mayo 04, 2026

La penalización económica de la maternidad: por qué tener descendencia sigue ampliando la brecha salarial

La penalización económica de la maternidad: por qué tener descendencia  sigue ampliando la brecha salarial

La desigualdad salarial entre mujeres y hombres sigue siendo una realidad en el mercado laboral español. Este fenómeno se deriva de múltiples factores como la división sexual del trabajo, la segregación de las mujeres en sectores peor remunerados o la falta de corresponsabilidad. Sin embargo, al observar las trayectorias profesionales a lo largo del tiempo, hay un patrón claro: la maternidad marca un punto de inflexión en la carrera de muchas mujeres, mientras que la paternidad apenas altera la de los hombres.


Este fenómeno, conocido en la literatura económica como motherhood penalty o penalización por maternidad, ha sido documentado en muchos más países. El informe del Banco Mundial Women, Business and The Law 2026, muestra que la normativa sobre maternidad y cuidado sigue limitando las oportunidades laborales de las mujeres y contribuye a la persistencia de la brecha de género. Así lo confirma [el Informe Mujeres y Hombres en España elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2024] (link text Mientras que la tasa de empleo de los hombres aumenta con la paternidad (del 85,8 % al 90,3 %), en las mujeres disminuye a medida que crece el número de hijos e hijas (del 77,9 % al 71,5 %, y hasta el 52,2 % con tres o más).
La penalización aparece tras el primer hijo


La evidencia económica muestra que el nacimiento de hijos e hijas marca un antes y un después en la carrera profesional de las mujeres. La economista estadounidense Claudia Goldin, Premio Nobel de Economía en 2023, especialista en la desigualdad laboral de género, ha documentado este patrón. Al inicio de la vida laboral las diferencias salariales son más pequeñas. Tras la llegada de la descendencia, persisten y crecen notablemente.


Un estudio realizado por investigadores del Banco de España, basado en la Muestra Continua de Vidas Laborales,revela que los ingresos de las mujeres caen alrededor de un 11 % el primer año tras la maternidad. Sin embargo, los ingresos de los hombres casi no cambian. Diez años después, las madres acumulan una pérdida cercana al 28 % respecto a su trayectoria previa.
Una brecha que se amplía con el tiempo


Otros datos confirman esta tendencia. El Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad, sitúa (con datos del INE de 2023) la brecha salarial en España en el 15,74 %. La diferencia media salarial es de 4 781 euros anuales a favor de los hombres. Aunque es el valor más bajo desde 2008, la desigualdad alcanzó su punto máximo en 2013 (23,99 %) y aumenta con la edad. La mayor divergencia se da entre los 55 y 59 años.


Hay otros informes sobre desigualdad salarial que apuntan en la misma dirección. El Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) estima que la brecha salarial media supera el 20 % y crece a lo largo de la vida laboral.


¿Le gusta lo que lee? ¿Quiere más?Suscribirme al boletín


A nivel europeo, los datos de Eurostat muestran que en 2024 la brecha salarial media en la UE fue del 11,1 %. Pero existen grandes diferencias entre países. La brecha oscila entre el -0,8 % en Luxemburgo y el 18,8 % en Estonia. España se sitúa en un nivel intermedio.
Qué cambia en la carrera profesional de las madres


La penalización por maternidad no tiene una única causa. Uno de los factores principales es la reducción en la participación laboral.


Después de ser madres, muchas mujeres reducen su presencia en el trabajo. Durante el primer año, se calcula que las madres trabajan alrededor de un 10 % menos de días. En cambio, los padres casi no cambian su actividad laboral.


También aumenta la probabilidad de que las mujeres trabajen a tiempo parcial o en empleos menos estables. Esto reduce sus ingresos y limita sus opciones de promoción.


El impacto no es igual para todas. Las mujeres con estudios superiores suelen seguir trabajando, pero con menos horas. Las que tienen menor nivel educativo trabajan menos días al año o interrumpen temporalmente su empleo con mayor frecuencia.


El peso del reparto de los cuidados


Más allá de las decisiones individuales, el reparto de las tareas de cuidado sigue siendo la clave. En España, como en la mayoría de países, las mujeres asumen gran parte del trabajo doméstico y del cuidado de hijos e hijas. Esto provoca más interrupciones en sus carreras, menor disponibilidad horaria, mayor presencia femenina en el empleo a tiempo parcial y más barreras para acceder a puestos de responsabilidad.


Las investigaciones de Claudia Goldin también destacan el papel de aquellos empleos que premian la disponibilidad horaria total (los trabajos codiciosos o greedy jobs). Cuando los salarios dependen en gran medida de esa disponibilidad, cualquier interrupción o reducción de jornada puede tener un impacto económico considerable.


