus periódicos, porque no hay papel ni tinta ni energía para lograrlo. Ha tenido que regresar con muchas personas al teletrabajo, a la reubicación laboral cerca de su centro, porque las personas tenían que caminar largas jornadas para poder llegar a su centro de trabajo.”

Marilys pone el acento en el impacto de esta situación en la vida de las mujeres: “¿Cómo lo viven las mujeres? Después de estar toda la madrugada haciendo labores del hogar, regresan a acompañar la salida de la familia para el trabajo. Ahora mismo, en tiempos de verano, se intenta inventar motivos y excusas para que las niñas y los niños no sientan la crueldad de un proceso tan difícil. Yo he hecho varias entrevistas sobre este tema, pero no deja de emocionarme, y de sentirme muy mal, porque son procesos que estamos viviendo en carne propia, y que son muy dolorosos. En Cuba están aumentando las personas vulnerables, cada día son más. Porque hay un alto índice de envejecimiento, de personas que se han quedado solas, adultas y adultos mayores, porque sus hijos y sus hijas han migradoporque sienten que es la posibilidad que tienen de ayudar a su familia. Hoy son viejitas y viejitos solos en su casa. Necesitan otros tipos de apoyo que no siempre lo tienen”.Iniciativas comunitarias para resolver la falta de recursos básicos. 

La creatividad al poder

A partir de estos análisis la FMC promueve la organización desde las comunidades, desde las organizaciones, para aportar al barrio que más lo necesita. “Desde la Federación se atienden temas tan fuertes como el de la violencia, porque nuevamente las mujeres están regresando al hogar y a los espacios privados, por el teletrabajo y por otros motivos, porque incluso aquellas mujeres que no trabajaban en la calle, lo hacían solo en el hogar, tenían la posibilidad de salir a hacer gestiones y eso ahora es imposible. Entonces nos vamos organizando en atención a los temas de violencia, en mejorar el trabajo de las consejerías de la Federación, en organizar un proyecto muy hermoso que se llama Mi barrio por la Patria, en el que se unen la Federación de Mujeres Cubanas, los Comités de Defensa de la Revolución, la Central de Trabajadores de Cuba, la Unión de Jóvenes Comunistas, y con proyectos que se generan en las comunidades se trata de sostener la vida, porque solo a través de la unidad podemos hacerlo. También se impulsan proyectos como el No más, dirigido fundamentalmente a la violencia de género, a fortalecer el trabajo de las consejerías de violencia, a mejorar el tratamiento desde los medios de los temas de violencia, que ha desarrollado, por ejemplo, una campaña para niñas, niños, jóvenes y adolescentes por adolescencias libres de violencias machistas. Los jóvenes que participan de ella se han dedicados a socializarla, porque se han apropiado de ella y de sus herramientas. Se realizan ferias comunitarias, ferias de salud, para dar la oportunidad a las mujeres creadoras de vender sus artesanías, y de hacer la comercialización de sus productos a las mujeres agropecuarias. Promovemos las casitas comunitarias, que son prolongaciones de los hogares de alimentación comunitaria, pero como los hogares eran uno por municipio, se decidió hacer casitas por comunidades más pequeñas, entonces hay mujeres que están brindando su casa para dar alimentación, desayuno, almuerzo y comida a las personas vulnerables. Se han estado haciendo otras experiencias, como talleres “gente con swing”, para adolescentes en tiempo de verano, para hablar de temas disímiles, porque la idea es generar espacios donde las niñas, niños y adolescentes puedan estar, aunque sus padres no tengan las condiciones de llevarlos a otros lugares”.

La creatividad es sello de las organizaciones populares, y también de iniciativas individuales. “Los paneles solares comprados son donados a lugares estratégicos, en los hospitales, en las salas de terapia intensiva, en los bancos, para conservar alimentos, es decir, en lugares que son para uso de las comunidades, de las personas, de las familias, hospitales, pero es un movimiento todavía lento. Las personas, desde el punto de vista particular, también están haciendo acciones. Hoy hay un alto incremento de motos eléctricas de triciclos, que son los que mueven a la población con un costo tremendo, porque es muy difícil cargar un triciclo con 2, 3 horas de energía. El estado está preparando lugares estratégicos, solidarios, para garantizar la carga de estos medios de transportes. Nosotras estamos presentando un proyecto de cooperación que es crear de manera piloto, una comunidad energética cuidadora. Eso pasa porque a la propia editorial lleguen paneles solares, pues ahí es imposible trabajar porque nunca hay corriente para que pueda seguir cumpliendo con su objeto social, pero que además, esa editorial iluminada pueda dar servicios a la comunidad que está a su alrededor. La propuesta es que haya un espacio que sea de trabajo colaborativo para mujeres, por ejemplo, que están en teletrabajo, que no lo pueden hacer desde su casa y lo pueden hacer ahí. Que sea un espacio donde las niñas, o los jóvenes puedan ir a estudiar, hacer sus tareas, hacer sus deberes durante un tiempo. Que además podamos incluir una casita comunitaria, que pueda tener también una potabilizadora de agua para la comunidad, y que pueda contar con otros servicios, como tal vez una lavandería, que pueda tener algunas 2, 3 lavadoras que puedan darle servicio, por ejemplo, a las personas más vulnerables, y que, además, pueda dar trabajo a las personas. Ahora también hay un serio problema en Cuba por la falta de energía con el tema de la recogida de desechos sólidos. Hay una propuesta que se llama Ecomujeres, que es que mujeres puedan, entre ciclos, recoger desechos sólidos y cobrar a la comunidad donde ellas brindan servicio, con cursos sobre reciclaje y demás. Es una cultura que nos está faltando hace mucho tiempo. Estamos fortaleciendo los patios y la siembra incluso, en las terrazas, en los balcones. Es un proyecto que la Federación lleva hace muchos años, pero que tenemos que hacer con más fuerza para poder brindar cerquita del barrio algún consumo, aunque sea de plantas medicinales. La propuesta nuestra es que haya un espacio de trabajo colaborativo para mujeres, por ejemplo, que están en teletrabajo, que no lo pueden hacer desde su casa y lo pueden hacer ahí. Que sea un espacio donde las niñas, o los jóvenes puedan ir a estudiar, hacer sus tareas”.

