febrero 11, 2014

Políticas públicas y leyes no han abatido violencia e inequidad. Aún lejano, pleno desarrollo de las mujeres en AL

Tras reconocer que la meta de alcanzar la igualdad de género para 2015 está lejos de materializarse, ministras y representantes de Naciones Unidas llamaron a incluir en la próxima agenda de desarrollo un objetivo específico para las mujeres.

Como resultado de la Consulta Regional de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, por sus siglas en inglés), ministras y representantes latinoamericanas del organismo propusieron construir un objetivo de desarrollo que garantice la eliminación de la violencia, el empoderamiento económico, y la participación de las mujeres en la toma de decisiones.

Al finalizar la reunión que tuvo lugar el 6 y 7 de febrero en la Ciudad de México, las representantes coincidieron en la necesidad de que las mujeres y las niñas sean consideradas un eje fundamental de los retos que se planteen de cara a un desarrollo sostenible.

Cabe recordar que la Consulta Regional tuvo como objetivo analizar los logros y desafíos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), y adoptar una declaración que se presentará en el 58 periodo de sesiones de la CSW, a realizarse en marzo próximo en Nueva York.

De acuerdo con las y los asistentes, los ODM no materializaron la igualdad de género y denunciaron que en la región, pese a los avances legislativos y de políticas públicas, aún falta por avanzar en materia de violencia de género, en el acceso al empleo, recursos y oportunidades para las mujeres.

Fue así que finalmente los países consensuaron proponer a la CSW que “cualquier nueva generación de objetivos para el desarrollo sostenible que se adopte a partir del año 2015 debe tratar de ser transformadora y encarar factores que limitan el desarrollo sostenible”.

En ellos se deben abordar (desde su planteamiento) las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres, así como las normas sociales persistentes y los estereotipos de género que “impiden el progreso y discriminan a las mujeres y las niñas”.

En ese sentido, los países de América Latina (AL) y el Caribe sugieren construir un objetivo independiente sobre igualdad de género que sea amplio y que aborde tres dimensiones.

Así, el objetivo debe pugnar por garantizar a todas las mujeres una vida libre de violencia; en segundo lugar asegurar su empoderamiento económico, es decir, garantizar la igualdad de género en la distribución de capacidades y recursos, incluyendo la educación, el acceso a la tierra, el trabajo decente, y la igualdad de remuneración por el mismo trabajo que desempeñan los varones.

Y en tercer lugar, el objetivo debe incluir la meta de garantizar la presencia de las mujeres en la toma de decisiones en los sectores público, privado y doméstico.

Fuente: Cimac