agosto 02, 2021

Salud mental y violencia por ser mujeres



Durante siglos las mujeres que transgredían el modelo de mujer al que debían amoldarse, para no transgredir las normas y quedar excluidas socialmente eran penalizadas por hacerlo. No tenían legalmente poder sobre sí mismas, eran las garantes del honor familiar y debían amoldarse a lo que su padre, su marido o su hijo consideraban. Tenían valor como esposas. Y un fin, la maternidad. Si no cumplían con la pauta de comportamiento impuesta las mujeres eran despreciadas y avergonzaban a sus familias.

Durante siglos hubo una manera fácil de quitar de en medio a esas mujeres. Cuando las mujeres o las hijas transgredían su rol de mujeres, un rol marcado por el sexo, las ingresaban en un manicomio, las hacían desaparecer dentro de casa, encerradas, o las internaban en un manicomio, sin que se diera a conocer socialmente para preservar el “buen nombre” de la familia. La vida de todas estas mujeres, sanas o enfermas, se convertía en un infierno, desaparecían.

La novela El baile de las locas, ópera prima de Victoria Mas (2021) se ubica en París en el Hospital de la Salpêtrière, que empezó a funcionar en el siglo XVII y que a lo largo de su existencia muestra la huella del sufrimiento de todas las internas que no respondieron a la norma patriarcal o que la transgredieron. Por ejemplo, una mujer adúltera podía ser encerrada por serlo. Si se trataba de un hombre adúltero no pasaba nada, incluso estaba normalizado. En el siglo XIX aparecen los investigadores. Y sus prácticas. Y su trato a las mujeres, a las internas y a sus colaboradoras. Mas lo aborda en su novela, su lectura es escalofriante.

Es una ficción. Pero fue una realidad. Y tenemos otras realidades más cercanas, María Huertas en su libro Nueve nombres (Temporal 2021), relata las historias de las mujeres que encontró en el Hospital Psiquiátrico de Bétera que habían estado en el Manicomio de Jesús de València , el Hospital se inauguró en 1973 y allí se trasladaron pacientes del Manicomio . Huertas escribe “relatos que demuestran una crueldad inhumana hacia personas que fueron “encerradas, castigadas, humilladas y medicadas durante años, enajenadas y deshumanizadas” que “no solo habían perdido sus vidas”, sino “también el recuerdo de haberlas tenido”. Todas ellas tienen un punto en común: la violencia patriarcal sistémica”. También aborda el maltrato científico que muestra Mas en El baile de las locas.

En otro libro Cartas desde el manicomio (2018) Olga Villasante, Ruth Candela, Ana Conseglieri, Paloma Vázquez de la Torre, Raquel Tierno y Rafael Huertas, reúnen algunas de las cartas que, con una finalidad diagnóstica y terapéutica, escribieron las personas internas en la Casa de Santa Isabel de Leganés, todas en la primera mitad del siglo XX, excepto dos pacientes del siglo XIX. Esas cartas se adjuntaron a sus historias clínicas y nunca se enviaron. En ellas aparece recogida la ausencia de derechos para las mujeres que no se ajustaban a las normas sociales, la violencia de género en las palizas que les daban sus maridos, la moral católica que las asfixiaba o las madres privadas de sus hijos e hijas. Una de estas mujeres escribió, según recoge la prensa: “Te prometo no hablarte para nada de irme. Escríbeme y dime de nuestros hijos. ¿Quién cuida de Rafaelín?, ¿quién hace las trenzas a mis niñas?, ¿y el brazo de Pepín?, ¿estudia Antoñito? Los tengo clavados en mi alma a los cinco y a ti. […] Anulame de tu vida pero, ¡por dios! Déjame al lado de mis hijos”. Rafaelín solo contaba tres meses y su madre tenía “los pechos llenos de leche” que no podía sacar y una “enorme colitis con dolores horribles”. “Tú sabes dónde me has enviado? ¿tú tienes idea siquiera de lo que es un manicomio?”.

El primer manicomio del mundo se abrió en Valencia en el año 1409. Estos centros hasta el siglo XX se caracterizaron por el aislamiento, la pobreza y la masificación. También se vulneraban los derechos humanos.

Como decía Freire la lectura del mundo y la lectura de la palabra están unidas. Reflexionar sobre lo que las mujeres que nos precedieron, las que desafiaron el modelo social impuesto, vivieron, nos ayuda a entender mejor nuestra realidad.

