enero 26, 2021

La orden ejecutiva de Biden que ha indignado a las mujeres #BidenErasedWomen



En su primer día de mandato, Joe Biden firmó una Orden Ejecutiva que abre los espacios seguros de las mujeres y el deporte femenino a cualquier hombre que se autoidentifique como mujer. La reacción de las mujeres convirtió #BidenErasedWomen en TT en las redes sociales.

Esta es la Orden traducida por la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres:
Orden ejecutiva sobre la prevención y la lucha contra la discriminación por motivos
de identidad de género u orientación sexual

Por la autoridad que me confieren la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América como Presidente, se ordena lo que sigue:

Sección 1. Norma. Toda persona debe ser tratada con respeto y dignidad y debe poder vivir sin miedo, sin importar quién es o a quién ama. Los niños deben poder aprender sin preocuparse de si se les negará el acceso al cuarto de baño, al vestuario o a los deportes escolares. Los adultos deben poder ganarse el sustento y seguir una vocación sabiendo que no serán despedidos, relegados o maltratados por razón de con quién compartan la vida o porque la forma en que se vistan no se ajuste a los estereotipos basados en el sexo. Las personas deben poder acceder a la atención sanitaria y procurarse un techo sin ser objeto de discriminación sexual. Todas las personas deben recibir el mismo trato ante la ley, sin importar su identidad de género u orientación sexual.

Estos principios se reflejan en la Constitución, que promete igual amparo ante la ley. Estos principios también están consagrados en las leyes antidiscriminatorias de nuestra nación, entre ellas el Título VII de la Ley de derechos civiles de 1964, en su versión modificada (42 U.S.C. 2000e y siguientes). En Bostock contra el condado de Clayton, 590 U.S. ___ (2020), el Tribunal Supremo sostuvo que la prohibición de discriminar recogida en el Título VII “por razón de… sexo” abarca la discriminación por identidad de género y orientación sexual. Bostock alegó que las leyes que prohíben la discriminación por motivos de sexo —incluido el Título IX de las Enmiendas educativas de 1972, en su forma modificada (20 U.S.C. 1681 y siguientes), la Ley de vivienda justa, en su forma modificada (42 U.S.C. 3601 y siguientes), y la sección 412 de la Ley de inmigración y nacionalidad, en su forma modificada (8 U. S. C. 1522), junto con sus respectivos reglamentos de aplicación— prohíben la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual, siempre que las leyes no contengan suficientes indicaciones en sentido contrario.

La discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual se manifiesta de manera diferente en cada persona y a menudo se superpone a otras formas de discriminación prohibidas, incluida la discriminación por motivos de raza o discapacidad. Por ejemplo, los estadounidenses negros transgénero se enfrentan a niveles desmesuradamente altos de discriminación en el lugar de trabajo, a la falta de vivienda y a la violencia, incluida la violencia mortal.

La política de mi Administración es prevenir y combatir la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual, y aplicar plenamente el Título VII y otras leyes que prohíben la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual. También es la política de mi Administración abordar las formas de discriminación que se superponen.

Sección 2. Aplicación de las prohibiciones de discriminación sexual por motivos de identidad de género u orientación sexual. (a) El jefe de cada agencia deberá, tan pronto como sea posible y en consulta con el Fiscal General, según proceda, revisar todas las órdenes, reglamentos, documentos de orientación, políticas, programas u otras acciones de la agencia (“acciones de la agencia”) que:

(i) fueron promulgadas o son administradas por la agencia con arreglo al Título VII o cualquier otro estatuto o reglamento que prohíba la discriminación sexual, incluidos aquellos relativos al cumplimiento de la propia agencia de tales estatutos o reglamentos; y
ii) son o puedan ser incompatibles con la política establecida en la sección 1 de la presente orden.

(b) Tan pronto como sea posible, según proceda, y de conformidad con la ley aplicable, incluida la Ley de procedimiento administrativo (5 U.S.C. 551 y siguientes), el jefe de cada agencia deberá considerar si conviene revisar, suspender o rescindir tales acciones de la agencia, o promulgar nuevas acciones de la agencia, como sea necesario para implementar íntegramente los estatutos que prohíben la discriminación por sexo y la política establecida en la sección 1 de esta orden.

