mayo 23, 2022

La misteriosa desaparición de Sophia Huang Xueqin, la mujer que impulsó el #MeToo de China


Título del video,Advertencia: El contenido de sitios externos y terceras partes puede contener publicidad

Sophia Huang Xueqin y el defensor de los derechos laborales Wang Jianbing "desaparecieron" mientras se dirigían al aeropuerto de la ciudad de Cantón, en el sur de China.


Huang estaba a punto de tomar un vuelo a Reino Unido tras obtener una beca Chevening financiada por el gobierno británico para realizar estudios de género en la Universidad de Sussex, en el sureste de Inglaterra.

<iframe width="350" height="282" src="https://www.youtube.com/embed/1bO6cMIWRsU" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>

Los reportajes y campañas de la periodista ayudaron a impulsar el movimiento #MeToo de China en 2018, por lo que es considerada una de las principales defensoras de los derechos de las mujeres en ese país.


Ahora, tras más de siete meses de detención, se espera que tanto ella como Wang enfrenten un juicio por cargos de "incitación a la subversión del Estado", una acusación grave que podría conducir a años de prisión.

La BBC investigó cómo en China se ha llevado una campaña de desinformación en contra de ella. Y también, el porqué del silencio en Reino Unido adonde ella debía llegar aquel septiembre.

Por Jessie Lau
Fuente: BBC Eye Investigations, Servicio Mundial de la BBC

En vísperas de elecciones presidenciales, ¿Cómo está la igualdad de género en la política colombiana?



La esfera política en Colombia segrega a las mujeres

El próximo 29 de mayo se celebrarán las elecciones presidenciales para la elección de los próximos representantes del Estado Colombiano. Ese día los colombianos y las colombianas decidirán si siguen en la corriente ideológica y política actual en la jefatura del país o si, por el contrario, apoyan a candidaturas y partidos más progresistas. Si bien cuatro de las siete fórmulas de gobierno tienen a una mujer ya sea en la presidencia o en la vicepresidencia, la situación de las políticas no es precisamente incluyente. Así como hubo segregación en las elecciones legislativas, el panorama no es distinto en esta contienda ejecutiva.

Desde marzo distintas organizaciones internacionales, regionales y estatales activaron mecanismos para prevenir y erradicar la violencia política contra las mujeres y el discurso misógino en las campañas electorales.

Sin embargo, aunque es habitual presenciar agresiones en la vida política de las mujeres, en las temporadas de elecciones se agudizan. Estas agresiones afectan tanto a aquellas que ya son funcionarias públicas como a las candidatas a los cargos. Al final, está presente sin importar la corriente política, sino que está arraigada en las entrañas de los ciudadanos. Se construyó en una sociedad de una talente meramente conservadora y con una política cohesiva a la discriminación hacia las mujeres.
Contexto histórico

Si bien, en Colombia las mujeres no ha habido organizaciones de mujeres que participaran abiertamente en política durante los años de independencia, sí hubo fuertes activistas políticas que impulsaron las ideas independentistas y movimiento de masas en vísperas a los enfrentamientos con la armada española. Por ejemplo, Policarpa Salavarrienta y Manuela Sáenz de Santamaría son solo algunas de las activistas en el siglo XIX.

Sería en el siglo XX cuando las mujeres empiezan a tener una participación política organizada y con una voz que fuera escuchada desde los sectores políticos tradicionales de la primera mitad del siglo. Durante el primer lustro de la década de los treinta, las mujeres lucharon por la aprobación de la Ley 28 de 1932, la cual eliminaba la potestad marital y les daría a las mujeres casadas el derecho a controlar los bienes que les pertenecían. No obstante, también se incrementarían las protestas sociales con base en el impulso del sufragio femenino. Por lo tanto, en 1944 el gobierno de turno presentó el proyecto de ley que garantizaba el voto de las mujeres, pero los diversos sectores políticos y la iglesia tumbaron la iniciativa bajo la premisa de que se rompería la vida familiar y, por ende, la política del país.

