octubre 29, 2026

El tiempo no alcanza: la desigualdad invisible en las 24 horas de las chilenas

Por Daniela Andrade Zubia
Doctora en Estudios de Género

Representación conceptual de la pobreza de tiempo y la autonomía económica de las mujeres. Imagen generada por ChatGPT (2026), Google.


Todas las personas tienen 24 horas, pero no todas deciden sobre ellas de la misma forma. Con ese punto de partida, y en el marco del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo (29 de octubre), ONU Mujeres y la Time Use Initiative (TUI) publicaron el Informe Indicadores de desigualdad en el uso del tiempo en América Latina y el Caribe. El informe busca hacer visible lo que las estadísticas de empleo no muestran: quién tiene tiempo, para qué y en qué condiciones. Para ello armonizó los microdatos de las encuestas nacionales de uso del tiempo (2021-2025) y construyó tres indicadores que miden: i) la desigualdad general en el uso del tiempo, ii) las brechas por tipo de actividad y iii) la pobreza de tiempo. Su aporte es demostrar que estas encuestas pueden generar evidencia comparable para diseñar políticas de corresponsabilidad. Eso sí, se advierte que las comparaciones entre países requieren cautela, porque las encuestas difieren en año, población e instrumento.

El reconocimiento del derecho autónomo del cuidado y la autonomía económica de las mujeres

La Corte IDH reconoció en la OC-31/2025 un derecho autónomo al cuidado, con tres dimensiones: ser cuidado, cuidar y autocuidado. En agosto de 2025, el Compromiso de Tlatelolco acogió esa opinión, reconoció la sociedad del cuidado como paradigma de desarrollo y planteó sistemas integrales de cuidado, sistemas previsionales que reconozcan el trabajo no remunerado y su valorización en las cuentas nacionales. Canadá, El Salvador, Guatemala, Paraguay y Türkiye dejaron explicaciones de posición.

El vínculo con la autonomía económica de las mujeres es explícito al definir los cuidados como una necesidad, un derecho humano, un bien público, un trabajo y un sector dinamizador de la economía, y propone sistemas integrales de cuidado que liberen tiempo para que las mujeres puedan incorporarse al empleo y a la educación y ejercer plenamente su autonomía. Entre sus medidas figuran:

  • Fortalecer los sistemas previsionales para que reconozcan el trabajo de cuidados no remunerado, realizado principalmente por mujeres;
  • Valorizar ese trabajo en las cuentas nacionales y estimar el costo y el retorno de las políticas de cuidado;
  • Mejorar las estadísticas con enfoque de género y asegurar la periodicidad de las mediciones.

En este sentido, el informe de ONU Mujeres y TUI mide el tiempo, y sus datos muestran por qué esa propuesta es necesaria: cuanto más tiempo absorbe el cuidado no remunerado, menos queda para ocuparse en el empleo y su retribución mediante ingresos y protección social.

El desigual uso del tiempo en Chile

Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT, 2023) procesada por ONU Mujeres y TUI (2026), las mujeres chilenas dedican 5 horas y 5 minutos diarios al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, frente a 2 horas y 52 minutos de los hombres. Aunque trabajan 1 hora y 40 minutos menos en forma remunerada, acumulan más trabajo total: 7 horas y 43 minutos al día, frente a 7 horas y 10 minutos.

En dicho informe, Chile tiene una de las brechas generales más bajas del grupo (0,110, solo detrás de Uruguay), pero la segunda mayor pobreza de tiempo, después de México: 34,6 % de las personas de 16 a 64 años. La pobreza del tiempo afecta más a las mujeres (37,4 % frente a 31,6 %) y, sobre todo, a las que tienen empleo (46,7 % frente a 36,7 % de los hombres ocupados). En consideración de que una doble presencia en el empleo no elimina el cuidado, sino que lo suma y las mujeres son quienes han sido responsables de la carga cultural que las mandata en la división sexual del trabajo.

Menos empleo y más informalidad de las mujeres

La Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas, publicada este 29 de octubre, ubica la tasa de desocupación en 9,8 % en julio-septiembre, alcanzando en las mujeres un 10,5 % (+1,4 pp. en doce meses) y en los hombres un 9,3 % (+1,2 pp.). La participación de las mujeres es de 53,1 %, frente a la de los hombres de 70,4 %. 

De igual modo, la tasa de ocupación informal nacional fue de 26,4 %, alcanzando en las mujeres un 28,1 %, frente a un 25,1 % en los hombres, con una brecha de 3,1 pp. En doce meses, las personas ocupadas informales disminuyeron 0,3 % y la baja se debió solo a los hombres (-0,8 %), ya que las mujeres informales aumentaron 0,3 %. Es decir, mientras el empleo informal masculino se contrae, el femenino no cede. Las mujeres ocupadas, además, trabajan en promedio 33,2 horas semanales, frente a 38,1 de los hombres.

