octubre 21, 2021

México, a un paso de eliminar el IVA en toallas sanitarias, copas menstruales y tampones

La miscelánea fiscal, a discusión en la Cámara de Diputados, contempla quitar este gravamen y con ello reducir el precio de estos productos a partir del siguiente año

Mujeres integrantes de la agrupación "Menstruación digna" se manifestaron a las afueras de Palacio Nacional para exigir la eliminación del IVA a productos de uso menstrual, en mayo de 2021.DIGNA_MX

La eliminación del Impuesto al Valor Agregado del 16% en toallas sanitarias, copas menstruales y tampones está cada vez más cerca en México. En plena discusión de la miscelánea fiscal para 2022 en la Cámara de Diputados, la propuesta de tasa cero del IVA en los productos de higiene femenina se mantiene firme. “El gravar los productos que atienden la menstruación significa que este impuesto tiene una incidencia económica en las mujeres. Este impuesto afecta más a las mujeres en situación de pobreza porque no pueden comprar los productos mencionados ante la falta de recursos, derivado del traslado del impuesto que efectúa el enajenante, con los consiguientes efectos negativos en su higiene y riesgos de salud”, refiere el dictamen avalado en lo general por los diputados.

El documento reconoce que la falta de recursos de niñas y adolescentes para adquirir estos productos de higiene femenina perjudica su rendimiento escolar y abona al ausentismo de las estudiantes a las aulas de clases. Al exentar de este gravamen a estos productos, añade el dictamen presentado por la Secretaría de Hacienda, también se espera una disminución del precio de venta de dichos artículos.

Anahí Rodríguez, vocera de Menstruación Digna, movimiento que engloba a diversas organizaciones feministas y de la sociedad civil, celebró la decisión de los diputados de avalar la tasa cero en IVA a productos de higiene íntima. Este colectivo desde el año pasado había luchado por eliminar el gravamen, pero en 2020 no tuvo una respuesta favorable de los legisladores. Ahora están a un paso de conseguir una victoria muy significativa en la lucha por el derecho a una menstruación digna en México. “Logramos poner el tema de la menstruación en la agenda pública. Esta reducción del IVA va a hacer justicia porque no podemos estar pagando por menstruar cada mes, pero también serán más accesibles los productos para las personas que no tenían la oportunidad de comprarlos”, mencionó.

La próxima exención del IVA para esos productos es una de las conquistas más anheladas por el colectivo, pero no es la única. El siguiente paso, insiste Rodríguez, es blindar esta eliminación del gravamen en la Suprema Corte y así evitar que en la próxima miscelánea fiscal o con los próximos Gobiernos se vuelva a imponer esta tasa a las toallas femeninas, copas menstruales y tampones.

Para Rodríguez la eliminación del IVA es el primer paso para alcanzar la gratuidad en estos productos para todas las mujeres mexicanas. Y ya están avanzando en esta dirección, en los Estados de Michoacán, Puebla, Tamaulipas, Aguascalientes y Oaxaca así como en el municipio de Tijuana el colectivo ha logrado que las toallas sanitarias y tampones se distribuyan en las escuelas de forma gratuita.

Más de 43 millones de mujeres, niñas y adolescentes — entre 15 y 50 años — tienen la regla en México, según datos oficiales, y cuatro de cada 10 viven en una situación de pobreza multidimensional. Para ellas tener la regla cada mes representa un obstáculo que acrecienta las desigualdades con sus pares varones. De acuerdo con la asociación Fundar, niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes deben gestionar su menstruación. Esto puede implicar un gasto promedio de alrededor de 720 pesos en toallas sanitarias. En los hogares más pobres se destina 1,2% de su ingreso, comparado con el 0,2% que gastan los más ricos.

Rodríguez concluye que el acceder a una menstruación digna también pasa por contar con la infraestructura adecuada. Según un estudio de Unicef, solo un 62% de los planteles educativos en México dispone de agua todos los días de la semana, el 19% carece de inodoros suficientes para los estudiantes y el 58% no cuenta con agua potable. Sumado a esto, solo el 40% de los baños escolares cuenta con condiciones adecuadas de limpieza y seguridad. “Necesitamos más investigación y educación sobre la menstruación, que deje de ser un tema tabú en el país”, zanja la vocera de Menstruación Digna.