(c) Tan pronto como sea posible, el jefe de cada agencia deberá considerar también si existen medidas adicionales que la agencia deba tomar para asegurarse de que está implementando plenamente la política establecida en la sección 1 de esta orden. Si una agencia promueve una acción descrita en este inciso o en el inciso b) de esta sección, procurará asegurarse de que está teniendo en cuenta y adoptando las medidas apropiadas para combatir las formas superpuestas de discriminación, como la discriminación por motivos de raza o discapacidad.
d) En el plazo de 100 días a partir de la fecha de la presente orden, el jefe de cada agencia elaborará, en consulta con el Fiscal General, según proceda, un plan para llevar a cabo las medidas que la agencia haya identificado de conformidad con los apartados b) y c) de esta sección, según proceda y en consonancia con la legislación aplicable.

Sección 3. Definición. Por “agencia” se entiende cualquier autoridad de los Estados Unidos que así lo sea en virtud del artículo 44 del Código de los Estados Unidos 3502(1), distinta de las consideradas agencias reguladoras independientes, según se definen en el artículo 44 del Código de los Estados Unidos 3502(5).

Sec. 4. Disposiciones generales. a) Nada de lo dispuesto en esta orden se interpretará en el sentido de que menoscabe o afecte de otro modo a:
i) la autoridad otorgada por ley a un departamento ejecutivo o agencia, o al jefe de estos; o
ii) las funciones del director de la Oficina de Gestión y Presupuesto relativas a las propuestas presupuestarias, administrativas o legislativas.
b) Esta orden se aplicará de conformidad con el derecho aplicable y con sujeción a la disponibilidad de créditos.
c) Esta orden no tiene por objeto ni crea ningún derecho o beneficio, sustantivo o de procedimiento, exigible por ley o en equidad por ninguna de las partes contra los Estados Unidos, sus departamentos, agencias o entidades, sus funcionarios, empleados o agentes, o cualquier otra persona.

JOSEPH R. BIDEN JR.

LA CASA BLANCA,

20 de enero de 2021.

#ElMuralSeQueda, cientos de personas exigen al Ayuntamiento de Madrid que no borre el mural feminista

Montaje de los rostros que aparecen en el mural feminista pintado por Unlogic Crew en el polideportivo La Concepción, en Ciudad Lineal. Foto: Unlogic Crew

Bajo los lemas “ElMuralSeQueda” y “ElMuralNoSeToca” centenares de vecinas y vecinos se han concentrado este domingo junto al mural feminista del polideportivo municipal La Concepción, en Ciudad Lineal, para protestar por la decisión del Ayuntamiento de Madrid de borrarlo a propuesta del grupo municipal Vox, con el apoyo de PP y Ciudadanos.

Cuatro días después de que la proposición para borrar el mural contra la violencia machista saliera adelante, políticos de PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid, vecinos, asociaciones vecinales, AMPAS, colectivos feministas y personas de todas las edades han tomado la calle José del Hierro al grito de “el mural no se toca”, mientras que en Change.org casi 40.000 personas han firmado para que no se permita “la destrucción de las mujeres y su historia”.

Una movilización a la que se ha sumado la Asociación de Mujeres en las Artes Visuales (MAV) en un comunicado a favor de la libertad de expresión y el respeto a la memoria de las mujeres, en el que manifiestan su “absoluto rechazo al acto de censura”.

El mural pictórico “La unión hace la fuerza”, que cuenta con rostros de mujeres como Rosa Parks, Frida Kahlo, Angela Davis o la activista feminista y LGTBQI Rosa Arauzo, se exhibe desde 2018, cuando el colectivo Unlogic Crew llevó a cabo la intervención artística con la participación de alumnado de los centros educativos del distrito de Ciudad Lineal.

El actual mural del polideportivo se enmarca dentro del proyecto Compartiendo Muros que se realizó durante la legislatura de Manuela Carmena. En aquel entonces se aprobó por unanimidad en la junta municipal, con el apoyo de PP y Ciudadanos, quienes este jueves 21 han votado a favor de borrar este trabajo.

Sustituir los rostros de mujeres por deportistas

En el pleno de la Junta de Ciudad Lineal el grupo municipal de Vox pidió “cambiar” el mural para en su lugar ejecutar otro dedicado a deportistas y el deporte que “no contenga ningún mensaje político, únicamente deportivo”.