Con el rechazo del Senado, la Unión Femenina de Colombia y la Alianza Femenina de Colombia continuaron con la insistente lucha en pro del sufragio por medio de programas radiales y revistas. Sin embargo, tras la segunda guerra mundial, la iglesia categorizó a las mujeres como agresivas y de carácter violento, enmarcándolas en comportamientos restrictivos en la política; aunque muchos otros argumentaban que la participación femenina era constructiva para la paz.

Las mujeres pudieron votar por primera vez desde el 1 de diciembre de 1957, tras la victoria de un plebiscito, donde las mujeres representaron el 42% de las votaciones. Desde entonces, setenta años después, la participación política femenina está lejos de la justa paridad.
Las mujeres en la actualidad

La inclusión de las mujeres en tópicos políticos no está porcentualmente cerca de lo que debería ser. Las principales razones de las segregaciones están asociadas a la corriente política, la feminidad misma y la raza.

Un ejemplo de ello es Francia Márquez, fórmula vicepresidencial del Pacto Histórico (Coalición de izquierda), quien ha sido el foco de discriminación durante los últimos meses por su ascendencia afroamericana y su surgimiento en la política desde la pobreza extrema. El racismo y el clasismo son unas de las variantes usadas en política cuando las encuestas repuntan en un sector u otro. Sin embargo, pese a las ofensivas, Márquez consiguió más de setecientos mil votos en las consultas presidenciales. Su participación en temas medioambientales y en la reivindicación de las mujeres afro en las comunidades del pacífico colombiano han conseguido que tenga uno de los grupos de votantes más robustos de las elecciones.

Por otro está Marelen Castillo Torres, candidata vicepresidencial de Rodolfo Hernández (Candidatos independientes), es tal vez una de las mujeres más preparadas dentro de las candidatas, pues se ha desempeñado como pedagoga e investigadora en una universidad en Bogotá. Sin embargo, también ha sido fuente de críticas. Los opositores han debatido su participación en política ya que esta es la primera vez que incursiona en la administración política. En todos los sectores hay casos que minimizan la meritocracia de su participación en asuntos públicos.
“Construyendo una Colombia sin violencias contra las mujeres y las niñas.”

La organización feminista Sisma mujer ha lanzado #VotoPorEllas para incentivar las votaciones por las mujeres durante todas las jornadas de votación. Esta promoción se ha hecho con ejercicios pedagógicos para concienciar sobre las votaciones justas. La iniciativa ha tenido el apoyo de ONUmujeres y la Unión Europea con el fin de erradicar la marginación de las mujeres en la esfera política.

¿Y las lideresas sociales?

El problema con el asesinato y represión hacia las lideresas sociales en Colombia está escalando a términos de genocidio. Durante el 2021, fueron hallados muertos 145 líderes sociales, de los cuales 25 eran mujeres, según un medio local. Tanto aquellas mujeres que pretenden ser defensoras ambientales como defensoras de los Derechos Humanos son perseguidas y hostigadas hasta la muerte.

La periodista Patricia Simón entrevistó a María Cedeño, quien es defensora de los DDHH en Colombia en el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos. Actualmente está amenazada por su trabajo en la ONG.

María ha sufrido de primera mano todo el impacto de la violencia. La ha padecido de primera mano contra ella, pero también proviene de una de las regiones más masacradas por la guerra: el departamento de Córdoba. En esta región los grupos paramilitares controlan desde la vida de los civiles y hasta la política. Según la entrevista hecha por Simón, de las elecciones podría depender la vida de muchos líderes sociales de la región. Los hostigamientos porque estos grupos al margen de la ley obligan a votar por el candidato de derecha , Federico Gutiérrez, aunque la vasta mayoría de los habitantes quiera votar por el candidato progresista, Gustavo Petro.

Las mujeres, además, suelen sufrir violencia vicaria como formas de amenaza. El asesinato, secuestros y torturas de hijas e hijos hacen que muchas lideresas abandonen la región o dejen por completo su trabajo como defensoras ambientales y de DDHH.

