octubre 17, 2019

34° Encuentro Plurinacional: reconociéndonos en nuestros feminismos



Un Encuentro histórico, fuimos más de 500.000 llenando las escuelas, calles, plazas ante la lluvia y el frío, nuestros cuerpos entrelazados, sostenidas y organizadas para seguir gritando bien fuerte desde los territorios, desde abajo, contra todos los mandatos patriarcales, heteronormativos, coloniales y racistas que nos quieren disciplinades. Gritamos bien fuerte que somos plurinacionales, que somos Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries. 

“Que se acabe el silencio, que se acabe;
hoy hemos despertados revoltosas,
sacudimos las sábanas y apoyamos los pies firmes sobre la tierra,
el corazón que parecía que iba a estallar acaba de hacerlo”. 

Sandra Morán, Guatemala 

En tierra querandí, desde el sábado hasta el lunes al mediodía, habitamos intensas jornadas con las actividades programadas y también las que juntes fuimos hilando ante la lluvia y la necesidad de encontrarnos, escucharnos y nombrarnos. Ante la tormenta, no nos detuvimos, avanzamos, nos cuidamos, nuestras redes son poderosas porque hemos aprendido a estar de frente ante este mundo patriarcal y hostil con nuestras existencias. 

Llenamos las escuelas, desbordaban los centros culturales, calles y plazas con más de 114 talleres, conversatorios, actividades culturales en los que profundizamos los debates desde las intersecciones feministas. 


El sábado por la tarde, nos encontró en un pañuelazo masivo para volver a gritar por el aborto legal, seguro y gratuito al que le siguió una marcha contra los travesticidios y crímenes de odio de género. Desde los talleres por el reconocimiento del trabajo sexual, se convocó a la Marcha de las Putas hacia la comisaría 9na donde llevan a la mayoría de les trabajadores sexuales, quienes viven brutales requisas y hostigamientos. Gritaron bien fuerte por el reconocimiento de sus derechos laborales como trabajadorxs sexuales. Esta jornada terminó con festivales en diferentes puntos, para celebrar bailando esta manada que somos y que lo está cambiando todo.

El domingo, mientras, por la mañana, las escuelas seguían repletas con los talleres, al mediodía, salió el sol con la Asamblea del Abya Yala, la plaza San Martín desbordaba con todos los colores que nos nombran, el picadito de les futboleres, el verdurazo de la Unión de Trabajadoras de la Tierra, los emprendimientos productivos y las diversas manifestaciones artísticas, la Feria Feminista, las rondas de mates, entre batucadas y glitter. 


Luego del cierre de los talleres, más de 60 cuadras de marcha, la más larga, plural y diversa de la historia de los Encuentros. Nuestra fiesta feminista entre las banderas, bombos y sikus, las canciones rituales de cada marcha, los abrazos de encontrarte una amiga, une amigue, las intervenciones. Fuimos dejando el rastro de nuestra fiesta feminista a cada paso, saludos desde balcones, de quienes nos miraban pasar desde una esquina, y también dejamos registro en las paredes, esas que escandalizan a quienes nos miran indiferentes, las que tanto gusta mostrar a los medios hegemónicos, allí quedaron los nombres de las que nos faltan, los derechos que nos faltan, la poesía que nos sostiene.

El lunes, cerramos el encuentro en una mañana helada, pero con el calor de lo vivido y con la convicción de estar ante un momento histórico en el proceso de construcción de los feminismos. Nos espera San Luis como nueva sede el año próximo, como un nuevo horizonte y oportunidad para encontrarnos como Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries, y seguir profundizando en el ejercicio colectivo de desaprender, tan incómodo como transformador. Hacemos historia juntes, al calor de las luchas fundantes que resignificamos encendidas desde lo que hoy nos interpela. 


Nombrarnos: somos Plurinacionales y Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries

Nombrarnos, todas las identidades, todos los nombres como el gesto concreto de justicia y reparación histórica en el camino de descolonizarnos de una historia “oficial”, de la invisibilización de nuestros pueblos originarios y de las comunidades trans, travestis, racializadas. Nombrar cada existencia, aun cuando el encuentro siempre ha sido plurinacional y diverse, es urgente. Las fronteras nacionales, corporales, heteronormativas, sexuales no son nuestras, como dice Adriana Guzmán, feminista comunitaria de Bolivia: “La lucha es sin fronteras, el encuentro debe ser plurinacional porque los nacionalismos son racismo, fascismo y colonialismo. Las fronteras son del patriarcado y vamos a derribarlo en la medida que podamos mirarnos y caminar juntes en esta lucha”. Emociona la alianza entre las indígenas, mujeres originarias, trans y travestis que nos recuerdan que comparten los mismos dolores porque el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo es mucho más hostil, es genocida para esas existencias.

“La comunidad trans y travesti está viviendo un genocidio, no son sólo travesticidios que llevan adelante personas individuales. Esto está sistemáticamente performateado desde la colonización y cada uno de los Estados, al querer normalizar, normativizar y blanquear las identidades nacionales de los Estados Naciones modernos lo reafirmó y nos empezó a perseguir con la criminalización la estigmatización y la patologización de nuestras identidades” , sostuvo Marlene Wayar, psicóloga social y activista trans.

