mayo 20, 2026

Tres latinoamericanas están en la carrera para liderar la ONU




La ecuatoriana María Fernanda Espinosa (iz), la costarricense Rebeca Grynspan, y la chilena Michelle Bachelet, son candidatas para liderar la ONU. EFE

La diplomática ecuatoriana María ‌Fernanda Espinosa ha sido nominada por Antigua y Barbuda para unirse a la contienda por suceder a António Guterres como secretario general de la ONU, lo que la convierte en la tercera latinoamericana en la carrera, en la que están también la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, y la exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan.

Además de las tres latinoamericanas, también se han postulado el actual director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Grossi, y el expresidente de Senegal Macky Sall.

Cada vez son más las voces que reclaman que la próxima persona al frente de la ONU sea una mujer y, además, latinoamericana. En los 80 años de historia de la organización, todos los secretarios generales han sido hombres, y una candidatura de América Latina permitiría cumplir con la norma no escrita de la rotación regional.

Las tres latinoamericanas tras el cargo más importante en la ONU

Espinosa, que ejerció como presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas entre 2018 y 2019, convirtiéndose en la cuarta mujer en ese puesto, también fue ministra de Defensa (2012-2014) y canciller (2017-2018) de Ecuador, durante los mandatos de los expresidentes Rafael Correa (2007 - 2017) y Lenín Moreno (2017 - 2021).

Su candidatura fue presentada por Antigua y Barbuda y no por su país natal, que no se ha pronunciado a favor ni en contra de la postulación.

"La gran deuda que tiene la ONU en este momento es fortalecer una arquitectura de prevención de conflictos. La Carta de la ONU dice 'prevenir conflictos futuros, proteger a la humanidad de las amenazas de la guerra'. (...) Lo más importante es poder invertir en prevenir conflictos y no llegar siempre tarde", ha dicho Espinosa a EFE en la sede de la ONU en Nueva York un día después de que se oficializara su candidatura.
Preocupación por el retroceso de los derechos de las mujeres

La expresidenta Bachelet fue postulada por Chile, y aunque el nuevo Gobierno del ultraderechista José Antonio Kast retiró su apoyo, su candidatura siguió adelante con el aval de México y Brasil.

La también ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos ha advertido recientemente en Montevideo sobre el "preocupante retroceso" de los derechos de las mujeres en el mundo, impulsado por el auge de proyectos políticos autoritarios y de ultraderecha que, bajo una "retórica populista", buscan erosionar la igualdad y la democracia desde dentro.

Sin mencionar naciones específicas, la ex jefa de Estado ha lamentado que "en los países donde gobierna la ultraderecha no se considera que la igualdad de género es importante; la palabra género está prohibida".

Y ha enfatizado que esta amenaza "no es abstracta", sino que ya se materializa en "legislaciones regresivas, censura y discursos de odio que apuntan especialmente a mujeres, niñas, jóvenes y personas trans".
Apuesta por la paz y la inclusión

Grynspan, por su parte, fue postulada por el Gobierno costarricense, que la considera una candidata "excepcional", con un perfil que "refleja autoridad política, experiencia de gobierno, liderazgo institucional, conocimiento profundo de las Naciones Unidas y una trayectoria diplomática de décadas, orientada a la construcción de consensos y a la gestión eficaz de crisis globales con un reconocido liderazgo transformador e inspirador".

La también secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) aboga por la reforma del organismo, la construcción de la paz y un futuro en el que se garantice la inclusión de todos los países.

Además, la candidata ha subrayado que la ONU debe colaborar con la sociedad civil y, en particular, con las mujeres y sus organizaciones "para maximizar el impacto" del organismo.

"Las mujeres no son una cuestión secundaria. Somos la mitad de la población. Se nos debe considerar no por nuestras vulnerabilidades sino por nuestra capacidad", ha señalado.