El 17 de marzo de 2021 Errejón habló en el Congreso acerca de la necesidad de actualizar ya la estrategia de salud mental y doblar el número de psicólogos-as en la sanidad pública. Es imprescindible en un contexto de pandemia global como el que vivimos. Errejón planteó: “”Diez personas al día se suicidan en España, yo he tenido que volver a mirar el dato. Si digo diazepam, ¿por qué todos sabemos de lo que hablo? ¿Cuándo nos hemos acostumbrado a vivir medicados?”. Un diputado del Partido Popular le gritó “Vete al médico”, reconociendo posteriormente que había sido desafortunado en su expresión. Sirvió para visibilizar un problema candente.

En 2019, La Red Estatal de Mujeres SALUD MENTAL ESPAÑA denunció en la campaña #NosotrasSíContamos ,“la constante vulneración de derechos, la discriminación y los abusos que sufren por tener un problema de salud mental”. El 80% de las mujeres con problemas de salud mental que vive en pareja ha sufrido violencia de género. El riesgo que tiene una mujer con problemas de salud mental de sufrir violencia en la pareja se multiplica entre 2 y 4 veces respecto a las mujeres en general. Más de la mitad ha sufrido violencia física, y más del 40% ha sido víctima de violencia sexual a lo largo de su vida. Cuando se producen el 42% reconoce no identificarlas como tales y, cuando las reconocen y las denuncian, no se les da credibilidad debido a su trastorno mental. Otro dato muy importante: la infancia es la etapa más vulnerable. En este periodo, el porcentaje de abuso sexual en este colectivo es muy elevado, ya que alcanza al 26%. 

El 8 de marzo de 2021 la Red Estatal de Mujeres de Salud Mental España, denunció la doble discriminación que sufren las mujeres con problemas de salud mental en el acceso al empleo y en el ámbito laboral, evidenciando “Las personas con discapacidad perciben ingresos menores que la población sin discapacidad y, dentro de la discapacidad, también las mujeres cobran menos que los hombres (un 14% menos), según la Fundación CERMI Mujeres. De igual modo, las mujeres con discapacidad tienen menor salario que las que no la tienen. Además, a la elevada tasa de desempleo entre las personas con trastorno mental (tan solo un 16,9% tiene trabajo), se unen las barreras añadidas por el hecho de ser mujer.”. La Red destaca la necesidad de evitar la estigmatización de estas mujeres.

También en marzo de 2021 el informe La hora de cuidarse y respirar, llevado a cabo por el Club Malasmadres y DKV Salud, indicó que el 50% de las mujeres padece estrés y ansiedad a causa de la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia de la covid-19 y que el 70% de las mujeres “se sienten tristes, apáticas o desmotivadas”. El informe señala que un 30% de las mujeres ha requerido de apoyo externo para poder solucionar sus problemas de salud mental. Un 12% ha intentado solucionar los problemas de estrés y ansiedad mediante la automedicación. Solamente el 12% acudió a una persona cualificada para recibir un tratamiento. El 40% señala que ha sufrido insomnio durante estos meses y otro 17% explica que esos problemas mentales se han traducido en pérdidas de cabello o erupciones en la piel. El 90% de las mujeres madres aseguran sentirse culpables “al cuidarse, por pensar que están restando tiempo para estar con su familia”, “por no poder llegar a todo (responsabilidades laborales, familiares y el cuidado de los hijos e hijas)”.

No es ninguna broma. Es urgente atender a estas necesidades sociales.


Fuente: Diario Feminista

Salud mental de las mujeres y covid-19: el Estado debe generar un “espacio de escucha” para responder al “sufrimiento”, según experta brasileña

Centro comercial de Saara, en Río de Janeiro (archivo, junio de 2020).
Foto: Antonio Lacerda, Efe

Pese a que las mujeres “han sufrido de manera increíblemente negativa” el impacto de la pandemia, menos de 50% de los países ha analizado esta situación teniendo en cuenta la variable de género, advierte.

Con la pandemia de covid-19 la salud mental deja finalmente de estar en el submundo de las clínicas y los hospitales para entrar “de manera contundente en el cuerpo, en el alma; en las preocupaciones de todas las personas”, asegura en diálogo con la diaria la psicóloga brasileña Margareth Arilha, doctora en Salud Pública e investigadora del Centro Brasilero de Análisis y Planeamiento.