Hace dos años, se explicitó la necesidad de cambiar de nombre al Encuentro, al calor del dinamismo de los feminismos, pero, sobre todo, como una política de reconocimiento y justicia; de Nacional a Plurinacional, de Mujeres a Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries. “Luego de un proceso de debates que comenzaron hace más de dos años y tuvieron su expresión en Chaco y Trelew, la demanda de las mujeres de los pueblos y comunidades originarias de las 36 Naciones, de todo el Abya Yala; de las identidades negras y afros de las racializadas y migrantes, fue reparada simbólicamente”, expresa el comunicado de la Campaña Somos Plurinacional, publicado tras un acto de cierre tenso donde, desde la Comisión organizadora, se negó la palabra a les compañeres indígenas, trans y travestis, que pudieron tomar el micrófono luego de tironeos para subir al escenario. Abajo, un sólo grito: “Somos plurinacionales y de las disidencias”.

La comisión organizadora (CO) se encuentra dividida hace meses, porque un grupo minoritario planteó resistencias y no respetó el consenso de que este encuentro formalice el cambio de nombre fundamentando ya ser plurinacionales y disidentes desde los comienzos. La CO sostuvo lo Nacional y de Mujeres, y, con un posicionamiento rígido, llevó adelante toda la organización y la propuesta oficial a espaldas de los acuerdos nacidos en el propio devenir de nuestros encuentros.

Por otra parte, la Campaña Somos Plurinacional organizó otras actividades, apostando a la visibilización y a profundizar los consensos en los debates, en las calles, en los talleres, en las organizaciones. Mayoritariamente en todos los talleres, se pronunciaron a favor del cambio de nombre; estas son las lógicas de construcción política en las que creemos y con las que construimos los feminismos, estos consensos populares son los que instituyen los nuevos horizontes, cómo nos nombramos y hacia dónde seguimos avanzando. Ya no hay vuelta atrás, como dijo Lolita Chávez, feminista comunitaria de K’iche’s Guatemala: “Hoy, abrimos camino, estamos marcando la historia y rompiendo el cerco mediático que nos ha ignorado y silenciado nuestras existencias. Aquí, estamos hoy, ya no más privilegios, ya no más racismos, ya no más violencias. Somos feministas originarias, negras afros, migrantes, piqueteras, villeras, somos feministas laburantes, somos lesbianas, trans, travestis, bisexuales, no binaries y todas aquellas no nombradas, estamos aquí”.

En el cierre del encuentro, las compañeras de la próxima sede subieron al escenario y alojaron con sus palabras la nueva identidad del encuentro: dijeron que el 35° Encuentro, en San Luis, será plurinacional y disidente. Tienen una gran tarea por delante, sostenida por toda la marea que se sabe, se siente, desea y se vive plurinacional y diverse.

Entre la nutrida grilla de actividades y su amplio abanico de temáticas, organizaciones y luchas, recuperamos algunos de los momentos y discusiones que nos parecen clave y que hacen a la identidad de lo que fue este 34° Encuentro. 

En el corazón de la plaza pública, la Asamblea del Abya Yala

Desde 2008, esta asamblea, que reúne a feministas de toda el Abya Yala, nos encuentra haciendo memoria y recordando las luchas que estamos dando en cada territorio frente al neoliberalismo, al avance de la derecha en la región, a los proyectos extractivistas que amenazan la vida de las comunidades, de las defensoras del territorio, frente a los fundamentalismos religiosos que sostienen los proyectos de Estados femicidas, genocidas, racistas y coloniales. Frente a la realidad de la Región, pluralidad de luchas. 


Lolita Chávez encendió el fuego sagrado trayendo la memoria de las ancestras de las montañas, de las aguas, en el medio del círculo como abrazo, un altar de ofrendas, el incienso de limpia y protección, el saludo al sol y a la luna como expresión de la cosmogonía de los pueblos indígenas: “Protegemos nuestro cuerpo como nuestro primer territorio de defensa”, dijo como síntesis de lo que nos hermana en una misma lucha. Agregó la compañera: “Aprendan de cómo se teje en los territorios comunalidad, cómo se teje la red de la vida que trasciende fronteras, ese es nuestro feminismo, no nos quieran callar, no nos quieran ignorar. Aprendan de estos feminismos porque hemos existido milenariamente”.

Luego de los versos de la rapera mapuche Urraca Negra, fue el momento para los feminismos antirracistas, indígenas, negros y afros… feminismos comunitarios y territoriales que avanzaron en torno al cuidado de la comunidad, del territorio y de la vida. Posterior a este, el espacio de los feminismos disidentes, contra el lesbotransverticidio, el binarismo de género, el régimen heterosexual. La asamblea cerró con los feminismos populares, piqueteros, villeros, migrantes y de trabajadoras contra las políticas extractivistas y neoliberales, y por la defensa de nuestros cuerpos y territorios, por la vida y por la paz. Reiterado y efusivo fue el apoyo a las distintas comunidades que viven situaciones de opresión diarias, en especial, el pueblo kurdo y ecuatoriano. 