Una de las características más llamativas de este fenómeno es que no existe un efecto equivalente para los hombres. Los datos muestran que los ingresos masculinos apenas se ven afectados tras el nacimiento de los hijos o hijas. En algunos casos, incluso se observa un ligero aumento. Este fenómeno se conoce en la literatura económica como fatherhood premium o “premio a la paternidad”.


La persistencia de expectativas sociales que sitúan al hombre como principal sostén económico del hogar, y la mayor continuidad en las trayectorias laborales masculinas, podrían explicar este fenómeno.
Consecuencias económicas y demográficas


La penalización por maternidad tiene efectos que van más allá del salario. Amplía la brecha de género, genera carreras más cortas o intermitentes y reduce las cotizaciones y las pensiones futuras. También puede limitar el potencial productivo de la economía.


Además, puede influir en la decisión de tener hijos. En España, un país con una de las tasas de natalidad más bajas de Europa, la dificultad para compatibilizar empleo y cuidado pesa cada vez más en esa decisión.
Reducir la penalización


La evidencia internacional muestra que algunas políticas ayudan a reducir estas desigualdades. Entre ellas destacan los permisos parentales igualitarios para ambos progenitores, el acceso a servicios de educación infantil de calidad y modelos laborales menos dependientes de jornadas excesivamente largas.


Como indican los estudios citados, la penalización por maternidad y su impacto en la brecha salarial, no responden solo a decisiones individuales. También reflejan cómo se organizan el trabajo y los cuidados. Reducir esta penalización requiere actuar en ambos ámbitos. De lo contrario, tener descendencia seguirá contribuyendo a aumentar y mantener la brecha salarial a lo largo del ciclo vital.

Profesora de Economía Financiera, Universidad de Cantabria
Profesora Titular de Universidad en el Área de Organización de Empresas, Universidad de Cantabria

Fuente: The Conversation

mayo 03, 2026

Tejer comunidad y memoria, una reivindicación de las mujeres bubis


Rèrè, la bella de los tiempos la que supervisa y mantiene el orden en la comunidad, una de las piezas de la exposición 'Mujer bubi en tejido africano' del artista Bësákkò Biá Rihóle. EFE/ Julia García

Colores y tejidos inundan el centro de exposiciones de Mamah Africa, que acoge la muestra del artista ecuatoguineano Bësákkò Biá Rihóle, Mujer bubi en tejido africano. Título que hace referencia a estas mujeres originarias de la isla de Bioko (Guinea Ecuatorial), y protagonistas de la propuesta, inspirada también en el diálogo del autor con las telas africanas.

Un diálogo que Rihóle denomina como "una representación de la pertenencia del pueblo bubi al panorama cultural étnico, filosófico y artístico del resto del continente africano".

De tonos rosados a granates intensos, fundidos con un terroso que predomina, los lienzos del artista se fusionan con diversas texturas que atraviesan las composiciones de esta exposición que se desarrolla en Navacerrada, Madrid, y que se podrá ver hasta el próximo 24 de mayo.

"Elegí la mujer porque es la médula espinal, la raíz de nuestra cultura y el sostén de la estructura familiar", apunta Rihóle, quien añade que "la base del matriclán, donde se toman muchas decisiones, son la abuela, la bisabuela y la tatarabuela: las que ejercen toda la protección, la raíz, el cordón umbilical".


'Bilo', las intercesoras y generadoras de vínculos con la naturaleza, una de las piezas de la exposición 'Mujer bubi en tejido africano' del artista Bësákkò Biá Rihóle. EFE/ Julia García
Recorrido artístico

Bësákkò Biá Rihóle es el nombre artístico de Germán Paco Buika, (Mayo, 1981), quien lleva en el mundo del arte desde los "7 u 8 años" después de descubrir un dibujo de su madre y decidir que esa era su "vocación" y que "quería aprender a dibujar así", cuenta en una entrevista con Efeminista.

Rihóle aprendió distintas técnicas, se inscribió a un taller de talla en madrera en Guinea Ecuatorial, donde aprendió a conectar la obra con la historia.

Más adelante llegó a Madrid a continuar su formación y después regresó a Guinea Ecuatorial, donde conoció a Pocho Guimaraes, de quien aprendió a "enlazar lo tradicional con lo contemporáneo".


"La inspiración llega en ráfagas, como luciérnagas dando pequeños destellos de luz, y en esta obra he apostado por una simbiosis entre el textil y la pintura en la que las imágenes parecen salir de la tela, porque las imágenes estaban ya ahí y la luz sale a través del color o viceversa", afirma Rihóle.
Una sociedad matrilineal

En la tradición de pueblo bubi-bantú, pueblo indígena de la isla ubicada en el golfo de Biafra, las mujeres tienen un rol fundamental.