Fuente: Efeminista 

mayo 19, 2026

Mujeres Juristas Themis alerta de discursos que cuestionan a las víctimas y pueden afectar a la protección de mujeres y menores


Mujeres Juristas Themis alerta de discursos que cuestionan a las víctimas y pueden  afectar a la protección de mujeres y menores - Tribuna Feminista

La asociación advierte de que la deslegitimación de las mujeres que denuncian, el uso de teorías sin base científica y la minimización de la violencia contradicen el marco jurídico vigenteLa deslegitimación de las mujeres que denuncian violencia de género reproduce estereotipos y puede afectar a su protección.

El llamado “SAP” carece de base científica y su uso en el ámbito judicial ha sido ampliamente cuestionado.

Las personas menores de edad son también víctimas de la violencia de género y deben ser protegidas.
La aplicación del derecho exige perspectiva de género y formación especializada de quienes operan en el sistema judicial.

La violencia de género constituye una vulneración de los derechos humanos de las mujeres y exige una respuesta institucional

Madrid, 24 de abril de 2026. – Ante las recientes declaraciones realizadas en el marco de un curso organizado por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, en las que se cuestiona a las madres que denuncian violencia de género, se minimiza el impacto de esta violencia en sus hijos e hijas y se recurre a ideas como el supuesto “lavado de cerebro”, la Asociación de Mujeres Juristas Themis expresa su preocupación. La Asociación considera que este tipo de planteamientos reproducen estereotipos sobre las mujeres víctimas de violencia de género, deslegitiman su palabra y pueden incidir en la toma de decisiones judiciales, con consecuencias directas en su protección y en la de sus hijos e hijas.

Asimismo, incorporan ideas como el denominado “síndrome de alienación parental” (SAP), una teoría sin base científica ni reconocimiento institucional, ampliamente cuestionada por la comunidad científica y por organismos internacionales, cuyo uso en el ámbito judicial ha sido señalado por su potencial para generar situaciones de desprotección, especialmente cuando se utiliza para desacreditar denuncias de violencia de género.

La Asociación de Mujeres Juristas Themis recuerda que el ordenamiento jurídico español reconoce que las personas menores de edad son también víctimas de la violencia de género, tal y como establece la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, así como la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia. En este sentido, la exposición de las personas menores de edad a la violencia de género no constituye una realidad ajena o secundaria, sino una manifestación directa de la misma, con consecuencias acreditadas en su desarrollo emocional, psicológico y social. Por ello, debe ser tenida en cuenta de forma prioritaria en cualquier decisión que afecte a su protección y bienestar.

En el ámbito civil, el interés superior del y de la menor (principio rector del Código Civil español) debe guiar cualquier decisión sobre guarda y custodia, evitando situaciones que puedan comprometer su seguridad o bienestar. Además, la normativa vigente contempla la limitación o suspensión del régimen de visitas cuando existan indicios de violencia de género, con el fin de prevenir riesgos y garantizar una protección efectiva. En el plano internacional, el Convenio de Estambul establece la obligación de tener en cuenta la violencia de género en las decisiones relativas a la custodia y las visitas, garantizando la seguridad de las víctimas y de las personas menores de edad y evitando que el ejercicio de derechos parentales pueda suponer un riesgo para su integridad.

Este marco normativo, que refuerza la protección de los y las menores en contextos de violencia de género, no siempre se traduce de forma efectiva en la práctica judicial. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, la suspensión del régimen de visitas en estos supuestos continúa siendo limitada, situándose en torno al 14 % de los casos en los últimos años, pese a las reformas legales orientadas a priorizar la protección de las víctimas. Esta realidad pone de manifiesto la necesidad de reforzar la aplicación efectiva de la normativa vigente.

La Asociación de Mujeres Juristas Themis subraya que la correcta aplicación de este marco jurídico exige que las decisiones judiciales se adopten desde una perspectiva de género y de infancia, basada en la evidencia y alejada de estereotipos o prejuicios.

Igualmente, recuerda que la violencia de género constituye una vulneración de los derechos humanos de las mujeres, por lo que su abordaje exige una respuesta institucional acorde con los estándares nacionales e internacionales de protección.

En este sentido, el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, en su renovación de 2025, refuerza la necesidad de incorporar de manera efectiva la perspectiva de género en la actuación de todos los operadores jurídicos, así como de garantizar la adecuada protección de las mujeres y de sus hijos e hijas en todos los ámbitos, incluido el judicial.

