enero 03, 2014

ONU Mujeres. Informe Anual 2012 - 2013

Una Meta para el Empoderamiento y la Igualdad.

Pese a grandes logros, la desigualdad de género es todavía uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Alimentada por una discriminación profundamente arraigada contra mujeres y niñas, es dañina y costosa, pues interrumpe el progreso económico, menoscaba la paz y limita la calidad del liderazgo. Su eliminación debe ocupar un lugar prominente entre las metas mundiales y nacionales.


ONU Mujeres, como entidad pionera en el mundo para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, trabaja para erradicar las causas y reducir las consecuencias de la desigualdad de género. Conforme a nuestro singular mandato, ayudamos a establecer normas y principios internacionales y luego asistimos a los países a tomar medidas para transformar dichas normas y principios en una realidad para la vida de las mujeres. Pero no podemos hacerlo en solitario. 

En coordinación con socios de la ONU y en estrecha relación con gobiernos, sociedad civil y otras partes interesadas, producimos conocimientos, recursos e incidimos para que el legítimo rol de la igualdad de género se ubique en el centro de todos los esfuerzos por el progreso humano. 

Como destaca este informe, nuestros programas aumentaron el liderazgo de las mujeres, ampliaron sus oportunidades económicas, frenaron la violencia de género, acercaron a las mujeres a los procesos de paz y seguridad e incrementaron el financiamiento para la igualdad de género en los presupuestos nacionales. 

En 2012, apoyadas por ONU Mujeres, las mujeres obtuvieron escaños parlamentarios en siete elecciones nacionales. Veintiséis países reformaron leyes y políticas para aumentar el acceso de las mujeres a los bienes económicos y la protección social, mientras que otros 30 mejoraron sus servicios para sobrevivientes de violencia de género. Quince naciones incorporaron prioridades de igualdad de género a sus planes y presupuestos nacionales. Estos logros tienen como telón de fondo mundial mejoras continuas, como el número histórico de mujeres líderes en la política y un récord de 125 países que adoptaron leyes contra la violencia doméstica. 

Sin embargo, no debemos ser autocomplacientes. Más de 600 millones de mujeres aún viven en países donde la violencia doméstica no es delito. En muchas regiones, las brechas de género en materia laboral se ampliaron con la crisis financiera de 2008. La desigualdad, la discriminación, la violencia y la privación de derechos son una realidad diaria para demasiadas mujeres y niñas.