enero 07, 2014

Padece Zimbawe ola imparable de violencia contra las mujeres

Dos de cada tres mujeres que habitan en Zimbawe (sur de África) han experimentado violencia a manos de su pareja alguna vez en su vida.

Así lo reveló el reciente estudio “La paz empieza en casa”, realizado en 2013 a través de encuestas a la población femenina y testimonios de mujeres sobrevivientes de violencia intrafamiliar. 

Identificada por ONU-Mujeres como la primera base de datos sobre violencia de género con la que cuenta Zimbawe, la indagación permite estimar los índices y prevalencia de la violencia de pareja.

También recalca que el camino a la justicia permanece estancado para las sobrevivientes de este tipo de violencia.

Basado en los testimonios de 86 mujeres, el estudio revela que el 68 por ciento de ellas han sido víctimas de algún tipo de violencia de género alguna vez en su vida. Lo que se traduce en que dos de cada tres mujeres del país africano fueron violentadas por sus parejas en algún momento de la relación.

Sumado a ello, de acuerdo con el estudio, una de cada cuatro mujeres experimentó violencia a manos de su pareja en los 12 meses previos a la realización de la investigación, lo que demuestra que la violencia es persistente en el país.

El estudio identificó que la violencia emocional es la forma más preponderante de la violencia de pareja, pues abarca a más del 56 por ciento de las mujeres encuestadas.

A lo que se añade que de cada mil mujeres sobrevivientes de violencia, sólo cuatro obtuvieron una orden de protección para evitar posibles nuevas agresiones a manos de su pareja. 

Con respecto a los efectos de la violencia, el análisis destaca que una de cada 13 mujeres tuvo atención médica por heridas físicas causadas durante alguna agresión.

Otro de los aspectos de la violencia de género es la violación sexual y según los datos de la indagación, una de cada 10 mujeres agredidas por personas que no eran su pareja lo denunciaron ante las autoridades, y sólo una de cada 18 mujeres sobrevivientes de violación buscó atención medica.


Por: Anaiz Zamora Márquez
Fuente: Cimac