marzo 01, 2014

La maldición de la desnudez

El cuerpo femenino es, a la vez, reverenciado y temido en tradiciones culturales de Oriente y Occidente. Es inmortalizado como una "chica de calendario" y, simultáneamente, sacralizado como madre. Una comunidad de mujeres en Nigeria, sin embargo, probó que un cuerpo de mujer es suficiente para hacer que una de las más grandes compañías petroleras se siente a negociar. Cuando sus palabras no eran oídas, se hicieron ver... amenazando con desnudarse en público.


The Naked Option: A Last Resort, un documental de Candace Schermerhorn en producción, presenta las voces de las mujeres, los hombres y los representantes de las compañías involucrados en la protestas en la planta petrolera de Escravos en Nigeria. Las mujeres reclamaron la atención de una de las mayores y más ricas compañías petroleras y del mundo usando un arma poderosa: el cuerpo femenino.


Las mujeres del Delta del Níger se unieron más allá de las líneas étnicas ante el daño ambiental y los apremios económicos causados por la explotación de petróleo. Juntas, tomaron el curso de su comunidad -- y de la mayor planta petrolera del Delta del Níger -- en sus propias manos. Ver más grande >

En junio de 2002, cientos de mujeres nigerianas, madres y abuelas de entre 20 y 90 años, se pusieron de pie para protestar contra el control de las petroleras en sus comunidades. Invadieron la planta de producción de petróleo más grande en el Delta del Níger, en el sudoeste nigeriano. Desarmadas, mantuvieron como rehenes a 700 trabajadores por más de una semana y bloquearon la producción de medio millón de barriles de petróleo por día. Su arma más efectiva: una amenaza cultural profundamente arraigada conocida como "la maldición de la desnudez".

"Sacarse la ropa, particularmente en el caso de mujeres casadas y mayores, es una manera de avergonzar a los hombres, algunos de los cuales creen que, si ven los cuerpos desnudos, enloquecerán o sufrirán un gran daño. La maldición no se extiende solo a los hombres locales sino a cualquier extranjero, que se cree que quedará impotente ante la visión de la "madre desnuda", dice Sokari Ekine, la coordinadora internacional de Niger Delta Women.

En el fragmento fílmico presentado, The Naked Option: A Last Resort, las entrevistas con mujeres y hombres del Delta del Níger muestran que ninguno toma la maldición a la ligera. Aunque se pueden encontrar atisbos de la maldición en tradiciones populares a lo largo de Nigeria y en muchos otros lugares de África subsahariana, rara vez se usa. 
La antropóloga Terisa Turner, que estudió la maldición y su uso en las protestas contra el petróleo durante los últimos 30 años, dice que solo se invoca bajo las circunstancias más extremas. Antes siquiera de lanzar la amenaza, las mujeres suelen tomar un juramento formal de honrar la enormidad de su simbolismo.

"Todos venimos al mundo a través de la vagina. Al exponer la vagina, las mujeres están diciendo: 'En el presente acto les estamos quitando la vida que les dimos'", dice Turner. "Se trata de crear vida y de negarla a través del ostracismo social, que es un tipo de ejecución social. Los hombres expuestos son vistos como muertos. Nadie cocinará para ellos, se casará con ellos ni entrará en ningún tipo de contrato con ellos o les comprará nada".

Las mujeres del Delta del Níger amenazaron con la desnudez como último recurso frente a años de daño ambiental y dificultades para la comunidad debido a derrames de petróleo, explosiones de gas y pobreza en el rico en petróleo Delta del Níger. Fueron a las plantas de producción cantando canciones de solidaridad y formando un grupo altamente organizado más allá de las edades y las etnias, en un país marcado por las divisiones étnicas.

Los hombres de la comunidad marcharon detrás de la protesta de sus hermanas, madres, abuelas y esposas, sabiendo que las mujeres podían captar la atención del mundo usando sus cuerpos de una forma en que ellos no podían. Las protestas se extendieron a toda la región y las petroleras cedieron a muchas de sus demandas de nuevos trabajos, escuelas y sistemas de agua y electricidad para las comunidades. Pero la lucha por mejorar la calidad de vida para los habitantes del Delta del Níger aún continúa.


Sokari Ekine, coordinadora internacional de Niger Delta Women for Justice y autora del blog Black Looks, contribuyó con este informe.

Fuente: IMOW