Fuente AmecoPress/Foto Web Sisma mujer

mayo 22, 2022

Un lenguaje en pixeles: el legado visual de Susan Kare

En Lyon, Francia, una retrospectiva rinde homenaje a la artista y diseñadora Susan Kare, creadora de los íconos y las tipografías de la legendaria Mac de Apple que, en 1984, revolucionó el mundo de la informática.

Susan Kare en los 80s

“Susan Kare es una de esas artistas cuyo trabajo le es familiar a prácticamente todo el mundo, aunque no conozcan su nombre ni su rostro”, reza el Musée de l’imprimerie et de la communication graphique, en Lyon, Francia, que por estos días dedica una retrospectiva a la obra de esta estadounidense de 68 años, considerada precursora del pixel art. Kare es la creadora de muchos de los íconos, tipografías y diseños que se usaron para la interfaz de la primera Macintosh hogareña, lanzada con gran fanfarria en enero de 1984, un momento histórico que -para voces en tema- representa el inicio de la era moderna de la informática (con aviso publicitario a la altura de las revolucionarias circunstancias, dicho sea de paso, inspirado en 1984 de George Orwell y dirigido por Ridley Scott).

Como se recuerda en Icônes -tal el nombre de la muestra en curso en Lyon-, de Susan Kare son: el tachito de basura para destruir un archivo, la bomba que señala un error en el sistema, el reloj que se pone en marcha cuando el ordenar está trabajando, por poner unos pocos ejemplos. Asimismo es autora de fuentes como la letra Chicago, Geneva, Monaco… ¿La lata de pintura que rellena o la mano sosteniendo un pincel del MacPaint original, predecesor de Photoshop?, también son perennes contribuciones de Susan a un lenguaje visual universalmente reconocible, de innegable vigencia.

Algunos íconos de Susan Kare

“Si la Mac resultó ser un objeto tan revolucionario -excediendo por mucho la mera herramienta de trabajo, prendiendo la chispa de la imaginación de sus usuarios/as- fue, en buena medida, gracias a las tipografías e íconos de Susan Kare, que le dieron voz, personalidad, estilo e incluso sentido del humor a la computadora”, arriesgaba hace unos años Paola Antonelli, curadora del MoMA, primera en mostrar físicamente los bocetos de la diseñadora gráfica para Apple. Muchos desarrollados en papel, cabe mentar, en un cuaderno cuadriculado donde cada cuadradito representaba un pixel…

“Mi falta total de experiencia en software resultó ser una ventaja, ya que podía empatizar con el público al que aspiraba la nueva computadora: sin conocimientos técnicos previos”, dice Susan, que entonces se inspiró en los jeroglíficos, en el lenguaje de signos, en los mosaicos; también en la obra del caricaturista Honoré Daumier, en las esculturas pop de Claes Oldenburg, en el trabajo de Paul Rand (uno de los padres del diseño gráfico moderno, hacedor -entre otras cosas- de logotipos inoxidables como los de IBM, UPS, Westinghouse, etcétera). “Tuve suerte de que mi madre fuera aficionada a las manualidades y me enseñara a bordar”, comenta respecto de otra de sus grandes musas: el tejido en punto cruz.

Susan Kare

Con un doctorado en artes de la Universidad de Nueva York, su ciudad natal, donde se especializó en escultura y caricatura francesa del siglo XIX, Susan trabajaba en un museo cuando recibió el llamado de un viejo amigo del secundario, el informático Andy Hertzfeld, a la sazón diseñador de software de la -todavía en pañales- Macintosh. Él le cuenta acerca del proyecto, la invita a una entrevista en Apple, donde ella la rompe y pasa prontamente a formar parte del team de Steve Jobs. Le dan por tarea pergeñar íconos que representen un objeto o una acción en pos de facilitar que la gente navegara en esas aguas mayormente desconocidas: las de la computadora hogareña. Crear, en resumidas cuentas, un conjunto de símbolos que permitiera a la gente comunicarse fácilmente con la máquina; “humanizar la tecnología”…