Este jueves Vox presentó una enmienda a la proposición para especificar que la pintura debería estar dedicada a deportistas paraolímpicos, a la que Ciudadanos ha presentado una transaccional añadiendo que debe representarse a cinco hombres y mujeres deportistas.

Desde Vox defienden que el actual mural contra la violencia machista, en el que se puede leer “Las capacidades no dependen de tu género”, cuenta con un “mensaje político que nada pinta con el deporte”, y critican el “odio sectario” de Más Madrid y PSOE por oponerse a esta iniciativa.
A propuesta de Vox, con apoyo del PP y Cs

Por su parte, el PP, a favor de la proposición de Vox, asegura que el muro contra la violencia machista es “propio del sectarismo” y que no representa la “sensibilidad plural” del distrito.

En la misma línea se expresa la formación naranja, que durante el pleno defendió que el actual mural tiene una “ideología muy concreta” que no cumple con el objetivo de la lucha contra la violencia machista, ya que cuenta con personajes como Frida Kalho, quien “vivió una gran relación tóxica” con Diego Rivera.

Por su parte, Más Madrid ha atribuido el cambio de “última hora” de la proposición por parte de Vox para “blanquear” su ataque al feminismo utilizando la discapacidad.

Además, ha reprochado a los partidos de la derecha que están “más ocupados” en “abolir la igualdad” que en trabajar por la crisis sanitaria y económica que está atravesando la ciudad de Madrid por causa de la pandemia del coronavirus.

Los socialistas han defendido que en el distrito hay “muros de sobra para honrar” y que no es necesario “borrar a unos para poner a otros”, pero el debate que abre Vox va “más allá” de dar un reconocimiento a los deportistas paralímpicos.

“El criterio para decidir los nombres fue la aportación social”

Por su parte, el colectivo encargado de la intervención, Unlogic Crew, ha asegurado que tanto la temática como las figuras plasmadas en el mural se eligieron en reuniones vecinales y con la colaboración de la Mesa de Igualdad del distrito.

Entre ellas figuran los rostros de quince mujeres históricas: Comanda Ramona, Rosa Parks, Gata Cattana, Nina Simone, Liudmila Pavlichenko, Emma Stone (en el papel de la exjugadora de tenis Billie Jean King), Kanno Sugako, Chimamanda Ngozi Adichie, Valentina Tereshkova, Angela Davis, Rosa Arauzo, Lucía Sánchez Sorni y Rigoberta Menchú.

“El criterio por el cual se decidieron esos nombres en ningún momento fue político, sino que fue la aportación social que tuvieron todas ellas en sus distintos ámbitos“, explica a Efeminista uno de los integrantes de Unlogic Crew, Jorge Nuño.

El objetivo, continúa Nuño, era visibilizar a mujeres cuyo “papel ha sido denostado a lo largo de toda la historia”. “Cuando uno piensa en un científico imagina a Einstein, pero no piensa en todas esas mujeres que han contribuido en esos ámbitos y cuya aportación fue silenciada“, defiende.

Intento de borrar el mural del 15M en Oporto

También en Madrid, este lunes, 18 de enero, Vox también ha presentado un proposición para borrar el mural dedicado al 15M en la plaza de Oporto, instando a “la eliminación del espacio público de la plaza de Oporto del mural de la Asamblea Popular de Carabanchel porque no representa al distrito ni al colectivo de sus vecinos”.

Finalmente la iniciativa, rechazada por Más Madrid y PSOE y que contaba con el apoyo del PP y de Vox, no ha salido adelante tras la abstención de Ciudadanos en el Pleno de Carabanchel.

Fuente: EFE 

enero 25, 2021

El velo islámico: identidad o sumisión


Mujeres afganas ataviadas con el velo islámico. Foto: ECG

EL ESTUDIO DE LAS FORMAS DE VESTIDO Y DE ADORNO CORPORAL es una de las claves que nos permite comprender a las distintas culturas. Nos vestimos porque es necesario para defendernos del frío o el calor, pero las formas en la que lo hacemos son muy diversas, no solo para cubrir las necesidades físicas de abrigo o protección sino porque cada pueblo y cada país ha creado una serie de códigos, mediante le elección de los tejidos, los colores y las formas, que sirven para diferenciar a las personas por su jerarquía social, por su género o por su edad Y esos códigos pueden, a su vez, estar unidos a las creencias religiosas y a sus distintos contextos rituales y ceremoniales.