Los datos del INE no miden las causas, pero el informe de ONU Mujeres y TUI ofrece una hipótesis coherente con ellos: cuando el cuidado no remunerado absorbe el tiempo, las mujeres tienen menos margen para buscar, sostener o mejorar un empleo, y las jornadas flexibles o informales aparecen como alternativa. Dado que el empleo informal carece de cotizaciones a la seguridad social, la desigualdad de tiempo de hoy anticipa una desigualdad de pensiones mañana, justo el punto que el Compromiso de Tlatelolco (2025) busca corregir.

Indicadores laborales por sexo, Chile, trimestre julio-septiembre 2026

Indicador

Mujeres

Hombres

Tasa de participación

53,1 %

70,4 %

Tasa de ocupación

47,5 %

63,9 %

Tasa de desocupación

10,5 %

9,3 %

Tasa de ocupación informal

28,2 %

25,1 %

Horas efectivas trabajadas por semana (promedio)

33,2

38,1

Fuente: INE, Encuesta Nacional de Empleo, trimestre julio-septiembre 2026 
(comunicado del 29 de octubre de 2026).

La pobreza en Chile tiene cara de mujer


Según la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen, 2024) del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la pobreza por ingresos alcanza el 17 % de la población, igual que la multidimensional, y la pobreza severa al 6,1 %. Con la metodología actualizada, la brecha de género en la pobreza por ingresos es de 2,6 pp. (antes 0,6, en parte por los cambios de medición) y de 0,7 pp. en la multidimensional. Los hogares a cargo de jefaturas de mujeres, y en especial los monoparentales, presentan mayor vulnerabilidad.

De esta manera, si consideramos en su conjunto estas cifras, apuntan a que la pobreza en Chile tiene cara de mujer y no se explica solo por falta de ingresos, sino por la combinación de menos tiempo propio, menor inserción laboral, mayor informalidad y sobrecarga de cuidados. Las fuentes no son estrictamente comparables entre sí, ya que la ENUT 2023 y la ENE 2026 difieren en el tratamiento de los años, los instrumentos y la población de referencia, pero coinciden en el mismo sentido.

5 líneas de acción para Chile

El resumen ejecutivo del informe no incluye recomendaciones. Aunque de los hallazgos del informe Indicadores de desigualdad en el uso del tiempo en América Latina y el Caribe, junto con los estándares citados y de las cifras del INE y la Casen, se pueden proyectar cinco líneas de acción necesarias para Chile:

  • Avanzar hacia un sistema integral de cuidados y una sociedad del cuidado, con servicios suficientes y de calidad, en línea con la OC-31/2025 y el Compromiso de Tlatelolco.
  • Impulsar la corresponsabilidad, con permisos parentales y de cuidado para los hombres y una organización del tiempo de trabajo que reduzca la doble presencia.
  • Reducir la informalidad femenina y reforzar la protección social de las trabajadoras, dado que la informalidad afecta al 28,2 % de las mujeres ocupadas, y con mecanismos previsionales que reconozcan el cuidado, como propone el Compromiso de Tlatelolco.
  • Incorporar la pobreza de tiempo como indicador oficial, asegurar la periodicidad de la ENUT y valorizar el trabajo no remunerado en las cuentas nacionales, como acordó el Compromiso de Tlatelolco.
  • Focalizar las medidas en hogares monoparentales y unipersonales, y en mujeres ocupadas de 30 a 59 años.

Referencias

octubre 24, 2026

CEDAW lleva los estereotipos de género al terreno del poder: qué cambia con la Recomendación General 41

No basta con combatir los estereotipos: el Comité pide actuar sobre las estructuras que los originan, incluida la IA generativa.

La Ciudad de las Diosas



El 23 de octubre de 2026, el Comité CEDAW de las Naciones Unidas presentó la Recomendación General No. 41, una hoja de ruta para que los 189 Estados parte desmonten los estereotipos de género y las relaciones de poder que los sostienen.

¿Qué la hace distinta?

Las recomendaciones recientes se centran en temas o grupos específicos: la representación igualitaria e inclusiva de las mujeres en los sistemas de toma de decisiones (RG 40), las mujeres y niñas indígenas (RG 39) y la trata en el contexto de la migración mundial (RG 38), según el listado de la ACNUDH. La RG 41 apunta a la raíz: los estereotipos y el poder que los sostiene.