La Asamblea se desarrolló bajo un halo solar, entre los árboles, con una multitud en círculo y la memoria de Berta Cáceres, Marena Valdés Muñoz, las niñas quemadas de Guatemala, Marielle Franco, Diana Sacayán y Lohana Berkins como mojones de lucha y promesa de un mundo mejor.
Trans y Travestis: la inclusión es también en las agendas emocionales

“Lo explícito es político. Exigimos el gesto del abrazo, que nos nombren. Queremos y necesitamos que nos agreguen a sus agendas emocionales”, expresó Marlene Wayar en la conferencia de prensa de Somos Plurinacional, en la Comisión Provincial de la Memoria de La Plata.

Unas 400 personas participaron del taller Mujeres Travestis y Trans, que acordó por unanimidad la necesidad de cambiar la denominación del encuentro, y miles fuimos las que nos movilizamos en la Marcha contra los Travesticidios el sábado por la tarde. Encabezaron la marcha Marlene Wayar, Claudia Vásquez Haro, Florencia Guimaraes, Casandra Sandoval, Say Sacayán y Violeta Alegre, entre otras. La Marcha contra los Travesticidios y Transfemicidios fue incorporada al calendario oficial el año pasado en Trelew. Con la memoria presente de Diana Sacayán, Lohana Berkins, Maite Amaya y tantas otras, la masividad de la marcha del sábado pasado dio cuenta de una adhesión que crece cada año. Dentro del heterogéneo movimiento, cada vez somos más las que gritamos bien fuerte “sin las travas, no hay feminismo”.

Claudia Vásquez Haro, migrante, docente de la Universidad Nacional de La Plata y presidenta de Otrans Argentina, sintetizó las discusiones y demandas urgentes de la comunidad Trans Travesti durante el cierre del encuentro: “Denunciamos al Estado el no cumplimiento de la Ley de Identidad de Género autopercibido como también el acceso a la salud integral. Exigimos la implementación de la Ley de Cupo Laboral Trans ‘Diana Sacayán’, como así también la sanción de una Ley Nacional de Inclusión Laboral Trans”. 

Además, pidió la inmediata declaración de emergencia nacional por asesinatos de odio contra las identidades travestis y trans, bajo las figuras legales del travesticidio y transfemicidio, y la creación de políticas públicas que erradiquen estas prácticas, como la creación de un registro oficial de crímenes de odio, el cese de la persecución policial y la erradicación de los códigos de faltas, edictos y protocolos de detención como la conocida Doctrina Bullrich. 

Vásquez Haro también hizo hincapié en que se garantice el acceso a los derechos de las personas travestis y trans de pueblos originarios y migrantes; Aborto legal, seguro y gratuito; y una implementación de ESI con perspectiva de género y de Derechos Humanos, que dé cuenta de las identidades travestis y trans no solo en sus relaciones sexo-afectivas, sino en un marco de derechos basado en el respeto y la igualdad de trato. 

Niñes y estudiantes secundaries: organización y voz propia 

Entre los múltiples feminismos que expanden las fronteras del Encuentro sumando sus voces al debate, participaron más de 800 estudiantes de colegios secundarios, en su mayoría, nucleades en la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB). No solo coparon el Conversatorio de “Niñeses”, sino también varios talleres vinculados a educación -particularmente Educación Sexual Integral- y a problematizar los vínculos género-sexuales y los modos de relacionamiento interpersonal. “Este fue un conversatorio y lo convertimos en taller… que el año que viene sea taller, y plurinacional”, sostuvo durante el cierre une estudiante de Capital.

En el taller “Niñas y ESI”, del que participaron una gran cantidad de menores de 14 años, elles mismes fueron quienes se autocoordinaron y discutieron una de las deudas más latentes del Estado argentino en materia de educación, salud y derechos: Educación Sexual Integral de calidad y a la medida de sus deseos y necesidades. A pesar de la promulgación de la ley en 2006 en todo el territorio nacional y en establecimientos públicos y privados, les estudiantes siguen denunciando que la ley no es efectiva, ya sea porque no se dictan talleres, porque sus contenidos no son adecuados, porque los profesionales que los dictan no son idóneos o por no tener un enfoque amplio que exceda la salud sexual y reproductiva, y avance hacia relaciones sexo-afectivas, identidad de género y aborto, entre otras cuestiones. 

Identidad, niñez, identidad de género, estereotipos, violencia de género, lucha y organización en la niñez, fueron algunos de los nodos que les jóvenes discutieron a través de dinámicas interaccionales y debates. En lucha por una participación plena y protagonismo estudiantil, en este espacio, no participaron adultxs -salvo les educadores acompañantes-. “Mientras no se cumplen nuestros derechos, nos dicen que no podemos participar porque somos ‘chiquitas’. Las adultas tienen que correrse de los espacios que son para nosotras”, enfatizaron al leer las conclusiones. 
Que sea ley: pañuelazo por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito 

La intensa lluvia del sábado complicó la realización del festival organizado por la Campaña por el Aborto Legal, pero no impidió que miles de personas se reunieran a las 18 en la Plaza San Martín para alzar en alto sus pañuelos verdes. Además de este pañuelazo masivo, el verde inundó la ciudad durante los tres días de Encuentro: la demanda de Aborto Legal, Seguro y Gratuito en todo el territorio nacional es una exigencia urgente y persistente de las colectivas feministas. Este año, por octava vez, se presentó el proyecto de legalización de la interrupción del embarazo en el Congreso y, a pesar de que el año pasado quedó claro que, en las calles, el aborto debe ser legal, aún se sigue exigiendo la necesidad de una ley que posibilite igualdad de condiciones para todas aquellas personas con capacidad de gestar. 