A LO LARGO DE LA HISTORIA el vestido femenino ha contribuido mucho más a marcar el género que el vestido masculino, y en él siempre han sido más destacados los símbolos que sirven como marcadores sexuales, de tal manera que se ha considerado que el aspecto externo de las mujeres está mucho más vinculado a su conducta y sus virtudes que el de los hombres. Este es el caso del uso del velo, hijab, por parte de las mujeres musulmanas. En la Edad Media utilizaban el velo por igual musulmanas, judías y cristianas, y de hecho se sigue utilizando en algunas órdenes religiosas femeninas, pero en la actualidad solo es tema de debate su uso en el islam, porque se considera de valor religioso.


EN EL ISLAM, como en otras culturas, el velo servía al principio como símbolo de pureza y decencia, pero su uso no era obligatorio para todas las mujeres, quedando reservado a las de clases más altas. Sin embargo su significado religioso dista de estar claro. Solo hay dos versículos del Corán sobre los que basarse para exigir su uso. En ambos se pide a hombre y mujeres que sean recatados en su modo de vestir, aunque en el segundo de ellos se ponen más condiciones a las mujeres: Di a los creyentes que bajen la vista con recato y que sean castos. Es más correcto para ellos. Dios está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el chal y no exhiban sus adornos sino a sus maridos, a sus padres, a su suegros, a sus propios hijos, a sus hijastros, a sus hermanos, a sus sobrinos carnales, a sus mujeres, a sus esclavas, a sus criados varones fríos, a los niños que no saben aún de las partes femeninas. Que no batan ellas con los pies de modo que descubran sus adornos ocultos. ¡Volveos todos a Dios, creyentes! Quizás así prosperéis (Corán, 24:30-31).

EN REALIDAD NO HAY NINGÚN OTRO TEXTO en el Corán que obligue a las mujeres a llevar el velo, ni tampoco hay nada en él que les diga cómo deben vestirse. En otros textos religiosos se les recomienda que se vistan de modo decente y modesto. Pero vestirse de una manera decente significa cosas muy distintas en los diferentes países islámicos, según lo que interpreten sus teólogos. Para algunos hijab significa llevar también el niqab, o mascarilla; para otros hijab implica llevar el chador, e incluso para otros significa llevar burka. Se trata de discusiones religiosas que solo al llegar los siglos XIX y XX se convirtieron en cuestiones políticas.

CUANDO SE PRODUJO LA COLONIZACIÓN el Próximo Oriente y África a comienzos del siglo XX por pare de Occidente, los gobernadores de los países islámicos intentaron llevar a cabo algunas reformas con el fin de occidentalizar a sus países. Entre ellas se incluyó la imitación de las formas de vestir occidentales, sobre todo en el caso de las mujeres, y parte fundamental de ella fue la supresión del velo. Por ejemplo, en los años veinte Kemal Ataturk introdujo en Turquía nuevas normas para el vestir masculino e intentó disuadir a las mujeres de que utilizasen el velo. De la misma forma, en Irán el rey Reza Shah promulgó un decreto conocido como Kashf-e-hijab (prohibición del velo), prohibiendo cualquier clase de velo que fuese considerado islámico. También en Egipto, en el siglo XX, la reclusión de las mujeres en el hogar y el hijab fueron considerados como signos de falta de civilización, por lo que los gobernantes intentaron prohibirlos. También en Afganistán el rey Amanullah intentó imponer la moda occidental para los hombres y sobre todo que las mujeres dejasen de utilizar el velo.

EXCEPTO EN EL CASO DE TURQUÍA, donde el laicismo adquirió unas fuertes raíces y consiguió que se impusiesen estas reformas, en los demás países mencionados la prohibición del velo solo fue defendida por parte de las clases altas y medias, que fueron las más beneficiadas por todas las transformaciones económicas y sociales que trajo consigo la colonización. Por el contrario, para muchos clérigos y para las clases bajas, cuyas condiciones se vieron perjudicadas por este proceso, las transformaciones sociales y la prohibición del hijab se entendieron como intentos de arrinconar la cultura propia y las formas de vida tradicionales, e imponer todo lo que venía del mundo occidental. Fue entonces cuando, unido a una reacción de defensa de la religión, el hijab fue considerado como un baluarte contra la invasión cultural que quería imponer Occidente.