La dignidad cubana no tiene precio. Pero el esfuerzo de las mujeres requiere reconocimiento como un gesto de heroísmo colectivo, de revolución de la vida cotidiana. El inhumano ataque de los EE.UU. no puede resultarnos indiferente. En las calles de Nuestra América, tendremos que frenar el genocidio, y abrazar a quienes lo enfrentan, desde Cuba a Palestina.
Cubanas bajo la tormenta

Por Arleen Rodríguez Derivet, desde La Habana

La oscuridad pesa como el plomo y en el muy caliente y húmedo verano de Cuba 2026, se ha convertido en el factor más estresante de nuestras vidas. El apagón no es una novedad para quienes, como yo, contamos los mismos años de la Revolución que, por cierto, en 1959 no encontró a la Isla iluminada y divertida como la pintan sus adversarios. 

“Cuba es La Habana y lo demás paisajes”, se decía en la época capitalista. Para entonces sólo el 56 por ciento de los hogares contaba con servicio eléctrico, y de ese total, el 87 por ciento estaba localizado en las ciudades. En las zonas rurales, sólo el 9 por ciento de las familias iluminaba sus noches con luz eléctrica. Dos décadas y media después, en 1985, testimonié como periodista, la llegada de ese servicio al 95 por ciento del archipiélago cubano, incluidas las serranías. Hoy ese beneficio alcanza al 99,9 de la población total del país, incluyendo las zonas aisladas a las que se llega con kits de energía solar y otras alternativas. El problema hoy es que, a diferencia de los prósperos años 80, no existe un campo socialista que aporte el combustible ni las piezas y equipos imprescindibles para sostener la vitalidad de esa elevada electrificación. Existe, en cambio, un bloqueo reforzado con el peso acumulado de seis décadas de cerco financiero. 240 medidas o sanciones adicionales y el bloqueo energético: una orden ejecutiva de Donald Trump en enero de 2026, imponiendo sanciones a todo el que se atreva a vender combustible a Cuba. En 6 meses solo un barco con 100 mil toneladas de petróleo ruso entró a puerto cubano. Suficiente para 15 días de servicio de la llamada generación distribuida, un sistema de micro plantas generadoras que no pueden usar el pesado crudo cubano, es decir entre 1400 y 1600 MW en capacidad de generación indisponible que bajarían extraordinariamente el elevado déficit diario de poder echarse a andar.

Hay que conocer esos datos e identificar bien las culpas para no irritarse cuando la corriente “se va” y demora hasta más de un día en volver, minando de incertidumbre a todas las familias. Ahí es cuando el coraje de las cubanas sale a dar batalla. No puede explicarse de otra manera el milagro de los niños saliendo con sus uniformes limpios y planchados en los días de clases, las fiestas de 15 y de fin de curso que se mantienen como las más importantes celebraciones de los jóvenes y de toda la familia y, especialmente, las batas blancas, muy blancas todavía, al brazo de médicas y médicos que esperan en las esquinas por un transporte solidario cuando la solución del estado (microbuses solo para personal de la Salud) no da abasto para la elevada demanda en el país de los médicos.

Como en los viejos tiempos, como en los duros años del llamado Período Especial que se concibió en los 90 del siglo pasado para enfrentar el anterior plan de asfixia de Estados Unidos, la familia ha vuelto a conversar al apagarse los equipos de televisión; los muchachos empiezan a hacer deporte en el barrio, donde algunos emprendedores ponen luz de plantas o de paneles solares, hay bares y restaurantes iluminando espacios en medio de la oscuridad más profunda y hay mucho invento cubano para resistir desafíos nuevos como la emergencia de desigualdades y la creciente inflación que ha expandido la brecha hasta hace poco casi desconocida en Cuba, entre quienes parecen tenerlo todo y quienes empiezan a no tener nada.

Los Estados Unidos de Trump y Rubio tienen una amenaza y una medida coercitiva para Cuba cada semana. El plan es guerra económica con guerra psicológica, para cumplir con el sueño de los antiguos dueños de Cuba, para que ninguna otra nación del traspatio se salga del redil y para vengar a los mafiosos que lo perdieron todo con la Revolución de los humildes.

La presión externa está llegando a los extremos y su efecto sobre muchos que no soportan más, es el ruido de los calderos rompiendo la pesada oscuridad de los apagones. Todos saben que nada cambiará con eso, porque el conmutador de la luz nacional corre bajo la cubierta de los casi 50 barcos que debían entrar a puerto en seis meses, pero no se atrevieron.

Mientras, la pelea por la vida sigue isla adentro con mujeres en el epicentro de casi todas las escenas, incluso donde no se ven ellas, porque “no están para fotos” y las cubanas son presumidas: les gusta lucir bien hasta en medio de la tormenta.


Fuente: Las/12

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in