En esta nueva realidad “aquello que era considerado problemático deja de ser personal, de unos y otros, para convertirse en una epidemia global”, explica Arilha, quien participará este jueves en la actividad “Salud mental de las mujeres y la pandemia covid 19: impactos y desafíos”, organizada por la Academia Nacional de Medicina de Uruguay. La angustia, dice, “se populariza, en el sentido de que pasa de ser una realidad discursiva para instalarse en el lenguaje de manera global”.

La psicóloga subraya que las mujeres “han sufrido de manera increíblemente negativa” el impacto de la pandemia, pero advierte que menos de 50% de los países ha trabajado y analizado esta situación teniendo en cuenta la variable de género. “Para pensar las cuestiones asociadas a las mujeres en relación a su condición psíquica es necesario revalorar su posición en las sociedades contemporáneas”, opina, y enfatiza que “desde siempre” todo lo que está asociado a estas “se comprende desde un lugar de sumisión”. Con la situación de la pandemia “no ha sido distinto”, sostiene.

A pesar de todos los cambios que se han observado en términos de políticas públicas y perspectivas de género, “la pandemia las obligó a trabajar exageradamente en sus casas para cuidar de sí mismas y de su entorno, y han sido súper exigidas en este rol”, advierte.

A esto debe sumarse que la covid-19 ha dejado a muchas mujeres sin empleo. Por ejemplo, a aquellas que trabajaban en servicios estéticos o que tenían trabajos domésticos que exigían un contacto directo con otras personas y, por lo tanto, no podían realizarse a distancia. Todo esto, en una realidad en la que muchas veces deben “lidiar con pérdidas familiares” y asumir la responsabilidad de ser el sustento económico de un hogar, agrega.

“En Latinoamérica, la región del planeta que tiene mayor nivel de desigualdades, está claro que las mujeres ven mayores dificultades en relación a la temática porque tienen que enfrentar el machismo y el racismo estructural, además de desigualdades que son enmarcadas por la pobreza y que crecen por las falencias de los estados en dar respuestas compatibles con las problemáticas que se enfrentan en la región”, advierte.

Además, recalca que se deben observar las demandas y las necesidades de las mujeres considerando su edad. “De verdad hay un conjunto muy significativo de adolescentes y mujeres jóvenes para quienes el mundo ha perdido un poco el sabor y el color. He escuchado, por ejemplo, expresiones en las que las mujeres dicen: ‘Estoy haciendo el luto por mis sueños’”, cuenta.

Se observa, dice, una dificultad de “las mujeres para poder mirarse y proyectar futuros en los que tienen que ser responsables de ellas mismas y también de los hijos que por ventura tendrían que tener, en su condición asociada a la maternidad”.

Según Arilha, también es preocupante que todas las mujeres “han sido perjudicadas en el acceso a los servicios de salud” y, particularmente, “en el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva”. La psicóloga recalca que esto puede generar ansiedad, angustia y tristeza, hasta llegar a la depresión.

Por otro lado, la experta manifiesta que las investigaciones han mostrado que hay una serie de estructuras sintomáticas que pasan a circular “más o menos de manera similar en las comunidades”. “Las crisis de pánico y una serie de otras respuestas significativas y expresivas de los disturbios emocionales empiezan a circular y manifestarse de forma sintomática”, detalla. Esto ha sido visible, en una primera instancia, en los profesionales de la salud, pero más específicamente en las enfermeras. “Hoy ya se sabe que manifiestan, incluso, un porcentaje mucho mayor de suicidios” que otros colectivos y que estos casos se “han incrementado con la situación de estrés de la pandemia”, asegura.

Por último, subraya la importancia de que “el Estado tenga la posibilidad de ofrecer servicios de salud que puedan dar respuestas a las mujeres o, por lo menos, darles un espacio de escucha para sus sufrimientos, [además de] los que ya estaban definidos desde antes de la pandemia y los que ahora se configuran como una serie de marcas que se han quedado en su vida con las pérdidas y los lutos”. Para que estos no se transformen “en lutos patológicos es necesario darles la posibilidad de ser escuchadas”, concluye.

Fuente: La Diaria

agosto 01, 2021

Coreanas lucen pelo corto en honor a campeona olímpica acusada de "feminismo"

La tiradora de arco ganó varios oros en Tokio, sin embargo reclaman que devuelva las medallas por tener una apariencia "feminista"


La coreana An San. Foto: AFP

Una oleada de fotografías de mujeres con cabello corto viraliza en redes sociales en Corea del Sur en respaldo a la arquera surcoreana An San, campeona olímpica en Tokio-2020, tras comentarios machistas contra su corte de pelo en los que, incluso, le pedían devolver sus medallas.

