marzo 21, 2014

Falta estrategia regional para abatir embarazos tempranos en AL

El 18 por ciento de los nacimientos anuales en América Latina (AL) y el Caribe corresponden a una madre adolescente, por lo que para frenar las altas tasas de embarazos tempranos se debe implementar un plan estratégico regional y no acciones aisladas en cada país.

Así lo señalaron expertas y especialistas en la materia durante la “Reunión internacional sobre evidencias actuales, lecciones aprendidas y buenas prácticas de prevención del embarazo adolescente en AL y el Caribe”, que concluyó hoy en Managua, Nicaragua.

El encuentro fue impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Iniciativa Salud Mesoamérica 2015, a fin de crear una agenda de prevención y atención al embarazo en adolescentes, cuya tasa en la región es de las más altas del mundo.

A nivel global hay 53 nacimientos por cada mil mujeres jóvenes entre 15 y 19 años, mientras que en AL la tasa es de 66 nacimientos, lo que se traduce en que aproximadamente el 18 por ciento (un millón 980 mil) del total de nacimientos que ocurren en la región corresponde a jóvenes en ese rango de edad, cifra a la que se suman 66 mil nacimientos al año correspondientes a adolescentes entre 10 y 14 años.

De acuerdo con cifras de la Iniciativa Mesoamericana, en el primer lugar de los países de la región con más nacimientos en madres adolescentes está Nicaragua con 103 por cada mil jóvenes; seguido por República Dominicana con 101 nacimientos, y Guatemala con 99. En México la tasa es de 65 nacimientos por cada mil jóvenes. 

Estas altas tasas de fertilidad tienen como consecuencia que las jóvenes abandonen la escuela, no se desarrollen económicamente, y sean más vulnerables ante la violencia física o psicológica por parte de sus parejas.

Apenas el 54 por ciento de las madres entre 15 y 19 años de edad terminan la educación secundaria, y menos del 30 por ciento de las madres entre 10 y 15 años la concluyen. 

La doctora Indiana Barinas, representante de la Comisión Técnica de Género y Salud del Consejo de Ministros de Salud de Integración Centroamericana (Comisca), sostuvo que más allá de la creación de un objetivo estratégico como parte del replanteamiento post 2015 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los Estados de AL deben de pensar en un plan estratégico regional.

Al recordar que el embarazo prematuro es una expresión de la desigualdad de género e inequidad social, dijo que se deben pensar estrategias desde un enfoque de Derechos Humanos y diversidad intercultural, e involucrar a los hombres en el cuidado de la salud sexual y reproductiva.

Propuso incluir un plan de vida para las madres adolescentes, así como institucionalizar las acciones regionales, es decir, que se brinden sin limitaciones en los servicios públicos de salud y educación.

Barinas propuso también la creación de un marco legal regional, que permita el acceso a métodos anticonceptivos para todas las y los jóvenes.

Por Anaiz Zamora Márquez
Fuente: Cimac