La Asociación considera necesario reforzar la formación especializada, continua y efectiva de todas las personas operadoras jurídicas en materia de violencia de género y protección de la infancia. Esta formación resulta imprescindible para garantizar una adecuada valoración de los riesgos, evitar interpretaciones basadas en estereotipos y asegurar una respuesta judicial acorde con el marco legal vigente. En este sentido, la Asociación señala el papel del Consejo General del Poder Judicial en el impulso de la formación en materia de igualdad y violencia de género en la carrera judicial, y considera necesario reforzarla y garantizar su aplicación efectiva, de modo que no dependa únicamente de la sensibilidad individual, sino que forme parte esencial del ejercicio de la función jurisdiccional.

En este contexto, la Asociación de Mujeres Juristas Themis insta a las instituciones competentes, entre ellas el Consejo General del Poder Judicial, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid y el Consejo General de la Abogacía Española, a adoptar las medidas necesarias para garantizar la correcta aplicación del marco jurídico en materia de violencia de género, reforzar la formación especializada con perspectiva de género y asegurar una protección efectiva de las mujeres y de las personas menores de edad.

Este tipo de discursos se sustentan, en gran medida, en mitos y estereotipos sobre la violencia de género y sobre las mujeres que denuncian, como la idea de que actúan de forma instrumental o que influyen de manera indebida en sus hijos e hijas. Estos planteamientos, ampliamente cuestionados, no solo distorsionan la valoración de los hechos, sino que pueden comprometer la adecuada aplicación del marco jurídico de protección previsto en nuestro ordenamiento.

Estos planteamientos, basados en prejuicios y estereotipos de carácter sexista, no pueden ser amparados ni reproducidos en el ámbito institucional, ya que contribuyen a perpetuar creencias contrarias al principio de igualdad y al enfoque de derechos humanos. Las víctimas de violencia de género merecen ser tratadas con respeto y consideración, ser escuchadas y no revictimizadas, evitando cuestionamientos generalizados sobre su credibilidad. Este tipo de actitudes puede generar desconfianza en el sistema judicial, cuya función es, precisamente, garantizar su protección.

La Asociación de Mujeres Juristas Themis recuerda que la protección de las mujeres y de las personas menores de edad no puede verse condicionada por planteamientos que cuestionen de forma generalizada a quienes denuncian o que introduzcan teorías carentes de respaldo científico. No puede permitirse que, en el ámbito judicial, se reproduzcan discursos que cuestionen de forma sistemática a las mujeres que denuncian violencia de género o que minimicen sus efectos. Tampoco puede admitirse la incorporación en la toma de decisiones de planteamientos carentes de base científica que puedan comprometer la protección de las víctimas y de las personas menores de edad.

La justicia debe actuar como una garantía efectiva de los derechos de las mujeres y de la infancia, en el marco de los derechos humanos, asegurando decisiones fundadas en el ordenamiento jurídico vigente, en la evidencia y en la protección de quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.

Fuente: Tribuna Feminista

mayo 18, 2026

Resolviendo el “misterio” de los cuerpos de las mujeres: cómo la ignorancia conduce a la mala salud de las mujeres, y cinco cosas que podemos hacer al respecto


Durante generaciones, se ha tratado a los cuerpos de las mujeres como algo misterioso y desconocido, cuando en realidad han sido poco estudiados y escasamente representados. Hoy en día, la ciencia puede, y debe, colmar esas lagunas. En esta imagen se aprecia a una líder estudiantil en un aula en Benin, donde ayuda a sus compañeros a aprender sobre su salud reproductiva. © UNFPA Benin/Taiwo Aina

Hace dos mil años, ciertos médicos plantearon la hipótesis de que los órganos reproductivos de las mujeres eran los mismos que los de los hombres, sólo que de adentro hacia afuera. Hace cuatrocientos años, otros médicos especularon que el útero podría moverse de lugar, lo cual provocaba emociones equivocadas en las mujeres. Hoy en día, la ciencia ha resuelto en gran medida los misterios del cuerpo femenino… ¿verdad? En realidad, eso no es cierto.