Durante la marcha del domingo, “ABORTO” fue la palabra más mencionada y aclamada en las canciones que acompañaron la gigantesca multitud en las calles. En el hospital, en cualquier lugar, con misoprostol, con intervención, para no morir, para decidir, no más clandestino, legal, seguro y gratuito; libre y seguro, entre tantos otros cantos.

Con todo este colorido, con todas estas tensiones, con la enorme multitud en las calles, el Encuentro se tornó y se reafirmó plurinacional y diverse. Volvemos a nuestros lugares con la convicción a flor de piel, con la seguridad de que vamos a derrotar al patriarcado, sabiendo que la lucha empezó hace mucho y que sigue… que somos les nietes de todas las brujas que nunca pudieron quemar. Por elles, por nosotres, por les que vendrán… ¡El feminismo va a vencer!

Fuente: La Tinta
Imágenes: Colectivo Manifiesto

*Por Redacción La tinta / Fotos: Colectivo Manifiesto.
#ResistenciaMediaticaFederal

Feminismo Rural, una forma de enredarse con otras


““Quien pueda vivir sin libertad, que no luche””

Sostener la vida. Eso es lo que hacen las mujeres rurales, campesinas e indígenas. Y eso, es lo menos valorado en el modelo de desarrollo en que vivimos, un modelo cargado de explotación, extractivismo y colonialismo, que toma por sentado el valor del agua, la tierra, la alimentación. Aprender y acompañar esa fuerza y esa lucha, fue lo que hizo Rosa Govela durante toda su vida.

Mujer de defensa, de resistencia de caminatas y de sororidad, Rosa Govela se definía como feminista rural, lo que para ella implicaba escuchar y aprender de las formas de vida, enredarse y enlazarse con otras mujeres para construir juntas el mundo en el que queremos y merecemos vivir.

Rosy, como le decían en los diferentes espacios a los que pertenecía, falleció en enero de 2018 dejando una red de alianzas, historias, complicidades y tramas con otras mujeres, con las que construía mejores mundos.

El valor del trabajo rural

Los proyectos “de felicidad” que se construyen en la Sierra Norte de Puebla, especialmente en Zautla, Puebla, fueron los que indicaron el camino a Rosy. Como cuenta su amiga, Alejandra López, ahí llegó por destino y ya nunca se fue.

Como parte de la Red Nacional de Promotoras y Asesoras Rurales, Rosy señaló en innumerables ocasiones la crisis alimentaria que se está viviendo a nivel mundial, y que tiene un efecto aún mayor en las mujeres rural de países como México, quienes se enfrentan a la escasez de recursos, la sobrecarga de trabajo, la carencia de servicios, pobreza y violencia.

Pero como feminista también reconoció y visibilizó la resiliencia de las mujeres rurales para enfrentar la crisis alimentaria y ambiental, pues son ellas las que siempre construyen (y caminan) propuestas para mejorar su situación, entre ellas, la demanda de ser consideradas como productoras,destinar más tierras a producir alimentos para el autoconsumo, continuar con el rescate y conservación de las semillas criollas, y la recuperación de técnicas que no dañen la tierra ni los recursos naturales.

De acuerdo con datos de la ONU, las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial y el 43 por ciento de la mano de obra agrícola. Lo que implica que son defensoras amorosas de las semillas que alimentan al mundo, y Rosy lo sabía y acompañaba esa lucha.

”“El amor al territorio tiene que ver con el amor a nuestros hijos, a los que vienen, para que tengan un lugar. Ese vínculo amoroso intergeneracional se expresa en la conciencia del cuidado del agua, en la claridad de que se merece respeto, en lo que se rescata de la cultura campesina-indígena, en la idea de comunidad, en reconocer que podemos hacer algo y que todas las acciones son importantes”.
Feminismo rural para enredarnos con otras

Para Rosa Govela, quien también era parte de la Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras por los Derechos Sociales y Ambientales y la Red Mexicana de Afectados por la Minería, había una forma de hacer ser feminista: construir el feminismo rural, ese que ella describía como “una manera de vivir y de luchar por el bienestar de las mujeres, de las mujeres rurales, principalmente campesinas indígenas, es la posibilidad de construir juntas, de unirnos, de enredarnos, de sentir el aprecio entre mujeres el apoyo, la solidaridad, la sororidad”.