Al menos 6.000 fotografías de mujeres han sido difundidas, según los organizadores de la campaña.

Corea del Sur tiene la duodécima economía más grande del mundo, considerada una potencia tecnológica, pero sigue siendo una sociedad dominada por hombres con un historial pobre en derechos de las mujeres.

An, de 20 años, ha ganado en Tokio-2020 dos medallas de oro en los eventos por equipos femeninos y por equipos mixtos del tiro con arco y sumó 680 puntos en la clasificación individual femenina para romper un récord olímpico vigente desde 1996. Apunta en esa prueba, que está en curso, a su tercera presea dorada.

Acusada de "feminismo"

Pese a su éxito, mensajes de hombres en redes sociales acusaron a An de feminista por llevar corto su cabello acusándola de expresiones que aparentemente se utilizan con matices misandristas en comunidades feministas radicales... incluso le pedían que "devuelva" sus medallas olímpicas y se disculpe.

La controversia se produce cuando crece una reacción antifeminista en el país y empresas acusadas de respaldar el "feminismo extremo" se enfrentan a boicots de hombres y emiten disculpas públicas.

"No te entrenamos ni te dimos de comer con el dinero de los impuestos para que hicieras actos feministas", escribió uno de los hombres en la cuenta de Instagram de An.

La Asociación de Tiro con Arco de Corea no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de AFP.

Sin embargo, más de 1.500 mensajes de respaldo a la deportista han sido publicados en el sitio web de la asociación.

"¿De verdad creemos que el pelo corto de las mujeres es algo que merece ser criticado en 2021?", dijo una.

"An San no necesita explicar nada. Incluso si es feminista, no debería ser criticada por eso", escribió otra.

Las jóvenes de Corea del Sur han disfrutado de éxitos de campaña sin precedentes en los últimos años, luchando por legalizar el aborto y sumándose al movimiento global #MeToo, lo que condujo a las manifestaciones por los derechos de las mujeres más grandes en la historia del país.

Fuente: El País

Tokio: cómo Simone Biles y Naomi Osaka están cambiando el deporte con sus decisiones


Getty Images

Simone Biles, considerada la mejor gimnasta de la historia, es una experta en acrobáticos saltos y salidas impecables.

En hacer posible lo imposible en todas las especialidades de la gimnasia artística.

Pero tal vez su legado más importante no sea lo que ha logrado en las competencias, sino fuera de ellas.

El martes, tras el primer ejercicio de la final por equipos en los Juegos Olímpicos que se disputan en Tokio, la estrella estadounidense decidió no seguir participando en la muy esperada competencia.

Dijo que lo hacía porque quería concentrarse en su salud mental.


Y este miércoles, en otro acto sorpresivo, el equipo de gimnasia de EE.UU. anunció que Biles, de 24 años, no iba a participar en su primera final individual.

"Después de una evaluación médica adicional, Simone Biles se ha retirado de su primera competencia final individual. Apoyamos incondicionalmente la decisión de Simone y aplaudimos su valentía al priorizar su bienestar. Su coraje muestra, una vez más, por qué es un modelo para seguir para tantos", señaló el equipo en un comunicado dado a conocer en Twitter.

El sorpresivo paso al costado ocurre en medio de unos Juegos Olímpicos, la máxima competencia para una disciplina como la gimnasia, y muchos están de acuerdo: el deporte después de Tokio difícilmente vaya a ser lo mismo.

"Las declaraciones de Biles le han quitado el tabú al tema de la gestión mental de los deportistas de alta competencia. Ha roto ciertos paradigmas y ya será muy difícil que se esconda la basura debajo del tapete cuando hablemos de esto", le dijo a BBC Mundo Sergio Díaz, médico fundador de The Mind Institute que trabaja en la gestión mental de medallistas olímpicos como la colombiana Catherine Ibargüen y otros deportistas profesionales.

"Y esto hará no solo que cambie la forma de gestión mental en ese ámbito, sino también en las sociedades en general, porque los deportistas tienden a ser un rol a seguir por los más jóvenes", agregó.

Sin embargo, Biles no ha sido la única deportista de élite que ha hablado de sus dificultades.

Hace poco menos de dos meses, la tenista japonesa Naomi Osaka, ganadora de cuatro torneos de Grand Slam y número dos del mundo, tomó la decisión de retirarse del Abierto de Francia por la misma razón.

Para centrarse en su salud mental.