La ciencia médica moderna sigue considerando el cuerpo y la salud de las mujeres, y especialmente su sistema reproductivo, como enigmáticos: las investigaciones en el índice médico PubMed tienen cuatro veces más probabilidades de describir a las mujeres y sus cuerpos como “misteriosos” en comparación con los de los hombres.

¿Cuáles son las consecuencias de saber menos sobre los cuerpos de las mujeres que sobre los cuerpos de los hombres? Las mujeres sufren durante más tiempo antes de que se diagnostiquen sus dolencias, incluso cuando sus enfermedades y síntomas son los mismos que los de los hombres. Las mujeres son más propensas a padecer dolor crónico, pero es menos probable que se les crea sobre su dolor y se les trate en entornos clínicos. En general, las mujeres pasan un 25 % más de su vida con mala salud que los hombres. 

La semana que viene, dirigentes de todo el mundo se reunirán en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York con el propósito de explorar el potencial de la tecnología, la investigación y la innovación para promover el desarrollo mundial. Allí, el UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva, instará a esos líderes a utilizar el poder transformador de la ciencia, la tecnología y la innovación para responder preguntas que han sido olvidadas durante mucho tiempo sobre la salud de las mujeres y las niñas. 

A continuación se presentan cinco maneras en que el mundo puede, y debe, cerrar la brecha de género en materia de salud. 

1- Priorizar la salud de las mujeres en la investigación médica. 

Durante demasiado tiempo, la mayor parte de la investigación médica se ha llevado a cabo tomando como referencia a hombres blancos. Es un hecho demostrable que, por ejemplo, las mujeres han sido excluidas históricamente de los ensayos clínicos para el tratamiento de enfermedades. 

Una razón comúnmente citada es el temor de los investigadores a que estos ensayos pudieran representar riesgos para el embarazo de una mujer, la cual es una preocupación válida, pero plantea interrogantes sobre si se está considerando plenamente a las mujeres como agentes con capacidad de decisión sobre sus propios cuerpos: una evaluación reveló que las instituciones de investigación y los científicos albergan “desconfianza en que las mujeres vayan a prevenir el embarazo” mientras participan en un ensayo clínico. Algunos ensayos imponen requisitos de prueba muy exigentes, como períodos de confinamiento, como condición para la participación de las mujeres. 

Además, como es natural, las mujeres embarazadas también sufren enfermedades y requieren tratamiento, pero apenas el 4 % de los ensayos clínicos realizados en la última década han incluido a mujeres embarazadas. En opinión de los expertos, hay que proteger a las mujeres a través de la investigación, no de la investigación. 

Como resultado de este fenómeno, nuestra comprensión de los cuerpos de las mujeres se ha quedado rezagada. Muchas pautas de dosificación de medicamentos se basan en los cuerpos de los hombres, por ejemplo, y esto lleva a más reacciones adversas a los medicamentos en las mujeres. 

Estas lagunas en los conocimientos también conducen a un mayor sesgo de género cuando las mujeres buscan atención médica. Los médicos son más propensos a desestimar sus quejas, algo conocido como “gaslighting médico”. Las mujeres son más propensas a ser consideradas como excesivamente sensibles a las emociones, o bien como sospechosas de mentir acerca de sus síntomas. También es más probable que se describan sus afecciones como “médicamente inexplicables”. 

Estos prejuicios suelen ser peores para las mujeres que sufren otras formas de marginación, como la discriminación racial y étnica, la discapacidad o la pobreza. 


Los líderes deben aumentar la inversión en investigación e innovación en materia de salud de las mujeres, un tema que será abordado en la Comisión de Población y Desarrollo de la próxima semana en Nueva York. En esta imagen, John Chacha Mahiri, partero capacitado por el UNFPA, utiliza una herramienta portátil de ultrasonido para examinar a Yvonne Nangira en el condado de Migori, Kenya. © UNFPA/Luis Tato

2- Cerrar la brecha en el diagnóstico. 


Las mujeres son más propensas que los hombres a recibir diagnósticos erróneos y tardíos para afecciones que van desde problemas cardíacos hasta el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Asimismo, los retrasos en la detección y el tratamiento son especialmente comunes cuando se trata de afecciones exclusivas de las mujeres. 