COMO EN IRÁN, por ejemplo, el velo fue radicalmente prohibido por el shah, durante la revolución islámica de finales de los 70, el hijab adquirió un profundo sentido político y se convirtió en un símbolo de la resistencia contra Occidente, volviendo su uso a ser obligatorio a partir de 1985. En Egipto, después del ataque frontal al velo y la reclusión de la mujer, una gran mayoría de las mujeres se negaron a dejar de usarlo, porque lo consideraron parte de su identidad y su cultura y entendieron que su uso era una forma de protesta contra las clases dominantes. De la misma manera, en Afganistán surgió una resistencia similar contra estas prohibiciones impuestas, dentro de un movimiento que acabaría por expulsar a la monarquía del poder. También en este caso una moda que probablemente hubiese acabado por desaparecer en los países islámicos adquirió un fuerte sentido político.

CUANDO HABLAMOS DEL VELO, que es una cuestión de la que solo deberían opinar las mujeres, debemos tener en cuenta varias cosas. Para algunas de ellas, llevarlo es una cuestión de fe y devoción religiosa personal, y creen que tienen derecho a reclamar la libertad de usarlo como símbolo de su decencia. Pero para otras, sobre todo para las que nacieron y se criaron en medios donde el velo fue obligatorio desde su infancia, no se trata de ninguna manera de una costumbre religiosa personal, sino de algo de lo que no serían capaces de prescindir sencillamente porque lo utilizaron toda su vida. Hacerlo supondría, en su mentalidad, algo tan radical como por ejemplo declarar públicamente la homosexualidad, que no está permitida por sus creencias religiosas. Es decir, sería como romper radicalmente su rol de género. Muchas mujeres dicen que si saliesen sin velo a la calle sería para ellas como salir desnudas, y por eso no son capaces de dejarlo de lado.

PARA ESTOS DOS TIPOS DE MUJERES, prohibirles el uso del velo es atentar contra su libertad, mientras que para las mujeres de clase superior o con formación profesional en los países islámicos, es exactamente lo contrario: ese mismo uso del hijab solo significa limitarles su vida y su libertad, razón por la cual demandan su prohibición. Ellas saben que muchas mujeres y niñas actualmente no se pondrían el velo si no se lo exigiesen unas leyes androcéntricas. Cuando están en casa o cuando viajan a países extranjeros en donde el uso del velo no es obligatorio, muchas mujeres dejan de utilizarlo. Dicen que si las leyes no se lo impusiesen no lo utilizarían jamás.

EN EL MUNDO MUSULMÁN, el debate del velo está por lo tanto estrechamente unido a la diferenciación de clases sociales. Son las clases altas y medias las que piden su abolición y lo consideran como un medio de opresión de las mujeres, mientras que las clases bajas se resisten a ello y consideran, por el contrario, que el velo es una protección para la mujer. Tras los primeros momentos de la descolonización, en los que la liberación nacional estuvo unida a la lucha contra las limitaciones impuestas por la religión, llegó un segunda fase en la que se produjo una vuelta hacia la reconfiguración de la identidad cultural de los distintos pueblos musulmanes, recuperando lo que se creía que había sido censurado o paralizado por Occidente, ya fuese la música, la literatura, los usos y las costumbres, los modos de vida y todo aquello que diferencia a un pueblo de los demás. Entre todo ello son fundamentales las formas de vestirse, adornarse y mostrar socialmente el cuerpo del hombre y la mujer, pero sobre todo, desgraciadamente, mucho más de la mujer.

Sobre los pitufos y la pitufina. Por @teremolla


Pitufina | Doblaje Wiki | Fandom


Es muy curioso ver cómo incluso el corrector me marca como error la palabra “pitufina” pero no la de “pitufos”, en fin, ya sabemos cómo funciona esto de los lenguajes y el genérico masculino. Otra herramienta del patriarcado para la ocultación de las mujeres en los espacios simbólicos de la creación del pensamiento.

Esta semana, y no recuerdo exactamente donde, escuché un argumento que me hizo reflexionar. El argumento en cuestión era el siguiente: Si observamos el mundo de los pitufos están muchos representados como, el “abuelo pitufo”, “fortachón”, “vanidoso”, “gruñón”, “granjero”, etc. pero en cambio solo en 1966 apareció una pitufina que debía representar a todas las formas que en ellos eran diversas. Hemos de recordar que la primera aparición de estos dibujos fue en 1958. “Solo” tardaron ocho años. Nada más…

A raíz de este comentario tan aparentemente sencillo, mi cabeza comenzó a dar vueltas alrededor de eso.