Fuente: El País

España. 'No es amor': el informe que revela la normalización de la violencia de género entre los adolescentes

Save the children ha constatado que las niñas y jóvenes menores de 18 años quedan en gran medida fuera del foco de las campañas y recursos contra la violencia de género.


Imagen de archivo de dos adolescentes. — Save the children

La normalización de la violencia de género y la repetición de roles sexistas también están presentes entre adolescentes, un problema que además está invisibilizado, según alerta Save the Children en 'No es Amor', informe presentado este martes en el que se analizan las políticas, estudios y datos existentes en España sobre violencia de género entre adolescentes y en el que se advierte de las graves consecuencias de la violencia psicológica y de control que sufren 1 de cada 4 adolescentes de 16 y 17 años, según los datos recogidos por la Macroencuesta de Violencia de Género del Ministerio de Igualdad (2019).

Según la ONG, en este problema hay una inexistente integración de la perspectiva de infancia y la de género, pero también una falta de confidencialidad dependiendo de si la adolescente tiene más o menos de 16 años, la necesidad de denuncia para acceder a ciertos servicios o la escasez de formación y de recursos especializados. La organización ha constatado que las niñas y jóvenes menores de 18 años quedan en gran medida fuera del foco de las campañas y recursos contra la violencia de género, pero también de las centradas en la prevención de la violencia hacia la infancia y la adolescencia, produciéndose una mayor invisibilización de sus circunstancias.

En 2020 se registraron 514 menores víctimas de violencia de género con medidas de protección y/o cautelares

De las más de 29.000 víctimas de violencia de género con medidas de protección y/o cautelares registradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2020, 514 eran menores de 18 años. Por este motivo, Save the Children insiste en la necesidad de que los y las adolescentes de entre 13 y 17 años sean identificados como colectivo específico en los estudios y las encuestas realizadas por los organismos oficiales para conocer la magnitud del problema: por ejemplo, la Macroencuesta de 2019 solo contabiliza casos a partir de los 16 años.

Datos preocupantes 

Los datos recogidos por dicha Macroencuesta de 2019 indica que el 6,2% de las adolescentes de 16 y 17 años han sufrido violencia física por parte de parejas o exparejas, el 6,5% violencia sexual, el 16,7% violencia emocional y el 24,9% violencia psicológica o de control. La organización también considera "preocupantes" los datos del último Barómetro Juventud y Género de la Fundación FAD que señala que 1 de cada 5 chicos de entre 15 y 29 años considera que la violencia de género no existe."El nivel de negacionismo [de la violencia de género] es muy elevado y está creciendo", alerta Andrés Conde

"El nivel de negacionismo es muy elevado y está creciendo", alerta Andrés Conde, director general de Save the Children. A su juicio, esto se debe a que va permeando en los adolescentes la denominada "ideología de género" como "elemento de carácter político e ideológico". "Los adolescentes reciben la misma información que nosotros y la interpretan desde sus propios recursos; hay un empuje del cuestionamiento desde la acusación a esta ideología de género", comenta.
Medidas para luchar contra la violencia de género

Por ello, la ONG considera vital la prevención de la violencia de género en edades tempranas para evitar situaciones de violencia tanto durante la adolescencia como en la edad adulta. En primer lugar, Save the Children pide que esta problemática se aborde desde las actuales herramientas legales con las que se cuenta, teniendo como principal la Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, la denominada 'Ley Rhodes', aprobada este año. "Es necesario que la ley despliegue todas sus medidas a todos los niveles administrativos. No puede convertirse en papel mojado", afirma Catalina Perazzo, directora de Incidencia Social y Políticas de Infancia de Save the Children.