Las mujeres con endometriosis pasan un promedio de 10 años sufriendo de esta afección debilitante antes de ser diagnosticadas, incluso cuando tienen “síntomas claros”, afirman los médicos. Hasta el 70 por ciento de las mujeres con síndrome de ovario poliquístico lo padecen sin que su afección sea diagnosticada, a pesar de que el síndrome puede causar dolor extremo e infecundidad. A nivel mundial, se calcula que por cada mujer diagnosticada con una afección de salud específica de las mujeres, unas cuatro siguen sin diagnosticar. 

El diagnóstico insuficiente puede ser aún peor para las mujeres y las niñas con un acceso deficiente a una atención médica de calidad, como las que se encuentran en situaciones de crisis. Halima, una niña de Maiduguri, Nigeria, contó al UNFPA que sufría un dolor menstrual tan intenso que a veces no podía ponerse de pie. Tal dolor puede ser síntoma de una afección subyacente grave, pero el diagnóstico y el tratamiento estaban fuera del alcance de Halima, cuya familia tuvo que huir del conflicto y reanudar sus vidas en un nuevo lugar. 

El estrés emocional y económico empeoró las cosas: “Cada mes se hace aún más difícil lidiar con el dolor menstrual intenso, realizar tareas domésticas, asistir a la escuela y concentrarse en clase”, afirmó. 

La falta de diagnóstico, el diagnóstico tardío y el diagnóstico erróneo empeoran los resultados de salud. Esto no es sólo una forma de desigualdad en materia de salud, sino que también puede ser una sentencia de muerte. 

La Organización Mundial de la Salud considera que aproximadamente una cuarta parte del total de las muertes maternas están relacionadas con afecciones no detectadas, como infecciones o enfermedades crónicas, que habrían sido tratables si se hubiesen diagnosticado a tiempo. 


Nour, en El Cairo, relató haber sido diagnosticada de depresión posparto y ansiedad cuando ya casi era demasiado tarde. Después de eso, decidió dedicar su vida a ayudar a otras mujeres a superar los desafíos del embarazo y el parto y fundó Motherbeing, un servicio en línea para que las mujeres aprendan sobre temas de salud reproductiva. © Myriam Boulos/Magnum Photos para el UNFPA 


3- Comprender los costos, que en última instancia asumimos entre todas y todos. 


Cuando reconocemos el asombroso costo de la inacción, la necesidad de ponernos en acción se hace innegable. Un informe reciente del Foro Económico Mundial destaca las muchas maneras en que la brecha de género en materia de salud perjudica a las personas, las comunidades y la economía mundial. 

La mala salud y la discapacidad hacen que las mujeres y las niñas pierdan acceso a la educación y las oportunidades económicas, pérdidas que se transmiten a la siguiente generación en forma de una peor salud y seguridad económica. Por otro lado, enfrentar la mala salud de las mujeres podría impulsar la participación de estas en la fuerza laboral, su empoderamiento económico y el bienestar general de sus familias. 

El informe estima que reducir la mala salud de las mujeres en aproximadamente dos tercios produciría al menos 1 billón de dólares anuales en la economía mundial para 2040, aunque se cree que se trata de una estimación conservadora. 

Eso significa que perpetuar la brecha de género en materia de salud podría, de manera conservadora, costarle al mundo alrededor de 1 billón de dólares al año, por no hablar de la pérdida de mano de obra, ingenio, creatividad e innovación con los que el mundo podría contar si miles de millones de mujeres se liberan del dolor innecesario, la enfermedad y la muerte. 


Miryam Coello, a la derecha, recibe la visita de Tatiana Prado, que trabaja con un programa apoyado por el UNFPA para proporcionar atención prenatal a mujeres embarazadas en zonas remotas. Muchas complicaciones mortales del embarazo se pueden prevenir mediante el diagnóstico temprano de las afecciones subyacentes. © UNFPA/Factstory/Enrique Castro-Mendivil


4- Enfrentar la falta de datos de género. 