No haber puesto ninguna pitufina en el universo pitufil, hubiera sido tachado de muy machista, incluso en aquellos años. Y la incluyeron.

Pitufina fue creada por Gárgamel (el malo) usando arcilla y un hechizo que la hizo malvada, con el fin de que usara sus encantos y provocara los celos y la competencia entre los Pitufos, asegurando su destrucción. La dejó en el bosque y Pitufo Fortachón la llevó a la aldea pitufa, donde hizo travesuras al punto de que nadie la soportaba. ¿Nos va sonando el tema y sus coincidencias? ¿No os recuerda cómo surgió Eva de la Biblia? O no, solo por la forma de aparecer. Pero en realidad se parece mejor a la teóricamente pérfida Lilith. Sigo.

Es una de las cuatro mujeres de la aldea, pero ella fue la primera en aparecer. Tiene rasgos más delicados que los demás, con el pelo ondulado rubio largo y pestañas largas. Usa un vestido blanco y tacones altos del mismo color. Su interés es cuidar y querer a cada Pitufo. Seguimos con los estereotipos femeninos por antonomasia. 

Como vemos en este personaje, asimila todo aquello que se espera de las mujeres para que, desde la más tierna infancia, quede claro la multiplicidad de posibilidades de los varones frente a las limitaciones y perversidad de las mujeres. O, dicho de otro modo, otra forma de violencia estructural social que supone la ocultación de las mismas posibilidades para mujeres y hombres de forma equitativa. 

Esto, que no es ninguna novedad, se ve claramente en estos personajes del universo infantil y no tan infantil. Ellos diversos y múltiples. Ellas, las cuatro, dedicadas al mundo “femenino”. Reparto exacto de roles para que nada cambie, que para eso el patriarcado impone sus normas en todos los ámbitos.

Algunas cosas han cambiado desde la creación del universo pitufil, pero esencialmente, el modelo no ha cambiado y los roles asignados, tampoco. La sublimación de lo “femenino” para impedir la salida al mundo de lo público, el castigo por “provocarlos” con sus encantos lo cual implica implícitamente la culpa de ser mujer y la justificación de las actitudes incluso violentas y celosas de ellos ante esos encantos. Y para acabar la sumisión de ellas al orden establecido por estar en infinita minoría y no poder cuestionar el orden en el que viven y sufre, puesto que, para algo los autores lo disfrazan como un mundo feliz.

Como vemos, un mundo de teórica armonía, mucho color, hasta que haces un análisis de ese microcosmos inventado para distraer e incluso hacer reír a criaturas e, incluso, a personas mayores. Entonces descubre que sigue siendo más de lo mismo. Patriarcado en estado puro.

Y todo ello aderezado de matices no tan subliminales de quienes ostentan el poder y en cómo ejercen esos liderazgos dentro de la comunidad. Liderazgos comunitarios, pero con competencias entre ellos, que para algo son varones.

Analizando este microcosmos nos negamos, en ocasiones a desmontar ese bienestar que tan buenos ratos nos han proporcionado. O como diría una amiga “No me fastidies también esto…joder”. Pero es que no se trata de fastidiar. Se trata de mirar y ver. Y, cuando llevas las gafas violetas ya tan insertadas que forman parte de la piel, no puedes evitar mirar y ver. Y eso ha pasado con estos personajes tan idílicos y divertidos: Que son una reproducción exacta de la sociedad patriarcal. Con sus privilegios y sus servidumbres. Con sus separaciones de roles basados en el sexo y no en las capacidades. 

Y, por supuesto, con todo atado y bien atado para que nada cambie, pese a que se aparente hacerlo. Y, también por descontado, dentro de un mundo de luz, color y armonía. De ese modo las explotaciones y sumisiones parecen serlo menos. Y sin violencias aparentes, pero lleno de violencias simbólicas y estructurales, para que el mensaje de dominación/subordinación quede claro, aunque sólo sea en los espacios simbólicos. Que no son pocos y, a la vez, son muy potentes.


Teresa Mollá Castells
tmolla@telefonica.net
La Ciudad de las Diosas