Es necesario el desarrollo de herramientas para que las adolescentes se autoidentifiquen como víctimas 

Entre estas medidas destacan: la implantación en los colegios e institutos de educación afectivo-sexual, tal y como se prevé en la LOMLOE, pero que aún está sin desarrollar y que, según reclama Save the Children, ha de implantarse en edades tempranas; el desarrollo de herramientas para que las adolescentes se autoidentifiquen como víctimas; y un uso seguro y responsable de las TICs.

También piden: políticas de salvaguarda y protocolos de actuación con una clara perspectiva de género; programas de reeducación para adolescentes agresores; mecanismos de denuncia seguros y confidenciales; desarrollo de registros de datos específicos; adaptación del sistema judicial a las necesidades de la adolescencia; y campañas de información, concienciación y sensibilización para empoderar a las adolescentes y fomentar roles positivos masculinos lejos de la violencia. Además de todas estas medidas, Perazzo insiste en la importancia de que vayan acompañadas de una dotación presupuestaria suficiente para hacerlas realidad, reflejada en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2022, que la ONG estima en 155 millones de euros.

Fuente: EUROPA PRESS

octubre 20, 2021

Todas México: lo que se sabe sobre la nueva organización política de mujeres

A través de redes sociales, el proyecto convocó a mujeres interesadas en promover la incidencia política femenina para unir fuerzas bajo el principio de igualdad

Hasta el momento, la facción Todas México no está ligada a ningún partido político (Foto: Twitter/ @PatyOlamendi)

El pasado domingo 17 de octubre, un grupo de mujeres lanzó la facción feminista Todas México, que buscará ser una nueva fuerza política en el país. Hasta el momento, la plataforma no está ligada a ningún partido político, así lo indicaron asociaciones y activistas mexicanas en la escalinata del Congreso de la Ciudad de México (CDMX).

De acuerdo con un comunicado de la organización, el proyecto surge en medio de una crisis de violencia machista y feminicida por la que está atravesando el país y que, según datos oficiales, causa la muerte de 10 mujeres al día. Además, en su Declaración de Principios, la agrupación señaló que si bien es cierto que las decisiones deben involucrar a toda la ciudadanía, son los hombres quienes siguen manteniendo “el poder real”.


Aunado a esto y, con base en el documento que compartieron vía redes sociales, las integrantes añadieron que las niñas y las mujeres deben luchar por sus vidas de forma inhumana en contextos de discriminación y pobreza.

Una de las principales demandas de Todas México es la erradicación de la violencia estructural contra las mujeres (Foto: Twitter/ @TodasMx)

“Para la mayoría de las mexicanas la discriminación que se vive por el sólo hecho de ser mujeres, tiene diversas expresiones, la desigualdad salarial, la ausencia de oportunidades laborales, limitaciones por ser madres, cargas adicionales de trabajo, responsabilidad exclusiva con las labores del hogar y los cuidados de niñas, niños, personas con discapacidad y adultas mayores, dentro y fuera del hogar como una obligación”, apuntaron.

Entre las demandas de la organización se encuentran la incorporación al empleo formal, un sistema nacional de cuidados y políticas de bienestar social, así como la eliminación de la violencia estructural que se ejerce en contra de las mujeres en forma de abuso, explotación sexual y otras forma de violencia en su contra.

“Sin mujeres no hay democracia, llamamos a las mujeres a construir un nuevo modelo de democracia y participación ciudadana en todos los espacios de la vida pública”, expresó el grupo conformado por colectivas y asociaciones feministas en la Declaración Política que difundieron mediante redes sociales, por medio de la cual también convocaron a mujeres que busquen unir fuerzas mediante los principios de igualdad política y social.

Asimismo, la organización lanzó una convocatoria que busca a mujeres feministas interesadas en participar en espacios que promuevan la incidencia política electoral en todo el país “contra el patriarcado”.

“Se buscan mujeres feministas, demócratas, contra la violencia, creyentes de los derechos humanos, la igualdad política y social, defensoras de la laicidad, para organizar desde las bases y desde todos los espacios de incidencia una fuerza política electoral en todo el país contra el patriarcado e incidir en todas las decisiones políticas, más allá de las militancias”, redactó Todas México en la invitación.