Dentro de esta apuesta, también es clave resistir al modelo de desarrollo que se nos ha impuesto y recoger la preocupación de las mujeres por los alimentos, por la producción de maíz y reconocer los aportes de las mujeres a la consolidación de la soberanía alimentaria, el trabajo comunitario y la lucha que se hace gana con pequeñas acciones de todos los días.

El feminismo rural, nos compartió en una entrevista, es una oportunidad de pensar “cómo queremos ser feministas en este mundo donde todo está cohesionado, en donde están arrasando nuestros territorios, donde hay tanta destrucción y despojo se vuelve muy importante aprender de las formas de vida campesinas, indígenas; de estas mujeres que todos los días se levantan antes que todos y se esfuerzan por el bienestar de sus familias, de sus comunidades y de sus territorios y emprenden la lucha día a día de existir, vivir y de aportar para que todas y todos podamos vivir de la mejor manera”.

Fuente: Luchadoras.mx

octubre 16, 2019

Crisis en Ecuador: ¿qué hay detrás de la foto más emblemática de las protestas indígenas? (y por qué las mujeres son clave en este movimiento)


La mujer de la foto viral provenía de la provincia de Cotopaxi.Derechos de autor de la imagen David Díaz Arcos, gentileza Agencia Bloomberg

El 9 de octubre, día del paro nacional en Ecuador en contra de las medidas de austeridad del presidente Lenín Moreno, el fotógrafo David Díaz Arcos se encontraba en el Centro Histórico de Quito, cerca de una de las barricadas formadas por la policía y a pocos pasos, sin él saberlo, lo esperaba una de las fotografías de su vida.

"Me habían dado un perdigón en la pierna y por eso me retiro y empiezo a subir por una calle, un poco cojeando; cuando estaba a media cuadra la vi a ella parada, tal cual está en la foto, ella no posó para la imagen".

Ella era una indígena de la provincia de Cotopaxi, en medio de una nube de gas lacrimógeno, con una mascarilla cubriéndole su rostro.

David, fotógrafo documental desde hace ocho años y realizador audiovisual de profesión, hizo tres disparos con su cámara y luego se acercó a conversar con la mujer porque quería repetir la foto.

"Pero no hubo como, porque lanzaron más gas y salimos corriendo, ahí nos perdimos y no la volví a ver".

Él pertenece al colectivo fotográfico Fluxus Foto, que ha cubierto las marchas en la capital ecuatoriana, pero su imagen de esta mujer indígena fue enviada a la agencia de noticias Bloomberg, para la cual colabora, y de ahí llegó al Washington Post.

La fotografía se volvió inmediatamente uno de los retratos más emblemáticos de las protestas en Ecuador que comenzaron con la decisión del presidente de terminar 40 años de subsidios a los combustibles y terminaron este domingo con un acuerdo entre el gobierno y los líderes indígenas.

Para David, un apasionado de temas de derechos humanos, género y territorio, su foto muestra "el papel vital de la mujer indígena en la protesta, ya que ha estado en el frente de batalla tanto como los hombres".
Mujeres, madres e hijasDerechos de autor de la imagenMATÍAS ZIBELLImage captionMarta Chango (segunda de la izq.) anticipó a BBC Mundo que no dejaría Quito hasta que el movimiento indígena lograra su objetivo.

Ese 9 de octubre yo estaba a pocas cuadras de David, cubriendo por primera vez como periodista una protesta indígena, y mi mayor asombro era justamente ver a cientos de mujeres marchar por el centro de Quito, muchas con sus niños a cuestas, y todas con sus blusas bordadas, sus faldas y sus pañuelos.

Ese cuidado en su apariencia no desentonaba en absoluto con la determinación que revelaban en sus declaraciones.

"Vamos a resistir hasta lo último, nosotras somos madres, mujeres e hijas, que estamos viniendo de las diferentes provincias del país para reclamar que el Estado, abusando de su poder, no venga a matar a nuestra gente, eso no vamos a permitir", me dijo Marta Chango, originaria del pueblo salasaca y coordinadora provincial del movimiento político Pachakutik en la provincia de Tungurahua.

Pero la presencia activa de tantas mujeres en las marchas indígenas en Quito no sólo sorprendió a los corresponsales extranjeros sino también a algunos ecuatorianos.

"El prejuicio dominante en Ecuador nos dice que los indios pegan a las mujeres, que el indio es machista y la mujer sometida, ese es el criterio hegemónico", le dice a BBC Mundo Adriana Rodríguez, profesora de Derecho la Universidad Andina y especialista en derechos humanos de los pueblos indígenas.

"Yo creo que las imágenes que han salido en estos días de resistencia, imágenes súper fuertes, posicionan a nivel social quiénes son las mujeres indígenas, que han estado históricamente al frente de la reivindicación de sus derechos", añade.
De gala y con los niños

Mariana Yumbay es miembro activo de las organizaciones indígenas CONAIE y ECUARUNARI desde los 14 años, y hoy tiene 46. "Casi toda una vida", dice esta mujer de la comunidad Llama Corral, ciudad de Guaranda, provincia de Bolívar.

