diciembre 28, 2013

Cenicientas 3.0 "Emancipación. La Mujer como Sujeto"

Vemos que el conjunto del carácter de la mujer, sus convicciones, sus valores, su sabiduría, su moral, sus gustos, sus conductas, se explican por su situación… Es por lo tanto tan absurdo hablar de “la mujer” en general, como del “hombre eterno”. Simone de Beauvoir.

Estamos ya todxs de acuerdo en que para decidir nuestro futuro, necesitamos conocer nuestra historia. Es decir, “en la medida en que realmente pueda llegarse a superar el pasado, esa superación consistiría en narrar lo que sucedió” (1). Pero resulta que para configurar ese relato es imprescindible la noción de temporalidad, lo histórico. Sucede que las mujeres quedamos fuera del esquema, pues como denunciaba Beauvoir, siempre tuvimos una condición inmanente. En cambio el sujeto es histórico y por tanto la historia es del sujeto. Y así fue como nos convertimos en el descanso del guerrero, pero de eso hablaremos más adelante.

En la estructura, nosotras fuimos la parte estable, en lo que a los relatos se refiere, el mandato de género fue la perpetuación de lo establecido, quedamos como guardadoras de las esencias. En lo discursivo y en lo comportamental. Lo consuetudinario, es invisible y mudo; se justifica per se. Y estas características, siendo las conservadoras del patriarcado, nos han hecho a nosotras también.

Nora: Ya no creo en eso. Creo ante todo que soy un ser humano, igual que tú… o al menos debo intentar serlo. Se que la mayoría de los hombres te darán la razón, y que algo así está escrito en los libros. Pero ahora no puedo conformarme con lo que dicen los hombres y con lo que dicen los libros. Tengo que pensar por mi cuenta en todo esto y hacer el esfuerzo por comprenderlo. Ibsen H. Casa de Muñecas.

El horizonte del proyecto Cenicientas es que las mujeres seamos capaces de configurar nuestro propio relato. Porque en el reconocimiento y la autoconciencia están las claves del empoderamiento. Sin introspección no hay autonomía ni libertad, recordemos que efectivamente fueron declarados como derechos individuales, eso son. Han de ejercerse y de garantizarse desde la individualidad en la colectividad.

El lenguaje es interactivo, cooperativo y construye mundo; entonces lenguaje y normatividad quedan ligados (2). La teoría política que es el feminismo, propone una revisión (o varias, da igual) de la ética; que ha sido y sigue siendo profundamente patriarcal. “El feminismo, como todo proceso emancipador, es fuente de pensamiento interpretativo, suministra nuevas claves de des-ciframiento de lo real en tanto que es un proyecto de recons-trucción de la realidad social sobre la base de nuevos e insólitos pactos...” (3).




COLECTIVO. HISTORIA Y GENEALOGÍA.

Lo que llamamos conducta sexual es el fruto de un aprendizaje que comienza con la temprana socialización del individuo y queda reforzado por las experiencias del adulto. Kate Millet

El hombre moderno o posmoderno, desciende de Ulises, de Don Quijote y de Rick Deckard…. En cada abuelo, en cada padre… hay una hazaña, una historia y un referente al que negar. En ese espejo nos miramos todxs, esa es la imagen sobre la que se ha podido (re)construir nuestro proyecto social. Nosotras, en general, de nuestras antecesoras solemos saber como seres físicos, de cualidades caprichosas o difícilmente objetivables y posiblemente perecederas. Por algo antes mencionaba nuestro papel de descanso, de guardadoras de la paz social entendida como statu quo.

Creemos como Benjamin que “existe una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra. Y como a cada generación que vivió antes que nosotros nos ha sido dada una flaca fuerza mesiánica sobre la que el pasado exige derechos. Construyamos un relato propio y colectivo. Depende de nosotras que ese relato sea desde el reconocimiento para la emancipación. Pues “articular históricamente lo pasado no significa conocerlo tal y como verdaderamente ha sido. Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro". (4)

En el ámbito privado, en “el espacio de las idénticas, el presupuesto es lo femenino como genérico (5). Precisamente en el “espacio de los iguales”, que es el espacio de lo público, para que la singularidad individual sea reconocida, se parte del presupuesto de la igualdad. Es en el relato de nosotras como iguales donde es posible la ruptura con ese femenino genérico.