La sociedad está articulada de forma matrilineal, lo que supone que su organización social está basada en el predominio de la línea materna.

Así, dentro de la concepción filosófica y visión del pueblo bubi, la energía femenina es de especial relevancia dentro de la dualidad en la que conciben la realidad, con "una visión de dos mundos: el del más allá y el más acá, y la mujer es una pieza clave en el mundo del más allá, representa la fecundidad y el equilibrio", y se manifiesta como una figura mediadora entre lo espiritual y terrenal.

A nivel artístico, para Rihóle la mujer inspira "belleza y creatividad, y si a esto se le añade color, se puede crear un mundo maravilloso donde la mujer vuelve al centro".

'Rea', la guardiana, la que cuida y protege, una de las piezas de la exposición 'Mujer bubi en tejido africano' del artista Bësákkò Biá Rihóle. EFE/ Julia García

Arte y memoria

El pueblo bubi es "uno de los más antiguos de la etnia bantú, con una lengua milenaria", explica Rihóle.

A través de su obra ha querido "rendir culto y homenaje a estas madres que han luchado para que este pueblo perdure y persista, para que no se pierda la lengua y para que sus habitantes puedan aprender en el exterior y combinar esa sabiduría con la de nuestro pueblo", señala. "Son mujeres que han existido, que han estado y que con el tiempo están adquiriendo este ápice de mito, inmerso en costumbres".

Por ello, Mujer bubi en tejido africano busca contar la historia de un pueblo que, hasta ahora, no contaba con iconografía propia. "Quise aportar la parte iconográfica del pueblo bubi, de la mujer, de la cultura de un pueblo familiar. Nuestra historia se puede narrar a través del arte, y hay que seguir contándola" apunta el artista.

"Uno de mis sueños es poder hacer que parte de esta obra pudiera presentarse en el Museo Antropológico de Madrid, porque ahí hay piezas bubis antiguas. Completaría parte de la historia", conluye.

Por Julia García González
Fuente: Efeminista

mayo 02, 2026

La pobreza del tiempo



Queridas todas, ya extrañaba escribir estas líneas, es más, lo necesitaba.

Hoy quiero charlar con ustedes sobre 2 condiciones a las que debemos prestar especial atención. «La carga mental y «la pobreza del tiempo» con el que contamos para realizar todas las actividades, algunas que no podemos evadir, que son nuestras, con la posibilidad de revisar ¿Qué actividades «me auto-asigno» y solo me generan ansiedad y estress.

Con lo que respecta a la carga mental ¿No se sienten excesivamente agobiadas, todo lo que de pronto «surge» y que sentimos que no podemos postergar?. Vayamos con calma.

Ese «estar exhaustas» es la respuesta lógica a una estructura que se sostiene sobre el trabajo no remunerado, todas las tareas del hogar, la carga de los cuidados a infancias y personas enfermas y todo el sostenimiento del hogar.

Yo me he cuestionado: ¿Soy muy resiliente o verdaderamente ya me automaticé?

Habla de las RRSS debe ser un ejercicio serio, responsable y sobre todo, debe hacerse desde distintas perspectivas. Yo le daré el abordaje personal. Analizo mi vida y mi relación con las RRSS.

Definitivamente yo requiero comunicar, soy política, debo mandar mensajes adecuados y posicionar agenda. Pero, además soy «Presidenta de la @rednacionaldemujeresdefensoras» y eso me implica usar las siguientes Redes:

Whatsapp, un chat nacional y 30 chats estatales Facebook mi cuenta personal, la cuenta de la Red y un grupo de mujeres víctimas de violencia, en el que damos estrategias de prevención

Instagram mi cuenta personal y la cuenta de la Red Página web de la Red. Correos electrónicos 2 personales y uno de la Red

¡¡Uff!!, de solo escribirlos, ya estoy exhausta.

Además, atiendo a mi familia, amo estar con mis nietas y nietos, con mi hijo y mis hijas, con mi mamá, quiero pasar tiempo con mis amigas, por supuesto, aseo de la casa, preparación de alimentos, mi ropa, el aseo de mi espacio personal, entre otras más.

Mi TRABAJO es en verdad fantástico, por un lado, tengo el honor de encabezar un proyecto denominado “ESCUELA DE MUJERES POLÍTICAS MEXICANAS”, tenemos clases todos los sábados y eso me requiere invertir tiempo para presentar a las alumnas, un espacio de desaprendizaje, formación, adquisición de herramientas, crecimiento personal y fortalecimiento de su liderazgo.