Íconos

“Me encantaba la naturaleza de rompecabezas de laburar desde la limitación de 16x16 pixeles, combinando metáfora con artesanía, condensando conceptos en imágenes mínimas”, rememora la artista que, a propio decir, valora la claridad y la sencillez por encima de todas las cosas. Cuenta además que, desde el vamos, tuvo muy presente que sus íconos debían ser suficientemente expresivos para lograr un impacto, pero sin destacarse tanto que pudieran distraer. “Algo así como las señales de tránsito. Hay una razón por la que la señal de cruce escolar no muestra niños y niñas con loncheras con lunares y mochilas de superhéroes”, remarca quien aprovechó su formación artística para desarrollar una gramática universal, lúdica y accesible, intuitiva, que ciertamente ha dejado su huella en la historia del diseño. De hecho, hay quienes consideran al entrañable ícono de la Mac sonriente que solía saludar nomás encenderse el ordenador, un antepasado de los emojis de caritas.

Aquella experiencia fue el primer paso de muchos porque, en lo sucesivo, ya sea como directora creativa de NeXT -empresa que funda Jobs tras dejar Apple-, o como líder de su propia firma, S.K. ha continuado diseñando para cientos de clientes; Facebook, IBM, Microsoft y Paypal, entre ellos. Una de sus obras más memorables, por cierto, son los pixelados naipes del Solitario de Windows 3.0, un clásico imborrable que entretuvo a muchísima gente durante añares. “Es muy simpático saber que, antes de que existieran las redes sociales, incontables personas pasaban horas y horas jugando con las cartas que yo había diseñado”, comparte “la mujer que le dio una sonrisa a Macintosh”, como ha sido apodada por el New Yorker.

Solitario

“Es fantástico cuando un ícono se convierte en una abreviatura significativa”, admite quien ayudara a sentar las bases para un lenguaje digital universal; aporte que, entre otros galardones, le valiera ser reconocida con el Premio Nacional de Diseño a la Trayectoria, que entrega el prestigioso Museo Cooper-Hewitt, en Estados Unidos. Al respecto, subrayaba su curadora de diseño contemporáneo, Ellen Lupton: “Cuando Kare ayudó a crear la interfaz de Apple a principios de los 80, fácil de usar, amable con el público principiante, las computadoras recién empezaban a hablar en imágenes en lugar de códigos. Su trabajo logró que los más novatos se sintieran bienvenidos y seguros, ¡aún cuando el sistema colapsaba y aparecía la infame bomba pixelada! Sus obras en mapa de bits fueron reemplazadas más tarde por versiones coloridas, más elaboradas y mejor definidas, pero siempre fieles a la línea de pensamiento de Kare”.

La propia Susan ha explicado que su intención era trasladar “la sensibilidad de artista a un mundo que había sido dominio exclusivo de ingenieros y programadores”, esperando “contrarrestar -en la medida de los posible- la figura estereotipada del ordenador como algo frío e intimidante”.

Macintosh, 1984

Vale decir que, en 2015, mismo año en que el MoMA incorpora sus dibujos preliminares para la Mac a su colección permanente, Pinterest la contrata como líder de diseño de productos. Alto cargo que -como recuerda la exposición en Lyon- abandonó el año pasado “para unirse a Niantic Labs, empresa especializada en realidad aumentada, donde actualmente trabaja; un movimiento que sorprendió a unos cuantos, pero que hace sentido repasando la hoja de ruta de Susan Kare: siempre a la vanguardia de la investigación y el desarrollo de la tecnología de punta”.