"La mujer indígena, hasta la actualidad, sufre una triple vulneración a sus derechos: por ser mujer, por ser indígena y por ser pobre. Las cifras oficiales muestran que la mujer indígena sigue siendo parte de ese nivel alto de pobreza. Igual es víctima de la violencia psicológica, sexual, física y cultural", explica a BBC News Mundo desde Quito, adonde ha marchado para protestar.

Derechos de autor de la imagenMARTÍAS ZIBELLImage captionEn las marchas en Quito los indígenas recordaron a las mujeres que hicieron historia dentro del movimiento.

Ella considera que esta situación ha obligado a la mujer indígena a una doble lucha: pelear por sus derechos como mujer tanto fuera como dentro del movimiento, y también luchar por las causas fundamentales de los indígenas como la cuestión territorial, la identidad cultural y la educación bilingüe.

Cuando le pregunto por qué marchan con sus ropas de gala, me responde que la mujer es la guardiana de la cultura, de todo lo que implica la identidad cultural, y parte de esa identidad es el uso de la vestimenta.

"Yo misma uso mi sombrero, uso mi anaco (la falda), uso mi bayeta (el chal), mi collar, mis blusas bordadas. No es que nos despojamos de nuestra vestimenta para ir a la marcha. Y como es la ciudad, obviamente las mujeres vienen con sus mejores trajes para participar en esta lucha".

Sin embargo, lo ocurrido en Quito esta semana puede hacer que estas mujeres se replanteen el uso de la vestimenta tradicional.

"Jamás nos esperamos esta represión de la que fuimos objeto, cuando lanzaron los gases, yo ya no podía correr porque me enredaba en el traje y me quedé sentada. Entonces a la salida de la marcha conversábamos y decíamos que ya no podemos venir así porque no podemos correr, es más fácil que nos atrape la policía y que nos reprima salvajemente".

Derechos de autor de la imagenMATÍAS ZIBELLImage captionLas mujeres participan junto con sus hijos de las marchas.

Otro elemento que diferencia a los hombres y a las mujeres indígenas en las marchas es que ellas cargan a sus niños, generalmente a la espalda, envueltos en la ropa de la madre.

"Muchos no entienden que llevemos a nuestros niños pequeños y nos cuestionan por qué no los dejamos en la casa, pero eso es no entender la realidad de los pueblos indígenas", le explica Mariana Yumbaya BBC News Mundo.

Ella señala que para la madre indígena hay una relación muy íntima con el bebé: que dejar al niño en la guardería está fuera de la cosmovisión de sus pueblos -"no está previsto en nuestro mundo encargar a otra persona el cuidado del niño"- y que tampoco están las condiciones como para decirle a una ayudante "a ver me cuida el bebé hasta yo volver de la marcha".

Adriana Rodríguez agrega que participar de estas marchas con toda la familia también responde al sentido de comunidad de los indígenas ecuatorianos: "¿Por qué vienen con sus hijos? Porque es una resistencia comunitaria, entonces viene la mamá, el abuelo, la abuela, vienen todos".
El rol histórico de la mujer indígena

El historiador Franklin Cepeda le indicó a BBC News Mundo que los levantamientos indígenas comenzaron en esta región de los Andes mucho antes de que el Ecuador se constituyera como Estado, "pero ya en lo que viene a ser la República, hay levantamientos a inicios del siglo XIX, en 1803, que van anunciando posteriores levantamientos en el Ecuador como tal".

Derechos de autor de la imagenMATÍAS ZIBELLImage captionLas marchas indígenas se han sucedido a lo largo de la historia del Ecuador.

En el siglo XX la mujer indígena cobra mayor conciencia de su agencia histórica, señala Cepeda y añade: "Quizás todavía no está suficientemente visibilizada, pero evidentemente ha cobrado importantes espacios, especialmente en la arena política, donde ha ocupado concejalías y ha llegado también a diputaciones".

En su lucha por esta visibilización, cuenta el historiador, tuvieron que luchar incluso contra otras mujeres.

"Por ejemplo, en 1919, en Riobamba, en la fábrica textil El Prado, hay una protesta de trabajadoras en contra de la decisión de los propietarios de ubicar a las mujeres indígenas para que aprendan junto con las mujeres blanco-mestizas en la ciudad".

Pero Cepeda indica que no hay que idealizar el rol de la mujer indígena: "Yo vivo en Riobamba y hay quejas sustentadas de mujeres campesinas que son llevadas a las marchas porque están amenazadas con, por ejemplo, el retiro del servicio de agua para el regadío; pueden ser casos excepcionales, pero hay mucha división, no es que el indígena en el Ecuador tiene una condición monolítica".

Para Adriana Rodríguez, se trata de analizar relaciones de poder: "Lo importante es entender en esas relaciones el rol de la mujer y cómo ella consigue dirigencia política y práctica".

Esta dirigencia política se remonta, según la profesora de la Universidad Andina, a la década del 30 del siglo pasado, cuando mujeres como Dolores Cacuango y Tránsito Amaguaña participaron de la fundación de la Federación Ecuatoriana de Indios, así como de los primeros sindicatos agrícolas y las primeras escuelas bilingües de español y kichwa.