La plataforma Todas México fue impulsada a través de internet por diversas mujeres interesadas en salvaguardar los derechos de las mujeres. Entre ellas, Patricia Olamendi, quien se desempeñó subsecretaria de Relaciones Exteriores durante el mandato del panista Vicente Fox Quesada y, actualmente, forma parte del colectivo Nosotras tenemos otros datos.

Asimismo, participan en la organización Yndira Sandoval, fundadora de Nosotras tenemos otros datos y contendiente a una curul federal en las elecciones del pasado 6 de junio, jornada para la que fue nominada como plurinominal por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), y Edurne Ochoa, presidenta del grupo 33 Mujeres AC, recientemente candidata a regidora en el estado de Puebla por parte del Partido Encuentro Solidario (PES).

Fuente: Infobae

Colombia: Cumbre de Mujeres Originarias de la Amazonía

Se reunieron para crear una agenda común propia de las mujeres indígenas de la cuenca, compartir experiencias y exponer sus problemáticas, para defender la cuenca del Amazonas y denunciar los machismos en los espacios de decisión, tanto internos como internacionales

De la Cumbre de Mujeres Originarias, que culminó el martes y representó a 511 pueblos indígenas, salió una carta a los directores y secretarios de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP26), que se celebrará en Glasgow (Escocia) a finales de este mes, en donde denuncian que son excluidas.

“Nos encontramos en alto riesgo tanto la biodiversidad como los pueblos indígenas que la hemos habitado milenariamente. Las mujeres amazónicas seguiremos siendo las guardianas de las selvas y bosques amazónicos. Estamos en la primera línea del cambio climático porque somos las conocedoras del bosque, de plantas y medicinas tradicionales. Las transmisoras de la convivencia armónica, las protectoras del agua y las dadoras de vida.


Sin embargo, nuestras voces no son escuchadas. No tenemos cupos específicos para participar en la COP26 ni facilidades para asistir. Carecemos de visibilidad y no poseemos fondos para financiar nuestros proyectos territoriales en favor de la conservación. El sistema de financiamiento actual no está protegiendo los bosques: solo busca reducir emisiones y perpetúa el modelo socioeconómico que nos trajo hasta aquí”.

La petición de las mujeres es ser incluidas en las discusiones internacionales sobre la Amazonia como protagonistas de los proyectos de mitigación de la crisis climática y receptoras de las compensaciones de los daños causados a la naturaleza y las culturas amazónicas. De hecho, una de las soluciones al cambio climático (que han sido abanderadas sobre todo del movimiento indígena de Brasil), que es la titulación de tierras colectivas en la Amazonia, quedó por fuera del Acuerdo de París de 2015.

A pesar de esta exclusión, diversos estudios hablan sobre el papel clave de las personas indígenas en la conservación. Un documento de la FAO, con base en más de 300 estudios, concluye que gracias a la pervivencia de las culturas indígenas y su manejo de la naturaleza se evitaron entre 42,8 y 59,7 millones de toneladas métricas de emisiones de CO² cada año en Brasil, Colombia y Bolivia. Estas emisiones combinadas equivalen a sacar de circulación entre 9 y 12,6 millones de vehículos durante un año.


Las mujeres también exigieron ser reconocidas como las defensoras de la Amazonia (lo que implica que se les reconozca como administradoras, y detener la desaparición y el asesinato de líderes y lideresas. Sobre este último punto, los pueblos indígenas no paran de ser atacados. A pesar de que representan apenas el 5 % de la población mundial, en 2020, el número desproporcionado de ataques contra los pueblos originarios continuó una vez más, con más de un tercio de todos los ataques fatales contra los defensores, según el más reciente informe de Global Witness.