“Si algo he aprendido en todos estos años, de colegas y diseñadores que respeto y admiro, es cuán importante resulta pensar en lo que significan las imágenes, no solo en cómo lucen. Además, claro, de desarrollar propuestas coherentes y comprensibles. Fue Paul Rand el que una vez me dijo: ‘No trates de ser original, solo tratá de hacer un buen laburo’, consejo que siempre intento tener presente. Cuando estudias historia del arte, te das cuenta de que prácticamente todo está hecho, pero sí podés esforzarte para establecer nuevas conexiones entre las ideas y las imágenes”, las palabras de quien, en sus ratos libres, gusta surfear en el mar con sus hijos, escuchar audiolibros, jugar al frisbee con su perro Pepper y hacer -cómo no- manualidades…

Bocetos en papel para Apple


Fuente: Página/12

Reseña de “Cuentas pendientes”, de Vivian Gornick: releer es volver a vivir



En su último libro, la escritora estadounidense combina la relectura de libros que la marcaron con el ejercicio de mirarse a sí misma.

Vivian Gornick (Nueva York, 1953) se entrega en Cuentas pendientes a la experiencia de releer obras que cayeron en sus manos cuando era joven y que al cabo del tiempo, en sucesivos abordajes, se van transformando en criaturas diferentes o incluso desconocidas. ¿Qué ha pasado entre medio? Ni más ni menos que la vida.

Cuentas pendientes sería un libro más de crítica literaria o (apenas) una excelente pieza ensayística si la escritora estadounidense no hiciera además el ejercicio maravilloso de leerse a sí misma, mezclando una arqueología de sus lecturas con una lección de anatomía de sus emociones y sus pensamientos, de su derrotero vital.

Libros y personajes aceptados con devoción en una primera lectura se transforman con el correr de los años en pozos de desolación o dan lugar a juicios repugnantes. Momentos que resultaron iluminadores se revelan como pamplinas decepcionantes. Algo intrascendente leído a los 20 provoca, en la madurez, un deslumbramiento. De momentos así está hecho este libro apabullante por su honestidad.

¿Es lo mismo leer un libro de adolescente que leerlo décadas después, al cabo de un aborto ilegal recién realizado? ¿Qué es lo que queda en pie, pasados los 60, de una obra abordada siendo una joven que buscaba emanciparse de la comunidad de judíos inmigrantes de clase trabajadora del Bronx y que vivió en carne y mente propias los sacudones del feminismo? Releer es volver a vivir, dice la autora de Apegos feroces y Mirarse de frente.

“Allá donde miraba veía sexismo: crudo y brutal, ordinario e íntimo, antiguo y omnipresente. Lo veía en la calle y en el cine, en el banco y en la frutería. Lo veía al leer los titulares, cuando cogía el metro, cuando me sujetaban la puerta para pasar. Y, lo más impactante de todo, lo veía en la literatura”, escribe Gornick. Y recuerda que al repasar muchos de los libros con los que se había criado vio que los personajes femeninos “no eran más que monigotes carentes de sustancia y alma, que solo estaban allí para impedir o propiciar las peripecias del protagonista”, que era casi siempre un hombre.

El catálogo revisitado incluye obras de D.H. Lawrence, Marguerite Duras (El amante), Doris Lessing (Gatos ilustres), Colette, Natalia Ginzburg (“Al leerla, como he hecho en repetidas ocasiones desde hace muchos años, experimento la euforia que provoca que te recuerden desde el intelecto que eres un ser sensible”), Elizabeth Bowen, Delmore Schwartz, Abraham B. Yehoshúa o la sufragista y abolicionista Elizabeth Stanton.

Con los libros, piensa Gornick, pasa lo mismo que sucede entre amantes o personas cuyo vínculo no puede ser y se dicen: “Ay, si nos hubiéramos conocido en otro momento”. La relectura es ese momento.

Los libros son fábricas de emociones, escuelas sentimentales, catapultas de pensamiento. Cuentas pendientes, al que se le podría encontrar un aire de familia con ¿Hay alguien ahí?, de Peter Orner, es un libro sobre lo que la literatura le hace a la vida y sobre lo que la vida le hace a los libros. A ese vaivén, Gornick lo sueña interminable, un viaje que dure hasta la próxima vez."Cuentas pendientes" de Vivian Gornick.

Fuente: La Voz

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in