En muchos sentidos, la brecha de género en materia de salud comienza cuando no se formulan las preguntas correctas. ¿Las enfermedades se presentan de forma diferente en las mujeres que en los hombres? ¿Estamos midiendo sistemáticamente los síntomas de la menopausia, la menstruación y el dolor? 

El informe del Foro Económico Mundial concluye que la brecha de datos de género comienza cuando se inicia la recopilación de datos y se extiende hasta la consulta médica, e incluso hasta la tumba. Durante un mes de la pandemia mundial de COVID-19, los investigadores observaron que sólo el 37 % de los países habían notificado datos de mortalidad desglosados por sexo. 

Si no se miden las cargas sanitarias de las mujeres, estas se subestiman sistemáticamente, lo que afecta la cantidad de inversiones que las empresas y los gobiernos estarán dispuestos a destinar en busca de soluciones. 

Por otro lado, el análisis de datos en sí mismo puede diluir la visibilidad de las mujeres en grandes conjuntos de datos y las evaluaciones basadas en IA han demostrado que se perpetúa el sesgo cuando los programas no están diseñados y monitoreados cuidadosamente para garantizar la equidad. 

5- La inclusión es la solución, y nos beneficia a todas y todos. 

La solución a la brecha de género en materia de salud, así como a problemas en muchas otras esferas, es la inclusión: mayor inclusión de las mujeres en los estudios, mayor inclusión de las mujeres en el campo de la investigación, mayor inclusión de las mujeres en puestos de liderazgo. 

Afortunadamente, hay mejoras en marcha. Según muestra un reciente informe de impacto, los inversores del sector de la salud están exigiendo cada vez más investigación y desarrollo que incluyan el sexo, el género y el embarazo. Muchos están prometiendo fondos para la investigación y la innovación centradas en las mujeres. 

El Centro de Excelencia para el Registro Civil y los Sistemas de Estadísticas Vitales del UNFPA está trabajando con gobiernos y asociados en los procesos de recopilación de datos. Este programa tiene por objeto ayudar a los países a tener más en cuenta las cuestiones de género en el registro de estadísticas de nacimientos, matrimonios, divorcios y defunciones. Los datos mejorados e inclusivos pueden ayudar a medir las disparidades en los sistemas de identidad jurídica, los resultados en materia de salud y otras desigualdades. 

Además, los expertos piden cada vez más un diseño y una evaluación equitativos de la IA y otras tecnologías que puedan mejorar diversos elementos, desde el análisis de datos hasta las herramientas de diagnóstico y los tratamientos. 

Las herramientas están disponibles y el camino a seguir es claro. 

“Es hora de cerrar las brechas persistentes en materia de salud, equidad y economía que impiden que las innovaciones médicas lleguen a los más vulnerables”, declaró la Sra. Diene Keita, Directora Ejecutiva del UNFPA. “Un futuro más saludable para todas las personas empieza por invertir hoy en la salud de las mujeres y las niñas”.

Fuente: UNFPA

mayo 17, 2026

La Ilusión de la Corresponsabilidad y la persistente división sexual del trabajo en Chile: Solo 192 hombres usaron el postnatal frente a 71 mil mujeres en 2025

El uso del permiso postnatal parental por parte de los padres trabajadores en Chile representa un 0,27% del total nacional, según el último reporte oficial de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO, 2026a), titulado "Conoce las cifras del uso de beneficios maternales en 2025”. Esta cifra consolida un "cero estadístico" y evidencia la resistencia estructural a la corresponsabilidad parental, estancada desde su regulación con la Ley N.º 20.545, de 2011, “Modifica las normas sobre protección a la maternidad e incorpora el permiso postnatal parental”.