El tema no es nuevo. Según Völkerrechtsblog, la RG 3, de 1987, ya expresaba preocupación por las concepciones estereotipadas de las mujeres. Casi cuatro décadas después, el Comité vuelve sobre el asunto con un enfoque más amplio.

La idea central: no es un prejuicio, es un sistema

Para el Comité, no basta con enfrentar los estereotipos: los Estados deben intervenir también sobre las actitudes, los sistemas y las estructuras que los originan y los sostienen. “Los estereotipos de género determinan quién es visto y qué conocimiento importa en una sociedad”, afirma el Comité.

Subraya, además, que los estereotipos se intersectan con otras formas de discriminación: raza, edad, discapacidad, situación económica y condición migratoria.

¿Qué tipo de documento es?

Es una recomendación general que aclara las obligaciones de los Estados bajo la Convención, en particular las del artículo 5, sobre estereotipos y patrones socioculturales. Bandana Rana, integrante del Comité, la ha descrito como una herramienta práctica para que los Estados rindan cuentas en esta materia, según ONU Mujeres Asia-Pacífico.

¿Qué pide el Comité?

Según su comunicado, las medidas se concentran en cuatro ámbitos:

ÁmbitoMedidas principales
Inteligencia artificialRegular la IA y las plataformas digitales; establecer mecanismos para denunciar y retirar contenido abusivo y ofrecer reparación a las víctimas; garantizar transparencia, supervisión independiente y revisión humana de las decisiones automatizadas
JusticiaExigir responsabilidad a jueces, fiscales y policías que perpetúen estereotipos; revisar las decisiones afectadas por sesgos
Cuidados y economíaCompartir de forma más equitativa el cuidado no remunerado; adoptar políticas de licencias de maternidad, paternidad y parentales; asegurar servicios de cuidado asequibles; abordar la brecha salarial
SaludGarantizar el consentimiento informado; adoptar medidas contra la violencia obstétrica; despenalizar el aborto y asegurar acceso asequible a su atención y a la anticoncepción


Referencias

octubre 19, 2026

19 de Octubre. Día Internacional contra el cáncer de mama: prevenir salva vidas y las trabajadoras tienen derecho a tiempo para cuidarse

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La Ciudad de las Diosas

Cada 19 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, una fecha para recordar que la detección temprana salva vidas.

En Chile, el cáncer de mama es la primera causa de muerte oncológica en mujeres. Según el Minsal, entre enero y julio de 2026 se confirmaron 4.400 nuevos casos, un 7,6% más que en el mismo período de 2025. Según datos preliminares del DEIS difundidos por FALP, en 2024 fallecieron 1.836 mujeres por esta causa, cerca de cinco cada día.

Detectar la enfermedad en etapas iniciales cambia el pronóstico: según especialistas y la Fundación Arturo López Pérez (FALP), en etapa I las posibilidades de curación bordean el 90–95%. Por eso, la normativa chilena busca que el trabajo no sea un obstáculo para que las mujeres se realicen sus controles.

Permiso laboral para trabajadoras del sector privado


La Ley N° 20.769 (2014) incorporó el artículo 66 bis al Código del Trabajo. Las trabajadoras con contrato superior a 30 días tienen derecho a medio día de permiso al año, con goce de remuneración, para realizarse la mamografía, pudiendo incluir otras prestaciones preventivas como el Papanicolau. La Ley N° 21.382 (2021) eliminó el requisito de edad que existía originalmente. El mismo derecho asiste a los trabajadores para el examen de próstata.

  • Es un medio día al año en total, no uno por cada examen.
  • El tiempo de traslado se suma al permiso.
  • Se considera tiempo trabajado: no se descuenta, no debe recuperarse y no puede compensarse en dinero.
  • Debes avisar con una semana de anticipación y presentar después el comprobante.
  • Si tu contrato colectivo ya contempla un permiso similar, el empleador cumple con otorgarlo.

Si eres funcionaria pública (Estatuto Administrativo)


El permiso del artículo 66 bis rige para quienes se encuentran bajo el Código del Trabajo. Si te rige el Estatuto Administrativo, puedes solicitar un permiso administrativo con goce de remuneraciones por medio día, descontándolo de tus seis días hábiles anuales (art. 109 del Estatuto Administrativo, Ley 18.834; art. 108 de la Ley 18.883 para el personal municipal). La jefatura lo concede según las necesidades del servicio, por lo que conviene pedirlo con anticipación.

Acceso a la salud


Gracias a la Ley N° 21.551 (2023), las mujeres de 50 a 59 años pueden realizarse la mamografía sin orden médica, dentro del Examen de Medicina Preventiva. El decreto GES contempla este examen de forma gratuita cada tres años. Si estás en Fonasa, consulta en tu CESFAM por la cobertura sin copago.