“Yo cuando estaba trabajando, mi marido me ignoraba tanto que no le daba importancia a lo que yo ganaba, nada, o sea nada. ¿Sabes? Y ahora sin embargo es mi paga casi mayor que la suya, la de jubilación. Y cuando yo trabajaba el no me valoraba nada, nada… lo mío no valía nada… Porque él es un machista, y los hombres que son machistas no te reconocen ni tu trabajo, ni tu esfuerzo, ni nada… yo, ya te digo, mi marido ha sido así”. Filomena en los grupos de conversación (conciousness raising groups).




AUTOCONCIENCIA. EMPODERAMIENTO. LAS MUJERES COMO AGENTES SOCIALES

Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad. El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía. Marcela Lagarde

El protagonista de la historia es el encargado de la acción, de que las cosas sucedan. Consideramos acción, como iniciativa, como comenzar o poner algo en movimiento, como vita activa: “El discurso y la acción revelan esta única cualidad de ser distinto, mediante ellos, los hombres se diferencian en vez de ser meramente distintos”. (6)

Pensemos que la autoconciencia (conciousness raising ) como parte de la acción social, de la transformación de la realidad de las mujeres, ya nos fue descubierta por el feminismo. Analizar y discutir lo privado, lo personal es una herramienta para ser políticamente conscientes. Ser conscientes de las implicaciones y las consecuencias de nuestra heterodesignación es fundamental para cambiar las reglas del juego.

En este sentido (de que “lo personal es político”), ya no la sanción por parte del colectivo, sólo el sentimiento de culpa que experimenta una mujer cada vez que emprende una tarea o actúa de forma personal y propia, es una muestra muy reveladora de qué tenemos pendiente en la agenda del empoderamiento.

Configurar un modelo nuevo de heroicidad en los hombres y las mujeres es sinónimo de construir una nueva sociedad. Los arquetipos, como el de la madre universal (madre naturaleza, diosa tierra en clave grecorromana, el principio femenino en las religiones orientales…), determinan los principios de comportamiento necesarios para que un sistema organizacional continúe funcionando de forma eficiente (7). Los mitos, en cambio, han podido ser el modelo simbólico de las personas como agentes sociales, de la acción política de la ciudadanía, si no pensemos en qué puede significar un “caballo de Troya”.

Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas. Mary Wollstonecraft

Partiendo de que crear y transformar toda circunstancia natural en artificial es nuestro primer principio, nosotrxs mismxs hemos de ser artefactos. Entonces estamos de acuerdo con Haraway en que “la naturaleza es un lugar común y una construcción discursiva poderosa, resultado de la interacción entre actores semióticos materiales humanos y no humanos” (8). Si esa construcción emerge de un proceso discursivo, epistemología, tecnología y política quedan unidos en éste. En cuanto a elaborar una nueva subjetividad, su Cyborg, como metáfora, nos otorga la posibilidad de construir una nueva subjetividad: “El Cyborg es nuestra ontología, debe ser también nuestra política” (9).

Retomando, la propuesta del proyecto Cenicientas es que el ejercicio de la narración reflexiva de la realidad de las mujeres profundiza, fortalece y hace crecer al feminismo. Así dieciséis mujeres de la barriada de Las 300 en Cáceres cuentan una historia, comparten su vida, su visión del mundo, piensan sobre ella. Transformamos lo que conocemos mientras lo estamos interpretando. Las mujeres tenemos que poder configurar un relato propio: desde la emancipación decidir nuestra subjetividad, con un proyecto colectivo configurado desde nuestra historia y genealogía, constituyéndonos así como agentes sociales, empoderadas y autoconscientes, para elegir nuestro futuro.




BIBLIOGRAFÍA:

1. ARENDT Hanna, Entre pasado y futuro, Península, Barcelona 2003.

2. AUSTIN John, Cómo hacer cosas con palabras, Paidós, Madrid, 1990.

3. AMORÓS Celia, "Notas para una teoría nominalista del patriarcado", en
Asparkía. Investigació feminista, Publicacions de la Universitat Jaume I, Castellón, núm. 1, 1992.

4. BENJAMIN Walter, “Tesis de filosofía de la historia”, Discursos interrumpidos I, Taurus, Madrid, 1971.

5. AMORÓS Celia "Espacio de los iguales, espacio de las idénticas. Notas sobre poder y principio de individuación", en Arbor, núm. 503-504, 1987.

6. ARENDT, Hannah, La condición humana, Paidós, Ibérica, 2005.

7. SENGE Peter, La quinta disciplina, Ediciones Granica, 2004.

8. HARAWAY Donna, “Las promesas de los mostruos”, en Política y sociedad, núm. 30,1999.

9. HARAWAY Donna, “Manifiesto para cyborgs: ciencia, tecnología y feminismo socialista a finales del siglo XX”, en Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza, Cátedra, Madrid, 1991.