"Luego en los años 60 y 70 toma la posta Blanca Chancoso, que hasta el día de hoy está en la lucha y participó en la marcha del sábado pasado protagonizada solo por mujeres".

Le pregunto a esta abogada si podemos decir que las mujeres indígenas son feministas.

"No se dicen feministas, pero son más feministas de lo que pensamos; son mujeres que reivindican siempre una presencia constante dentro de sus comunidades; yo a eso lo llamo un feminismo práctico comunitario, aunque no se digan ellas así; hay algunas intelectuales indígenas que hablan incluso del patriarcado ancestral y lo que han hecho las mujeres indígenas es atacar ese patriarcado".

Para el fotógrafo David Díaz Arcos, quien nunca imaginó que su foto se iba a viralizar, la imagen que captó de esa mujer indígena de la provincia de Cotopaxi, con la que solo compartió unas palabras y luego no volvió a ver, muestra exactamente esa lucha.

"La foto habla por sí sola", le dice a BBC News Mundo desde la Casa de la Cultura de Quito, la base de operaciones de los indígenas en la capital ecuatoriana, y luego vuelve al trabajo, que termina con el acuerdo que el país esperaba desde hace 12 días.

Por Matías Zibell
Fuente: BBC News Mundo Ecuador

PreCOP25 resalta perspectiva de género como eje fundamental para mitigación y adaptación a la crisis climática


Foto: PreCop25
  • Esta reunión preparatoria de la Conferencia de las Partes (COP) sobre cambio climático será la primera en priorizar el rol de las mujeres como agentes de cambio en la acción climática y la importancia de contar con políticas y estrategias climáticas género-responsivas.
  • Mujeres lideresas de Latinoamérica y el mundo compartirán sus experiencias en iniciativas ambientales.
  • Las evidencias demuestran que las mujeres son uno de los grupos más afectados por la crisis climática.

La promoción de acciones climáticas efectivas basadas en los principios de inclusión, respeto por los derechos humanos e igualdad de género es uno de los ejes transversales de la PreCOP25 que se lleva a cabo del 8 al 10 de octubre en San José, Costa Rica.

Este evento se lleva a cabo en el Centro Nacional de Convenciones y funciona como antesala de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) en Chile entre el 2 y 13 de diciembre de 2019.

El impulso de la participación de mujeres en la gestión y desarrollo de soluciones ambientales innovadoras es uno de los puntos principales de este espacio que contará con la participación de alrededor de 1.500 personas de las cuales 700 son nacionales y 800 extranjeros, representantes de distintos espacios como gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil.

“Costa Rica es el primer país que eleva el nivel de la discusión política en los temas relacionados a género, inclusión y los derechos humanos en una conferencia climática de esta naturaleza. Este país es un fiel creyente en el valor de la activa integración del ser humano en la agenda climática y en las acciones que emprende. No solamente creemos que imposible es posible sino que lo seguimos demostrando en nuestras acciones y el decidido impulso que le damos a estos temas tan importantes de la agenda climática nacional e internacional”, indicó la señora Lorena Aguilar Revelo, Vicecanciller de la República.

Las mujeres y las niñas representan el 49,58 por ciento de la población mundial y está demostrado que su empoderamiento acelera la justicia social, la igualdad, la productividad y el crecimiento económico.

Además de los esfuerzos del país país organizador, se suman los esfuerzos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Agencia de las Naciones Unidas para las Mujeres (ONU Mujeres) y la Agencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Ambiente) quienes han destacado los avances locales, regionales y globales logrados en la implementación de los mandatos de género de la Convención Marco relacionados con la mitigación, adaptación, financiamiento, transferencia de tecnologías y desarrollo de capacidades.

“Tenemos que hacer cambios tan drásticos que no es suficiente reducir emisiones, es imperativo que atendamos el llamado urgente de las personas jóvenes y que reconozcamos, de una vez por todas, el papel protagónico que tienen las mujeres como lideresas y agentes de transformación en las acciones por el clima para las comunidades y las naciones”, señaló José Vicente Troya Rodríguez, Representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Costa Rica (PNUD).

Foto: PreCop25

“Celebramos la relevancia que está otorgando el Gobierno de Costa Rica, en esta Reunión Preparatoria, a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres al más alto nivel”, agregó Troya.

Por su parte, la Directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, María Noel Vaeza señaló que “Se debe apoyar la participación y el liderazgo de las mujeres en todos los procesos de toma de decisiones relacionados con el clima, desde lo local hasta el global, tomando en cuenta también a las poblaciones indígenas.”

Vaeza también destacó que los enfoques climáticos sensibles al género requieren datos oportunos y desagregados por sexo. “Aumentar la recopilación y el análisis de datos desagregados por sexo contribuiría al desarrollo de políticas y programas climáticos sensibles al género, permitiendo que las mujeres y las niñas se beneficien plenamente de ellos y, al mismo tiempo, garantizaría que tales políticas no agraven las desigualdades existentes”.

Por último, Leo Heileman, director regional de ONU Medio Ambiente en América Latina explicó que “La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son prioridades en materia de derechos humanos y constituyen requisitos previos para el desarrollo sostenible. Ahondar en el nexo entre cambio climático y género es crucial para comprender las desigualdades sociales y ambientales, y para promover un desarrollo resiliente y bajo en carbono en el que las mujeres juegan un papel fundamental”.