No puedo dejar de mencionar que mi salud es muy importante, ya que hace poco me realizaron una necfrectomía parcial en mi riñón derecho, por lo que aprendí una lección, primero mi salud.

Ahora, creo que es importante hablar del 2ndo. tema que les mencioné: «La pobreza del tiempo», solo cuento con 12 horas para dividirlas, y priorizar qué debo hacer, ¿cuándo, cómo y con quién? Aquí abro un paréntesis, amo relacionarme y trabajar con compañeras que vibren bonito, que construyan que amen la vida.

Definitivamente las redes sociales son una herramienta de comunicación y solo para eso las uso, ya no tengo tiempo para «la grilla”, no uso mi valioso tiempo para iniciar procesos de destrucción contra nadie, sigo buscando el equilibrio entre lo urgente, lo que debo hacer porque no hay otra opción y HACER SOLO LO QUE ME HACE FELIZ.

Y tú ¿Cómo te sientes con la pobreza del tiempo y el exceso de tareas por realizar?

¿Qué tanto tiempo dedicas a tus redes sociales y para qué las usas?

Definitivamente los cambios culturales deben consolidarse, la repartición equitativa del trabajo doméstico no puede esperar, la construcción de acuerdos familiares, deben ser prioridad y revisar si aún no somos presas de aplicaciones y RRSS que nos atrapan de tal manera, que literal, nos roban el sueño y si ya lo somos, tomar decisiones y cambiar de hábitos sería muy valioso e importante.

Gracias por leerme, no olvides que es importante ser feliz y vivir en paz.

Fuente: La Costilla Rota

mayo 01, 2026

El desempleo en Chile vuelve a tener cara de mujer en 2026. Las barreras para su autonomía económica

Las últimas cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en su último Boletín Estadístico de Empleo para el trimestre móvil enero-marzo de 2026 han confirmado una noticia preocupante: la desocupación de las mujeres ha vuelto a cruzar la barrera de los dos dígitos, situándose en un 10,0%.

Mientras la tasa nacional se ubicó en un 8,9%, la realidad para las mujeres muestra una brecha persistente frente a los hombres, cuya tasa de desempleo fue del 8,1%, según el mismo reporte del INE. Esta diferencia de casi dos puntos porcentuales evidencia que el mercado laboral chileno sigue operando con lógicas de la división sexual del trabajo, que legitima la desigual participación laboral de las mujeres en el acceso, las condiciones y el tipo de empleo que realizan durante su ciclo activo y que, posteriormente, recae al momento de jubilarse.

Ver imagen

Elaboración basada en datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Boletín de Empleo Trimestral Nº 330 (2026).


El fenómeno de que "el desempleo tiene cara de mujer" se explica por una presión que el mercado laboral no logra absorber en las siguientes barreras: 

  • La mayor búsqueda, menor respuesta: La fuerza de trabajo de las mujeres creció un 1,8%, lo que demuestra un alto interés de las mujeres por trabajar. Sin embargo, la creación de empleos para ellas solo creció un 1,2% en doce meses.
  • La trampa de la informalidad: Casi una de cada tres mujeres ocupadas (un 28,4%) se desempeña en el sector informal, trabajando sin contratos ni seguridad social. Por tanto, generando lagunas laborales que afectarán sus pensiones
  • El desempleo invisible: Si sumamos a quienes no buscan empleo activamente pero estarían disponibles si las condiciones de cuidado cambiaran, la tasa de desocupación "oculta" en mujeres llega al 20,8%.

Según la CEPAL, estas barreras afectan directamente a la autonomía económica de las mujeres, definida como la capacidad de las mujeres para generar ingresos y recursos propios a partir del acceso al trabajo remunerado en igualdad de condiciones que los hombres, lo cual les permite tener control sobre su vida y participar plenamente en la toma de decisiones (Consenso de Brasilia, 2010). 

Por lo mismo, resulta imprescindible que se avance en la tramitación del Boletín 12.742-13, que busca reformar el sistema de sala cuna para que deje de ser un desincentivo a la contratación de las mujeres y se transforme en un derecho universal y solidario. Además de implementar la ejecución de la Ley Nº 21.805, de 2026, que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida), siguiendo el reconocimiento de los cuidados como derecho y el principio de la corresponsabilidad de la Opinión Consultiva 31 (Corte IDH, 2025). Dado que la ciudadanía laboral de las mujeres requiere replantear la relación productiva-reproductiva del trabajo para impulsar su autonomía económica.

Por Daniela Andrade Zubia
Candidata a Doctora en Estudios de Género
Universidad Nacional de Córdoba (UNC) Argentina
La Ciudad de las Diosas

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in