El cáncer de mama está cubierto por el GES (Ley N° 19.966, 2004) para mujeres y hombres desde los 15 años: ante una sospecha fundada, la ley garantiza plazos máximos para confirmar el diagnóstico y comenzar el tratamiento.

La prevención y el control periódico siguen siendo las herramientas más eficaces. Infórmate, ejerce tus derechos y agenda tu examen. 

Referencias

  • Minsal: casos nuevos enero–julio 2026 y difusión de la Ley 21.551.
  • Datos preliminares del DEIS (Minsal) sobre defunciones por cáncer de mama 2024, difundidos por la Fundación Arturo López Pérez (FALP) en el marco de su campaña “Aunque cueste, primero nosotras”, octubre de 2025.
  • Ley N° 20.769 (2014), Ley N° 21.382 (2021) y artículo 66 bis del Código del Trabajo; Dirección del Trabajo, Dictamen Ord. N° 4654/73 (25-11-2014).
  • Estatuto Administrativo (Ley N° 18.834, texto refundido DFL 29 de 2004), art. 109; Ley N° 18.883, art. 108.
  • Ley N° 21.551 (2023) y Decreto GES N° 72 (2022), Minsal.
  • Ley N° 19.966 (2004), Régimen de Garantías Explícitas en Salud.
  • FALP: campañas de detección precoz.

octubre 09, 2026

Navanethem Pillay: la arquitecta de la justicia global que alcanzó el Nobel de la Paz



La jueza sudafricana Navanethem “Navi” Pillay.
Foto: Agencia NA (Nobel Prize)

La Ciudad de las Diosas

Navanethem “Navi” Pillay nació en Durban, Sudáfrica, en 1941, y creció bajo la segregación del apartheid. En un entorno marcado por la discriminación racial y de género, desafió las barreras de su época y, en 1967, se convirtió en la primera mujer de color en abrir un estudio jurídico en la provincia de Natal. Desde esa trinchera defendió a activistas contra el régimen —entre ellos Nelson Mandela—, denunció la tortura y expuso los abusos del Estado. Más tarde obtuvo un doctorado en derecho en la Universidad de Harvard.

Con el desmantelamiento del apartheid, su atención se volcó a la reconstrucción institucional del país. Integró la Coalición Nacional de Mujeres, que logró que la nueva Constitución sudafricana incluyera cláusulas de igualdad que prohíben la discriminación por género, raza y orientación sexual. Convencida de que el derecho es una de las herramientas más potentes de cambio social, amplió su activismo al plano internacional: en 1992 cofundó Equality Now, organización global dedicada a proteger los derechos de mujeres y niñas.

Su paso a los tribunales internacionales marcó un antes y un después en el derecho penal internacional. En 1995 fue elegida jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), donde presidió la sala del caso Akayesu. Esa sentencia fue histórica: por primera vez un tribunal internacional reconoció que la violación y la violencia sexual en un conflicto armado pueden constituir genocidio y crímenes de lesa humanidad. Después integró la Corte Penal Internacional (CPI), en La Haya, donde formó parte de la Sección de Apelaciones. Años más tarde presidió la Comisión de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado.

Entre 2008 y 2014 fue Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Se destacó por su independencia frente a las grandes potencias, la defensa de civiles en conflictos armados y su apoyo a las minorías y a la comunidad LGBTIQ+. En septiembre de 2025, bajo su conducción, la Comisión de Investigación de la ONU publicó un informe que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza, acusación que el gobierno israelí calificó de escandalosa.

Su trayectoria demuestra que la paz duradera solo es posible cuando se sustenta en la justicia y la igualdad. Por ello, el Comité Noruego del Nobel le otorgó el Premio Nobel de la Paz 2026, en la edición número 125 del galardón, “por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional”. A sus 85 años, Pillay recibirá la distinción en Oslo el 10 de diciembre, en un momento en que, según el comité, el derecho internacional enfrenta una presión enorme y sus instituciones están bajo ataque.

Referencias informativas

  1. Anuncio oficial: The Official Website of the Nobel Prize, declaración del Comité Noruego del Nobel sobre el premio 2026.
  2. Al Jazeera: “2026 Nobel Peace Prize awarded to Navi Pillay”.
  3. The Irish Times: “Navi Pillay wins Nobel Peace Prize”.
  4. Bloomberg: “Nobel Peace Prize Goes to International Jurist Navi Pillay”.
  5. Perfil biográfico y activismo de género: Equality Now e Institute for African Women in Law.

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in