Una PreCOP no convencional

La PreCOP25 es una cita caracterizada por la exposición de acciones como políticas nacionales y locales de mitigación y adaptación a la crisis climática género-responsivas, el conocimiento local de las mujeres y las buenas prácticas a nivel comunitario.

Por otro lado, también se busca promover el impulso de una mayor participación de las mujeres en las negociaciones y acciones climáticas, así como su empoderamiento e inclusión en sectores relacionados con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM por sus siglas en inglés), fundamentales para alcanzar el desarrollo sostenible y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos.

Con este fin, la PreCOP 25 destina un espacio para discutir cómo incrementar los compromisos de los países en esta línea y cómo fortalecer el Plan de Acción de Género de la Convención y el programa de trabajo de Lima sobre el género; e integra, de manera estratégica, eventos y conferencias enfocadas en temas de igualdad de género.

Algunos de estos espacios son:

Taller sobre el Plan de Acción de Género. Liderado por la Vicecanciller de Costa Rica, Lorena Aguilar, la representación de Países Bajos y ONU Mujeres; este espacio se extenderá de martes a jueves entre las 2:00-6:00 pm.

Adaptación en Ciudades emblemáticas y movilidad sostenible con enfoque de género, equidad e inclusión en contextos locales. Organizado por UNESCO, el Consejo Consultivo Ciudadano de Cambio Climático (5C) y la Asociación Green Building Council (GBC) de Costa Rica, se realizará el miércoles 8 de 8:00 am a 9:30 am.

De las palabras a la acción: proyectos con soluciones innovadoras para enfrentar el cambio climático y promover la igualdad de género. Espacio de PNUD, ONU Mujeres y ONU Medio Ambiente, se realizará el miércoles 9 de 1:30 a 2:30 pm.

Gobernanza y acción climática territorial para la adaptación al cambio climático: el rol de las organizaciones de mujeres y del enfoque de género. Organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y 5C, se realiza el miércoles 9 de 3:00 a 4:30 pm.

Taller sobre el Mejoramiento de la Seguridad y movilidad de las mujeres en transporte público como medida de mitigación en el sector transporte. Evento del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y GIZ, el jueves 10 de octubre a las 8:00 am
Mujeres como agentes de cambio

A pesar de ser un sector de la población más vulnerable ante la crisis climática, las mujeres son agentes de cambio en sus comunidades indispensables para enfrentar esta inminente situación.

Según explica el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en relación con las acciones de adaptación y mitigación, las mujeres por lo general tienen conocimientos únicos y diferentes del entorno social y ambiental de sus comunidades, y contribuyen de manera diferenciada a las iniciativas climáticas asociadas a diversos sectores.

Por ejemplo, a nivel global, las mujeres representan el 32% de quienes trabajan en energías renovables en comparación con el 22% del sector energético en general.

Otro caso es el de Perú, donde como parte del NAMA de acceso universal a la energía sostenible se establece la Escuela Energética para Mujeres, “eMujer”, cuyo objetivo es brindar oportunidades para que las mujeres: desarrollen las capacidades en el uso, manejo y sostenibilidad de tecnologías energéticas sostenibles.

En el sector forestal, las mujeres y los hombres dependen de los bosques de una manera diferenciada, obtienen diferentes productos y reciben diferentes beneficios de los bosques y tienen un conocimiento, acceso y control diferente de los bosques; las mujeres contribuyen de manera única a la protección y manejo sustentable de los bosques y la sostenibilidad y efectividad de las soluciones basadas en la naturaleza ante la crisis climática.}

Para conocer más detalles la Reunión Preparatoria de la 25ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (PreCop25) visitar: https://www.precop25costarica.com/

Sobre las organizaciones impulsoras del eje transversal de género

El PNUD se asocia con personas de todos los niveles de la sociedad para ayudar a construir naciones que puedan resistir las crisis e impulsar y sostener el tipo de crecimiento que mejore la calidad de vida de todos. Con presencia en casi 170 países y territorios, ofrecemos una perspectiva global y una visión local para ayudar a empoderar vidas y construir naciones resilientes. www.undp.org @PNUD

ONU Mujeres es la entidad de las Naciones Unidas dedicada a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Como organización mundial defensora de mujeres y niñas, ONU Mujeres se creó para acelerar el progreso en la satisfacción de sus necesidades en todo el mundo. 

ONU Medio Ambiente es la autoridad ambiental líder en el mundo. Establece la agenda ambiental a nivel global, promueve la implementación coherente de la dimensión ambiental del desarrollo sostenible en el sistema de las Naciones Unidas y actúa como un defensor autorizado del medio ambiente. El trabajo de ONU Medio Ambiente incluye evaluar las condiciones y tendencias ambientales mundiales, regionales y nacionales; desarrollar instrumentos ambientales internacionales y nacionales; y el fortalecimiento de las instituciones para la gestión racional del medio ambiente.

Fuente: Onumujeres LAC