bell hooks reivindica el arte como arma de empoderamiento de la comunidad negr

"¿Por que no se ven a las y los artistas negros?", se pregunta en su libro Pensar el arte la activista y escritora negra bell hooks (Kentucky, EE.UU, 1952-2021), una de las grandes pensadoras feministas que mejor han analizado la intersección entre raza, clase y género.
Pensar en el arte es un volumen editado por Paidós, en el que la escritora propone otra nueva forma de ver el arte, una mirada que puede convertirse en una fuerza empoderadora dentro de la comunidad negra, una herramienta importante para la liberación política y la autoafirmación de dicha comunidad, según la autora.
"Cuando empecé a buscar y leer críticas de arte sobre artistas de grupos marginales, particularmente la obra de artistas afroamericanos, quedé asombrada por la escasez de materiales, por la falta de un compromiso crítico serio. Sentí al mismo tiempo una tristeza tremenda y una rabia intensa, Luchando constructivamente con estos sentimientos, y escribiendo sobre la obra de artistas afroamericanos/as, sobre el arte en la vida de las personas negras , comencé esta colección...", argumenta hooks, sobre estos ensayos reunidos en este libro.
El arte como empoderamiento de la comunidad negra
hooks cuyo nombre de origen era Gloria Jean Watkins eligió llamarse beel hooks en honor a su bisabuela materna y decidió escribirlo en minúscula para restarle grandilocuencia y alejarse del ego. Y en estas páginas deja claro que el arte tiene una función transformadora para las personas oprimidas, y considera que la capacidad de imaginar y crear es un acto de resistencia.
No se trata solo de "representación", sino de cómo el arte puede sanar el trauma histórico y desafiar la supremacía blanca, sostiene.
bell hooks reflexiona sobre la producción, la exposición y la crítica del arte y de la estética y comparte su propia experiencia con el poder transformador del arte a la vez que explora temas que van desde el arte en la educación hasta la política del espacio o la imaginación, como herramienta revolucionaria.
Y desde su constante preocupación por la lucha liberadora de las minorías analiza cómo el arte puede ser una fuerza empoderadora y revolucionaria dentro de la comunidad negra.
Reclama rigor para apreciar la obra de artistas negros
Pensar el arte, que se publica ahora en español, tuvo una primera edición en 1995. Ahora esta edición tiene más vigencia, si cabe. El libro incluye ensayos, críticas y entrevistas donde hooks establece diálogos con artistas como Romare Bearden, Carrie Mae Weems y Alison Saar, o el estudio de la obra de Jean-Michel Basquiat y Félix González-Torres.
La autora de títulos como Todo sobre el amor, Comunión o Salvación propone que se mire la obra de artistas negros con el mismo rigor estético que la de los blancos, sin reducirla solo a un "documento social".
El arte y a la belleza, derecho político, no un lujo para unos pocos
hooks cita a la escritora afroamericana Audre Lorde al recordar que "el silencio no salvará a la comunidad negra" y pone de manifiesto la invisibilidad de artistas de grupos marginales y la escasa atención que le dedican los críticos, desmitifica los museos como el único lugar donde vive el arte, y también habla de la importancia de la estética en el hogar de las familias negras.
Además defiende que el acceso al arte y a la belleza es un derecho político, no un lujo para unos pocos.
"Cuando pienso en el lugar de lo visual en la vida de las personas negras, creo que la mayoría de ellas están más influenciadas por las imágenes de la televisión y las películas que por artes visuales como la pintura, la escultura, etc. Mi hermana G. me dijo: 'Nos podemos identificar con las películas, pero no parece que sepamos cómo identificarnos con el arte'. Es posible que las personas negras no se identifiquen con el arte debido a la falta de representación. Muchos de nosotros no sabemos que las personas negras crean un arte diverso, y es posible que no las veamos hacerlo. especialmente si vivimos en hogares de clase trabajadora o de clase baja".
La autora sostiene que si todos las niñas y niños negros crecieran diariamente en entornos donde aprendieran la importancia del arte y vieran a artistas negros, la experiencia colectiva negra del arte se transformaría, y recuerda que la identificación con el arte va más allá de la representación.
"A medida que los artistas negros se han liberado de las nociones imperialistas y supremacistas blancas sobre la forma en que el arte debería verse y funcionar en la sociedad, han abordado la representación como un lugar para la crítica", añade.
Las mujeres artistas
La ausencia de espacio y de tiempo para las mujeres artistas es otro de los temas que trata hooks. Soñar, pensar, crear y tener tranquilidad son algunos los elementos fundamentales para levantar un proyecto artístico, pero si eres mujer estas cosas se ponen más en contra, dice la autora, que cita a la escritora y activista estadounidense Adrienne Rich y su libro What Is Found There: Notebooks on Poetry and Politics (1993), donde habla de cómo las mujeres se sienten culpables al utilizar ese tiempo muerto que se necesita para reflexionar.
hooks advierte de que la mayoría de los grandes nombres de la poesía norteamericana son de personas que han tenido acceso al tiempo libre, un privilegio que no tiene la clase trabajadora y, en especial, las mujeres.
"La mayoría de las mujeres artistas, incluyéndome a mí son trabajadoras asalariadas en áreas no relacionadas con su arte". Todavía sueño con el día que pude dejar de dar clase y dedicar tiempo a escribir y a producir arte", subraya la autora.
Recuperar la memoria, olvidar el canon impuesto por Occidente
"El propósito del arte es iluminar, ayudar en la recuperación de la memoria, guiar la respuesta espiritual y facilitar la liberación política", escribe Hooks en este libro en el que habla del cuerpo, de la memoria, de la sangre, de lo rojo, de la representación de los cuerpos negros, de la trangresión, de la belleza de lo ordinario y cotidiano, de ser objeto de arte, de las mujeres negras y de la escritura negra, de la belleza subversiva o de rechazar el canon heredado de Occidente.
bell hooks, teórica feminista, crítica cultural y escritora
Con más de sesenta libros publicados, entre memorias, poesía, critica cultural, libros para niños y ensayos, los escritos de hooks giran en torno al feminismo, el racismo, la esclavitud clase, espiritualidad, el amor, o la importancia de los medios en la educación, y su figura está considerada como una de las escritoras y teóricas feministas más importantes de su generación.
Nacida el 25 de septiembre de 1952 en Hopkinsville (Kentucky) bajo el nombre de Gloria Jean Watkins se crio en una familia de siete hermanos y acudió a colegios segregados racialmente.
Más tarde estudió en las universidades de Wisconsin, Stanford (California) y la de California en Santa Cruz, donde cursó estudios de inglés y se doctoró en Literatura.
Publicó su primera obra, una colección de poemas titulada And There We Wept, bajo el nombre de Bell Hooks en 1978. En 1981, sacó Ain’t I a Woman? Black Women and Feminism, que examina la naturaleza del feminismo negro bajo la lupa del sexismo y la esclavitud; un tema que volvió analizar en libros como Feminist Theory: From Margin to Center y Feminism is for Everybody.
Escribió más de 40 obras
Escribió más de 40 obras que incluyen ensayos, libros para niños y poesía, además de tocar multitud de temas que van desde el feminismo al racismo, pasando por la cultura, la política, el amor y la espiritualidad.
En sus libros mezcla opiniones personales con políticas a la hora de abordar asuntos tan variados como la representación de los negros en las películas, la naturaleza del amor o el análisis de los vídeos musicales de Madonna.
Por Carmen Sigüenza
Fuente: Efeminista