Cuadro N.º 1. Evolución Histórica de los Traspasos Efectivos del Postnatal Parental al Padre

Elaboración a partir de las series anuales 2012-2026 (SUCESO,2026b)


Asimismo, se confirma que solo 192 hombres utilizaron este derecho, mientras que 71.280 mujeres lo asumieron de manera exclusiva, como se muestra a continuación:


Cuadro N.º 2. Estadísticas Oficiales del Uso de Subsidios Maternales y Parentales

Elaboración a partir del reporte Conoce las cifras del uso de beneficios maternales y del permiso postnatal parental (2026a)



Desde la perspectiva de la economía feminista, este indicador no es una anomalía, sino el resultado de una estructura social patriarcal que opera bajo la lógica de la división sexual del trabajo, que distribuye una desigual relación del valor del trabajo humano, mediante los persistentes roles de género que asignan a los hombres el trabajo productivo remunerado de mercado (proveedores), mientras que las mujeres mayoritariamente deben conciliar el trabajo reproductivo no remunerado en los hogares (cuidadoras) cuando tienen empleos y constituye una limitante para su autonomía económica (Consenso de Brasilia, 2010).

Como plantea Amaia Pérez Orozco (2014), las sociedades contemporáneas sostienen un "conflicto capital-vida" estructural. El sistema asume que la fuerza social de trabajo disponible en el mercado surge de forma espontánea, ocultando que el proceso de gestar, criar y sostener la vida requiere un gran volumen de trabajo no remunerado, asignado de forma obligatoria a los hogares, y en específico a las mujeres. Por ello, los 192 traspasos a los padres son reflejo de la desconexión del mercado laboral chileno respecto de la corresponsabilidad social/parental.

Por su parte, Cristina Carrasco (2014) ha denunciado la ceguera histórica de los indicadores macroeconómicos y de las políticas públicas que omiten el valor del "trabajo reproductivo" y la contribución de los cuidados a la sostenibilidad de la vida, priorizando el "empleo mercantil" en la figura del homo economicus para la acumulación material, a partir de la lógica de una falsa autonomía individual.

En la Ley N.º 20.545, de 2011, se establece que si la madre opta por tomar las 12 semanas a jornada completa (con 100% de subsidio), puede traspasar un máximo de 6 semanas al padre. Si elige el formato de 18 semanas a jornada parcial, puede transferir hasta 12 semanas al progenitor en media jornada. Aunque el marco legal actual delega la corresponsabilidad parental en una decisión voluntaria que perpetúa la brecha de género, la normativa se está reformulando en el Congreso Nacional para dejar de externalizar el costo del cuidado hacia las mujeres. En particular, el Proyecto de Ley "Postnatal de 1 Año" (Boletín N.º 17049-13, de 2024) propone extender la protección parental a 52 semanas bajo un régimen de subsidio decreciente, reconfigurando la distribución temporal de los derechos de cuidado por progenitor de la siguiente manera:

 

Cuadro N.º 3. Desglose de Tiempos: Licencia Maternal y Postnatal Parental

Elaboración a partir del reporte Conoce las cifras del uso de beneficios maternales y del permiso postnatal parental (SUCESO2026a) y Boletín N.º 17049-13, de 2024


De todas formas, sería interesante que los progenitores se articulen para hacerse presentes y ejercer sus labores parentales en corresponsabilidad, ya que sólo así se podrá democratizar la organización social del trabajo.


Por Daniela Andrade Zubia
Candidata a Doctora en Estudios de Género
Universidad Nacional de Córdoba, Argentina
La Ciudad de las Diosas

 


Referencias

Carrasco, C. (2014). El cuidado como eje de la economía y la política. Revista de Economía Crítica, (17), 160-176.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe [CEPAL]. (2010). Consenso de Brasília. Decimoprimera Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, Brasilia. Naciones Unidas.

Congreso Nacional de Chile. (2024). Proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo para extender el permiso postnatal parental y establecer un régimen de subsidio decreciente (Boletín N° 17049-13). Sistema de Tramitación de Proyectos del Congreso.

Pérez Orozco, A. (2014). Subversión feminista de la economía: aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida. Traficantes de Sueños.

Superintendencia de Seguridad Social [SUSESO]. (2026a). Estadísticas del Subsidio por Permiso Postnatal Parental según sexo del beneficiario (Series anuales 2012-2026). Departamento de Estadísticas y Estudios, Gobierno de Chile.

_____ (2026b). Conoce las cifras del uso de beneficios maternales y del permiso postnatal parental. Intendencia de Beneficios Sociales. Departamento de Estadísticas y Estudios, Gobierno de Chile.

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in