Getty Images

Naomi Osaka decidió retirarse del abierto de Francia para concentrarse en su salud mental.

Pero ¿cómo la decisión de estas dos deportistas está cambiando el deporte de una manera más amplia?

En menos de un año

Los desafíos en la salud mental de los deportistas de élite no son un tema nuevo.

Por ejemplo, el tenista británico Andy Murray anunció un retiro temporal de las canchas en enero de 2019 para concentrarse, también, en su cuidado mental.

Pero, definitivamente, han sido las declaraciones de Biles y Osaka las que han llevado a una reflexión más amplia sobre los deportistas de alta competencia.

"Lo que ha hecho Biles ha sido encender una serie de alarmas: si a la deportista más importante de uno de los países con más recursos para los deportes le pasa esto, entonces significa que los otros no van a estar mucho mejor", explicó Díaz.

"La gestión de la salud mental ha sido desatendida por la industria deportiva, especialmente en Latinoamérica, básicamente porque han desatendido a los deportistas como individuos", agregó el especialista.

Aunque la especialidad de salud mental en el deporte ha sido trabajada desde hace más de 40 años por autores como el psicólogo deportivo Richard Butler o el coach estadounidense Tony Robbins, nunca había llegado a una plataforma tan amplia como la que ha tenido en los últimos meses.

"Los deportistas no hablaban de esto por varias razones. Una porque no querían que los vieran débiles y segundo, porque muchas veces no sabían qué estaba pasando", anotó Díaz.

Las declaraciones de Biles, como antes las de Osaka, cambian totalmente la percepción de que los deportistas son máquinas que siempre tienen que ganar, como señala el periodista de BBC Mundo especializado en deportes José Miguel Pinochet.

Andy Murray también se retiró temporalmente del deporte para enfocarse la gestión mental de su rendimiento.


"Biles no ha sido la gimnasta robot a la que nos habíamos acostumbrado antes de su llegada. Ella es humana y desde la plataforma de sus triunfos, que le han dado la fama y popularidad, queda en evidencia que nunca ha dejado de serlo", dijo.


En cambio, Simone Biles nos ha mostrado que un deportista es la mezcla de muchos ingredientes.


"Por ejemplo, ella es una combinación de incomparable talento natural que le ha permitido dominar su deporte y trazar nuevos límites de lo que es posible, junto a la personalidad que se ha forjado al enfrentarse a todo tipo de adversidades en su vida", apuntó Pinochet.

"Gracias"

Así, que Biles haya hablado de un tema que hasta hace pocos años era tabú, y que lo haya hecho en plena olimpiada, no solo ha abierto el debate tanto en la esfera pública como en el interior de las delegaciones.

También ha tenido amplio eco entre deportistas alrededor del mundo.

Por ejemplo, la gimnasta jamaiquina Danusia Francis señaló que la actitud de Biles había abierto una nueva manera de afrontar la competición deportiva.

"No sé ustedes, pero creo que Simone Biles simplemente empoderó a todos para que pusieran su bienestar mental por encima de todo lo demás. Qué reina. Es la mejor de todos los tiempos en más de un sentido".

La gestión mental debe ser casi la misma que la preparación física.

Por su parte, la legendaria gimnasta rumana Nadia Comaneci, que acumuló nueve medallas de oro (cinco individuales) en dos Juegos Olímpicos, resaltó las dificultades de cargar con las expectativas de una nación después de haber tenido éxito anteriormente.

"Cuantas más medallas tienes al regresar, más pesada es la mochila", dijo en conversación con la cadena CNN.

Y agregó: "Hay mucha presión porque quieres hacerlo lo mejor que puedas. Pero es importante recordar que quieres hacer lo mejor para ti misma y no para los demás que esperan algo más allá de lo que puedes entregar"

Otro de los comentarios que también sorprendieron provino del Comité Olímpico de EE.UU., uno de los más poderosos del planeta, que dio todo su apoyo a la que es considerada la máxima estrella de la delegación del país.

"Nos has hecho sentir tan orgullosos", dijo Sarah Hirshland, directora ejecutiva del Comité Olímpico y Paralímpico estadounidense.

"Aplaudimos tu decisión de priorizar tu bienestar mental por encima de todo lo demás y te ofrecemos todo el apoyo y los recursos de nuestra comunidad de Team USA mientras navegas por el camino que tienes por delante", agregó la dirigente deportiva.


Por Alejandro Millán Valencia
Fuente: BBC

Sí a la Diversidad Familiar!
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