Sonia Guajajara, lideresa indígena que reunió a 5.000 mujeres de todo Brasil en 2019 para exigir la demarcación de tierras indígenas y marchó en Brasilia contra el gobierno de Bolsonaro, también compartió su experiencia como lideresa criminalizada por defender los derechos de las mujeres amazónicas en su país. “Estábamos marchando contra el marco temporal, que es la ley que se quiere pasar en el Congreso de Brasil y que quiere limitar el año de demarcación de los territorios indígenas a las ocupaciones de 1978, no se cuenta la ocupación milenaria ni tradicional”, explicó. Por ser vocal en contra del gobierno Bolsonaro, Guajajara fue convocada por la Policía por el delito de “difamación” y fue considerada una “persona peligrosa para la patria de Brasil.

“También hay otro proyecto de ley que quiere negar la demarcación de nuestra tierra y que abre espacio para especulación inmobiliaria, minería, y le da digamos premios o titularidad a quienes ocuparon tierras públicas, pero muchas son territorios indígenas invadidos. Son medidas que acaban con los derechos de todos los pueblos indígenas. Por eso las mujeres estamos en la línea de frente para evitar estas medidas”, agrega.


Las mujeres de los seis departamentos amazónicos de Colombia (Guaviare, Guainía, Caquetá, Vaupés, Amazonas y Putumayo) anunciaron que nació el primer movimiento de mujeres indígenas defensoras de la Amazonia colombiana. “Vamos a reaccionar frente a las formas de violencia que vivimos en nuestro territorio”, dijo la delegación colombiana. Entre otras, tanto las mujeres colombianas como el resto de las representantes de 511 pueblos indígenas de la cuenca volverán a sus territorios para declarar un movimiento autóctono y exigir paridad en los espacios de toma de decisiones, no solo internacionales, sino dentro de sus comunidades.

Aunque hay muchos estudios y declaraciones políticas que reconocen el papel de las personas indígenas en la conservación, no hay cifras respecto a la participación de mujeres indígenas en la toma de decisiones en sus comunidades, o nada que indique qué porcentaje de mujeres están administrado la financiación que algunas comunidades reciben en apoyo a proyectos de conservación, o de los estados.

Según cálculos de Naciones Unidas, en la Amazonia viven más de 23 millones de mujeres indígenas, y prácticamente la mitad vive en ciudades amazónicas, lo que tiene efectos en el acceso a salud, educación, agua y vivienda, transmisión del conocimiento tradicional como la partería, la cerámica, el tejido, la siembra y cuidado de la chagra, entre otras.

Berenice Sarataya, lideresa de Bolivia, explica que “una de las preocupaciones es que con el Covid-19 se nos han ido muchos sabios y se nos han quedado muchas preguntas. Tenemos que tratar de recuperar nuestro conocimiento. También pedimos un protocolo permanente de consulta previa y que nos incluyan a las mujeres en las discusiones de cambio climático”.


Aunque la variedad de pueblos y costumbres es evidente (hay más de 500 presentes, encarnadas en un centenar de mujeres), las mujeres amazónicas están haciendo frente a problemas similares: deforestación (que crece 6% cada año según Global Forest Watch), el aumento de monocultivos y agricultura, urbanización (el 40% de la Amazonia ya está en ese proceso), actores foráneos al margen de la ley (como el Cartel del Sinaloa en el Putumayo colombiano o los garimpeiros armados en Brasil) y la contaminación de los ríos.

Teresita Andazú, lideresa de Perú del pueblo Ashani, es la primera presidenta mujer cornesha (o presidenta) de la historia de su organización. Las mujeres de su tejen y tiñen telas con corteza de árbol o semillas, y tratan de venderlas en las ciudades cercanas.

“Tenemos muchos problemas, minería, monocultivos, y por eso algunas comunidades no han podido ser tituladas, o si ya están tituladas entregan tierras encima de las nuestras y dicen que porque somos poquitos necesitamos poquita tierra, pero eso no está en nuestra cultura” explica la lideresa.

Como quedó consignado en el mandato de las mujeres defensoras de la Amazonia, sus vidas y culturas están en riesgo. La Organización Ambiente y Sociedad socializó el Acuerdo de Escazú e invitó a las lideresas a difundir en sus territorios el alcance e importancia de este acuerdo para la protección del agua, del bosque, de los animales y sobre todo de la vida.

Fuente: AmecoPress/VN.-

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in